Paula respondió al beso con aun más
intensidad, sus dedos se enredaban en mi pelo atrayéndome lo máximo posible
aunque para ninguno parecía ser suficiente. Mis manos en su cintura la
recostaron suavemente sobre las mantas, para luego dedicarme a recorrer todo su
cuerpo con caricias, tratando de hacerla sentir amada, cómoda y segura.
Fue así que tome la iniciativa, y comencé a levantar su remera. Ella se encargo de desprender mi camisa, para que luego formara parte del suelo. Los besos cada vez cobraban más intensidad. Parecía que no me podía separar, tenía la necesidad de besarla cada vez con más fuerza, para demostrarle todo el amor que tenia por ella.
Las manos de ambos acariciaban con deseo, con ansias del otro. Nos tomamos el tiempo de descubrirnos mutuamente con caricias y besos, ninguno quería apresurar el momento sino disfrutarlo lo máximo posible. Descendí con mis besos a su cuello, donde dedique gran parte del tiempo al encontrar en él su punto de placer. Su respiración se entrecortaba y me incentivaba con caricias a continuar con mi recorrido, así que descendí a su hombro apartando el tirante de su corpiño. No tarde en volverlo a su lugar para continuar rodeando su pecho y dedicarme a un recorrido de besos por su vientre hasta el comienzo de su pantalón, donde me incorpore para deshacerme de él. Cuando termino con las demás prendas en el piso, Paula me tomo de la nuca para atraerme nuevamente hacia ella y besarnos con todas las ansias contenidas hasta entonces. Sus manos recorrían mi pecho con deseo y no tardaron en elevar mi cuerpo los centímetros suficientes para deshacerse con maestría de mi pantalón.
Sentí a Paula sonreír entre besos cuando tan solo la ropa interior separaba nuestros cuerpos.
No había forma de expresar lo que sentía en ese momento. Se podría decir que era la primera vez que me sentía tan amado por una mujer. Era la primera que amaba a una mujer de la forma que lo hacía y en tan poco tiempo.
Decidí quitar las ultimas prendas de Paula, mientras ella se encargaba de las mías. Así fue como mire a Paula a los ojos y ella asintió comprendiendo antes de besarme dulcemente a medida que nuestros cuerpos se volvían uno.
No me alcanzaban las palabras para describir ese momento y todas las sensaciones y sentimientos que aparecían en ese momento en mi cabeza.
No podía pensar en otra cosa que no fuera Paula, y todo lo que había pasado desde el primer día en que la conocí. Yo sabía que ella iba a ser alguien en mi vida, pero solo dependía de mí y de ella. Eso ahora se estaba concretando, y era el hombre más feliz del mundo, no podía pedir nada más.
Nuestros cuerpos se complementaban como si estuvieran hechos uno para el otro, sin conocernos en la intimidad, con solo mirarnos sabíamos que necesitaba el otro. Abundaban las caricias y los besos, no buscaba más que hacerla sentir mujer, demostrarle el amor que sentía, provocar en ella al menos la mitad de lo que ella provocaba en mí.
Nos dejamos llevar por horas, sintiéndonos más plenos que nunca. Hasta que finalmente acabamos abrazados bajo la manta que nos cubría del frió, y Paula recostada sobre mi pecho.
Ninguno de los dos decía nada, solo estábamos abrazados. Ahora sí, se podría decir que tenía la necesidad de decirle lo que ya hacia un tiempo quería expresarle, ahora estaba más seguro que nunca, y sin pensarlo más le dije:
Pedro:-Te amo…
Sabía que ella estaba despierta, y note como de golpe se dio vuelta para poder mirarme a los ojos, y contestándome con una sonrisa, “yo también, te amo”. Estaba pleno, no podía pedir nada mas, tenía una hija perfecta, y una mujer al lado mío que más de un hombre querría tener. Paula se volvió a acomodar en mi pecho y tapándose aun mas con las mantas, y así ambos nos fuimos quedando dormidos, luego de haber pasado un momento inolvidable para nuestras vida.
Me había costado muy poco dormirme, estaba bastante cansado, pero cuando desperté era demasiado temprano, todavía no había amanecido. Comencé a observar con la paz que Paula dormía, admiraba su belleza, y acariciaba su cabello, cuando sin pensarlo abrió los ojos.
Pedro- perdón, no te quería despertar…
Paula- tranquilo, no me despertaste
En ese momento, se podía observar como los primeros rayos del sol comenzaban a asomar, así que se me ocurrió, ya que ambos estábamos desvelados, ver el amanecer juntos.
Pedro- acompañame- le dije mientras me paraba y tendía mi mano para ayudarla-
Paula- adonde vamos- me dijo un tanto confundida-
Pedro- confia en mi…- le dije mientras juntaba algunas mantas y almohadones.
Nos dirigimos afuera, coloque los almohadones en el césped, y tapándonos con las mantas, comenzamos a ver como el sol comenzaba a salir. Así estuvimos un buen rato, también se oían cacarear algunas gallinas, y el trinar de los pájaros. Era una imagen perfecta, nosotros solos, en el medio del campo con un amanecer divino. Así estuvimos por un largo rato, muy pocas palabras habíamos cruzado, pero en un momento, la mire a Pau y le dije:
Pedro: queres ser mi novia?
Paula quedo helada, al principio me asusto su expresión, pero luego entendí que se lo había dicho muy de golpe. No era bueno para esas cosas, era muy poco romántico, tampoco sabía si había sido el momento indicado, pero fue lo que en ese momento dicto mi corazón.
