viernes, 9 de noviembre de 2012

Capitulo 68


Eran las 17hs, la hora habia pasado. Mi familia se habia enterado de todo y alli estaba, junto a nosotros. Paula se habia comunicado con la agencia, a pesar de todo la supieron entender, y no descartaron la posibilidad de que lo pueda hacer en un futuro no muy lejano.
La salud de Mia era estable, pero las proximas horas determinarian la resolucion de todo esto. Estaba asustado, atormentado, poco y nada habia entendido lo que el medico hoy mas temprano habia explicado, o seria que no lo queria entender? Realmente no lo se, pero cuando me ofrecio pasar a verla no lo dude. Paula se quedo esperandome en la puerta, mientras yo tomaba aire y fuerzas para entrar. No podia creer lo que estaba viendo, era mi hija, mi princesa, mi vida, la que estaba alli, dormidita, entubada y sin moverse. Largue el llanto desconsolado, termine de acercarme y toque su manito. Ninguna fue su reaccion. No se cuanto habria pasado, pero ya las enfermeras me estaban sacando practicamente a la fuerza de su lado. Sali y solo atine a abrazar a Paula, la unica que necesitaba en este momento y que me daba fuerza y amor.
Ahora, con familia y algunos amigos que estaban aqui, estaba mas distendido. Alguna que otra risa se escapaba, pero la preocupacion no dejaba de estar presente.
Cerca de la tardecita la familia de Paula se hizo presente, por suerte habia buena onda y tranquilidad, era lo que mas necesitaba en ese momento. Pero, la sorpresa llego cuando la mama de Paula dijo:
Ale:- Y Paulita? Ya tenes todo listo?
Paula totalmente sorprendida le contesto
Paula:- De que me hablas? Del viaje a Sudáfrica? No, no lo hago
Ale:- Como que no lo haces? Paula vos me estas hablando enserio? Es una oportunidad única, cuanto tiempo esperaste para que esto pasara, y ahora? Por nada, ya tiras todo a la borda, yo no lo puedo creer, que paso para que tomaras esta decisión?
Paula:- Una de las personas que mas amo en esta vida esta internada, no sabemos que es lo que realmente le pasa, la amo como si fuera mi hija, es mas, sabes que? Es mi hija, de corazon, la amo como si lo fuera y se que ella me va a amar de la misma manera. Si no estas de acuerdo te pido que te retires, dejame hacer mi vida con la familia que forme, con el hombre que yo elegi, y con esta beba, que es lo mejor de nuestras vidas.
Miguel- Alejandra retirate por favor, estas alterando a todos- dijo el papa de Paula desde donde estaba sentado junto a mi papa.
Alejandra- vos la escuchas? Tiene 27 años!! No tenes edad para hacerte cargo de una bebe, menos que no es tu hija- dijo ahora dirigiendose a Paula
Paula- Andate mama, andate! No quiero ponerme a gritar aca!-
Cuando las lagrimas comenzaron a asomar en el rostro de Paula, no pude soportarlo mas. Me pare y tomandola de la cintura la aleje del pasillo, dirigiendonos ambos en silencio fuera de la clinica. No me importaba si su mama era lo suficientemente inteligente para irse cuando sabia que estaba de mas, pero tenia que sacar a Paula de alli, lo que menos merecia era pasar por eso en este momento.
Paula- perdon, perdon, por favor perdoname- me suplico una vez que estuvimos fuera, al tiempo que rompia en llanto sobre mi pecho.
Pedro- euu, como perdon? no tengo que perdonarte nada,- le dije acariciando su espalda- tranquila, ya esta... la verdad o tendria que disculparme, despues de todo fue por mi por quien te quedaste-
Ella se separo inmediatamente
Paula- Basta! no digas eso, de verdad! - se seco las lagrimas rapidamente- ya esta, volvamos por si hay alguna noticia de Mia, por ella deberíamos estar preocupándonos, no por las estupideces que diga mi mama.

Capitulo 67


No me percate de las lagrimas que caian por mi rostro hasta que Paula me advirtió de ellas secandolas dulcemente.
Paula- tranquilo, todo va a estar bien- me dijo recostándome en su pecho
Pedro- Tengo miedo Pau,- admiti entre sollozos
Ella se limito a responder con caricias en mi pelo, intentando trasmitirme tranquilidad. Sin embargo, sentí su mano temblorosa sobre mi.
Paula- Yo también, mucho- dijo al fin
Nos quedamos en silencio, cada uno atrapado en sus pensamientos. No quería pensar en lo que podía pasar. No tenia idea de que podía pasar, el medico no había dicho nada que me diera una idea de lo que estaba pasando si quiera. Por lo que solo quedábamos yo y mi cabeza atormentándome. La realidad de lo que significaba Mia para mi parecio despertarme de repente. Nunca había sentido tanta impotencia y miedo. Mi vida estaba atada fuertemente a la de ella, era mi sostén, mi ancla, mi apoyo. Cuando llego a mi vida, descubri verdaderamente lo que era la felicidad, el amor, el luchar por la felicidad de otro, por el bienestar del otro. Aprendi a vivir en sus sonrisas, en sus caricias, en sus juegos, en sus lios. Mia era mi vida. Y tan solo pensar en ella vulnerable, volvia toda mi vida inestable.
Una enfermera que paso ofreciendo café me saco de mis pensamientos, trayéndome a la realidad. Inmediatamente me incorpore ya que aun estaba recostado en las piernas de Paula y mire la hora en mi celular. Las 8 de la mañana. Paula debía viajar esta noche.
Pedro- Es tarde, anda en mi coche después cuando le den de alta Mia me voy en remis no te preocupes.-
Paula- que? Irme? A donde?-
Pedro- Son las 8, anda a descansar, tenes un viaje largo esta noche –
Paula- Pedro yo no voy a ir a ningún lado, no asi, en esta situación. No voy a dejarte, ni a vos ni a Mia- dijo determinada
Pedro- Es tu trabajo, yo voy a estar bien y Mia también- dije apartando la mirada para ocultar cuan en verdad deseaba que se quedara.
Paula- No me importa, Mia es mucho mas importante ahora- murmuro tomándome entre sus manos para que volviera a mirarla- No voy a dejarlos solos.
Pedro- Gracias- fue lo único que pude decir, aunque no expresaba ni un cuarto de cuan en agradecido estaba en verdad.´
Paso un rato de estar alli, Paula me convenció de ir aunque sea a tomar algo a la cafeteria del mismo sanatorio, ya que no queria salir, queria saber como estaba mi hija, que era lo que pasaba, por que nadie me dice nada.
Pedro:-Pau, estas segura de lo que vas a hacer?
Paula:-Muy...se que todo va a estar bien, pero necesitas estar acompañado y yo voy a estar siempre con vos y con Mia.
Pedro:-De verdad no quiero que te pierdas semejante oportunidad. Yo te agradezco, pero no lo puedo permitir.
Paula:- Pedro, soy grande y estoy mas segura que nunca de lo que voy a hacer. Son lo mas importante que tengo, y si les llega a pasar algo a cualquiera de los dos me muero, por que los amo.
Enseguida rompio en llanto y yo la abrace con todas mis fuerzas. No podia creer la mujer que habia encontrado, estaba resignando una de las mejores oportunidades, algo que no siempre llegaba en su carrera y a ella le habia tocado. Realmente me sentia muy culpable, pero la tranquilidad que ella me daba me alcanzaba para poder alivianar un poquito el dolor que tenia.
Pasaron unas horas y por fin el medico se hizo presente. Cuando lo vi salir de la sala de terapias intensivas, mi corazon se acelero, y algunas lagrimas comenzaron a salir. Paula, todo el tiempo al lado mio, tomo mi mano y acariciandola, nos dirigimos hacia el consultorio, donde el medico nos explicaria la situacion de mi hija.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Capitulo 66


