domingo, 20 de mayo de 2012

Capitulo 49


Paula respondió al beso con aun más intensidad, sus dedos se enredaban en mi pelo atrayéndome lo máximo posible aunque para ninguno parecía ser suficiente. Mis manos en su cintura la recostaron suavemente sobre las mantas, para luego dedicarme a recorrer todo su cuerpo con caricias, tratando de hacerla sentir amada, cómoda y segura.
Fue así que tome la iniciativa, y comencé a levantar su remera. Ella se encargo de desprender mi camisa, para que luego formara parte del suelo. Los besos cada vez cobraban más intensidad. Parecía que no me podía separar, tenía la necesidad de besarla cada vez con más fuerza, para demostrarle todo el amor que tenia por ella.
Las manos de ambos acariciaban con deseo, con ansias del otro. Nos tomamos el tiempo de descubrirnos mutuamente con caricias y besos, ninguno quería apresurar el momento sino disfrutarlo lo máximo posible. Descendí con mis besos a su cuello, donde dedique gran parte del tiempo al encontrar en él su punto de placer. Su respiración se entrecortaba y me incentivaba con caricias a continuar con mi recorrido, así que descendí a su hombro apartando el tirante de su corpiño. No tarde en volverlo a su lugar para continuar rodeando su pecho y dedicarme a un recorrido de besos por su vientre hasta el comienzo de su pantalón, donde me incorpore para deshacerme de él. Cuando termino con las demás prendas en el piso, Paula me tomo de la nuca para atraerme nuevamente hacia ella y besarnos con todas las ansias contenidas hasta entonces. Sus manos recorrían mi pecho con deseo y no tardaron en elevar mi cuerpo los centímetros suficientes para deshacerse con maestría de mi pantalón. 
Sentí a Paula sonreír entre besos cuando tan solo la ropa interior separaba nuestros cuerpos.
No había forma de expresar lo que sentía en ese momento. Se podría decir que era la primera vez que me sentía tan amado por una mujer. Era la primera que amaba a una mujer de la forma que lo hacía y en tan poco tiempo.
Decidí quitar las ultimas prendas de Paula, mientras ella se encargaba de las mías. Así fue como mire a Paula a los ojos y ella asintió comprendiendo antes de besarme dulcemente a medida que nuestros cuerpos se volvían uno.
No me alcanzaban las palabras para describir ese momento y todas las sensaciones y sentimientos que aparecían en ese momento en mi cabeza.
No podía pensar en otra cosa que no fuera Paula, y todo lo que había pasado desde el primer día en que la conocí. Yo sabía que ella iba a ser alguien en mi vida, pero solo dependía de mí y de ella. Eso ahora se estaba concretando, y era el hombre más feliz del mundo, no podía pedir nada más.
Nuestros cuerpos se complementaban como si estuvieran hechos uno para el otro, sin conocernos en la intimidad, con solo mirarnos sabíamos que necesitaba el otro. Abundaban las caricias y los besos, no buscaba más que hacerla sentir mujer, demostrarle el amor que sentía, provocar en ella al menos la mitad de lo que ella provocaba en mí.
Nos dejamos llevar por horas, sintiéndonos más plenos que nunca. Hasta que finalmente acabamos abrazados bajo la manta que nos cubría del frió, y Paula recostada sobre mi pecho. 
Ninguno de los dos decía nada, solo estábamos abrazados. Ahora sí, se podría decir que tenía la necesidad de decirle lo que ya hacia un tiempo quería expresarle, ahora estaba más seguro que nunca, y sin pensarlo más le dije:
Pedro:-Te amo…
Sabía que ella estaba despierta, y note como de golpe se dio vuelta para poder mirarme a los ojos, y contestándome con una sonrisa, “yo también, te amo”. Estaba pleno, no podía pedir nada mas, tenía una hija perfecta, y una mujer al lado mío que más de un hombre querría tener. Paula se volvió a acomodar en mi pecho y tapándose aun mas con las mantas, y así ambos nos fuimos quedando dormidos, luego de haber pasado un momento inolvidable para nuestras vida.
Me había costado muy poco dormirme, estaba bastante cansado, pero cuando desperté era demasiado temprano, todavía no había amanecido. Comencé a observar con la paz que Paula dormía, admiraba su belleza, y acariciaba su cabello, cuando sin pensarlo abrió los ojos.
Pedro- perdón, no te quería despertar…
Paula- tranquilo, no me despertaste
En ese momento, se podía observar como los primeros rayos del sol comenzaban a asomar, así que se me ocurrió, ya que ambos estábamos desvelados, ver el amanecer juntos.
Pedro- acompañame- le dije mientras me paraba y tendía mi mano para ayudarla-
Paula- adonde vamos- me dijo un tanto confundida-
Pedro- confia en mi…- le dije mientras juntaba algunas mantas y almohadones.
Nos dirigimos afuera, coloque los almohadones en el césped, y tapándonos con las mantas, comenzamos a ver como el sol comenzaba a salir. Así estuvimos un buen rato, también se oían cacarear algunas gallinas, y el trinar de los pájaros. Era una imagen perfecta, nosotros solos, en el medio del campo con un amanecer divino. Así estuvimos por un largo rato, muy pocas palabras habíamos cruzado, pero en un momento, la mire a Pau y le dije:
Pedro: queres ser mi novia?
Paula quedo helada, al principio me asusto su expresión, pero luego entendí que se lo había dicho muy de golpe. No era bueno para esas cosas, era muy poco romántico, tampoco sabía si había sido el momento indicado, pero fue lo que en ese momento dicto mi corazón.


Espero les alla gustado y alla sido lo que esperaban! Costo mucho escribirlo, asi que estaria bueno que nos hagan llegar sus comentarios, criticas, opiniones, ideas... Pueden hacerlo aca en el blog o a nuestros twitters @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ ! Gracias por leernos :D

sábado, 19 de mayo de 2012

Capitulo 48

Me había caído como balde agua fría su respuesta, no la esperaba para nada, pero bueno, yo había dicho que la iba a respetar hasta que ella sienta que es el momento. Tener relaciones con alguien no es cualquier cosa, y se notaba que a Pau era un tema que la ponía nerviosa, capaz por inseguridades o por motivos que yo desconocía. Para mí también era algo importante, y más sintiendo lo que yo sentía por esta mujer. Así que, sin decir ni una sola palabra mas, tome las ultimas cosas que quedaba alrededor de la casa, y comencé a guardar todo en el baúl del auto.
Estaba de lo más concentrado hasta que siento unos brazos que rodeaban mi cintura. Definitivamente esta chica me está buscando, era lo que yo pensaba. Me había dicho que se quería ir y ahora me hacia esto? Así la cosa no iba. La intente separa con un “dale Pau, que es tarde” pero ella ni se muto de lo que había dicho y comenzó a darme besos en el cuello, hasta que me dijo:
Paula- Ni loca me vuelvo a Capital ahora, esta muy oscuro y hace frio.- me dijo mientras me giraba para que le mire a los ojos-
Pedro- pero Pau… me acabas de decir que te querías ir…
Paula- fue una broma, quería ver que reacción tenias, definitivamente me salió mal, porque me sorprendiste, pero te cuento que ni loca, paso la noche sin vos.
Pedro- y que reacción se supone que debía tener? Yo te dije que iba a respetar tus tiempos…
Paula- así lo hiciste… pero no sé si quiero que sigas respetando mis tiempos
Pedro- eso que significa?
Paula- no sé, averigualo
Eso fue lo último que dijo y se dirigió hacia adentro, dejándome a mí totalmente tonto. No sabía que mas pensar, Paula me volvía loco, y de todas las formas. Mi cabeza no dejaba de pensar, y ahora que hacia? Ya esta, ella me lo había dado a entender, ahora debía ser yo quien dé el primer paso. Pero si no era eso, y era otra cosa? Realmente mi cabeza daba vueltas y se aparecían miles de pensamientos que no me dejaban tranquilo, así que sin pensarlo, me dirigí hacia adentro y la encuentro a Paula tapada con una manta, y sus manos tapando su cara.
Sin dudarlo me acerque a ella, y abrazándola le dije:
Pedro- Pau, que paso? Por que lloras?
Estaba totalmente sorprendido, me había histeriqueado como la mejor, y ahora? Estaba llorando de forma desconsolada, no lograba entender el por qué, no creí haber dicho nada para ofenderla, realmente estaba descolocado. Ella sin decir una sola palabra me abrazo. No entendía que había pasado, me partía el alma verla llorar. Acariciaba su cabeza para que se calmara, pero no lo lograba. Luego de un ratito de silencio, solamente abrazándonos, su llanto comenzó a disminuir y ella me dijo:
Paula- Te das cuenta que arruine todo? Y vos te enojaste culpa mía
Pedro- Podes dejar de hablar pavadas? No arruinaste nada, mira acá estamos, no nos fuimos nada, y yo no estoy enojado
Paula- Pero ya no es lo mismo…
Pedro- Quien te dijo que no?
Fue allí que no aguante más y la comencé a besar. Ahora sí, lo había decidido, Paula era la persona que amaba, y no iba a esperar un segundo más para hacerla mía. Al principio, trataba de que ella se sienta segura y cómoda, no quería que ella se sienta presionada por nada del mundo, quería que ambos lo disfrutemos y que no sea algo para el olvido si no para el recuerdo.
A medida que los besos aumentaban su intensidad, Paula se recostaba en el sillón atrayéndome sobre ella. Ambos ansiábamos mas, nos dejábamos llevar por el deseo de acortar todas las distancias entre nuestros cuerpos. Cuando la falta de aire se hizo insoportable, me separe los centímetros suficientes para apreciar su mirada llena de deseo, ambos sonreímos como tontos antes de continuar con los besos. Esta vez me dedique a su cuello, lo besaba apasionadamente, guiándome por la intensidad de sus caricias en mi espalda. Ella respiraba agitadamente, lo que me hacia desearla aun mas. Los movimientos eran desesperados, ambos inmersos en la pasión y el deseo, al punto tal que parecimos despertar de un trance cuando Paula en un intento por buscar una posición más cómoda golpeo su cabeza contra el respaldo del sillón.
Pedro- estas bien?- le dije incorporándome
Paula- si si- me dijo intentando entrelazar sus dedos de nuevo en mi pelo, pero la pare antes de que continuara
Pedro- vamos al cuarto, vamos a estar mas cómodos
Paula- pero me gusta el calor del hogar- me dijo apartando su mirada casi avergonzada. No podía creer que después de cómo nos habíamos besado, sintiera timidez, pero me causaba mucha ternura.
Pedro- esperame acá- le dije antes de dirigirme al armario lleno de frazadas. Agarre las dos que me parecían mas acordes y volví al living
Paula al darse cuenta lo que pensaba, me ayudo a correr el sillón y ambos acomodamos las cobijas frente al hogar.
Paula-me encantaría vivir en una casa así, es tan acogedora...- me decía a medida que su mirada recorría todo a su alrededor
Cuando su mirada se encontró finalmente con la mía, se mordió nerviosamente su labio. Al notar que ella no lo haría, fui yo quien tomo la iniciativa, y acercándome a ella por sobre las mantas, volví a unirnos en un profundo beso.

viernes, 18 de mayo de 2012

capitulo 47

Paula- quiero estar con vos..-
Me di la vuelta asombrado para que quedaramos frente a frente.
Pedro-Pau... no te estoy presionando para que me contestes ahora, deberias pensarlo...
Paula- es que no tengo nada que pensar- dijo seriamente con sus labios a centimetros de los mios
Pedro- si que tenes! no quiero que te arrepientas...que nos lastimemos-
Paula- no voy a arrepentirme, si hay algo de lo que estoy segura es de lo que siento por vos!- me acalaro mientras me acariciaba
Pedro- y que sentis?-
Paula-esto- me susurro al tiempo que la sentia entrelazar sus dedos en mi pelo y atraerme hacia ella para besarme. Mis manos no tardaron en recorrer su espalada intentado atraerla aun mas, a medida que el beso aumentaba su intensidad. Hasta ahora nunca nos habiamos besado asi, con ansias del otro, con deseo de llagar mas alla, demostrandonos amor.
Ninguno sentia deseos de separarse, podrian haber pasado horas y continuariamos igual, pero en la exitacion cai contra la mesada detras mio y ambos nos separamos riendo.
Paula- eso responde tu pregunta?
Pedro-mm si- le dije a medida que me incorporaba y le daba un pequeño beso antes de darme la vuelta para continuar preparando el te.
Paula se dirigió a living, donde había un hogar que estaba encendido. La verdad es que yo amaba esta casa, era bien de campo, ideal para pasar días de descanso y olvidarte de todo, el hogar estaba prendido, y ella, sentada en el sillón tapada con una manta y mirando hacia allí. Una vez que llegue con los te, comenzamos a conversar acerca del pasado, como si necesitáramos conocernos un poco más.
Pedro- un día tenes que venir a casa, estoy segura que Lu se hace la dura pero si te conociera, se llevarían muy bien!
Paula- y vos a mama también le caerías muy bien pero...
Pedro- empecé con el pie izquierdo, no?- la interrumpí rindo a medida que la acariciaba para relajarla y que le restara importancia al tema. 
Ella se acurruco aun mas en mi pecho, ambos estábamos abrazados en el sillón tapados con una cobija mirando el hogar.
Paula-mm digamos que si...
Pedro- me dijiste que tenias un hermano, el también estaba en tu casa ese día?
Paula- no, estaba Delfi mi hermana a ella también le vas a caer bien cuando la conozcas!
Pedro- a mi lo único que me importa es que a Mía le gustes y por lo que veo no voy a tener problema con eso!- le dije sonriendo, ella levanto su cabeza y yo aproveche para besarla, aunque no tardo en separarse y taparse más por el frio. La notaba nerviosa, feliz pero nerviosa. Aunque la verdad es que yo también me sentía así, tal vez ambos presentíamos que esta noche no sería como cualquiera de las que hemos pasado juntos. Algo había cambiado en ambos y lo sabíamos.
Paula- es un amor...me ayudo a darme cuenta de lo que siento por vos
Pedro- ha! entonces tenia razón! me querías por Mía?- le dije en broma, a lo que ella rio y me aclaro
Paula-mmm digamos que tenes cara de haber sido un poco pirata antes de que naciera Mía, así que si! verte en la faceta de padre ayudo y mucho! me das ternura...
Pedo- a bueno, pero también tengo otras facetas- le dije dándole pequeños besos a lo largo de su cuello
Paula- tengo razón, eras un pirata- dijo en un suspiro
Pedro- que?- 
Paula- me aclaraste lo de tu faceta como padre, pero no lo de ser pirata, así que supongo que no hay nada que aclarar y yo tengo razón!
Reí por su análisis y deje de besarla notando que se tensaba cuando intentaba llegar un poco más. No quería presionarla, si debía ser esa noche, ella me lo haría saber. 
Paula- no te rías!!- me dijo haciéndose la ofendida- hubo muchas antes que yo? necesito saberlo... bah! no! mejor no me digas nada, no quiero saberlo! o si... pero solo si me decis la verdad o...
Se la notaba rara, no para mal, si no como que había algo que le daba cosa, y eso a mí me provocaba ternura, y me hacia quererla aun mas. Me daba cuenta que ella sabia como iba a terminar todo esto, y yo también lo sabía, no estaba seguro de que ocurriera ese mismo día, pero si era algo que deseaba, obviamente a mi también me provocaba una mezcla de sensaciones. 
Luego de charlar un rato, y lamentablemente tocar mi pasado de "pirata" ella se comenzó a inquietarse un poco más, hasta que en su última me pregunta lo confirme, y tomándola de la cara le dije:
Pedro- Me gustaba divertirme, como cualquier chico soltero, pero cuando me enamoraba, era el más fiel, y bueno... así me fue, me termine separando de todas, pero te aseguro, que es la primera vez que me estoy enamorando como ahora. Por mi te podes quedar bien tranquila que no voy a ser tan estúpido de perder una mujer como vos, obviamente si vos me dejas ser alguien en tu vida, por que por ahora no somos nada...
Ella automáticamente levanto su rostro y me beso. Acto seguido la separe un poquito y me levante a juntar las tazas.
Paula- a qué hora nos tenemos que ir?
Pedro- emm no tengo horario, como quieras! - dude unos momentos antes de continuar por miedo a su reacción- te gustaría que nos quedemos hasta mañana? ya son las 10 de la noche...- le pregunte sin mirarla
Paula- mejor volvamos, ya es tarde y mañana es lunes.
Su respuesta me sorprendió, un poco triste y desilusionado, le conteste con un “bueno” y comencé a juntar las cosas que habíamos llevado.

jueves, 17 de mayo de 2012

Capitulo 46


Al llegar a la casa de Paula, la llame para avisarle que la esperaba abajo y ella no tardo en hacerlo.Bajo y estaba perfecta, raidante como siempre, aunque yo la notaba mas hermosa que nunca, en el momento que ella me iba a dar un beso, yo le tome la cara y la bese.
Paula- mm empezamos con todo! donde vamos?- me dijo cuando al fin nos separamos
Pedro- prefiero que sea una sorpresa...- le digo al tiempo que arrancaba el auto
Paula mufo y yo rei. El viaje transcurrio de la mejor manera, charlabamos y nos reiamos, de cualquier cosa. Por decirlo de alguna manera, la sorpresa comenzaba de la mejor manera. Una vez que llegamos a la estancia, la invite a pasar, ella no entendia nada y a lo unico que atinaba era a hacer sonidos de asombro por las cosas que veia.
Era la estancia de mis padres, aunque desde la muerte de mama ya nadie iba, me parecio que era el lugar perfecto para pasar un lindo dia con Paula. Era tranquilo, ademas de la paz del campo que rodeaba la casa, mama era un gran decoradora y habia pintado todo con colores armoniosos, estaba todo organizado para llegar alli y no tener que hacer nada, sabiamos venir cuando nos sentiamos estresados o cansados, era el lugar perfecto para relajarse.
Estaba sorprendido, Paula no paraba de agradecerme, de abrazarme y besarme. Yo? Feliz de la vida. Lo primero que le ofreci hacer a Paula, era ir a caminar y asi lo hicimos. Comenzamos a recorrer un caminito que yo lo hacia siempre de chico cuando me enojaba o me peleaba con mis hermanos. No lo conocia nadie, o yo eso creia, ya que no estaba a la vista de todo. En un momento me di cuenta que Paula estaba cansada, entonces me ofreci llevarla hasta encontrar una pequeña laguna que habia alli. Al principio se nego, pero luego la convenci, y entre risas, llegamos.
Cuando llegamos la tire despacio para asegurarme que no se golpee y me tire sobre ella para no darle tiempo a incorporarse.
Pedro- y te gusto la sorpresa?
Me acaricio el rostro mientras miraba a su alrededor
Paula- mucho
Pedro- y yo?
Paula- y vos que?
Pedro- te gusto?
Se mordió el labio nerviosa y luego de unos minutos que parecían eternos en que me acariciaba y observaba fijamente, me contesto
Paula- mucho