Fue así que tome la iniciativa, y comencé a levantar su remera. Ella se encargo de desprender mi camisa, para que luego formara parte del suelo. Los besos cada vez cobraban más intensidad. Parecía que no me podía separar, tenía la necesidad de besarla cada vez con más fuerza, para demostrarle todo el amor que tenia por ella.
Las manos de ambos acariciaban con deseo, con ansias del otro. Nos tomamos el tiempo de descubrirnos mutuamente con caricias y besos, ninguno quería apresurar el momento sino disfrutarlo lo máximo posible. Descendí con mis besos a su cuello, donde dedique gran parte del tiempo al encontrar en él su punto de placer. Su respiración se entrecortaba y me incentivaba con caricias a continuar con mi recorrido, así que descendí a su hombro apartando el tirante de su corpiño. No tarde en volverlo a su lugar para continuar rodeando su pecho y dedicarme a un recorrido de besos por su vientre hasta el comienzo de su pantalón, donde me incorpore para deshacerme de él. Cuando termino con las demás prendas en el piso, Paula me tomo de la nuca para atraerme nuevamente hacia ella y besarnos con todas las ansias contenidas hasta entonces. Sus manos recorrían mi pecho con deseo y no tardaron en elevar mi cuerpo los centímetros suficientes para deshacerse con maestría de mi pantalón.
Sentí a Paula sonreír entre besos cuando tan solo la ropa interior separaba nuestros cuerpos.
No había forma de expresar lo que sentía en ese momento. Se podría decir que era la primera vez que me sentía tan amado por una mujer. Era la primera que amaba a una mujer de la forma que lo hacía y en tan poco tiempo.
Decidí quitar las ultimas prendas de Paula, mientras ella se encargaba de las mías. Así fue como mire a Paula a los ojos y ella asintió comprendiendo antes de besarme dulcemente a medida que nuestros cuerpos se volvían uno.
No me alcanzaban las palabras para describir ese momento y todas las sensaciones y sentimientos que aparecían en ese momento en mi cabeza.
No podía pensar en otra cosa que no fuera Paula, y todo lo que había pasado desde el primer día en que la conocí. Yo sabía que ella iba a ser alguien en mi vida, pero solo dependía de mí y de ella. Eso ahora se estaba concretando, y era el hombre más feliz del mundo, no podía pedir nada más.
Nuestros cuerpos se complementaban como si estuvieran hechos uno para el otro, sin conocernos en la intimidad, con solo mirarnos sabíamos que necesitaba el otro. Abundaban las caricias y los besos, no buscaba más que hacerla sentir mujer, demostrarle el amor que sentía, provocar en ella al menos la mitad de lo que ella provocaba en mí.
Nos dejamos llevar por horas, sintiéndonos más plenos que nunca. Hasta que finalmente acabamos abrazados bajo la manta que nos cubría del frió, y Paula recostada sobre mi pecho.
Ninguno de los dos decía nada, solo estábamos abrazados. Ahora sí, se podría decir que tenía la necesidad de decirle lo que ya hacia un tiempo quería expresarle, ahora estaba más seguro que nunca, y sin pensarlo más le dije:
Pedro:-Te amo…
Sabía que ella estaba despierta, y note como de golpe se dio vuelta para poder mirarme a los ojos, y contestándome con una sonrisa, “yo también, te amo”. Estaba pleno, no podía pedir nada mas, tenía una hija perfecta, y una mujer al lado mío que más de un hombre querría tener. Paula se volvió a acomodar en mi pecho y tapándose aun mas con las mantas, y así ambos nos fuimos quedando dormidos, luego de haber pasado un momento inolvidable para nuestras vida.
Me había costado muy poco dormirme, estaba bastante cansado, pero cuando desperté era demasiado temprano, todavía no había amanecido. Comencé a observar con la paz que Paula dormía, admiraba su belleza, y acariciaba su cabello, cuando sin pensarlo abrió los ojos.
Pedro- perdón, no te quería despertar…
Paula- tranquilo, no me despertaste
En ese momento, se podía observar como los primeros rayos del sol comenzaban a asomar, así que se me ocurrió, ya que ambos estábamos desvelados, ver el amanecer juntos.
Pedro- acompañame- le dije mientras me paraba y tendía mi mano para ayudarla-
Paula- adonde vamos- me dijo un tanto confundida-
Pedro- confia en mi…- le dije mientras juntaba algunas mantas y almohadones.
Nos dirigimos afuera, coloque los almohadones en el césped, y tapándonos con las mantas, comenzamos a ver como el sol comenzaba a salir. Así estuvimos un buen rato, también se oían cacarear algunas gallinas, y el trinar de los pájaros. Era una imagen perfecta, nosotros solos, en el medio del campo con un amanecer divino. Así estuvimos por un largo rato, muy pocas palabras habíamos cruzado, pero en un momento, la mire a Pau y le dije:
Pedro: queres ser mi novia?
Paula quedo helada, al principio me asusto su expresión, pero luego entendí que se lo había dicho muy de golpe. No era bueno para esas cosas, era muy poco romántico, tampoco sabía si había sido el momento indicado, pero fue lo que en ese momento dicto mi corazón.
Espero les alla gustado y alla sido lo que esperaban! Costo mucho escribirlo, asi que estaria bueno que nos hagan llegar sus comentarios, criticas, opiniones, ideas... Pueden hacerlo aca en el blog o a nuestros twitters @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ ! Gracias por leernos :D