Unas vez que llegamos, decidimos pedir algo para cenar y luego irnos a dormir ya que mañana nos despertaríamos temprano para que Paula pueda comenzar a acomodar todas sus cosas. Mía dormía tranquilamente en la habitación rodeada de almohadones, luego de haber jugado un largo rato con Pau tiradas ambas en el suelo del living, mientras yo orgulloso filmaba esa situación. Y luego de haber ordenado todo y tener una hermosa charla junto a ella, nos dirigimos a dormir.
No me podía dormir, daba vueltas en la cama, pensaba como iba a hacer para aguantar 10 días lejos de mi novia. Entendía que era su trabajo y muy importante para ella, pero no podía negar que iba a ser muy difícil, pero a la vez una gran prueba.
Daba vueltas y vueltas y no podía dormir, observaba con la paz que dormía mi novia, no aguante y me acerque a besarle su mejilla, pero cuando iba a correr a Mía, pude notar que su frente estaba más caliente de lo normal. Me empecé a preocupar y mucho, pero antes de hacer un escándalo, decidí pensar que hacer. Me acorde lo que hacia mi mama conmigo y con mis hermanos en estas ocasiones, o mismo mi hermana con mis sobrinos. En silencio, para no despertar a ninguna de las dos, aunque Mía ya se estaba inquietando, me dirigí al baño y moje con agua fría una toallita pequeña de la bebe. Busque a Mía, y me dirigí al living. Intentaba que la fiebre bajara, pero algún motivo esto no sucedía, mis nervios aumentaban y Mía se intranquilizaba cada vez más.
Habría pasado una hora, eran las 4 de la mañana y la bebe rompió en llanto. Estaba totalmente colorada, sus ojitos se achinaban cada vez más y la respiración de ella no era normal. Trataba de calmarla pero no había forma, no quería que Paula se despierte, pero eso no sucedió, a los dos segundos estaba al lado mío preguntando que ocurría.
Intentamos todas las formas habidas y por haber para que se le bajaran los 39,5 grados de temperatura que tenia, pero fue imposible, fue por eso que decidimos vestirnos y salir rumbo al sanatorio.
Una vez que llegamos a la guardia, nos dirigieron hacia la parte de pediatría. Habría tres o cuatro chicos mas esperando ser atendidos, pero cuando vieron nuestra situación, y la apariencia de Mía, decidieron que seamos atendidos de manera urgente.
El médico la revisaba, Mía estaba totalmente desesperada, no la podíamos sujetar, se movía, pegaba patadas. Fue así que el médico decidió que lo mejor iba a hacer internarla por unas horas, solo para observarla y ver bien que tenía.
La noticia me había dejado helado, no tenía idea del por qué, que había hecho para que mi hija hoy estuviera internada. Verla de esa manera fue lo peor.
Nos dirigimos con Paula a la sala de espera para esperar ser llamados por el médico una vez que tengan algún comunicado. Mis lagrimas no tardaron en salir, estaba desorientado, angustiado, nervioso por mi hija, si le pasaba algo yo me moría, nunca me lo podría permitir. Ella es la persona más importante que yo tengo en la vida, la persona por la que puedo dejar todo, esa personita que ame desde el primer momento y a la que nunca voy a dejar de amar.
Paula acariciaba mi cabello, pero podía también notar su intranquilidad. Pasaba el tiempo y seguíamos ahí, nadie decía nada, nadie nos quería avisar nada.
Afuera ya había amanecido. Comenzaba a haber cada vez mas movimiento, gente, autos, ruidos, pero en mi cabeza solo estaba Mía y su salud, como hace unas horas estaba tan bien, y ahora tan mal. No podía entender como la vida daba estos golpes tan duros, solo espero que esto sea un susto y nada más.



lunes, 29 de octubre de 2012

Capitulo 65


Pedro- como te fue con la tarea de delfi?- le dije una vez se hubo ido Luciana con Delfina,
Paula- muy bien!
Pedro- se le paso el enojo, no?
Paula- parece que si,- me dijo con una sonrisa al tiempo que se sentaba a mi lado en el sillón.
Pedro- es chiquita, estoy segura que no quiso decirte todo lo que te dijo- le dije abrazándola y recontándola en mi pecho
Paula- te puedo puedo preguntar algo?- me dijo después de un momento y la vi morderse el labio inferior nerviosa-
Pedro-si, que paso?
Paula- viste lo que me dijiste hoy? Acerca de Mia…
Pedro- si- le dije sonriendo,
Paula- lo decias en serio o solo para consolarme?
Pedro-vos que crees?
Paula- no se, es raro
Pedro- yo creo que estuviste con Mia desde que nacio, estuviste cuando te necesito, la calmaste cuando ni yo podia hacerlo, estuviste cuando la bañe por primera vez, me enseñaste como alimentarla, como tratarla, la queres y hasta me atrevo a decir que la amas casi tanto como yo, la alimentas, la cambias, la ahces reir, jugas con ella... Pau, vos sos mucho mas madre de Mia que cualquier otra persona
Sin decir nada, se acerco y comenzo a besarme
Paula- gracias, igual eso es algo que tiene que decidir Mia, cuando crezca ella me dara lugar o no para ocupar ese rol, despues de todo ella tiene una mama...
Pedro-cuanta proyeccion a futuro! te pensas quedar mucho tiempo- le dije sonriendo a mas no poder
Paula- no me pienso ir nunca mas de tu lado, ni del tuyo ni de Mia, ya son una parte muy importante en mi vida, no se que haria sin ustedes...
Pedro- vos tambien sos importante para mi y para Mia, no se que seriamos sin vos,
Paula- sos un tierno, sabias?- me dijo levantando la cabeza para besarme
Lamentablemente para mi, ese beso no paso a mayores, el teléfono de Paula comenzó a sonar, y tuvimos que cortar el clima que se estaba generando. Ella atendio, y una vez que la conversacion transcurria veia como su cara se iba transformando. Una vez que corto me dijo:
Paula:- Hay veces que odio mi trabajo!
Pedro:- Pero que paso? Algo malo?
Paula:- Un viaje...
Pedro:- Pero mi amor, pensa no deben ser muchos dias, y no muy lejos, aparte conoces otros lugares, por que no queres ir?
Paula:- Son diez dias, y a Sudafrica, sabes lo significa eso? Como hago para estar diez dias lejos de ustedes?
Pedro- tantos dias? a que vas?
Paula- una campaña para una marca de ropa, aay no quiero ir, pero tampoco puedo decir que no!
Pedro- tranqui, seguro paseando y de compras se te va a pasar rapido el tiempo, el problema somos nosotros, no se si sobrevivamos sin tus cuidados- le dije haciendo puchero logrando sacarle una sonrisa.
La verdad es que delante de Paula me hacia el superado para poder tranquilizarla y no ponerla peor de lo que ya estaba, pero la verdad es que a mi tampoco me gustaba la idea de que se vaya tanto tiempo, y tan lejos. Lo peor fue cuando me dijo que era un viaje que debía hacerlo en cuanto antes, era una campaña que venia posponiendo desde hacia tiempo, y ahora debía realizarla si o si. Mañana a la noche saldría su vuelo, asi que después de cenar en mi departamento, decidimos ir a dormir a su casa asi comenzaba a preparar sus cosas, y pasábamos todo el dia los tres juntos.

viernes, 5 de octubre de 2012

Capitulo 64


Delfina me vio acercarme e inmediatamente se dio la vuelta con los brazos cruzados evitándome, yo me senté a su lado sin decir nada, tan solo me dedique a abrazarla y acariciarla el pelo.
Pedro-fue muy feo lo que le dijiste a Pau, sabias?
Delfina- ella es la mala!
Pedro- ay princesita, decime que te hiso?
Delfina- la quiera más a Mía que a mí! Y vos también!
Pedro- a ver, y ella o yo te dijimos eso?
Delfina- no! Pero yo lo sé!
Pedro- te acordas cuando nació Fran y vos decías lo mismo, que lo iba a querer mas a el?- le dije dulcemente sin dejar de acariciarla.
Delfina- si,
Pedro- y paso eso? O todo sigue igual que antes?
Delfina- es distinto!
Pedro- porque es distinto?- reí a medida que la recostaba en mis piernas
Delfina- porque Mía es tu hija y nosotros tus sobrinos!
Pedro- y ambos son muy importantes para mí! Para vos, el tío es bueno?
Ella solo asintió con la cabeza
Pedro- y tiene un corazón grande?
Delfina- si,- dijo aun medio ofendida pero un poco más relajada
Pedro- entonces no crees que en el corazón del tío hay lugar suficiente para que ame mucho mucho a los tres por igual?
Delfina no dijo nada y solo quedo mirando hacia abajo. La levante y sentándola a upa, la abrace y comencé a acariciar su espalda para que se calmara, y disminuya por completo su llanto. Una vez que lo logre, la mire y le dije
Pedro:- Delfi, no te parece que ahora que te sentís bien tenes que hacer algo?
Delfi:- Pero ella ya no me va a queres escuchar, ni ver más, encima sin querer le lastime la nariz…
Pedro:- Como que no te va a querer escuchar? Ella te adora Delfi, ahora anda a la cocina, pedile perdón y dale un abrazo así se pone bien.
Delfi:- Esta bien tío, tenes razón.
Una vez que vi como Delfi entraba a la cocina, yo me acerque cuidadosamente así podía observar más de cerca la situación, y estar pendiente en el caso de que sucediera lo contrario a lo que deseaba. Me di cuenta como Pau se sorprendió de ver allí a Delfina, pero inmediatamente se le dibujo una sonrisa en su rostro mientras le daba la mamadera a Mía.
Delfi:- Pau, me perdonas?
Paula:- Obvio mi amor, ven sentate, no me gusta que las dos estemos mal y tristes por algo que no es asi. Yo te quiero mucho, tanto a vos, como a Fran y a Mía, no quiero que nunca más pienses eso sí?
Delfi:- Esta bien, te prometo que nunca más voy a decir y hacer lo que hice hoy…
Y si… por fin todo se había arreglado y estaba viendo una de las imágenes más hermosas, Paula y Delfina abrazadas, y Mía en el medio sonriendo. 
Vi como Paula se acercaba para decirle algo a Delfi en el oído y ella rio inmediatamente
Paula- Pedro, sabemos que estas espiando, dale entra!- dijo mirando a Mía
Pedro- bueno che, tampoco me traten así!- entre a la cocina y me senté en donde estaba Delfi y la senté a ella en mis piernas para luego acercarme a Pau y darle un beso.
Pedro- Te amo.
Paula- Yo mas,
Pedro- No, yo más!- la seguí
Delfina- basta tío! los dos se pueden amar por igual!- dijo Del causando la risa de ambos.
Acomodamos todo lo que Paula había preparado para merendar, lo pusimos en una bandeja, como el día estaba lindo decidimos salir al patio, y sentarnos debajo de un árbol a la sombra. 
Luego de jugar, reírnos, hablar y cantar, entre los cuatro, ya estaba anocheciendo y el aire comenzaba a refrescar. Mía se había dormido, así que decidimos guardar todo, y yo me dirigí a mi habitación. Mía dormía plácidamente, y yo aprovechaba a bañarme, mientras Pau quedo ayudando a Delfi con su tarea.
Paula:- Mostrame la tarea Delfi, asi cuando venga mama ya tenes todo listo para mañana
Delfi:- Es poquito, pero medio complicado, toma acá esta el cuaderno, fijate en la parte de lengua.
Paula:- Acá esta, leamos la consigna y empezamos…
Delfi:- Diferenciar HAY, AY y AHÍ, dando ejemplos. No entiendo tía, para mí son todos iguales…
Paula:- No, son todos distintos y significan cosas diferentes, nada más que se escriben parecido. Empecemos con HAY, es un verbo, y da referencia a la cantidad de cosas que se encuentran en algún lugar, por ejemplo, En el zoológico HAY muchos animales, después esta AY, que es una expresión, por ejemplo cuando vos te lastimas que decís, AY!! Me caí y ahora me sangra el codo. Y por último está AHÍ, que hace referencia al lugar, una oración que podes poner es, Si tenes mucho frio ahí tenes tu campera. Entendiste algo?
Delfi:- Siiii tía gracias! Entendí todo, menos mal que lo hice con vos, porque con mi mama es muy aburrido, y nunca le entiendo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Capitulo 63



Luego de tener esa conversación con Delfina, que bastante nos llamo la atención, Paula me dijo que iría a la cocina para preparar la merienda y poder tomar el té todos juntos mientras mirábamos alguna película. Cuando salió de la habitación yo me dirigí hacia la cuna de Mía, la observe un ratito, y en ese momento comenzaba a abrir sus ojitos y a desperezarse. La tome en brazos y juntos fuimos hacia la cocina, pero no termine a llegar que una imagen hizo que me frenara detrás de una pared, escondiéndome para poder observar bien lo que ocurría.
Contado por Paula:
Me levante de la cama ya que habíamos decidido pasar una tarde todos juntos y debía preparar aquello necesario para tomar el té. Para ir a la cocina debía pasar por el living, y fue allí que algo me llamo la atención. Escuchaba un ruido, no podía distinguir bien que era, me iba guiando por el sonido hasta que me doy cuenta que era Delfi, que estaba llorando detrás del sillón. Me acerque sin decirle nada, pero ella seguramente al notar mi presencia pego un manotazo hacia atrás, provocando un fuerte golpe en mi nariz, al mismo tiempo que decía:
Delfi:- Andate, quiero estar sola, no quiero hablar nunca más con vos!
Paula:- Para Delfi, que paso? Que te hice?
Delfi:- No me queres mas, eso pasa, ahora Mía paso a ser el centro de atención para todos, hasta para vos, que ni siquiera sos nadie en su vida.
Esas últimas palabras me habían dolido mucho. Ella realmente pensaba que yo no era nadie en la vida de su tío y de su prima? O lo diría porque estaba enojada y era una nena? Realmente no sabía que pensar, mis lagrimas comenzaron a caer, y sin decir más palabras me dirigí a la cocina. Mi cabeza en cualquier momento estallaba, mi nariz había comenzado a sangrar por el raspón que había generado el manotazo de Delfi, y no tenía la fortaleza de ir a contarle todo a Pedro. Lo único que quería era llorar.
Contado por Pedro:
Quede shockeado, no podía creer lo que había visto y escuchado. Jamás pensé que me iba a tocar vivir esto, este planteo de Delfi hacia Paula. Capaz me lo hubiese imaginado conmigo, con mi papa, pero no con ella. Con el mayor silencio que pude pase hacia la cocina, necesitaba saber cómo estaba Paula, sabía que ella era demasiado sensible, y mas con la relación que tenia con mi sobrina, estaba seguro que esto la había afectado y mucho. Entre a la cocina, y la vi de espalda, pero se podía notar como con una mano secaba sus lagrimas y con la otra mantenía un papel en su nariz. Me acerque y suavemente la abrace de atrás, junto con Mía, que la acerque a Pau, para que su bracito pueda acariciar su mejilla. Ella instantáneamente se dio vuelta y me abrazo, no decía nada, solo lloraba y se la sentía superada por esta situación. Una vez que logro calmarse tomo a Mía en brazos, que observaba la situación tensa que se vivía y no entendía nada, y nos sentamos en las sillas que se encontrabas ahí.
Pedro:- Tranquilizate Pau, Delfina esta celosa, pasa siempre en todas las familias cuando nace un bebe, no tenes por que ponerte así…
Paula:- ya lo sé, pero me pone muy mal Pedro, no sabes lo que yo adoro a esa nena…
Pedro:- claro que se, pero por eso, no te pongas mal, tiene 6 años, es un berrinche del momento y se le pasa. Ahora vos esperame acá con Mía que voy a ir a hablar con Delfi así pueden solucionar todo.
Sabía que era lo que le pasaba a Paula, había una frase que le había dicho Delfina que definitivamente la había descolocado, estaba seguro, por eso cuando estaba por cruzar la puerta, me di vuelta y mirándola le dije
Pedro:- Pau, vos sos la MAMA de Mía, y la mujer de mi vida… mi futura esposa, que eso nadie te lo saque de la cabeza, te amo!
Fue así que la vi sonreír, y me dirigí al living, ahora si me tocaba una tarea complicada. Delfina era muy caprichosa, y cuando se le metía algo en la cabeza era muy difícil de sacárselo.

martes, 2 de octubre de 2012

Capitulo 62


Al otro día nos despertó el teléfono, prácticamente salí corriendo de la cama para que el sonido no despertara a Mía, pero no lo conseguí. Atendí el teléfono y me sorprendió, era mi hermana pidiendo que vaya a buscar a Delfi al colegio, ya que ella no podía. Mire la hora y eran las 12, nos habíamos quedado dormidos. Una vez que corte la comunicación, dejando tranquila a mi hermana de que iba a buscarla a la salida, me dirigí a la habitación, donde se escuchaba con Paula le hablaba despacito a Mía.
Pedro- como están las mujeres más hermosas del mundo?- les dije acostándome a su lado
Paula- mmm parece que papa se levanto muy chamuyero hoy, no Mía?- 
Pedro- chamuyero no! Realista!- ella se acostó sobre mí para besarme a lo que Mía comenzó a intentar separarnos con su pequeñas manitos
Paula- jaja y me parece que alguien esta celosita hoy, mejor me voy a cambiar.
Quede un ratito acostado con Mía, mientras besaba su pancita y ella reía a carcajadas. Una vez que Paula estuvo lista, fui yo quien me prepare para ir a buscar a Delfina al colegio, mientras mi novia se quedaba con la beba preparando el almuerzo para todos.
Cuando llegue al colegio y vi al grupo de mi sobrina salir, no tuve que buscar mucho ya que la pequeña monstruo venia corriendo hacia mí y sin darme tiempo siquiera a prepararme salto para colgarse de mi cuello.
Delfi- Tiooo viniste!- me grito 
Pedro- claro! Hace mucho no pasamos in día juntos, te gustaría venir a almorzar a casa?
Delfi- siiiii!
Decidí no decirle nada que en casa nos esperaban Pau y Mía para pasar una linda tarde juntos. Así fue que juntos, mientras cantábamos a los gritos como cuando ella era más chiquita, emprendimos viaje hacia mi departamento. Antes paramos en una heladería, compramos los helados que a ella más le gustaban y luego retomamos el camino.
Me encantaba pasar tiempo con mi sobrina, ella era lo único a lo que pude aferrarme cuando murió mama, era muy importante para mí.
Una vez que estacione el auto, Delfi bajo saltando, y gritando para que me apure, ya que quería ver a Mía. Cuando entramos al departamento, no había nadie, o eso parecía. Tome de la mano a Delfi y nos dirigimos a la habitación, y allí fue donde nos encontramos a Pau mirando televisión y Mía acostada a su lado.
Delfi- Tiaaaaa!- grito Delfi sorprendiéndonos a ambos, al tiempo que saltaba a la cama para abrazar a Pau
Pau- Hola Delfi! cuidado con Mía que es muy chiquita. Le advirtió ante el arrebato de la niña para abrasarla
Delfi- pero yo quiero estar con vos!!- lloriqueo
Paula- Yo también, haber veni...- dijo acomodándose mas en el centro y Mía a uno de sus lados para que delfina pudiera acomodarse del otro.
Pedro las miraba embobado a sus tres princesas, hasta que Pau notándolo le dijo
Pau- si queres te hacemos lugar!
El sin responder con palabras, se acerco a ellas y se recostó a los pies de la cama.
Pedro- Esta despierta?- dijo en un susurró intentando ver por sobre las cobijas la cara de su hija
Paula- si, le di la leche y se durmió
Delfi- Pauu te puedo preguntar algo?
Paula- si mi amor, que pasa?
Delfi- Vos a quien queres mas? a la bebe o a mi?
Pedro- delfina!!- la regaño
Delfi- vos no te metas tío! le estoy preguntando a la tía Pau!
Paula- yo las quiero a las dos por igual mi amor, 
Delfi- no! a una tenes que querer más!- dijo ofendida cruzándose de brazos
Paula- vos a quien queres mas? a mi o a tu tío?- retruco
Delfi- a voss! - dijo sonriendo, a lo que Pedro haciéndose el ofendido comenzó a hacerle cosquillas
Pedro- que decís loquita vos?!- dijo por sobre las risas de delfina- te doy otra oportunidad, a quien queres mas?
Delfina- a Pau!- dijo volviendo a reír 
Pedro- ya me vas a venir a pedir algo vos a mí! anda no más!- dijo dejando de hacerle cosquillas
Delfina- Bueno tío! es que Pau me puede prestar ropa linda, maquillarme, jugar conmigo a las muñecas!
Ambos rieron ante el comentario de la pequeña
Pedro- sabes lo que te falta a vos para usar la ropa de Paula? y maquillarse? ni hablar! hasta los 15 no te dejo!
Delfi- que malo tío!! Pero si mama a veces me deja maquillarme!
Pedro- bueno, yo le voy a decir que no te deje más, por viva!
Delfi salto de la cama enojada y salió corriendo de la habitación.