No lo pensé ni un segundo y la bese. Asi estuvimos durante unos segundos, hasta que nos separamos, y yo le dije… “vos también me gustas mucho”. Ella me abrazo con todas sus fuerzas. Decidimos quedarnos allí un ratito descansando, ya que, aunque Paula no lo sabia, todavía faltaba lo mejor de la sorpresa. Nos sentamos en la orilla y la abraze para recostarla en mi pecho.
Paula- te puedo preguntar con quien quedo Mia?
Pedro- si, con Marta- le dije relajado
Ella levanto su mirada para que quedaramos frente a frente y me dijo
Paula- no era necesario, sabias? se que te cuesta dejarla...no me molestaba si la traias.
Pedro-no es eso, se que no te molesta...solo que nose, queria que pasaramos un tiempo juntos...solos, no te estas divirtiendo? voy a empezar a pensar que solo me queres por Mia!- le dije separandola para hacerme el ofendido. Ella se me acerco de igual manera y comenzo a darme tiernamente pequeños besos por toda la cara.
Paula- vos realmente pensas eso? Estas loco...
Pedro- loco por vos estoy- le dije avanzando de nuevo sobre ella para besarla
Continuamos un rato besandonos e histeriqueandonos hasta que note que Paula se estremesia por el frio,
Pedro- queres que vallamos a casa? se esta poniendo fresco..
Fue alli que Paula asintio, y comenzamos el regreso hacia la casa. Una vez que entramos, decidimos sentarnos en una hamacas que habia alli afuera. Mirabamos el paisaje, pero ninguno de los dos hablaba, solamente abrazados nos encargabamos de expresar mas cosas que con palabras. Tenia la necesidad de cuidarla, protegerla, y amarla, estaba mas seguro que nunca que por fin habia encontra a LA mujer que estaba buscando.
Pedro- tengo miedo- le dije por fin
Ella me miro extrañada esperando que continuara, pero como no lo hice, me pregunto
Paula- porque?
Pedro- supongo que ya lo habras notado pero estoy muy enganchado con vos Paula...- le confese mirandola a los ojos- tengo miedo de que no sientas lo mismo
Paula- ya te dije que me gustas Pedro, creeme que si no no estaria así con vos..
Pedro- ya lo se, solo que...tengo 32 años, ya soy padre, no estoy para juegos y vos...nose tal vez tenga razon tu mama y vos estas para otra cosa, salir con amigas, divertirte...
Paula- yo me estoy divirtiendo con vos!-
Pedro- Paula te estoy hablando en serio, yo no voy a poder salir al boliche o repetir mucho estas salidas solos como la de hoy, tengo una hija, responsabilidades...y si vos no estas preparada, prefiero que la cortemos aca, antes de empezar algo que nos va a hacer mal...
Y si, le había expresado todos mis miedos, me levante dejándola sola a Paula pensando, y yo me dirigí a la casa. Estaba raro, tenia muchísimas sensaciones inexplicables, sentía que Paula, se había quedado helada, pero prefería que lo piense bien, y luego que me diga o que ella piensa.
Hacia mas o menos una hora y un poco mas que habíamos llegado y no habíamos ni comido ni bebido nada, comencé a preparar te, ya que hacia frío, cuando siento que alguien me abraza por atrás, y comienza a darme besos en el cuello. Me hice el tonto y deje que continuara, pero una frase que dijo hizo que soltara todo...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Capitulo 45

Luego de organizar la sorpresa me dedique a pensar en lo mas importante, que haria con Mia. Al principio habia pensado en llevarla, era la opcion mas accesible. Pero al pensarlo un poco mas, me di cuenta de que era lo que buscaba con esa sorpresa para Paula, era conocernos, descubir que nos pasaba...si lo que habia entre nosotros era algo mas que una amistad. Aunque ya hubiera besos, ninguno se habia animado aun a dar un paso mas. Y aunque Mia fuera mi hija, lo mas importante para mi, habia momentos como estos en los que sabia que lo mejor era no llevarla, deje muchas cosas por ella nadie podra cuestionarmelo y tampoco es que me arrepienta, lo hago orgulloso. Pero hay cosas que no puedo postergar, el amor es una de ellas, si mi corazon estaba en lo correcto y lo que sentia por Paula era mas de lo que habia sentido antes por otra mujer, no podia seguir dejando que el tiempo hiciera lo suyo. Estaba seguro que mi hija lo entenderia, deseaba que ni siquiera lo notara. No es como si fueran dias, pero pensar en solo horas sin ella ya me dolian. Me costaban muchos las 2 o 3 horas que debia trabajar no queria imaginarme lo que serian el doble de horas. Pero me lo debo, ese tiempo para mi... prefiero tomarmelo y no que el futuro me cobre factura. Luego de pensar bastante tiempo, y que la hora pasara, me diriji a la cuna donde habia recostado a Mia y la alce para acomodarla en la cama junto a mi, dormia placidamente, hasta parecia sonreir en sueños. La abrase para que descansara en mis brasos y asi ambos nos quedamos dormidos. Al otro dia, cuando me desperté, volvi a mirar a Mia y replantearme si lo que estaba por hacer estaba bien o mal, pero me decididi, asi que no lo dude y tome el telefono para comunicarme con Marta.
Pedro- necesito un favor- le pedi
Marta- decime hijo..
Pedro- por favor decime que hoy mas tarde estas desocupada!
Marta- emm si, creo que si!
Pedro- necesito que cuides a Mia
Marta- si, esta bien, pero hoy es domingo, tenes que ir igual a trabajar?- me dijo extrañada
Pedro- no, me voy al pasar el dia al campo...
Marta- ha! solo vas?
Pedro- no...voy con Paula, se que me vas a decir que no deberia descuidar mis responsabilidades como padre por una chica pero lo estube pensando..
Marta- yo no dije nada- me interrumpio- me parece bien de hecho. Le das todo y mas a tu hija, que te tomes un tiempo para vos no te va a hacer un mal padre. y me parece que el que tiene q entender eso, sos vos. Por como te atajaste a lo que podia pensar yo, no?
Pedro- gracias, si puede ser. Le estube dando vueltas al asunto y la verdad es que quiero y necesito unos momentos con Paula...solos. Se que es pronto, Mia es muy chiquita, pero...a veces siento que cuando estamos juntos con Pau, nose...tengo miedo que solo me acompañe por que la quiera a Mia y no a mi....Nose, ni siquiera porque te estoy hablando de todo esto!
Marta- porque no tenes con quien hablarlo?- rio- ay Pedro te conosco desde que eras chico y lo que sentis por esa chica va muy en serio, lo veo en tus ojos cuando la miras, cuando la nombras, lo escucho en tu voz ahora... y estoy seguro de que a ella le pasa lo mismo. Seria una ciega si no ve lo hermoso que sos por fuera y por dentro!
Rei un poco emocionado y nostálgico por sus palabras
Pedro- me haces acordar a mama- le admiti
Marta- es la verdad... y no te preocupes que mañana estoy ahi! vos decime a que hora voy que con Mia no te esperamos...
Pedro- jaja a las 4 le dije a Paula que la pasaba a buscar, igual no pienso quedarme a dormir pero si quedarme hasta tarde tal vez 12...
Marta- esta bien, igual de verdad, tu hija va a estar bien. No te preocupes por ella, ella va a ser feliz si vos lo estas, asi que por favor anda y disfruta! no te estes culpando por dejarla! Ya le va a tocar el turno a ella de que la lleves!
Pedro- gracias de verdad, nos vemos!
Luego de cortar la comunicación, me encargue de prepar mi desayuno y junto con la mamadera de Mia, lleve todo a mi habitación. Asi, pasamos toda la mañana con Mia, jugando. La verdad que sentía un poco de culpa, pero en verdad estaba muy decidido, y casi mas que nunca, a hacer lo que tenia en mente. Despues de pasar un buen rato padre-hija, la bañe a Mia. Se ve que el baño la había relajado bastante, tanto que se durmió, y fue asi que yo aproveche para bañarme. Asi paso el medio dia, se hicieron las tres y media de la tarde, y el timbre comenzó a sonar. Al ratito, una vez que Marta ya se había acomodado en mi casa, yo parti en busca de Paula.

sábado, 12 de mayo de 2012

Capitulo 44

Termine de trabajar tipo 11 de la noche, la verdad es que estaba totalmente agotado, y lo primero que quería hacer, era ver a mi hija. Junte todas mis cosas, y una vez en el auto la llame a Paula para que me pasara la dirección. Para mi sorpresa estaba en su casa, y para mi preocupación su voz no era la mejor. Con mucha preocupación, me dirigí lo más rápido que pude a su casa. Una vez que baje, Paula me abrió, y lo primero que hizo fue abrazarme. Así estuvimos unos minutos, hasta que la separe y me di cuenta que estaba llorando. Nos dirigimos al sillón, y sin pensarlo la bese.
Al separarnos, le dije con desesperación.
Pedro- tranquila, si? donde está Mía?
Paula- no te preocupes, Mía está bien... duerme en mi cama
Suspire un poco más relajado pero continué con mi mirada en Paula y comencé a acariciarla dulcemente al notar que su llanto no cesaba.
Pedro- me queres contar que paso? supuse que estarías en lo de tu mama... paso algo con ella?
Ella solo asintió sin mirarme.
Pedro- no puedo verte llorar, por favor... - le dije volviendo a abrazarla ella respondió aun mas fuerte a este y hundió su cabeza en mi hombro sin contener sus lagrimas.
Paula- soy una boluda! ni siquiera sé porque lloro!
Pedro- lloras porque paso algo...ahora me podes decir que paso?
Paula- no sé si contarte- me dijo aun abrazada a mí.
Pedro- me involucra, no?
La sentí asentir sobre mi hombro.
Decidí respetar su silencio, sabía que cuando ella sienta fuerzas me lo iba a decir. Luego de algunos minutos, se separo, y con su voz quebradiza me dijo:
Paula- prácticamente me echaron de mi casa cuando me vieron entrar con Mía en brazos, mi mama no paro de decirme que me usabas, y que no debía hacerme cargo de una beba que no era mi hija. 
Termino de decirme eso y largo su llanto desconsolado. Sabía que Paula no coincidía con los dichos de su mama, por eso estaba tan angustiada. Obviamente qué pensaría eso, porque con Paula no éramos nada… por ahora, pero realmente sus palabras habían sido muy crueles hacia Paula.
Paula- yo te juro que no pienso eso! - me dijo entre lagrimas- me hizo pasar un momento horrible, no sé porque dijo lo que dijo ni siquiera te conoce!!
Pedro- no te preocupes, yo sé que no pensas eso... y la reacción de tu mama es más que entendible! Yo fui el que hice mal dejándote a Mía...
Paula- no! yo me ofrecí a cuidarla! vos no tenes nada que ver! además lo que me duele es que mi mama me haya tratado así, no es que me arrepienta de cuidarla, mas allá de eso ultimo, nos divertimos mucho- me dijo intentando sonreír.
Luego de que las aguas se calmaran, le propuse que comamos algo, ya era bastante tarde, y el día había sido bastante agotador. Al rato, nos pusimos a ver una peli, y Pau cada vez se iba recostando más en mi pecho y notaba como su respiración iba tranquilizándose, hasta que note que sus ojos se habían cerrado por completo. Decidí levantarla con todo el cuidado para no despertarla. La acosté en su cama, luego de quitarle sus zapatillas y taparla, tome a Mía y la lleve hacia el living. Antes de irme, tome un papel, y le deje una nota que decía:
“Mañana a las 4 de la tarde te paso a buscar, no acepto un NO como respuesta, y no permito que me hagas ningún tipo de preguntas, es una sorpresa. Te queremos, Pedro y Mía”.
Así partí hacia mi casa, totalmente decidido a realizar lo que me había propuesto. Una vez que acomode todo, tome mi teléfono, y comencé a realizar varios llamados. Ya era domingo de madrugada, no era el mejor horario para organizar todo esto, pero era solamente hablar con gente de confianza, que sabría que a esa hora estarían despiertos.

viernes, 11 de mayo de 2012

Capitulo 43



Mía se encontraba prácticamente dormida cuando de pronto sonó el celular. Por suerte esto no la altero y corrí a atender antes de que el sonido la despertara.
Paula- mama?
Alejandra- hija! como estas?
Paula-bien vos?
Alejandra- te pasa algo? te sentís bien? por que hablas bajito?
Paula- emm no nada... otro día te cuento mama! que necesitabas?
Alejandra: Paula, me preocupas, era solamente para invitarte a cenar, cual es el problema?
Paula- hoy tiene que ser? no puedo mama!
Alejandra- Ay Paula por favor, basta con la intriga, decilo por que a pesar de todo, sigo siendo tu madre! Decime que te pasa, te conozco y hay algo que me estas ocultando
Paula- nada mama! nada es nada! queres que vaya a comer? está bien voy! solo que no voy sola...
Alejandra- No, si es tan complicado venir a visitar a tu familia, no vengas. Para estar con mala cara, y contestando mal, no vengas, y si queres venir con alguien veni! No hay problema, si a vos te hace feliz
Paula- uuh tanto lio porque se me complica ir hoy? si tan importante es, voy! no es que no quiera pero... uf sabes qué? ahora voy! antes de discutir...
Alejandra-hace lo que quieras Paula, yo no te voy a rogar nada! si queres venir veni y si no, no vengas!- Sin dejarme contestar me corto el teléfono.
Eran las 8 de la noche, si iría, debía comenzar ya a prepararme porque si no, no llegaría, pero tenía un problema, Mía seguía conmigo, y Pedro aun no había vuelto.
Y seguramente no volvería hasta después de la medianoche, eso era un problema. Podía llevarla, pero no sabría que decirle a mis papas, aunque tampoco deberían meterse en lo que hago y lo que no hago, ya soy grande y es mi vida pero me ponía nerviosa de solo pensar llegar de la nada a la casa con un bebe. Además debería avisarle a Pedro, que le diría? ni siquiera sé si me dejaría salir de la casa con su hija. Eso definitivamente también era un problema.
El llanto de Mía interrumpió mis pensamientos, para mi mala suerte se había ensuciado toda, hasta la ropa. Sin dudarlo la desvestí y con el mayor de mis cuidados la comencé a bañar. Era la primera vez que lo hacía y estaba muy nerviosa y con miedo, por suerte la beba se quejo al principio, pero luego, el baño transcurrió de la mejor manera. Una vez que termine, la vestí con la ropita que Pedro había puesto en su bolsito. Una vez que Mía ya estaba lista, le di su mamadera y se quedo tranquilita, en mi cama, mientras yo, llamaba, a Pedro.
Pedro- Paula? paso algo? Mía está bien?
Paula- jaja si, no te preocupes! Mía esta dormidita, recién la acabo de bañar...
Pedro- no sabes que tranquilo me dejas! Gracias por todo esto... 
Paula- de nada, sebes que la quiero un montón y que me encanta cuidarla...
Pedro- gracias
Paula- Pedro yo...emm te llamaba por algo
Pedro- que paso?
Paula- espera...tranquilo
Pedro- dale Paula decime, no me pongas nervioso
Paula- ... mi mama me invito a comer a su casa, y le tuve que decir que sí.
Pedro- viste yo te dije, no era buena idea que te la lleves a Mia, me podes esperar un ratito que la paso a buscar?
Paula- Para Pedro! tranquilizate, a vos no te molesta que yo me la lleve a la casa de mi mama, y vos la pasas a buscar?
Pedro- Pero... que te van a decir? no sé, es muy chiquita y tengo miedo que pase algo.
Paula- De verdad que si vos no tenes problema yo la llevo, y apenas termino me vuelvo a mi casa. Quedate tranquilo que la voy a cuidar como si fuera mi hija.
Pedro- tu hija? que lindo suena
Paula- perdón, no quise decir eso
Pedro- todo bien Pau, y me convenciste, pero por favor, cualquier cosa, y sea lo que sea, me llamas que yo voy, por favor Pau.
Una vez que corte con Pedro, un poco movilizada por esas últimas palabras, me comencé a arreglar, para luego marchar hacia la casa de mi madre.
Una vez que coloque el huevito en el auto, y la ate de Mía, partí hacia la casa de mi mama. Al llegar, me quede unos segundos observándola a la beba, y pensando que iba a decir cuando mi familia me viera con ella en brazos. Una vez que me decidí, tome mi cartera, y baje a Mía, tapándola con su mantita, y sin pensarlo... toque el timbre.
Fue Delfina, mi hermana, quien abrió. Al principio atino a saltar para saludarme pero al ver a Mía se quedo quieta en el lugar.
Delfina- y esta beba?- me dijo al tiempo que se acercaba e intentaba verla más de cerca corriendo su mantita
Paula- estoy haciendo de niñera...
Delfina- y se puede saber de quién?
Paula- me dejas pasar o no?- le dije evitando su pregunta
Ella se corrió para dejarme pasar y finalmente entre a paso dudoso, no sabía aun que le diría a mi madre cuando me vea, pero me decidí por la verdad al notar que no se me ocurría ninguna idea.
Alejandra- Paula! viniste al final...- me grito desde la cocina.
Delfina- y no sola!- le contesto a lo que la fulmine con la mirada. Ella me miro inocentemente y se sentó en el sillón a mi lado.
Delfina- como se llama?
Paula- Mía- le dije al tiempo que veía a mi mama entrar en el living 
Alejandra- con quien...- estaba por preguntar pero se cayó al verme sentada con la bebe en mis brazos- y esta bebe de quién es?
Paula- la hija de un amigo...- le dije intento evitar su mirada y concentrarme en Mía que miraba todo atentamente.
Alejandra- ha! y tu amigo donde esta?- me pregunto buscándolo con la mirada
Paula- el no esta acá...- le aclare- está trabajando!
Me miro atentamente unos momentos como intentando descifrarme hasta que finalmente se me acerco y se sentó frente a mi
Alejandra- que amigo Paula?- me dijo seriamente
Paula- no lo conoces mama! porque tantas preguntas? no entiendo, por que no comemos y ya?
Alejandra- nose, venís con una bebe de no sabemos quién, si, me da curiosidad! Es algo más que un amigo?
Paula- basta si?
Delfina- debe serlo porque para dejar la hija tan chiquita con otro...eso o es un irresponsable!
Paula- callate delfina! no lo conoces!
Alejandra- tiene razón hija, hace cuanto se conocen? es muy chiquita para dejarla al cuidado de otro!
Paula- hace un mes y algo lo conozco...- dije resignada al darme cuenta que no pararían hasta saber todo acerca de Pedro.
Alejandra-hija, no te estarás dejando usar, no? como te va a dejar su hija?!
Paula- Yo puedo cuidar muy bien de Mía!
Alejandra- pero no es tu responsabilidad hacerlo! es la de el!
Paula- no tenía que hacer nada hoy, no me cambia en nada!- le aclare
Alejandra- ese no es el tema! el tema es que siento que no sabes decir que no y este chico te debe haber encajado a la hija y no supiste como negarte
Paula- bue mama, ya estás diciendo cualquiera!- 
Alejandra- cualquiera nada! se la ve muy cómoda con vos! no es la primera vez que la cuidas, no?
Paula- no importa eso!
Alejandra- si que importa! hija, entende que no podes hacerte cargo de sus responsabilidades! y si él está trabajando como decís, que llame una niñera o que se la deje a alguien de la familia!
Paula- confía en que yo puedo cuidarla y realmente puedo hacerlo! no me limita en nada mi vida cuidarla una noche! es una bebe hermosa que quiero mucho...
Alejandra- no digo que no sea así Paula, solo no quiero que quemes etapas por estar con alguien más grande, no es tu hija! entendes eso? es la suya y vos no tenes que sumarte responsabilidades que no te corresponden! Si este chico es algo mas como me parece que lo es, por favor cuidate de que no te use y que esto no te limita llevar la vida normal de una joven de 27 años sin hijos, si?
Paula- yo sabía que no tenía que venir!- dije levantándome y volviendo a cubrir a la bebe con su manta para volver a mi casa, pero no alcance a llegar a la puerta que mi teléfono comenzó a sonar. Me detuve a atender al ver que era Flor, mi amiga.
Paula- Flor! como andas?
Flor- bien, vos pocha?
Paula-mm bien- dije mientras observaba a mi madre que me miraba desconcertada por mi reacción.
Flor-mmm trasmitiselo a tu voz! Me parece que esto te va a venir bárbaro... salimos con las chicas! en una hora en la casa de Lina! Te prendes, no?
Suspire resignada a tener que tener esta conversación frente a mi madre. Definitivamente hoy no era mi día.
Paula- Flor no puedo
Flor- como que no podes? porque? tenes que hacer algo ahora? te esperamos no hay problema!
Paula-No, no es eso. Solo que hoy estoy ocupada, otro día arreglamos!
Flor- no me digas que estas con un flaco! no se te escucha contenta...
Paula- otro día te explico si? ahora no puedo, pero no tampoco es eso.
Flor- bueno si vos decís... cuando puedas llamame y arreglamos!
Paula- dale dale!
Cuando corte la conversación, sentí la mirada fija de mi madre, me trataba como una nena y eso era lo que me molestaba.
Alejandra- te lo dije Paula!
Paula- me dijiste que? mama ya te dije que no me importa tener que cuidarla, de hecho me encanta! yo sé lo que hago soy grande, no te preocupes!
Alejandra- dijiste que no limitaba tu vida y hoy no querías venir ahora no podes salir con tus amigas...
Paula- justo se dio la casualidad que si, vos y flor me llamaron pero no me digas que por un día que la cuide voy a dejar de tener una vida!
Alejandra- no estoy segura que sea la primera vez...
Paula- me cansaste mama, me voy!
Salí de la casa dando un portazo y luego de acomodar a Mía nuevamente en el auto me quede unos momentos frente al volante pensando en lo que había pasado. Definitivamente mi mama no tenía razón, pero en algún punto me dolía lo que me había dicho, no por mí sino por Pedro. Sentí que ya se había ganado la desaprobación de mi mama sin siquiera conocerla y todo era por mi culpa. No debería haber venido, arruine todo. Pero ya no había vuelto atrás, no valía la pena continuar dándole vueltas al asunto así que una vez que logre relajarme partí nuevamente para mi casa.

viernes, 4 de mayo de 2012

Capitulo 42


Pedro- Paula no puedo pedirte eso... ya haces mucho! de verdad gracias pero no!
Paula- dale! no tengo que hacer nada de verdad! a parte sabes que ya me conoce y que la voy a cuidar! por favor, Pedro no podes ir a trabajar con tu hija
Pedro- no se... segura no te arruino ningún plan?
Paula- estoy acostada en mi cama mirando una película, no Pedro! no me arruinas ningún plan! además nos vamos a divertir mucho con Mía!
Me detuve a pensarlo unos momentos mientras observaba como Mía me miraba desde su cuna, no me había decidido aun cuando Paula me insistió
Paula- y la dejas de pasada o no?
Pedro- No sé como agradecerte, de verdad gracias! en menos de media ahora paso y la dejo con todo lo que puedas llegar a necesitar!
Termine de preparar el bolsito de Mía con todas sus cosas, y tome mi bolso con todo lo que iba a necesitar para realizar mi trabajo en la oficina. Arranque el auto y Mía estaba despierta, observaba todo como nunca, sus ojitos claros se movían de un lado al otro tratando de buscar algo que no sabía que era. Decidí concentrarme en el manejo y apurarme ya que debía pasar por la casa de Pau y debía llegar cuanto antes a trabajar.
Llegamos y Pau estaba esperando en la puerta del edificio, parecía muy ansiosa, era todo un desafío, no solo para mí, que debía dejar a mi hija con una mujer que si bien no era nadie en mi vida, a la vez lo era mucho. También era un gran desafío para Pau ya que, tenía que estar a cargo de una niña que no era su hija, y para Mía que iba a quedarse en la casa de Pau que si bien la conocía, no había pasado mucho tiempo con ella.
Apenas me baje del auto me abalancé para abrazarla al tiempo que no dejaba de repetir gracias.
Paula- ya esta Pedro! dale que te tenes que ir! queres bajar vos las cosas? yo bajo a Mía!
Corrí apurado para bajar el bolso de Mía al recordar que llegaba tarde mientras Paula se encargaba de bajar a mi hija.
Pedro- tiene hambre todo el día así que no te preocupes si te pide cada 5 minutos la mamadera! Si llora y ves que no es hambre, debe ser que hay que cambiarla, te deje varios pañales debe ser suficiente! y si vez que sigue llorando le traje cosas para que se entretenga, el chupete esta en el bolso también, aunque trato de no dárselo mucho! Me llamas cualquier cosa Paula! si? me llamas no importa si parece una pavada! y si podes cada tanto mandarme un mensaje de cómo va todo mejor! me dejarías muchísimo más tranquilo y si...
Paula- bueno Pedro! parece que no confiaras en mi! ya entendí, de verdad! vos no te preocupes, anda tranquilo que con Mía nos vamos a divertir mucho!
Pedro- perdón! es que... nose! Con Marta estoy mas acostumbrado y aunque ya te conozca ella, por ahí al no verme a mi nose...
Paula- tranquilo, yo voy a saber arreglármela! y si no te llamo como me dijiste! te voy a mantener al tanto de todo! confias en mi?
Pedro- si- le dije en un suspiro intentando tranquilizarme
Paula- entonces anda que vas a llegar tarde, yo me encargo de todo, la voy a cuidar como si fuera mi hija! de verdad, te lo prometo!
Termino de decir eso y me dio un beso que me relajo y me hizo que confiara más en Paula y que me quede tranquilo en donde y con quien estaba dejando a mi hija.



Pov Paula:

Subí con Mía al edificio mientras Pedro me seguía detrás para ayudarme subiendo el bolso. Cuando llegamos lo despedí con un beso y él se quedo observando unos minutos a su hija antes de darle un beso en su frente e irse. Se notaba que estaba nervioso y que tenía miedo pero no o culpaba ni lo tomaba como algo contra mí, lo entendía. Seguramente le resultaba difícil dejar a su hija, sea con quien sea. Además aunque no seamos exactamente solo amigos hacia solo un mes que nos conocíamos y su hija era lo más preciado para él, lo entendía y hasta hacia que me gustara aun más. 
Lleve a Mía a mi habitación y me acosté con ella que se mantenía despierta pero por suerte no inquieta, solo miraba todo a su alrededor como si buscara a Pedro Me dedique a darle toda mi atención, era una bebe hermosa que me enamora tanto como el padre. Era increíble como una personita tan chiquitita podía trasmitir tanto. Con solo mirarme y tomar mis manos entre sus dedos parecía decirme más que lo que podría expresar con palabras. Se dedicaba a tocarme la cara, observar mis manos, parecía querer conocerme...

