Mía se encontraba prácticamente dormida cuando de
pronto sonó el celular. Por suerte esto no la altero y corrí a atender antes de
que el sonido la despertara.
Paula- mama?
Alejandra- hija! como estas?
Paula-bien vos?
Alejandra- te pasa algo? te sentís bien? por que hablas bajito?
Paula- emm no nada... otro día te cuento mama! que necesitabas?
Alejandra: Paula, me preocupas, era solamente para invitarte a cenar, cual es el problema?
Paula- hoy tiene que ser? no puedo mama!
Alejandra- Ay Paula por favor, basta con la intriga, decilo por que a pesar de todo, sigo siendo tu madre! Decime que te pasa, te conozco y hay algo que me estas ocultando
Paula- nada mama! nada es nada! queres que vaya a comer? está bien voy! solo que no voy sola...
Alejandra- No, si es tan complicado venir a visitar a tu familia, no vengas. Para estar con mala cara, y contestando mal, no vengas, y si queres venir con alguien veni! No hay problema, si a vos te hace feliz
Paula- uuh tanto lio porque se me complica ir hoy? si tan importante es, voy! no es que no quiera pero... uf sabes qué? ahora voy! antes de discutir...
Alejandra-hace lo que quieras Paula, yo no te voy a rogar nada! si queres venir veni y si no, no vengas!- Sin dejarme contestar me corto el teléfono.
Eran las 8 de la noche, si iría, debía comenzar ya a prepararme porque si no, no llegaría, pero tenía un problema, Mía seguía conmigo, y Pedro aun no había vuelto.
Y seguramente no volvería hasta después de la medianoche, eso era un problema. Podía llevarla, pero no sabría que decirle a mis papas, aunque tampoco deberían meterse en lo que hago y lo que no hago, ya soy grande y es mi vida pero me ponía nerviosa de solo pensar llegar de la nada a la casa con un bebe. Además debería avisarle a Pedro, que le diría? ni siquiera sé si me dejaría salir de la casa con su hija. Eso definitivamente también era un problema.
El llanto de Mía interrumpió mis pensamientos, para mi mala suerte se había ensuciado toda, hasta la ropa. Sin dudarlo la desvestí y con el mayor de mis cuidados la comencé a bañar. Era la primera vez que lo hacía y estaba muy nerviosa y con miedo, por suerte la beba se quejo al principio, pero luego, el baño transcurrió de la mejor manera. Una vez que termine, la vestí con la ropita que Pedro había puesto en su bolsito. Una vez que Mía ya estaba lista, le di su mamadera y se quedo tranquilita, en mi cama, mientras yo, llamaba, a Pedro.
Pedro- Paula? paso algo? Mía está bien?
Paula- jaja si, no te preocupes! Mía esta dormidita, recién la acabo de bañar...
Pedro- no sabes que tranquilo me dejas! Gracias por todo esto...
Paula- de nada, sebes que la quiero un montón y que me encanta cuidarla...
Pedro- gracias
Paula- Pedro yo...emm te llamaba por algo
Pedro- que paso?
Paula- espera...tranquilo
Pedro- dale Paula decime, no me pongas nervioso
Paula- ... mi mama me invito a comer a su casa, y le tuve que decir que sí.
Pedro- viste yo te dije, no era buena idea que te la lleves a Mia, me podes esperar un ratito que la paso a buscar?
Paula- Para Pedro! tranquilizate, a vos no te molesta que yo me la lleve a la casa de mi mama, y vos la pasas a buscar?
Pedro- Pero... que te van a decir? no sé, es muy chiquita y tengo miedo que pase algo.
Paula- De verdad que si vos no tenes problema yo la llevo, y apenas termino me vuelvo a mi casa. Quedate tranquilo que la voy a cuidar como si fuera mi hija.
Pedro- tu hija? que lindo suena
Paula- perdón, no quise decir eso
Pedro- todo bien Pau, y me convenciste, pero por favor, cualquier cosa, y sea lo que sea, me llamas que yo voy, por favor Pau.
Una vez que corte con Pedro, un poco movilizada por esas últimas palabras, me comencé a arreglar, para luego marchar hacia la casa de mi madre.
Una vez que coloque el huevito en el auto, y la ate de Mía, partí hacia la casa de mi mama. Al llegar, me quede unos segundos observándola a la beba, y pensando que iba a decir cuando mi familia me viera con ella en brazos. Una vez que me decidí, tome mi cartera, y baje a Mía, tapándola con su mantita, y sin pensarlo... toque el timbre.
Fue Delfina, mi hermana, quien abrió. Al principio atino a saltar para saludarme pero al ver a Mía se quedo quieta en el lugar.
Delfina- y esta beba?- me dijo al tiempo que se acercaba e intentaba verla más de cerca corriendo su mantita
Paula- estoy haciendo de niñera...
Delfina- y se puede saber de quién?
Paula- me dejas pasar o no?- le dije evitando su pregunta
Ella se corrió para dejarme pasar y finalmente entre a paso dudoso, no sabía aun que le diría a mi madre cuando me vea, pero me decidí por la verdad al notar que no se me ocurría ninguna idea.
Alejandra- Paula! viniste al final...- me grito desde la cocina.
Delfina- y no sola!- le contesto a lo que la fulmine con la mirada. Ella me miro inocentemente y se sentó en el sillón a mi lado.
Delfina- como se llama?
Paula- Mía- le dije al tiempo que veía a mi mama entrar en el living
Alejandra- con quien...- estaba por preguntar pero se cayó al verme sentada con la bebe en mis brazos- y esta bebe de quién es?
Paula- la hija de un amigo...- le dije intento evitar su mirada y concentrarme en Mía que miraba todo atentamente.
Alejandra- ha! y tu amigo donde esta?- me pregunto buscándolo con la mirada
Paula- el no esta acá...- le aclare- está trabajando!
Me miro atentamente unos momentos como intentando descifrarme hasta que finalmente se me acerco y se sentó frente a mi
Alejandra- que amigo Paula?- me dijo seriamente
Paula- no lo conoces mama! porque tantas preguntas? no entiendo, por que no comemos y ya?
Alejandra- nose, venís con una bebe de no sabemos quién, si, me da curiosidad! Es algo más que un amigo?
Paula- basta si?
Delfina- debe serlo porque para dejar la hija tan chiquita con otro...eso o es un irresponsable!
Paula- callate delfina! no lo conoces!
Alejandra- tiene razón hija, hace cuanto se conocen? es muy chiquita para dejarla al cuidado de otro!
Paula- hace un mes y algo lo conozco...- dije resignada al darme cuenta que no pararían hasta saber todo acerca de Pedro.
Alejandra-hija, no te estarás dejando usar, no? como te va a dejar su hija?!
Paula- Yo puedo cuidar muy bien de Mía!
Alejandra- pero no es tu responsabilidad hacerlo! es la de el!
Paula- no tenía que hacer nada hoy, no me cambia en nada!- le aclare
Alejandra- ese no es el tema! el tema es que siento que no sabes decir que no y este chico te debe haber encajado a la hija y no supiste como negarte
Paula- bue mama, ya estás diciendo cualquiera!-
Alejandra- cualquiera nada! se la ve muy cómoda con vos! no es la primera vez que la cuidas, no?
Paula- no importa eso!
Alejandra- si que importa! hija, entende que no podes hacerte cargo de sus responsabilidades! y si él está trabajando como decís, que llame una niñera o que se la deje a alguien de la familia!
Paula- confía en que yo puedo cuidarla y realmente puedo hacerlo! no me limita en nada mi vida cuidarla una noche! es una bebe hermosa que quiero mucho...
Alejandra- no digo que no sea así Paula, solo no quiero que quemes etapas por estar con alguien más grande, no es tu hija! entendes eso? es la suya y vos no tenes que sumarte responsabilidades que no te corresponden! Si este chico es algo mas como me parece que lo es, por favor cuidate de que no te use y que esto no te limita llevar la vida normal de una joven de 27 años sin hijos, si?
Paula- yo sabía que no tenía que venir!- dije levantándome y volviendo a cubrir a la bebe con su manta para volver a mi casa, pero no alcance a llegar a la puerta que mi teléfono comenzó a sonar. Me detuve a atender al ver que era Flor, mi amiga.
Paula- Flor! como andas?
Flor- bien, vos pocha?
Paula-mm bien- dije mientras observaba a mi madre que me miraba desconcertada por mi reacción.
Flor-mmm trasmitiselo a tu voz! Me parece que esto te va a venir bárbaro... salimos con las chicas! en una hora en la casa de Lina! Te prendes, no?
Suspire resignada a tener que tener esta conversación frente a mi madre. Definitivamente hoy no era mi día.
Paula- Flor no puedo
Flor- como que no podes? porque? tenes que hacer algo ahora? te esperamos no hay problema!
Paula-No, no es eso. Solo que hoy estoy ocupada, otro día arreglamos!
Flor- no me digas que estas con un flaco! no se te escucha contenta...
Paula- otro día te explico si? ahora no puedo, pero no tampoco es eso.
Flor- bueno si vos decís... cuando puedas llamame y arreglamos!
Paula- dale dale!
Cuando corte la conversación, sentí la mirada fija de mi madre, me trataba como una nena y eso era lo que me molestaba.
Alejandra- te lo dije Paula!
Paula- me dijiste que? mama ya te dije que no me importa tener que cuidarla, de hecho me encanta! yo sé lo que hago soy grande, no te preocupes!
Alejandra- dijiste que no limitaba tu vida y hoy no querías venir ahora no podes salir con tus amigas...
Paula- justo se dio la casualidad que si, vos y flor me llamaron pero no me digas que por un día que la cuide voy a dejar de tener una vida!
Alejandra- no estoy segura que sea la primera vez...
Paula- me cansaste mama, me voy!
Salí de la casa dando un portazo y luego de acomodar a Mía nuevamente en el auto me quede unos momentos frente al volante pensando en lo que había pasado. Definitivamente mi mama no tenía razón, pero en algún punto me dolía lo que me había dicho, no por mí sino por Pedro. Sentí que ya se había ganado la desaprobación de mi mama sin siquiera conocerla y todo era por mi culpa. No debería haber venido, arruine todo. Pero ya no había vuelto atrás, no valía la pena continuar dándole vueltas al asunto así que una vez que logre relajarme partí nuevamente para mi casa.
Paula- mama?
Alejandra- hija! como estas?
Paula-bien vos?
Alejandra- te pasa algo? te sentís bien? por que hablas bajito?
Paula- emm no nada... otro día te cuento mama! que necesitabas?
Alejandra: Paula, me preocupas, era solamente para invitarte a cenar, cual es el problema?
Paula- hoy tiene que ser? no puedo mama!
Alejandra- Ay Paula por favor, basta con la intriga, decilo por que a pesar de todo, sigo siendo tu madre! Decime que te pasa, te conozco y hay algo que me estas ocultando
Paula- nada mama! nada es nada! queres que vaya a comer? está bien voy! solo que no voy sola...
Alejandra- No, si es tan complicado venir a visitar a tu familia, no vengas. Para estar con mala cara, y contestando mal, no vengas, y si queres venir con alguien veni! No hay problema, si a vos te hace feliz
Paula- uuh tanto lio porque se me complica ir hoy? si tan importante es, voy! no es que no quiera pero... uf sabes qué? ahora voy! antes de discutir...
Alejandra-hace lo que quieras Paula, yo no te voy a rogar nada! si queres venir veni y si no, no vengas!- Sin dejarme contestar me corto el teléfono.
Eran las 8 de la noche, si iría, debía comenzar ya a prepararme porque si no, no llegaría, pero tenía un problema, Mía seguía conmigo, y Pedro aun no había vuelto.
Y seguramente no volvería hasta después de la medianoche, eso era un problema. Podía llevarla, pero no sabría que decirle a mis papas, aunque tampoco deberían meterse en lo que hago y lo que no hago, ya soy grande y es mi vida pero me ponía nerviosa de solo pensar llegar de la nada a la casa con un bebe. Además debería avisarle a Pedro, que le diría? ni siquiera sé si me dejaría salir de la casa con su hija. Eso definitivamente también era un problema.
