domingo, 29 de julio de 2012

Capitulo 58


Una vez que estacione el auto en el lugar, y vi como Paula giro automáticamente su cabeza para mirarme fijo a los ojos, la verdad que el corazón se me paro por algunos segundos, pero luego acaricio mi frente diciendo
Paula- Por qué haces esto?
Pedro-no es obvio? para que nos divirtamos un rato, no te gusta la idea?
Paula-a un boliche? por mi podríamos habernos divertido en casa y era lo mismo, a vos te gusta salir a bailar?
Pedro- a vos no? pensé que si!- le dije desconcertado, lo que menos me imaginaba era esta reacción
Paula- me encanta, pero... a vos no
Pedro- Paula si te traje acá es porque quiero pasar un rato juntos, es verdad que este tipo de salidas me quiten el sueño, pero..lo único que me importa es que voy con vos.
Paula- pero sabes que si yo elijo queda…
Pedro- nos ahorramos el mismo discurso de siempre? Ya lo sé casi de memoria, ahora bajemos, estamos un rato y después nos vamos a casa.
Así fue que bajamos del auto, y nos dirigimos hacia la entrada. Ya me empezaba a poner incomodo, algunos chicos comenzaban a mirar a Paula y eso a mí no me gustaba nada, o por lo menos que no sean tan evidentes. Luego de haber pasado unos 15, 20 minutos adentro yo ya me quería ir, no sabía cómo me había desacostumbrado tanto, si antes vivía de joda y era lo que no me podía faltar porque si no, moría.
Definitivamente la estaba pasando mal, Paula bailaba y tomaba, mientras yo miraba como se divertía, ella me insistió al principio de ir a bailar pero se dio cuenta que no tenía ganas entonces comenzó a hacerlo sola. Cada tanto se le acercaba algún que otro chico, pero nada para alarmarse Paula los corría rápidamente. En un momento me dirijo a la barra para pedir una bebida, y cuando me doy vuelta veo a un chico intentando manosear a Paula. No lo dude ni un segundo, largue el trago e inmediatamente tome al chico de su camisa y lo corrí para un costado. Paula, no dijo nada, cosa que me sorprendió, me agarro y comenzamos a bailar nuevamente.
Me abrazo hundiendo su cara en mi cuello a medida que nos movíamos al ritmo de la música
Paula- vamos a casa, si?
Pedro- te cansaste?- le dije evitando demostrar lo aliviado que estaba de salir de allí
Paula- no es eso...solo que, no te parece que nos divertiríamos mas en casa, solos, en la habitación, menos ropa...
Pedro- también puede ser en el living, la cocina...- dije besándola, pero ella se aparto
Paula- Pedro!!- dijo sonrojada
Pedro- sos increíble Paula, me provocas y después me retas cuando te sigo el juego?- le dije riendo
Paula- salgamos de aquí, dale?
Fue así que decidimos irnos. Debo confesar que para mí fue un gran alivio, una vez que llegamos a mi edificio, subimos a mi casa, y lo primero que hice fue tomar mi celular y pidiéndole perdón a Paula, le mande un mensaje a mi hermana para ver cómo estaba Mía. Ella solo sonrió, se acerco a mí, y allí comenzamos a besarnos de una manera muy tierna, demostrando todo el amor que nos teníamos.
Poco a poco, entre caricias, el beso fue tornándose más pasional. Sin separarnos ni un centímetro, nos encaminamos directo a la habitación. La tire delicadamente sobre la cama y entre besos nos fuimos desasiendo de la ropa. Había amor en cada caricia y en cada palabra, era una sensación increíble el estar con una persona que te demuestra a cada segundo el amor que siente y por el cual uno también daría todo. No había placer más grande que hacer el amor, no cuando este implicaba mucho más que sexo.
Al otro día, va mejor dicho unas horas después, el timbre me despertó. Un domingo a las 9 de la mañana quien podría ser? Que ganas de hinchar. Me levante antes de que Pau se despertara y atendí el portero, pero lindo susto me pegue cuando me entere quien estaba en la puerta del edificio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario