Pedro- Paula no puedo
pedirte eso... ya haces mucho! de verdad gracias pero no!
Paula- dale! no tengo que hacer nada de verdad! a parte sabes que ya me conoce y que la voy a cuidar! por favor, Pedro no podes ir a trabajar con tu hija
Pedro- no se... segura no te arruino ningún plan?
Paula- estoy acostada en mi cama mirando una película, no Pedro! no me arruinas ningún plan! además nos vamos a divertir mucho con Mía!
Me detuve a pensarlo unos momentos mientras observaba como Mía me miraba desde su cuna, no me había decidido aun cuando Paula me insistió
Paula- y la dejas de pasada o no?
Pedro- No sé como agradecerte, de verdad gracias! en menos de media ahora paso y la dejo con todo lo que puedas llegar a necesitar!
Termine de preparar el bolsito de Mía con todas sus cosas, y tome mi bolso con todo lo que iba a necesitar para realizar mi trabajo en la oficina. Arranque el auto y Mía estaba despierta, observaba todo como nunca, sus ojitos claros se movían de un lado al otro tratando de buscar algo que no sabía que era. Decidí concentrarme en el manejo y apurarme ya que debía pasar por la casa de Pau y debía llegar cuanto antes a trabajar.
Llegamos y Pau estaba esperando en la puerta del edificio, parecía muy ansiosa, era todo un desafío, no solo para mí, que debía dejar a mi hija con una mujer que si bien no era nadie en mi vida, a la vez lo era mucho. También era un gran desafío para Pau ya que, tenía que estar a cargo de una niña que no era su hija, y para Mía que iba a quedarse en la casa de Pau que si bien la conocía, no había pasado mucho tiempo con ella.
Apenas me baje del auto me abalancé para abrazarla al tiempo que no dejaba de repetir gracias.
Paula- ya esta Pedro! dale que te tenes que ir! queres bajar vos las cosas? yo bajo a Mía!
Corrí apurado para bajar el bolso de Mía al recordar que llegaba tarde mientras Paula se encargaba de bajar a mi hija.
Pedro- tiene hambre todo el día así que no te preocupes si te pide cada 5 minutos la mamadera! Si llora y ves que no es hambre, debe ser que hay que cambiarla, te deje varios pañales debe ser suficiente! y si vez que sigue llorando le traje cosas para que se entretenga, el chupete esta en el bolso también, aunque trato de no dárselo mucho! Me llamas cualquier cosa Paula! si? me llamas no importa si parece una pavada! y si podes cada tanto mandarme un mensaje de cómo va todo mejor! me dejarías muchísimo más tranquilo y si...
Paula- bueno Pedro! parece que no confiaras en mi! ya entendí, de verdad! vos no te preocupes, anda tranquilo que con Mía nos vamos a divertir mucho!
Pedro- perdón! es que... nose! Con Marta estoy mas acostumbrado y aunque ya te conozca ella, por ahí al no verme a mi nose...
Paula- tranquilo, yo voy a saber arreglármela! y si no te llamo como me dijiste! te voy a mantener al tanto de todo! confias en mi?
Pedro- si- le dije en un suspiro intentando tranquilizarme
Paula- entonces anda que vas a llegar tarde, yo me encargo de todo, la voy a cuidar como si fuera mi hija! de verdad, te lo prometo!
Termino de decir eso y me dio un beso que me relajo y me hizo que confiara más en Paula y que me quede tranquilo en donde y con quien estaba dejando a mi hija.
Pov Paula:
Subí con Mía al edificio mientras Pedro me seguía detrás para ayudarme subiendo el bolso. Cuando llegamos lo despedí con un beso y él se quedo observando unos minutos a su hija antes de darle un beso en su frente e irse. Se notaba que estaba nervioso y que tenía miedo pero no o culpaba ni lo tomaba como algo contra mí, lo entendía. Seguramente le resultaba difícil dejar a su hija, sea con quien sea. Además aunque no seamos exactamente solo amigos hacia solo un mes que nos conocíamos y su hija era lo más preciado para él, lo entendía y hasta hacia que me gustara aun más.
Lleve a Mía a mi habitación y me acosté con ella que se mantenía despierta pero por suerte no inquieta, solo miraba todo a su alrededor como si buscara a Pedro Me dedique a darle toda mi atención, era una bebe hermosa que me enamora tanto como el padre. Era increíble como una personita tan chiquitita podía trasmitir tanto. Con solo mirarme y tomar mis manos entre sus dedos parecía decirme más que lo que podría expresar con palabras. Se dedicaba a tocarme la cara, observar mis manos, parecía querer conocerme...
Paula- dale! no tengo que hacer nada de verdad! a parte sabes que ya me conoce y que la voy a cuidar! por favor, Pedro no podes ir a trabajar con tu hija
Pedro- no se... segura no te arruino ningún plan?
Paula- estoy acostada en mi cama mirando una película, no Pedro! no me arruinas ningún plan! además nos vamos a divertir mucho con Mía!
Me detuve a pensarlo unos momentos mientras observaba como Mía me miraba desde su cuna, no me había decidido aun cuando Paula me insistió
Paula- y la dejas de pasada o no?
Pedro- No sé como agradecerte, de verdad gracias! en menos de media ahora paso y la dejo con todo lo que puedas llegar a necesitar!
Termine de preparar el bolsito de Mía con todas sus cosas, y tome mi bolso con todo lo que iba a necesitar para realizar mi trabajo en la oficina. Arranque el auto y Mía estaba despierta, observaba todo como nunca, sus ojitos claros se movían de un lado al otro tratando de buscar algo que no sabía que era. Decidí concentrarme en el manejo y apurarme ya que debía pasar por la casa de Pau y debía llegar cuanto antes a trabajar.
Llegamos y Pau estaba esperando en la puerta del edificio, parecía muy ansiosa, era todo un desafío, no solo para mí, que debía dejar a mi hija con una mujer que si bien no era nadie en mi vida, a la vez lo era mucho. También era un gran desafío para Pau ya que, tenía que estar a cargo de una niña que no era su hija, y para Mía que iba a quedarse en la casa de Pau que si bien la conocía, no había pasado mucho tiempo con ella.
Apenas me baje del auto me abalancé para abrazarla al tiempo que no dejaba de repetir gracias.
Paula- ya esta Pedro! dale que te tenes que ir! queres bajar vos las cosas? yo bajo a Mía!
Corrí apurado para bajar el bolso de Mía al recordar que llegaba tarde mientras Paula se encargaba de bajar a mi hija.
Pedro- tiene hambre todo el día así que no te preocupes si te pide cada 5 minutos la mamadera! Si llora y ves que no es hambre, debe ser que hay que cambiarla, te deje varios pañales debe ser suficiente! y si vez que sigue llorando le traje cosas para que se entretenga, el chupete esta en el bolso también, aunque trato de no dárselo mucho! Me llamas cualquier cosa Paula! si? me llamas no importa si parece una pavada! y si podes cada tanto mandarme un mensaje de cómo va todo mejor! me dejarías muchísimo más tranquilo y si...
Paula- bueno Pedro! parece que no confiaras en mi! ya entendí, de verdad! vos no te preocupes, anda tranquilo que con Mía nos vamos a divertir mucho!
Pedro- perdón! es que... nose! Con Marta estoy mas acostumbrado y aunque ya te conozca ella, por ahí al no verme a mi nose...
Paula- tranquilo, yo voy a saber arreglármela! y si no te llamo como me dijiste! te voy a mantener al tanto de todo! confias en mi?
Pedro- si- le dije en un suspiro intentando tranquilizarme
Paula- entonces anda que vas a llegar tarde, yo me encargo de todo, la voy a cuidar como si fuera mi hija! de verdad, te lo prometo!
Termino de decir eso y me dio un beso que me relajo y me hizo que confiara más en Paula y que me quede tranquilo en donde y con quien estaba dejando a mi hija.
Pov Paula:
Subí con Mía al edificio mientras Pedro me seguía detrás para ayudarme subiendo el bolso. Cuando llegamos lo despedí con un beso y él se quedo observando unos minutos a su hija antes de darle un beso en su frente e irse. Se notaba que estaba nervioso y que tenía miedo pero no o culpaba ni lo tomaba como algo contra mí, lo entendía. Seguramente le resultaba difícil dejar a su hija, sea con quien sea. Además aunque no seamos exactamente solo amigos hacia solo un mes que nos conocíamos y su hija era lo más preciado para él, lo entendía y hasta hacia que me gustara aun más.
Lleve a Mía a mi habitación y me acosté con ella que se mantenía despierta pero por suerte no inquieta, solo miraba todo a su alrededor como si buscara a Pedro Me dedique a darle toda mi atención, era una bebe hermosa que me enamora tanto como el padre. Era increíble como una personita tan chiquitita podía trasmitir tanto. Con solo mirarme y tomar mis manos entre sus dedos parecía decirme más que lo que podría expresar con palabras. Se dedicaba a tocarme la cara, observar mis manos, parecía querer conocerme...
Aaaw me encanta esta nove, son uns genias!
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