El llanto de Mía interrumpió mis pensamientos, para mi mala suerte se había ensuciado toda, hasta la ropa. Sin dudarlo la desvestí y con el mayor de mis cuidados la comencé a bañar. Era la primera vez que lo hacía y estaba muy nerviosa y con miedo, por suerte la beba se quejo al principio, pero luego, el baño transcurrió de la mejor manera. Una vez que termine, la vestí con la ropita que Pedro había puesto en su bolsito. Una vez que Mía ya estaba lista, le di su mamadera y se quedo tranquilita, en mi cama, mientras yo, llamaba, a Pedro.
Pedro- Paula? paso algo? Mía está bien?
Paula- jaja si, no te preocupes! Mía esta dormidita, recién la acabo de bañar...
Pedro- no sabes que tranquilo me dejas! Gracias por todo esto...
Paula- de nada, sebes que la quiero un montón y que me encanta cuidarla...
Pedro- gracias
Paula- Pedro yo...emm te llamaba por algo
Pedro- que paso?
Paula- espera...tranquilo
Pedro- dale Paula decime, no me pongas nervioso
Paula- ... mi mama me invito a comer a su casa, y le tuve que decir que sí.
Pedro- viste yo te dije, no era buena idea que te la lleves a Mia, me podes esperar un ratito que la paso a buscar?
Paula- Para Pedro! tranquilizate, a vos no te molesta que yo me la lleve a la casa de mi mama, y vos la pasas a buscar?
Pedro- Pero... que te van a decir? no sé, es muy chiquita y tengo miedo que pase algo.
Paula- De verdad que si vos no tenes problema yo la llevo, y apenas termino me vuelvo a mi casa. Quedate tranquilo que la voy a cuidar como si fuera mi hija.
Pedro- tu hija? que lindo suena
Paula- perdón, no quise decir eso
Pedro- todo bien Pau, y me convenciste, pero por favor, cualquier cosa, y sea lo que sea, me llamas que yo voy, por favor Pau.
Una vez que corte con Pedro, un poco movilizada por esas últimas palabras, me comencé a arreglar, para luego marchar hacia la casa de mi madre.
Una vez que coloque el huevito en el auto, y la ate de Mía, partí hacia la casa de mi mama. Al llegar, me quede unos segundos observándola a la beba, y pensando que iba a decir cuando mi familia me viera con ella en brazos. Una vez que me decidí, tome mi cartera, y baje a Mía, tapándola con su mantita, y sin pensarlo... toque el timbre.
Fue Delfina, mi hermana, quien abrió. Al principio atino a saltar para saludarme pero al ver a Mía se quedo quieta en el lugar.
Delfina- y esta beba?- me dijo al tiempo que se acercaba e intentaba verla más de cerca corriendo su mantita
Paula- estoy haciendo de niñera...
Delfina- y se puede saber de quién?
Paula- me dejas pasar o no?- le dije evitando su pregunta
Ella se corrió para dejarme pasar y finalmente entre a paso dudoso, no sabía aun que le diría a mi madre cuando me vea, pero me decidí por la verdad al notar que no se me ocurría ninguna idea.
Alejandra- Paula! viniste al final...- me grito desde la cocina.
Delfina- y no sola!- le contesto a lo que la fulmine con la mirada. Ella me miro inocentemente y se sentó en el sillón a mi lado.
Delfina- como se llama?
Paula- Mía- le dije al tiempo que veía a mi mama entrar en el living
Alejandra- con quien...- estaba por preguntar pero se cayó al verme sentada con la bebe en mis brazos- y esta bebe de quién es?
Paula- la hija de un amigo...- le dije intento evitar su mirada y concentrarme en Mía que miraba todo atentamente.
Alejandra- ha! y tu amigo donde esta?- me pregunto buscándolo con la mirada
Paula- el no esta acá...- le aclare- está trabajando!
Me miro atentamente unos momentos como intentando descifrarme hasta que finalmente se me acerco y se sentó frente a mi
Alejandra- que amigo Paula?- me dijo seriamente
Paula- no lo conoces mama! porque tantas preguntas? no entiendo, por que no comemos y ya?
Alejandra- nose, venís con una bebe de no sabemos quién, si, me da curiosidad! Es algo más que un amigo?
Paula- basta si?
