lunes, 9 de enero de 2012

Capitulo 1

     Acababa de enterarme de la noticia más importante de mi vida, se podría decir que era el hombre más feliz del mundo. Tenía una felicidad que me llenaba el alma y el corazón. Estaba yendo a conocer a la personita que apartir de ahora iba a pasar a hacer mi prioridad y lo mas importante en mi vida, nada ni nadie podría llegar a opacar ese momento tan especial en mi vida.
Estaba llegando a la clínica, muy entusiasmadamente pregunte el numero de habitación y subí inmediatamente. Cuando llegue, golpee la puerta alrededor de tres veces pero nadie contestaba. Luego de esperar 15 minutos decidí entrar despacio por las dudas que estuvieran descansando y no hayan escuchado. Cuando me voy acercando me doy cuenta que allí no había nada ni nadie, solamente una carta arriba de la cama. Me acerque desesperadamente, la abrí y cuando comencé a leerla mis ojos se llenaron de lagrimas al leer “no elegí esto...” no podía entender el significado de aquellas palabras, ni siquiera quería comprenderlas y empeore cuando leí un “cuidala, si? Es lo único que te pido… yo no estoy preparada para esto, no puedo hacerlo!” realmente no podía creer lo que mis ojos leían, me estaba abandonando, con la bebe, con nuestra hija... “Espero que esto que te voy a decir no cambien en nada…” continué leyendo, “la bebe no es tu hija biológica… yo… cuando estuvimos peleados estuve con otro… lo siento mucho de verdad, no esperaba que esto pasara, no se suponía que pasara! Espero que esto realmente no cambie nada… ella se merece un gran padre como solo vos lo serás” no, definitivamente esto no podía estar pasando, y aun después de todo lo que había escrito era capaz de despedirse con un “te amo”, te amo?  Amor era lo que decía sentir después de haberme confesado que me engaño? Que tuvo una hija con otro? Que nos abandonaba? Que me dejaba acá solo sin saber qué hacer? … con quien estuve todo este tiempo? No podía reconocerla, no era ella, no quería creerlo! Solo un monstruo puede abandonar a su propia hija. El dolor me estaba consumiendo, cada una de esas palabras lograba destruirme más, matarme más. El dolor se transformo en odio repentinamente y con bronca rompí esa carta y con la rabia consumiéndome tire cada uno de los pedazos lejos de mí. Necesitaba descargar todo lo que sentí, todo el dolor, quería romper todo aunque eso no solucionaría nada de lo que me estaba sucediendo.
Hundido totalmente en mis pensamientos con mi cabeza entre mis manos,  y llorando desconsoladamente escucho un:
Doctor:- Señor, se siente bien? Entiendo porque esta así, la paciente me lo ha contado.
Pedro:- (aun sin poder hablar mucho, secándose las lágrimas) Por favor donde está la bebe? Lleve me con ella.
Doctor:- Venga, acompañe me pero por favor calme sé, yo entiendo el momento difícil que ustedes está pasando, pero la bebe entiendo todo, y no sería apropiado que usted le contagie la angustia.
Pedro:- Esta bien doctor, yo me calmo pero... por favor lléveme con mi hija.
Comencé a caminar con el doctor. Pero había algo que me retumbaba en la cabeza, si esas últimas palabras que había dicho, mi hija, aunque no era mi hija biológica, no lo iba a dudar ni un instante ella lo era, por más que no lo fuera biológicamente, le iba a dar todo el amor del mundo y todo lo que ella necesitaría, una familia.
Cuando el doctor abrió la puerta me quede parado, como un estado de shock había alrededor de 11 bebes. El doctor me señalo una cunita y si allí estaba esa personita que apenas la vi una sonrisa se me dibujo en la cara…
Me comencé a acercar y algunas lágrimas cayeron en mi rostro. Era perfecta, pocas veces había visto una nena tan preciosa. Me dio cierta cosa verla ahí solita, entonces le pregunte al médico si la podía tener un ratito en mis brazos, el doctor la alzo y me la dio. Yo embobado miraba su carita, era tan chiquita, la sentía que a partir de ahora iba a hacer toda mía, mientras la observaba como se desperezaba, en mi mente se cruzo una pregunta: Cual era su nombre?
No había pensado en ello hasta ese momento, habíamos acordado que en el momento que la conociéramos, decidiríamos el nombre, Lucia decía que simplemente al verla sentiríamos cual sería el nombre correcto, ahora hasta dudaba que lo dijera por ese motivo realmente, tal vez siempre lo planeo, tal vez siempre lo supo… que nos abandonaría y solo quería dejarnos sin saber el nombre de su hija. Ahora solo podía pensar en ella como una basura, como podía dejar a un ser tan perfecto, tan indefenso?... pero yo no lo haría, nunca. Ahora era mi hija, solo mía. No me importaba lo que dijera esa carta, lo que esa persona haya dicho, esa bebe que tenía en mis brazos y cuyos ojos me miraban compasivos, como si escuchara cada uno de mis pensamientos era mía. Mía, ahora que lo pensaba, no había nombre más especial y significativo para mi bebe.

Continuara…




El primer capitulooo! Espero que les guste la nove, comenten en @PyPunamorreal @BarbyEmi_F

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