Capitulo 41

Continué con las caricias y los besos, pero alguien nos interrumpió. Fue Mía quien se había despertado y comenzó a mover sus bracitos sin dejarme acercarme a Paula. Comenzamos a reír ambos, era una imagen muy tierna. No lo dude un segundo, la alce a Mía y la acerque a Paula para abrazarla, y allí con mis dos mujeres, acariciando sus cabellos, nos quedamos los tres dormidos.
Al otro día me desperté con la voz de Paula pidiéndome que me levantara. Sonreí indicándole que la escuchaba pero continué con los ojos cerrados y me di la vuelta para que entendiera que lo que menos quiera era levantarme. Escuche una risita de su parte y después sentí su labios en los míos, sin poder contener la atraje aun más hacia mí para continuar con el beso pero ella me aparto 
Paula- me tengo que ir a trabaja Pedro, dale!
Pedro- mmm... no quiero-mientras iba abriendo de a poco los ojos-
Paula- si queres quedate, te dejo la llave, yo tengo que estar en una hora en la otra punta de la ciudad.
Abrí los ojos y la vi, divina como siempre, sonreía felizmente, hasta que le dije:
Pedro- por qué tanta sonrisa?
Paula- Nada, prácticamente por que dormí con dos personas que quiero muchísimo y me hacen felices.
Pedro- Yo también, dormí mejor que nunca, y con mis dos mujeres, y las únicas que están en mi cabeza.
Paula- Bueno basta de halagos, está el desayuno listo en el living.
Me comencé a colocar las zapatillas, ya que había dormido vestido, y noto que Mía no estaba en la cama ni en la habitación.
Me apresure hasta el living para preguntarle a Paula donde estaba Mía, pero no necesite hacerlo porque me la encontré a Paula ya lista cambiada para irse, recorriendo con Mía en brazos su casa, le estaba dando la mamadera no pude más que quedarme embobado mirándolas apoyado en la pared. Al verme Paula se acerco a mí y me dijo
Paula- perdón por haberte despertado! Es que me tenía que ir y no sabía si querías levantarte e irte o quedarte...a mí me da igual aunque no creo que llegue para el almuerzo!
Pedro- no te preocupes, yo me tengo que ir también. Marta debe estar por llegar y no va a haber nadie.
Luego de desayunar los tres juntos me dirigí a mi casa. Como siempre llegue tarde y Marta ya estaba en la puerta. Obviamente me ligue un reto, pero a mí me daba ternura, ella era como mi mama. Luego de acomodar varias cosas en la casa, ya que estaba bastante desordenada, me dirigí al supermercado para poder re abastecer toda la heladera. Cuando estaba llegando mi teléfono comenzó a sonar.
Pedro- Nan? 
Hernán- Hola! pepe, como estas?
Pedro- bien! vos?
Hernán- más o menos! Mama se descompenso de nuevo y tengo que ir a la clínica...
Pedro- uuh avisame cualquier cosa que necesites! Queres que valla a acompañarte?
Hernán-no, estoy bien acá. Lo que necesito la verdad y para lo que te llamaba es porque tenía que estar en la oficina para terminar los detalles de la imagen de la campaña que se entrega mañana...
Pedro- quedate tranquilo, yo voy!
Hernán- si? podes? no tenía a quien llamar si no sabes yo se que por Mía por ahí no podes porque no tenes donde dejarla...
Pedro- de verdad, no te preocupes! yo a la tarde voy!
Hernán- gracias pepe!
Ahora sí, definitivamente estaba entre la espada y la pared, mi única salvación era Marta, y si ella no podía, yo no sabría que hacer. Hernán era mi mejor amigo, mi hermano del alma, así que no podía decirle que no. Termine las compras y me volví a mi casa. Apenas llegue me puse a ordenar todo lo que había comprado, mientras que Marta limpiaba mi cuarto. Cuando volvo lo primero que hice fue preguntarle si tendría algo que hacer a la tarde, su respuesta no era la que quería escuchar, ahora si debía arreglarme con Mía y el trabajo. Así se hicieron las 6 de la tarde, tipo 7 debía ir a la empresa a cubrir a Hernán. Estaba preparando el bolso de Mía cuando mi teléfono comenzó a sonar de nuevo.
Pedro- Hola Pau!-le dije un poco distraído pensando en si me olvidaba de algo
Paula- hola! Como estas?
Pedro- emm bien! vos?- conteste mientras recordaba que olvidaba los pañales, me sentía un idiota, de solo pensar en como debería arreglármelas en el trabajo con Mía ya me estresaba. En un momento escucho a Paula del otro lado del teléfono insistir en una respuesta a lo que le pregunto
Pedro- perdoname, que me dijiste?
Paula- te pregunto si te pasa algo! te noto distraído, nervioso puede ser?
Pedro- perdón Paula! es que tengo que irme a trabajar y no tengo con quien dejar a Mía así que la voy a llevar, estoy preparando el bolso e intentando no olvidarme de nada!
Paula- pero vas a poder trabajar con Mía ahí?
Pedro- voy a tener que poder!
Paula-hasta que hora más o menos tenes que trabajar?
Pedro- nose, encima eso! capas me tenga que quedar hasta tarde y no creo que le pueda prestar mucha atención...
Paula- Pedro yo no tengo nada que hacer hoy... queres dejarla conmigo?

jueves, 3 de mayo de 2012

Capitulo 40


Volvió a sonar el timbre interrumpiéndonos y esta vez sí era el delivery. Comimos, y decidimos ver una película. Estábamos lo más tranquilos, hasta que de golpe el llanto de Mía nos asusto, y sobresaltados nos levantamos del sillón para ir a buscarla. Nos miramos y reímos ante el impulso de levantarnos al mismo tiempo,
Pedro- deja, voy yo...- le dije adelantándome
Paula- vamos juntos!- me siguió
Mía al vernos se calmo un poco.
La tome en brazos y su llanto disminuyo, mientras tanto Pau fue a prepararle la mamadera. Decidí sentarme en la cama con Mía mientras le tarareaba una canción que me recordaba a como ella me hacía sentir...
"Nunca nadie me dio tanta luz,
para nadie fui tan importante,
nunca quise ver tan lejos al dolor,
con verte crecer tengo bastante"
Le cantaba y ella parecía calmarse al escuchar el sonido de mi vos, no creo que fuera por que cantaba bien porque la verdad no lo hago, pero para que pueda aguantar hasta que estuviera lista su comida le continúe cantando al tiempo que ella agarraba mi dedo con fuerza...
"Dientes asomando y dibujos en la piel,
todas las mañanas mi motor vos encendés,
mil relojes no marcan las horas como vos, oh!
Debe ser que me pediste un día una canción,
que fuera del corazón, ahí te va..."
Sin darme cuenta cada vez nos íbamos acostando mas, y mi vos cada vez sonaba mas apagada al tiempo que sin poder evitarlo mis ojos se entrecerraban y sin pensarlo me quede dormido con Mía al lado mío en la cama de Pau.
Cuando escuche el ruido de la puerta de la habitación me desperté pero como supe inmediatamente que era Paula continúe haciéndome el dormido para ver que hacía. Al principio no escuche nada, ni pasos, por lo que supuse que se había quedado mirándonos, tardo unos minutos en avanzar hacia la cama y sentí como suavemente me sacaba a Mía de mis brazos y la escuche dar la vuelta a la cama para acostarse del otro lado.
Paula- tenias hambre mi amor...- la escuche decir mientras yo sonreía aun con los ojos cerrados.
Luego de un rato la sentí acomodar a Mía en la cama, acostándola supuse dormida y después la escuche levantarse nuevo para acercarse del lado donde yo "dormía". Hice todo lo que pude por contener la risa para que no notara que estaba despierto y pareció no hacerlo porque acomodo las cobijas y me tapo con ellas, sentí su respiración muy cerca de mi cara y reprimí las ganas de besar sus labios. Acaricio mi cara y volvió a levantarse para acostarse al lado de Mía. Yo me hice el que me acomodaba dormido y me di la vuelta para quedar cara a cara con Pau nuevamente y mi hija entre ambos que dormía como si fuera su cama. No pude aguantarme mucho más y termine abriendo los ojos, para encontrarme con Paula dormida y su brazo abrazando a Mía.
No pude contener las ganas de acariciar su rostro suavemente para no despertarla, es tan linda, me dan ganas de besar sus labios pero me contengo y por lo contrario mis dedos recorren esa zona, quiero guardar cada detalle de ella como una fotografía en mi cabeza, siento tan mágica la idea de tenerla acá conmigo, a mi lado después de todo lo que ha pasado, a pesar de que ella tenga claro que no estoy solo, que tengo una hija conmigo y que hoy es mi prioridad. Pero nada parece importarle y se mantiene a mi lado apoyándome como nadie lo ha hecho y no tengo palabras para agradecérselo, no solo es hermosa por fuera, también lo es por dentro. Eso me enamora de ella. Es perfecta en todo sentido.
Mis manos siguen recorriendo esta vez su pelo acomodándolo fuera de su cara y luego continúo por la piel de sus brazos, disfrutando su suavidad. Pero no puedo evitar alejar mi mano cuando estas desean llegar mas allá y me contengo, me alejo pero me sorprende escuchar de sus labios casi en un susurro aunque un sin abrir sus ojos
Paula- no pares... me encantan tus caricias.