Delfina- debe serlo porque para dejar la hija tan chiquita con otro...eso o es un irresponsable!
Paula- callate delfina! no lo conoces!
Alejandra- tiene razón hija, hace cuanto se conocen? es muy chiquita para dejarla al cuidado de otro!
Paula- hace un mes y algo lo conozco...- dije resignada al darme cuenta que no pararían hasta saber todo acerca de Pedro.
Alejandra-hija, no te estarás dejando usar, no? como te va a dejar su hija?!
Paula- Yo puedo cuidar muy bien de Mía!
Alejandra- pero no es tu responsabilidad hacerlo! es la de el!
Paula- no tenía que hacer nada hoy, no me cambia en nada!- le aclare
Alejandra- ese no es el tema! el tema es que siento que no sabes decir que no y este chico te debe haber encajado a la hija y no supiste como negarte
Paula- bue mama, ya estás diciendo cualquiera!-
Alejandra- cualquiera nada! se la ve muy cómoda con vos! no es la primera vez que la cuidas, no?
Paula- no importa eso!
Alejandra- si que importa! hija, entende que no podes hacerte cargo de sus responsabilidades! y si él está trabajando como decís, que llame una niñera o que se la deje a alguien de la familia!
Paula- confía en que yo puedo cuidarla y realmente puedo hacerlo! no me limita en nada mi vida cuidarla una noche! es una bebe hermosa que quiero mucho...
Alejandra- no digo que no sea así Paula, solo no quiero que quemes etapas por estar con alguien más grande, no es tu hija! entendes eso? es la suya y vos no tenes que sumarte responsabilidades que no te corresponden! Si este chico es algo mas como me parece que lo es, por favor cuidate de que no te use y que esto no te limita llevar la vida normal de una joven de 27 años sin hijos, si?
Paula- yo sabía que no tenía que venir!- dije levantándome y volviendo a cubrir a la bebe con su manta para volver a mi casa, pero no alcance a llegar a la puerta que mi teléfono comenzó a sonar. Me detuve a atender al ver que era Flor, mi amiga.
Paula- Flor! como andas?
Flor- bien, vos pocha?
Paula-mm bien- dije mientras observaba a mi madre que me miraba desconcertada por mi reacción.
Flor-mmm trasmitiselo a tu voz! Me parece que esto te va a venir bárbaro... salimos con las chicas! en una hora en la casa de Lina! Te prendes, no?
Suspire resignada a tener que tener esta conversación frente a mi madre. Definitivamente hoy no era mi día.
Paula- Flor no puedo
Flor- como que no podes? porque? tenes que hacer algo ahora? te esperamos no hay problema!
Paula-No, no es eso. Solo que hoy estoy ocupada, otro día arreglamos!
Flor- no me digas que estas con un flaco! no se te escucha contenta...
Paula- otro día te explico si? ahora no puedo, pero no tampoco es eso.
Flor- bueno si vos decís... cuando puedas llamame y arreglamos!
Paula- dale dale!
Cuando corte la conversación, sentí la mirada fija de mi madre, me trataba como una nena y eso era lo que me molestaba.
Alejandra- te lo dije Paula!
Paula- me dijiste que? mama ya te dije que no me importa tener que cuidarla, de hecho me encanta! yo sé lo que hago soy grande, no te preocupes!
Alejandra- dijiste que no limitaba tu vida y hoy no querías venir ahora no podes salir con tus amigas...
Paula- justo se dio la casualidad que si, vos y flor me llamaron pero no me digas que por un día que la cuide voy a dejar de tener una vida!
Alejandra- no estoy segura que sea la primera vez...
Paula- me cansaste mama, me voy!
Salí de la casa dando un portazo y luego de acomodar a Mía nuevamente en el auto me quede unos momentos frente al volante pensando en lo que había pasado. Definitivamente mi mama no tenía razón, pero en algún punto me dolía lo que me había dicho, no por mí sino por Pedro. Sentí que ya se había ganado la desaprobación de mi mama sin siquiera conocerla y todo era por mi culpa. No debería haber venido, arruine todo. Pero ya no había vuelto atrás, no valía la pena continuar dándole vueltas al asunto así que una vez que logre relajarme partí nuevamente para mi casa.
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