viernes, 10 de agosto de 2012

Capitulo 61

Sentí los brazos de Paula deslizarse a mi alrededor, al principio los sentí inseguros pero pronto me di cuenta que en verdad era que estaba temblando. Se sentó en el piso para que quedara su cara frente a la mía, pero al ver que yo me negaba a apartar las manos que ocultaban mi cara, simplemente me rodeo con sus brazos y hundió su cara en mi cuello donde pude sentir como ella también derramaba lagrimas impotentes. La escuche maldecir con frustración al tiempo que se acomodaba de manera tal que pudiera acunarme en sus brazos como si fuera un niño pequeño. Lo necesitaba, necesitaba llorar todo lo que había pasado y que alguien finalmente me consolara diciéndome que todo estaría bien. Fue cuando se acerco para darme un beso en mi frente, cuando reaccione y respondí a su abrazo. Ella me sostuvo fuertemente, sin saber cuánto se lo agradecía. Lloramos juntos un bueno rato, sin emitir palabras, no eran necesarias en verdad. El que simplemente estuviera allí, sosteniéndome y consolándome, era más de lo que podría pedir.
Paula- Es tu hija, que nadie te haga creer lo contrario. Vos estuviste con ella cuando nació, vos la cuidaste, vos estas cuando llora, jugas con ella, ella te reconoce como su padre, no creo ser la única que ve su sonrisa cada vez que te ve a vos.- le dijo cuando ambos lograron calmarse pero sin aun separarse
Pedro- y que si aparece? Que si llega un tipo un día diciendo que es el padre de Mía? Yo… yo, no sé qué haría Paula!- le confesé, por primera vez poniendo en palabras lo que ni siquiera me había animado a formular en mi mente antes.
Paula-Eso no va a pasar, pero si llega a pasar…no vas a estar solo, voy a estar con vos y juntos vamos a enfrentar lo que sea, pero a Mía no te la van a quitar, jamás! Ni siquiera lo imagines porque es imposible, está bien?
La presione mas fuerte contra mí antes de finalmente soltarla,
Pedro- no te enojaste entonces?
Ella pareció desconcertada ante mi pregunta
Paula- enojada? Porque estaría enojada?
Pedro- porque te lo oculte, no te conté la verdad- le dije evitando su mirada
Paula- Pedro,- dijo en un susurro al tiempo que acariciaba mi mejilla y me daba la vuelta para que la mirara- vos crees realmente que podría enojarme por eso? Que después de lo que me contaste me daría la cara para enojarme?- me dijo con una sonrisa que se veía perdida en su rostro empapado de lagrimas.
Pedro- gracias,- le dije aun un poco aturdido y desconectado, ante lo cual Paula aferro mi rostro entre sus manos para evitar que apartara la mirada y cuando tuvo toda mi atención, me dijo seriamente
Paula-Te admiro Pedro, vos crees que cualquier hombre hubiera hecho lo que vos hiciste? Otro en tu lugar hubiera buscado el padre y se la hubiera entregado limpiándose las manos al enterarse que era producto de un engaño, pero vos te hiciste cargo a pesar de que no solo no era tu hija si no que su madre los abandono a ambos.
Pedro- Te amo- Fue lo único que pude decirle luego de sus palabras, no abarcaban totalmente lo que sentía por ella, pero eran las únicas que se le venían a su mente en ese momento.
Paula- Yo también te amo.
Fue en ese momento que ambos nos acercamos para que nuestros labios se puedan unir, pero el llanto de Mía nos interrumpió, y ambos riendo nos dirigimos a buscarla a la habitación.
Una vez que entramos Mia movia rápidamente sus bracitos pidiendo que alguien la alzara. Paula la alzo y comenzó a abrazarla y besarle su cabecita, asi ella se fue calmando y nos acostamos los tres en la cama, en donde nos quedamos dormidos, abrazados.

sábado, 4 de agosto de 2012

Capitulo 60


Paula se separo, y sin decir nada se dirigió al sillón. Sin decir nada la seguí y me senté a su lado. En silencio la observaba y notaba su mirada perdida, con algunas lagrimas en sus ojos.
No sabía qué hacer, como explicarle aunque sabía que tenía que hacerlo pronto antes de que su mente vagara en ideas que no eran las acertadas. Abrí repetidas veces mi boca para romper el silencio pero ninguna de ellas pude encontrar la voz para hacerlo. Ambos evitábamos vernos ahora, con lágrimas en los ojos cada uno metido en sus pensamientos. Hasta que finalmente regañándome por ser tan cobarde tome valor y comencé
Pedro- cuando me entere que Mía había nacido, no te puedo explicar la felicidad que sentía adentro mío. No me alcanzan las palabras para hacerlo. Estaba en el trabajo y cuando me llamaron de la clínica, no me importo nada, sali corriendo directo para allá. En ese momento, yo estaba muy enamorado de Lucia. Nos veía ya con nuestra hija jugando en el parque, en su primer día del jardín, todo, siempre juntos. No había fisuras en todo lo que planeaba, nunca dude, ni del amor que sentía hacia ella ni el que yo creía ella me tenía. No sabía que habían internado a Lucia para tener a la bebe, así que me sorprendió el llamado pero no le di mucha importancia, supuse que no había habido tiempo de hacerlo. Cuando llegue, me informaron que Mía ya había nacido y que podía pasar a ver a Lucia, que a la bebe la llevarían luego a la habitación. Eso hice,- se me hizo un nudo en la garganta al llegar a ese punto, lo recordaba como si hubiera sido hoy mismo, y aunque estos meses el dolor parecía haberse apaciguado, ahora se daba cuenta que era una ilusión, algo que quería creer. En verdad sentía el dolor destrozándolo por dentro como el día que se entero. No era algo de lo cual uno se recupera, era algo con lo que tendría que aprender a vivir.- claro que ella no estaba ahí, pensé que me había equivocado de habitación y estaba por irme cuando me llamo la atención una carta sobre la cama. Me acerque y tenía mi nombre-Paula hizo ademan de querer abrazarme, pero se detuvo y dejo caer su mano a medio camino- La carta no solo decía que nos abandonaba a mí y a Mía, Paula. También decía que me había engañado, en realidad ella dice que fue en los días en que estuvimos peleados, pero nunca estuvimos más de una semana peleados así que entenderás si no le creo. No decía quien era el tipo, pero decía que la bebe era su hija y no mía.- Recordé a la vez lo que paso después, cuando me llevaron con Mía, la vi y la tuve en mis brazos por primera vez, a pesar de las lagrimas una sonrisa cruzo mi rostro y me miro fijamente al notarla- Sabes, Mía no tenia nombre aun, pero cuando me llevaron con ella y la vi, supe inmediatamente que me importaba muy poco lo que esa carta dijera, esa bebe era mi hija. Era Mía.
La fuerza que use para lograr contarle la verdad a Paula, me abandono en el instante en que termine de hacerlo y me derrumbe ahí mismo, con la cara enterrada en mis manos y mi cuerpo convulsionándose con el llanto. No me importo en ese momento haber llorado frente a Paula más de lo que mi ego varonil consideraba correcto. Sentí que después de mucho tiempo por fin estuviera llorando el abandono, la horrible verdad que Lucia había dejado atrás, todo lo que había pasado y lo que había sufrido. Mía me había mantenido en pie todo este tiempo, también Paula había sido un gran apoyo. Me había visto obligado a no perder la compostura por mi hija, a seguir adelante casi como si todo lo que había pasado no me hubiera afectado. Pero no podía engañarme a mí mismo por más tiempo. Ahora con el recuerdo vivo dentro de mí, siento el dolor consumiéndome en carne en propia. Toda la ilusión que construí hasta este momento, la mentira que me obligue a creer, la barrera que impedía a la verdad alcanzarme, lo sentí todo destruyéndose dentro mío. Que iluso fui si creí que podía hacer como si la verdad no existiera, algún día iba a tener que enfrentarla, y ahora sentía las consecuencias de no haberlo hecho antes.

Capitulo 59


Era papa con Mía en brazos, rápidamente le grite que me diera un minuto y corrí a la habitación a cambiarme. Me asuste tanto por el hecho de que mi papa viniera de madrugada que ni me preocupe por ponerme la remera, volví en cuero a atenderlo. Cuando abrí la puerta lo primero que note fue los ojos llorosos de Mía, que al verme comenzó a llorar, la tome inmediatamente en mis brazos a medida que me alejaba de la puerta para que mi padre entrara. Mía se calmo con mi abrazo y hasta se acomodo en ellos entrecerrando sus ojitos para dormir.
Pedro- que paso?- le pregunte a mi papa en un susurro cuando logre que Mía se durmiera
Horacio- la verdad, ni yo ni caro podíamos hacerla dormir, lloraba mucho supuse que te extrañaba...espero no haberte arruinado ningún plan
Me reí de como buscaba con la mirada algún indicio de que había interrumpido algo pero al no encontrar nada se volvió de nuevo a mi
Pedro- está bien papa, no interrumpiste nada y gracias por traerla, - le dije al tiempo que besaba la cabecita de Mía
Mientras intentaba sacar a mi papa de mi casa, no de malo, pero estaba Paula en mi cama, durmiendo y encima desnuda. Por suerte, se tenía que volver rápido a Mármol, así que me dejo el bolso de Mía, y se fue.
Antes de volver a la cama, me dirigí a la cocina a preparar la mamadera para Mía. Estaba muy concentrado con Mía en brazos, cuando siento unos brazos que comenzaban a abrazarme por la cintura, me di vuelta y no pude resistirme en besarla, estaba toda dormidita, pero divina como siempre, y si, que iba a decir yo no? Luego que termine, nos dirigimos los tres a la cama.
Paula se acostó con Mía sobre su pecho y yo a su lado me dedique a acariciar la espalda de mi hija que ahora con sus ojitos abiertos nos observaba a ambos.
Paula- es hermosa, salió a vos…- dijo dulcemente, pero mi cuerpo se tenso inmediatamente dejando de acariciarlas súbitamente- que paso?- me dijo Pau notando el cambio en mi cara
Pedro- nada nada- conteste mientras evitando su mirada desconcertada y me acostaba con la mirada fija en el techo
Paula- no me digas que no pasa nada si es evidente que algo paso,
Hice una mueca de dolor ante el recordatorio de las palabras de Pau y a cuanto deseaba que fuera así realmente. Ignorando lo que había dicho me incorpore para salir de la habitación antes que Pau notara mis lagrimas, pero ella fue más rápida y tomándome fuertemente del brazo me giro para obligarme a mirarla. Mía se removía incomoda en sus brazos pero Paula no me soltó.
Paula- Pedro decime que pasa, me estas asustando
Pedro- no tengo ganas de hablar de eso, es tan difícil de entender? Solo no tengo ganas!- le dije frustrado
Paula- ganas de hablar de que Pedro? no entiendo nada!- grito de repente, a lo que ambos nos quedamos mirándonos en silencio, hasta que finalmente me solté bruscamente de su agarre y salí dando un portazo de la habitación.
Ya no podía mas, las palabras de Paula me dejaron pensando, y había decidido que cuanto antes debía decirle toda la verdad. Era algo muy complicado para mi, tenía miedo a que se enojara conmigo por haberle ocultado la verdad durante estos dos meses y medio, pero la verdad era que yo no sabía cómo enfrentar la realidad y para mi Mía era mi hija, mas allá de todo.
Me fui directo a la cocina y me apoye aturdido en la encimera intentando aclarar mi mente. Pude haber estado minutos u horas en la misma posición, pero mi mente continuaba siendo una maraña de pensamientos. A pesar de no haber hablado, sentí los pasos de Paula tras de mí. Se acerco lentamente como si tuviera miedo de que me pusiera a gritarle que se valla de un momento a otro, yo solo me gire para mirarla sobre mi hombro y cuando estuvo lo suficientemente cerca me derrumbe en sus brazos. Nos mantuvimos abrazados un largo tiempo, Paula seguía sin emitir palabra solo acariciaba mi espalda consolándome. No pude aguantarlo más y entre sollozos logre decir
Pedro- Mía no es mi hija, Paula--

domingo, 29 de julio de 2012

Capitulo 58


Una vez que estacione el auto en el lugar, y vi como Paula giro automáticamente su cabeza para mirarme fijo a los ojos, la verdad que el corazón se me paro por algunos segundos, pero luego acaricio mi frente diciendo
Paula- Por qué haces esto?
Pedro-no es obvio? para que nos divirtamos un rato, no te gusta la idea?
Paula-a un boliche? por mi podríamos habernos divertido en casa y era lo mismo, a vos te gusta salir a bailar?
Pedro- a vos no? pensé que si!- le dije desconcertado, lo que menos me imaginaba era esta reacción
Paula- me encanta, pero... a vos no
Pedro- Paula si te traje acá es porque quiero pasar un rato juntos, es verdad que este tipo de salidas me quiten el sueño, pero..lo único que me importa es que voy con vos.
Paula- pero sabes que si yo elijo queda…
Pedro- nos ahorramos el mismo discurso de siempre? Ya lo sé casi de memoria, ahora bajemos, estamos un rato y después nos vamos a casa.
Así fue que bajamos del auto, y nos dirigimos hacia la entrada. Ya me empezaba a poner incomodo, algunos chicos comenzaban a mirar a Paula y eso a mí no me gustaba nada, o por lo menos que no sean tan evidentes. Luego de haber pasado unos 15, 20 minutos adentro yo ya me quería ir, no sabía cómo me había desacostumbrado tanto, si antes vivía de joda y era lo que no me podía faltar porque si no, moría.
Definitivamente la estaba pasando mal, Paula bailaba y tomaba, mientras yo miraba como se divertía, ella me insistió al principio de ir a bailar pero se dio cuenta que no tenía ganas entonces comenzó a hacerlo sola. Cada tanto se le acercaba algún que otro chico, pero nada para alarmarse Paula los corría rápidamente. En un momento me dirijo a la barra para pedir una bebida, y cuando me doy vuelta veo a un chico intentando manosear a Paula. No lo dude ni un segundo, largue el trago e inmediatamente tome al chico de su camisa y lo corrí para un costado. Paula, no dijo nada, cosa que me sorprendió, me agarro y comenzamos a bailar nuevamente.
Me abrazo hundiendo su cara en mi cuello a medida que nos movíamos al ritmo de la música
Paula- vamos a casa, si?
Pedro- te cansaste?- le dije evitando demostrar lo aliviado que estaba de salir de allí
Paula- no es eso...solo que, no te parece que nos divertiríamos mas en casa, solos, en la habitación, menos ropa...
Pedro- también puede ser en el living, la cocina...- dije besándola, pero ella se aparto
Paula- Pedro!!- dijo sonrojada
Pedro- sos increíble Paula, me provocas y después me retas cuando te sigo el juego?- le dije riendo
Paula- salgamos de aquí, dale?
Fue así que decidimos irnos. Debo confesar que para mí fue un gran alivio, una vez que llegamos a mi edificio, subimos a mi casa, y lo primero que hice fue tomar mi celular y pidiéndole perdón a Paula, le mande un mensaje a mi hermana para ver cómo estaba Mía. Ella solo sonrió, se acerco a mí, y allí comenzamos a besarnos de una manera muy tierna, demostrando todo el amor que nos teníamos.
Poco a poco, entre caricias, el beso fue tornándose más pasional. Sin separarnos ni un centímetro, nos encaminamos directo a la habitación. La tire delicadamente sobre la cama y entre besos nos fuimos desasiendo de la ropa. Había amor en cada caricia y en cada palabra, era una sensación increíble el estar con una persona que te demuestra a cada segundo el amor que siente y por el cual uno también daría todo. No había placer más grande que hacer el amor, no cuando este implicaba mucho más que sexo.
Al otro día, va mejor dicho unas horas después, el timbre me despertó. Un domingo a las 9 de la mañana quien podría ser? Que ganas de hinchar. Me levante antes de que Pau se despertara y atendí el portero, pero lindo susto me pegue cuando me entere quien estaba en la puerta del edificio.

sábado, 28 de julio de 2012

Capitulo 57


No sentí a Paula acercarse hasta que sus manos rodearon mi cintura. Sobresaltado gire al tiempo que limpiaba mis lágrimas. Pero no fui lo suficientemente rápido, ya que Pau tomo mis manos alejándolas de mis ojos y me miro sorprendida
Paula- que paso?- me dijo después de un incomodo silencio en que solo nos miramos. Yo avergonzado solo ladee el cuadro frente a ella para que lo tomara. Cuando vio la foto su cara pareció iluminarse y un sonrisa apareció en sus labios
Paula- ella estaría orgullosa de vos, lo sabes, no?- me dijo acariciándome a lo que solo asentí.
Paula- y de Mía, estoy segura que la está cuidando de allá arriba.
Pedro-lo se,- le dijo sonriendo también, mientras la tomaba entre mis brazos, abrazándola con fuerza, intentando expresarlo lo bien que me hacía sentir y lo agradecido que estaba. Ella me dio un corto beso antes de separarse y dirigirse enérgicamente a la cocina al tiempo que gritaba a mi padre si necesitaba ayuda con la cena. Yo más que feliz la seguí en busca de mi hija.
Luego de finalizar una cena más que amena con mi padre, donde la verdad había tratado a Pau de la mejor manera, cosa que me alegraba y mucho y me sorprendió, ya que, por suerte, no había hecho ningún tipo de comentario con respecto a mi pasado, o alguna que otra ex noviecita, si no que ahí si hubiese pasado mucha vergüenza enfrente a mi novia, no por nada, pero era mejor no recordarlo. 
Decidimos emprender viaje hacia donde iba a sorprender a Pau. La verdad es que me daba cierto miedo dejar otra vez sola a Mía, y mas con mi papa, por más de que mi hermana llegaría en algunos minutos, sentía culpa, pero la verdad es que no lo hacía siempre, y esta vez, era una ocasión mas que especial!
Paula- adonde vamos Pedro? - me dijo cuando estábamos de vuelta a capital
Pedro- mm no te voy a decir...
Paula- Pedro! - Me grito- necesito saber si me tengo que cambiar!
Pedro- bueno, mejor pasamos por tu casa y ahí te digo que te pones, dale?-
Paula- que sos asesor de moda ahora?
Pedro- no, pero sé que te podes poner sin necesidad de decirte donde vamos - le dije sonriéndole
La verdad que lo que se me había ocurrido no era la gran cosa, pero la idea era divertirnos, pasar un buen rato juntos volviendo por así decirlo a la juventud. Por un lado yo estaba contento ya que sentía que a ella le iba a gustar, además la mama no quería que deje de hacer este tipo de cosas por estar conmigo y con mi hija, pero por el otro lado temía por su reacción, ya que ella me había dicho una y mil veces que ella hacia lo que quería, y que nadie la obligaba a estar conmigo y Mía. Así que, luego de pensarlo bastante me decidí en llevarla a este lugar.
Llegamos a su departamento, y nos dirigimos a su habitación, ella se sentó en su cama y yo abrí su ropero. Comencé a revolver, mientras notaba la mirada inquietante de ella. Una vez que encontré lo que quería, se lo deje arriba de la cama, le di un beso y salí de la habitación para que se cambie tranquila.
Luego de casi una hora salió de la habitación y no pude más que quedarme boquiabierto ante ella sin emitir palabra. Hermosa era poco. Se había maquillado y añadido algunos detalles al vestido que le había dejado, y ahora que lo veía en ella, era extremadamente corto, por lo que arrepentí al minuto de verla de haberle sugerido ese.
Paula- y? como estoy?
Pedro- mm Pau, no tenes un vestido más largo mejor? cuando lo vi no parecía tan corto...
Paula- ay Pedro! No es corto! a mi me parece que me queda bien, o no?
Pedro- te queda perfecto, solo que no quiero que te anden mirando mucho…
Paula se acerco y comenzó a besarme, obviamente me convenció de dejarse ese vestido, diciendo que solamente estaba vestida para mí. 
Luego de esperar un ratito que ella se terminara de preparar bien, emprendimos viaje hacia ese lugar, Paula, trataba de entender a dónde íbamos, pero no lograba descifrar del todo el lugar, hasta que llegamos y Paula automáticamente me miro con una cara que me preocupo.

martes, 24 de julio de 2012

Capitulo 56



Pedro- la verdad que geniales las fotos!- Admití
Fotógrafo- todo merito de Pau! bueno, tenemos que seguir- dijo alejándose al tiempo que Pau volvía a posicionarse para continuar las fotos
Luego de un rato, la producción finalizo, ella se dirigió a su camarín, y yo sin molestar a nadie, ya que estaban todos terminando de ordenar las cosas, me dirigí a su camarín.
Golpee la puerta con Mía en brazos que se había comportado increíblemente bien y Paula no tardo en abrirnos al tiempo que saltaba sobre mí con cuidado de no golpear a Mía
La bese, tomo en brazos a Mía, y pasamos adentro, mientras ella cerraba la puerta, yo me sentaba en una silla, esperando a que me diga nada. Pero para mi sorpresa, no dijo nada, solo se sentó en mi falda y comenzó a besarme.
Respondí con rapidez ansioso de sus labios, sostuve su cara en mis manos para acercarla aun mas a mí, pero algo me golpeo haciendo que la soltara. Me separe para darme la vuelta vi a Mía moviendo sus bracitos hacia ambos intentando interponerse, ante lo cual no pudimos evitar reírnos de su carita celosa.
Paula dejo a Mía en mis brazos, y termino de cambiarse para luego dirigirnos a mi casa. Una vez que llegamos decidimos entre los dos bañar a Mía, era una situación que se había vuelto más que familiar, no solamente lo disfrutábamos Mía y yo, si no también Pau, y así lográbamos que ese momento se vuelva muy especial.
Luego de que Pau le eligiera una vestidito para Mía y terminara de verterla me dijo tímidamente
Paula-puedo acompañarte a llevarlo con tu papa? digo, si no te molesta...
Pedro-como me va a molestar? claro que podes venir!- le dije sonriendo por su tímida pregunta.
Así fue que bajo la supervisión de Paula, prepare el bolso para Mía, y lo deje listo hasta el momento de irnos. Prepare su mamadera, y mientras Paula le daba de comer, yo me senté al lado de ella y dije:
Pedro- te quedas? después de que lleve a Mía digo...podemos hacer algo juntos!
Paula-mm algo? como que se te ocurre?- me dijo mirándome picara
Pedro- mm se me ocurren muchas, aunque la mayoría no pudo decirlas porque esta mi hija!
Ambos reímos y bese su mejilla, era tan tierna, realmente estaba enamorado, y se podría decir que por primera vez sentía lo que siento hoy en día por Pau. Una vez que se hizo la hora, bajamos, colocamos a Mía en su sillita y partimos rumbo a Mármol, si bien no era un gran viaje, no quedaba a la vuelta de la esquina.
El viaje transcurrió normal, hablando de nuestro trabajo y de cosas cotidianas, hasta que Mía se despertó y comenzó a llorar. Por suerte Paula saco su lado maternal de adentro, cosa que me sorprendió y mucho y empezó a cantarle y a hacerla jugar con sus manitos. Mientras yo, miraba embobado esa imagen.
Cuando llegamos me baje primero para abrirle la puerta a Pau que tenía en sus brazos a Mía y la ayude a bajarse.
Cuando llegamos me baje primero para abrirle la puerta a Pau que tenía en sus brazos a Mía y la ayude a bajarse. Papa pareció escucharnos, porque no necesitamos golpear que ya estaba abriéndonos la puerta. Lo primero que hizo fue saludar a Pau y sacar a Mía de sus brazos mirándola embobado.
Pedro- yo también te extrañe pa!- le dije irónico al notar que no me saludaba, el rio y se acerco a saludarme.
Horacio- que linda que esta Mía hijo, se nota que la cuidas muy bien!
Pedro- Gracias!- le dije apartando la vista avergonzado, era un elogio importante para mi viniendo de mi padre.
Paula- como anda Horacio?- le pregunto animadamente Pau
Horacio- Muy bien, muy bien, vos Paulita?- dijo al tiempo que entraba a la casa.
Papa parecía estar muy entusiasmado, y eso a mí me alegraba mucho, tenía una buena relación con Pau, cosa que me tranquilizaba y bastante, y por suerte todo en la familia estaba mejor que nunca.
Paula siguió a mi papa a la cocina mientras hablaban, al tiempo que yo me quedaba en el living observando las fotos que estaban sobre la mesa. Hacía mucho que no venia, cuando Lucia estaba embarazada no viajábamos mucho y después hasta el día del asado con mi familia no había vuelto, pero ni allí por los nervios de verlos después de la pelea me había tomado el tiempo de apreciar la casa en la que me había criado. Entre las fotos había una de toda mi familia, mía con mis hermanos y una de mi mama sonriendo. La tome y me quede admirándola hasta que las lágrimas no tardaron en aparecer. Me era imposible no pensar en cómo seria de distinto si ella estuviera viva, pensaba en como seria para Mía tener a su abuela, que pensaría ella de Paula, seguro se llevarían muy bien, tenían una personalidad parecida.

domingo, 8 de julio de 2012

Capitulo 55


Pedro-Venís a casa?- le pregunte cuando estebamos ambos en el auto.
Paula- tengo en una hora una producción de fotos, y por cómo está el transito tengo que salir ya, si no no llego. Queres que hagamos algo después? o me queres acompañar?
Pedro- Paula, estoy con Mía ahora y seguramente lo que menos queres es un bebe llorando al lado mientras trabajas así que mejor no...- le dije sin mirarla, la verdad es que me moría por ir, pero con Mía seria una incomodidad para ella
Paula- no hay problema con Mía Pedro! Ella puede ir, hay muchas modelos que van con sus hijos...
Pedro- si pero ella no es tu hija y como dijo tu mama ella no tiene por qué afectarte en nada, y menos en el trabajo!
Paula- otra vez el mismo tema? Basta Pedro, yo sé lo que hago, y sé lo que significan ustedes dos para mi vida.
Pedro- Bueno, está bien, pero esta vez no, mejor vamos a preparar algo y te esperamos en casa para cuando vuelvas, por que imagino que vas a llegar muerta
Paula-no, tenes razón. Voy a llegar muerta, mejor mañana u otro día- me dijo secamente 
Pedro- te enojaste?
Paula- no no para nada, después cuando llegue a casa te llamo y nos juntamos si es que "no estoy muy cansada"
Nos despedimos, sin mirarnos a los ojos, un beso seco, beso la cabecita de Mía, y así la vi alejarse una vez que pegara un portazo. Volví a poner el auto en marcha para así dirigirme a mi casa con mi hija.
Me di cuenta que se había enojado, pero no podía hacer nada para arreglarlo ahora, ella estaba camino a su producción y yo debía quedarme en casa a cuidar a Mía. Sin embargo la culpa pudo conmigo y no tarde en mandarle un mensaje 'Perdón, no me gusta que nos peleemos, podemos hablar cuando salgas de la producción?' Fue lo más sincero que se me ocurrió, aunque la respuesta no fue lo que esperaba 'Termino tarde Pedro, voy a casa. Además no voy a perdonarte algo que vas a seguir haciendo'
Ahora sí, me daba cuenta que se venía una discusión en puerta, y lo iba a evitar a toda costa, si había algo que odiaba era discutir con ella, me hacía muy mal. Algo debía hacer, porque como me había respondido el mensaje y como se había despedido, realmente estaba enojada.
Pero no sabía qué hacer para solucionarlo, ni siquiera sabía que era lo que había iniciado todo en un principio. Supongo que era el hecho de no haberla acompañado a la producción lo que le había molestado. Así que la única manera de solucionarlo era yendo hasta el lugar.
Gracias a Dios, mi amigo Hernán tenía muchos contactos y sobre todo con Paul y Willy, los representantes de Paula, así que no dude ni un segundo en llamarlo y pedirle su ayuda. 
Una vez que conseguí la dirección, abrigue a Mía, y cuando bajamos me dirigí al kiosco de al lado para llevarle las golosinas preferidas a Pau, ya que tendría que buscar la forma de que se le pasara su enojo. Cuando iba rumbo a la producción de fotos, recibí un llamado de mi papa, que querían verla a Mía, así que le dije que dentro de un rato la llevaba y me venía perfecto para pasar un buen rato con mi novia.
Cuando entre me recibió el que debería ser asistente de la producción y me detuvo antes de que pudiera pasar más.
Xx. A quien busca?- 
Pedro- Paula, Paula Chaves
Xx- quién es? esta en el medio de una producción en este momento
Pedro- Si si lo sé. Soy un amigo, me invito para presenciar la producción, se puede?
El chico lo dudo unos instantes pero al detenerse unos momentos en Mía que miraba atenta todo con sus ojos abiertos, me abrió el paso y dijo
Xx- Por esa puerta, ahora están en pleno trabajo pero no debe faltar mucho para el break, le agradecería si espera hasta ese momento para hablar con ella, para no retrasar...
Pedro- no se preocupe!- le dije interrumpiéndolo- solo vengo a mirar, muchas gracias!
Apenas la vi una sonrisa se dibujo en mi rostro, mas allá de todo enojo, no podía evitar enamorarme más cada vez que la veía brillar en lo que ella amaba hacer. Parecía que había nacido para eso, lo hacía perfecto. Mía miraba para todos lados hasta que empezó a sonreír y ahí fue cuando me di cuenta que la conexión que había entre ellas dos era más fuerte de la que yo creía. Estaba totalmente embobado mirándola, cuando me doy cuenta que ella mira para el costado donde estábamos nosotros, y sonríe mientras nos tiraba un beso con sus manos
Amago a acercarse pero inmediatamente negué con la cabeza advirtiéndole que no quería interrumpir su trabajo, así que volvió a su posición y continúo irradiando luz con su sonrisa. Era increíble lo que transmitía, me tiraba besos cada tanto o me dedicaba sonrisas y miradas, hasta que un momento la maquilladora se acerco para retocarla y al mismo tiempo el fotógrafo se acerco a mí, al principio me asuste pensé que iba a echarme, pero al contrario con una sonrisa me acerco su cámara y me dijo 
Fotógrafo- Para que te babees, mira! sos el novio, no?- 
Comenzó a pasar las fotos que estuvo sacándole a Pau, una mejor que la otra. En todas hermosa.
Cuando escuche la pregunta del fotógrafo solo lo mire y sonreí, no sabía que responder, tal vez Pau no quería que lo supieran aun en su ambiente de trabajo, era muy reciente, pero a la vez no quería mentir negándola.
Fotógrafo- entiendo, no me digas nada

martes, 19 de junio de 2012

Capitulo 54

Puse el auto en marcha y emprendimos viaje hacia el lugar del encuentro. Estaba muy nervioso, si bien estaba seguro de lo que iba a hacer, no sabía cómo lo iba a tomar la madre, ni tampoco como lo iba a hacer. Paula lo noto, entonces comenzó a acariciar mi cabello. Una vez que llegamos, estacione el auto y bajamos. Pau alzo a Mía y tomo mi mano, así entramos y nos sentamos en una mesa a esperar que su mama llegara.
Pedro- nerviosa? - le pregunte mas para ocultar los míos que evidenciar los suyos
Paula- vos sos el que va a hablar, no yo! así que porque debería estar nerviosa?-
Pedro-aay apareció la Paula superada! donde quedo la que casi se larga a llorar por evitar presentar a su novio a su mama?- le dije riendo
Paula- en casa!- me contesto riendo también
No llegamos a esperar 15 minutos que Paula me miro y con la cabeza me indico que su madre era la que estaba entrando en ese preciso momento. El corazón comenzó a acelerarse a tal punto que sentía que se me salía. Se podía ver una mujer que daba una buena impresión, pero su cara a la vez me daba inseguridad. Una vez que llego a la mesa, saludo a Paula, y luego a mí, ignorando prácticamente por completo a mi hija, cosa que me molesto y mucho. Paula tomo a Mía en sus brazos, y mientras que le daba un beso en su cabecita, su madre dijo:
Alejandra- que linda bebe, como se llama?
Pedro- Mía- conteste yo por Paula, logrando que su madre se fijara en mí.
Nos sentamos, y prácticamente en un silencio incomodo esperamos que el mozo viniera así encargábamos algo, y poder empezar la charla tranquilos. Así fue, una vez con nuestros pedidos en la mesa, nuestra charla comenzó.
Alejandra- Bueno acá estamos, te escucho Pedro
Inevitablemente casi me atraganto al escucharla, no pensaba que fuera tan directa pero para eso estaba acá, era el momento de arreglar todo.
Pedro- bueno, yo me entere del malentendido del otro día cundo Pau fue a su casa con mi hija y...
Alejandra- ese es un tema mío y de mi hija, no creo que nadie deba meterse.
Pedro- perdón, pero el tema involucra a mi hija así que también me involucra a mi
Alejandra- a tu hija? si yo jamás dije nada de tu hija? Yo le dije a Paula que tenga cuidado con quien se mete, es muy chica, y vos tenes un hija Pedro, es todo un tema. Paula tiene otro ritmo de vida al que tenes vos
Pedro- se cree que yo no lo se? lo tengo muy claro! pero yo no le pedí ni le pediría jamás a Paula que renuncie a cosas o cambie su ritmo de vida por mi! mi hija es mi responsabilidad, no la de ella...
Alejandra- y por que ella se tiene que encargar de cuidar a tu hija cuando vos no podes? Por que ella estuvo el otro día cuidándola
Pedo- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Pedro- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Paula- haber, es una decisión mía, soy grande y sé lo que hago, amo a Mía tanto como a Pedro, nadie me va a decir lo que tengo que hacer.
Pedro-Yo también la amo, el que tenga una hija no cambia eso- dije mirando a su madre
Alejandra- ok, está bien, que se yo, me cuesta ver a mi hija, tan decidida, y verla con una bebe, se me pasan mil emociones por adentro, ya me vas a entender cuando Mía crezca
Pedro- yo le prometo que jamás voy a obligar a Paula a hacer algo que no quiera, la amo y la voy a cuidar como se merece. Además Mía también la quiere mucho...
Alejandra- me quedo muy claro todo con esta charla, tenes una hijita divina, que se nota que quiere a Pau, porque no se movió de sus brazos, y se lo mucho que se quieren ustedes, solo te pido que la cuides, 
Pedro- La voy a cuidar, acompañar siempre que ella me lo permita- dije sonriendo al tiempo que miraba los ojos emocionados de Pau
Por suerte todo había salido bien, al principio costo, pero luego todo se revirtió y termino mejor de lo que esperaba, Alejandra se despidió, y nosotros nos quedamos allí terminando de almorzar.

jueves, 14 de junio de 2012

Capitulo 53


Paula- ya lo sé, solo que ,me da miedo que te diga algo que pueda lastimarte...- me dijo evitando mi mirada
Pedro-nada va a cambiar lo que siento por vos- le dije levantando su cara con mi mano para que viera la verdad en mis ojos- me diga lo que me diga tu mama, es lo que vos pienses lo que me importa-
Paula- es importante para vos esa charla, no?-me pregunto rendida
Pedro- si,- 
Paula- esta bien, ganaste, pero yo voy!
Le sonreí al tiempo que me acercaba para besarla dulcemente, hasta que la falta de aire nos separo
Pedro- te quedas?- dije haciendo puchero
Ella me beso y acerco aun mas a su cuerpo en respuesta.
Cuando el llanto de Mía nos interrumpió, ambos nos dirigimos a la habitación y nos dedicamos ambos a bañamos a Mía, y mientras que ella le daba de comer y la dormía, yo me encargue de bañarme. Al otro día me desperté y Paula no estaba a mi lado. Me dirigí al living, y allí estaba ella y Mía jugando en una manta en el suelo, era una imagen perfecta. La mesa estaba con el desayuno ya listo.
Luego de desayunar, Paula se dirigió a su casa. Habíamos quedado que yo pasaría a buscarla tipo 1 así nos encontrábamos con su mama en el lugar acordado.
Enfrente de Paula había hecho lo posible por disimularlo pero la verdad es que estaba muy nervioso. Quería solucionar el tema con su mama, para que ella estuviera bien. No podía soportar verla llorar por algo que yo podía solucionar. Deje de pensar un poco para no ponerme más nerviosos de lo que estaba, y comencé a organizar mi día. Luego del almuerzo debía si o si pasar por la oficina, el lunes había faltado y tenía que adelantar mucho trabajo si no quería que me echen, y luego me juntaría con Hernán como habíamos arreglado, y debía llamar a Marta para que cuide a Mía.
Al llamarla no pudo evitar hacer preguntas y comentarios acerca de lo que había pasado ayer en el campo con Paula, aunque no lo hubiera contado nada, ella era muy perceptiva y entendió con un simple "la pasamos muy bien" todo lo que había pasado sin que tuviera que explicar mucho mas. Me hacía pensar en lo que me diría mama si estuviera viva en este momento, seguramente reaccionaria igual que como Marta lo hacía ahora, ellas era muy parecidas. No por nada la consideraba mi segunda mama.
Aunque muchas veces trataba de hacerme el hombre fuerte, cada vez extrañaba un poco más a mi mama. El hecho de que ahora este Mía y Paula ese dolor y vacio por ahí lograba desaparecer de a ratos y lograr que se haga todo más llevadero, sin embargo no había día que no me acordara de ella. Ahora debía ser fuerte por Mía, ella era lo más importante y quería que ella se sintiera bien ante todo. 
Después de cortar la conversación con Marta donde acordamos el horario en que vendría a casa para cuidar de Mía, me dedique a preparar el bolso de mi hija para pasar a buscar a Paula. 
Pedro- te tenes que portar muy bien Mía, si?- le decía a medida que le cambiaba el pañal- es importante que causemos buena impresión hija...asi que a no llorar - continue hablandole, pero al ver su carita distraida sin prestar atencion a ninguna de mis palabras, rei rendido y la alce para abrazarla, era la unica capas de sacarme todos los miedos y nervios.
Me tire en la cama con ella a jugar un ratito. Cada vez estaba más grande y notaba como iba haciendo cada vez más cosas y descubriendo otras. Estaba mucho tiempo despierta, y verle los ojitos y su sonrisa me llenaba el alma. Estuvimos así un buen rato, hasta que se hizo la hora de ir a buscar a Paula como habíamos acordado. Ate a Mía en su sillita, y comenzamos camino a su casa. 
En el camino se mantuvo despierta observando todo y no pude evitar sonreír al ver como reconocia a Paula cuando esta salía de su casa y se subía al auto, prácticamente se desesperaba por salir de sus silla como si quisiera saludarla. Paula también lo noto y me tomo la mano al tiempo que la observaba y le hablaba con ternura a mi hija. No pude esperar más y la gire dulcemente para que quedáramos de frente para así besarla tiernamente.

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sábado, 9 de junio de 2012

Capitulo 52


Mientras buscaba algo en la heladera para comer escuche el teléfono de Paula sonar en el living y luego a ella contestar rápidamente.
Por lo que se podía notar, la persona que llamaba no era de gran agrado para ella, su tono de voz se lo notaba desganado. Mía se encontraba durmiendo la cual se desperto llorando apenas escucho el sonido del celular
Vi a Paula agarrarse la cabeza frustrada al tiempo que decía una última palabra y cortaba la comunicación enojada. Me acerque su lado para abrazarla al notar como una lágrima comenzaba a recorrer su mejilla.
Pedro- Tranquila Pau, sea lo que sea estoy acá, todo está bien...
Ella sin decir nada me abrazo y con su cabeza apoyada en mi hombro, largo un llanto desconsolado. No entendía nada, ni quien era la persona que había llamado, ni cuál era el motivo. Se la notaba muy angustiada y a la vez con bronca. Permanecí en silencio hasta que Pau me dijo
Paula- Mi mama es una idiota!
Pedro- eeu no digas eso! Yo se que la debes querer mucho... que paso?
Paula- escucho a Mía llorar y se la agarro de vuelta conmigo y la relación que tengo con vos, no lo entiende 
Pedro- Pero para, no entiendo explicame bien, Mía es el problema no?
Paula- me invito a cenar, le dije que no, escucho a Mía y bueno pensó cualquiera! Cree que me usas de niñera para salir o algo así, nose! Encima te juro que le intente aclarar las cosas pero nose no me escucha!- me dijo apresurandose como si yo fuera a molestarme
Pedro- Pero Pau, ponete en el lugar de tu mama también, debe ser difícil que su hija este con un hombre que tenga una hija y que te pierdas de hacer otros programas por quedarte con nosotros
Paula- Yo no me pierdo de nada estando con ustedes Pedro! Me encanta, me encantas si estoy acá es por quiero quedarme acá!
Pedro- te lo dije ayer, eso es lo que decís ahora...pero a mi también me da miedo que en un futuro te arrepientas de no haber hecho otras cosas por quedarte conmigo...
Paula- y te acordas que te conteste ayer?- yo evite su mirada sin contestarle- que quiero estar con vos, te amo Pedro! y tu hija ya forma parte importante de mi vida,
Pedro- yo también te amo Pau, y por eso, quiero que pienses bien todo lo que hagas, no vale la pena que tu mama este mal, ni que vos después estés arrepentida de todo esto. Por que no se juntan y lo hablan bien? Vas a ver que se van a entender, escuchala y aclarale todo lo que vos me acabas de decir- le dije mientras la volvía a abrazar-
Ella se mantuvo unos momentos aferrada a mi pecho hasta que me separo un poco más segura y mirándome me dijo
Paula- no, no voy a ir, me quiero quedar con vos, no me importa lo que ella piense.
Pedro. Sos terca, he?- le dije mientras acomodaba su pelo detrás de la oreja
Paula- yo ya le aclare lo que le tenía que aclarar Pedro, no tengo nada más que decirle- me dijo incorporándose como si ya no tuviera nada más que decir sobre el tema
Pedro- bueno, si vos no tenes nada que aclararle, yo si tengo... espero no te moleste que me auto invité a tu casa, me gustaría hablar con tu mama...
Paula levanto la vista de golpe, y mirándome hizo una media sonrisa. Parecía no entender lo que le estaba diciendo. Tenía la necesidad de defenderla ante todo, quería aclarle a su madre que yo la iba a cuidar más que a nada en este mundo y me iba a ocupar de que no se pierda de nada y que disfrute la vida de acuerdo a su edad. Jamás iba a prohibirle hacer algo que ella quiera, nunca la iba a dejar encerrada en mi casa como niñera de Mía, y eso su mama lo tenía que saber.
Paula- es broma, no?- me dijo dudosa
Pedro- Paula te estoy hablando enserio, si vamos a estar juntos quiero que tu mama confié en mi no quiero ser el culpable de su pelea y menos que Mía lo sea, me parece que tengo que hablar y aclararle todas sus dudas- le dije al tiempo que me levantaba del sillón y volví a dirigirme a la cocina para continuar buscando algo para comer. Mientras lo hacía le grite a Paula que parecía haberse quedado paralizada en su lugar
Pedro- llama a tu mama para avisarle, no quiero llegar de sorpresa...
Mientras volvía a la cocina para seguir con la comida notaba como Paula marcaba el número de celular de su mama. Sabía que en el momento los nervios iban a estar, esperaba que no me traicionaran, pero yo iba a ir a hablar y poder aclarar todo con su mama. No iba a permitir que Paula se pelee con su familia culpa mía.
Al rato la escuche acercarse por atrás en silencio, me di la vuelta para verla sentarse en la mesa con su mirada perdida y sin decir ni una palabra. Tampoco la presione para que dijera algo, la deje con sus pensamientos mientras sacaba la comida y la ponía en la mesa. Ambos comíamos en silencio, yo solo la miraba para comprender que era lo que pasaba por su mente, lo que menos quería es que esto causara una palea entre ambos, pero no parecía ser de enojo su cara, sino de algo que no podía identificar bien y aunque me moría por saber que era, respete su silencio hasta que ella estuviera dispuesta a hablar.
Así transcurrió la cena, nadie hablo, solo se escuchaban nuestras respiraciones y algún que otro ruido de los cubiertos. Cuando me levante para juntar los platos, ella me dijo
Paula- mañana al mediodía en el bar de la esquina de mi casa
Pedro- perfecto, vos venís conmigo?
Paula- no sé, mañana te digo, ahora me voy a mi casa
Su respuesta me desconcertó, me di vuelta, la tome del brazo y cada vez más cerca de ella le dije
Pedro- vos no te vas a ningún lado, no voy a permitir que esto cause una discusión entre nosotros

Paula- No me siento bien, quiero irme a mi casa
Pedro- no me mientas Paula, es por esto, no? Yo solo quiero aclarar las cosas, pero no voy a hacerlo si eso va a afectarnos de alguna manera...- le dije manteniendola a centimetros de mi
Paula-te dije que no queria hablar con ella, que no me importaba lo que pensaba, porque tienes que ser tan insistente?- dijo frustrada como si no lograra entenderme, aunque a mi me pareciera muy claro lo que queria
Pedro- Te amo Paula y quiero lo mejor para vos, es la segunda vez que te veo llorar por esta pelea con tu mama, y aunque me lo niegues no puedo evitar sentirme culpable. Necesito contarle a tu mama lo que siento por vos, quiero que confié en mi porque aunque ahora digas que no, es importante en tu vida y yo se que la queres un montón! así que entendeme en que quiero que nada se interponga entre nosotros, quiero hacer las cosas bien.