martes, 31 de enero de 2012

Capitulo 12

Ella por unos momentos me miro extrañada hasta que finalmente rio, como si recien se diera cuanta de algo.
Paula- si... estaba con alguien- sentencio volviendo su atencion a la comida al tiempo que sonreia burlona como si supiera algo que yo no.
Yo la mire molesto y no quise volver a preguntarle, pero ella luego de un silencio me insistio
Paula-porque? celos?- me dijo divertida pero yo no estaba de humor luego de que alla esquivado explicarme quien era, asi que medio molesto le conteste
Pedro- no somos nada para que tenga celos-
Ella borro inmediatamente su sonrisa y bajo la mirada avergonzada, por lo que yo me odie. Habia hecho que se produzca un silencio incomodo entre nosotros y ella claramente ya no estaba con animos de continuar la conversacion, o al menos eso aprecia. Por que luego de unos minutos sin siquiera mirarme solto
Paula- Era mi hermano-
Yo al escucharla me atragante con el agua que estaba tomando y no pude evitar decirme estupido por lo bajo. No sabia que decirle, como justificarme... no habia dicho nada que me alla dejado en evidencia de algo, pero seguramente mi postura y mi cara habian hablado por mi. El silencio domino por unos interminables minutos hasta que finalmente le dije
Pedro- perdon...
Pero ella solo negó con la cabeza sin alejar su atención del plato que hasta entones parecía ser mas interesante que mirarme a mi. Pero cuando pense que el silencio volveria a reinar entre nosotros, ella continuo
Paula- salimos a festejar que hoy le dieron el alta... por eso no pude quedarme a almorzar hoy-
Yo solo la mire sin decir nada, no tenia nada para decir tampoco. Ella sin embargo, luego de uno silencio durante el que ninguno se atrevía a mirar al otro, me aclaro
Paula- no tengo novio... si es lo que querias saber-
Genial, mas obvio no podría haber sido... aunque admito que esa aclaracion me relajo un poco y me atreví a mirarla nuevamente pero aun sin decir nada.
Ella continuaba sin mirarme, por lo que cuando quise ser yo esta vez quien rompiera el silencio que habia vuelto a generarse entre nosotros, ella me gano de mano interrumpiendo las palabras que estaban por salir de mi boca
Paula- te puedo preguntar algo?-
Asentí mas relajado cuando ella volvió a mirarme
Paula- la extrañas a la mama de Mia?-
La pregunta me tomo por sorpresa por lo que lo pensé unos momentos antes de contestar, pero finalmente me decidí por decirle la verdad
Pedro-si..- Ella dejo de mirarme pero yo continué- pero si la pregunta es, si quiero que vuelva, la respuesta... es no.
Nuestras miradas se encontraron y eso me dio valor para descargarme e intentar explicarle a que me referia.
Pedro- No te puedo negar que no recuerdo sus besos a veces, o que cuando me acuesto mi mente no me traiciona mostrándome imágenes de nosotros cuando estábamos juntos, aunque intente no pensar en eso.. si la extraño. Pero, ya no la amo... Lucia me desilusiono completamente, me pone mal por Mia nada mas, que ella no valla a tener una mama
Paula- Estoy segura que a aca la que perdio fue Lucia, no Mia... Ella tiene un padre maravilloso, que la ama y que la cuida, no necesita mas.
Pedro- a veces no estoy tan seguro de eso...
Paula-Si vos no confias, no podes esperar que ella lo sienta asi. Si vos te propones que vas a poder y que ambos van a estar bien asi, solos. No solo Mia va a sentir esa seguridad, si no que lo van a lograr.
Yo le sonrei agradecido y mire nuestras manos que sin darnos cuenta en que momento, habian terminado unidas. Ambos nos separamos rapidamente avergonzados
Paula- tengo que irme, ya es tarde...
Pedro- te acompaño
Busque a Mia que estaba muy comodamente durmiendo y la coloque en el huevito. Una vez en el auto, Paula me indico donde quedaba su casa, que de echo quedaba bastante cerca, y nos dirigimos hacia allí. Solamente conversamos algunas palabras de la beba y nada mas, ni siquiera continuamos con la charla que habíamos teniado minutos antes en mi casa. Finalmente llegamos a su casa, pero ninguno emitia una palabra hasta que decidi cortar el clima
Pedro- …bueno llegamos no? Es aca?
Paula- sisi muchas gracias por traerme
Pedro- no fue nada, gracias a vos, porque pase una noche increíble, como asi mucho no pasaba
Paula- entonces me tengo que sentir muy afortunada, me alegra mucho… yo también la pase muy bien
En ese momento Pau se acerco para saludarme pero llego a centímetros de mi cara pero ninguno de los dos avanzo, solamente nos quedamos mirándonos a los ojos, hasta que movi un poquito mi cabeza y le di un beso en el cachete, pero muy cerquita de sus labios. Fue ahí cuando se me estremeció cada parte de mi cuerpo como hacia mucho no lo sentía. Paula se bajo del auto y me quedo mirando hasta que encontró la llave en su bolso, luego espera a que entrara y con cara de tonto, parti de nuevo hacia mi casa.
Continuara…

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domingo, 29 de enero de 2012

Capitulo 11

Yo le sonrei y continue mi camino hacia la cajera con Paula a mi lado, ambos pagamos nuestras cosas y salimos de alli.
Pedro- en que viniste?
Paula- caminando...
Pedro-te llevo, vamos!- le dije seguro, pero ella me miro dudosa- si queres podemos ir a casa ahora, concinamos algo juntos, queres?- le pregunte para que no pudiera negarse e irse caminando, ya que si el destino era mi casa no le quedaria otra que ir conmigo
Paula- mm bueno, esta bien!-
Primero coloque a Mia en su silla para el auto y luego le abri la puerta a Paula. Ella entro sonriente y espero a que estubiera sentado a su lado para preguntarme
Paula- y que sabes cocinar?-
Pedro- no mucho- rei- pero algo va a salir, no?
Ella rio tambien y se dio la vuelta para ver dormir a Mia.
Paula- tu hija me trasmite mucha paz, sabias?
Pedro- no se si lo sabia, pero cuando te veo con ella, muero de amor- poniéndose colorado –
Paula- gracias, a mi también me da mucha ternura verte con la bebe- girando su cabeza para ver hacia la ventanilla-
El viaje continuo en silencio. Llegamos a mi departamento, yo baje con todas las bolsas, y ella bajo Mia. Entramos al departamento, y para mi sorpresa estaba bastante ordenado, la verdad no sabia como hacia, porque yo solo era un verdadero desastre pero con la bebe pensé que iba a ser peor.
Pedro- si queresa costala en mi cama, pasa tranquila
Paula- pero esta por despertarse, intenta abrir sus ojitos- mientras acariciaba el rostro de la bebe-
Pedro- me mata que te ocupes tanto de mi hija, no nos conocemos mucho…
Paula-interrumpiendolo- pero siento que te conozco de toda i vida… -sonrojandose, y con una media sonrisa dibujada en su rostro.
No podía creer lo que había escuchado, que ella, que justo Paula me haya dicho eso? No la entendía, un rato antes se negaba a venir, y ahora me decía eso, pero en realidad me había encantado, muy bien no sabia que era lo que pasaba, pero que realmente me atraía, me atraía, y mucho, no solamente por su apariencia física, ya que era perfecta, alta, castaña clara, ojos color miel, una piel icreible, y una sonrisa que me daba paz. Pero… quien era con el hombre que la había visto a la tarde en el parque, seria su novio? Su marido?
Luego de dibujar una sonrisa en respuesta a su interrupción, la invite a que se sienta como en su casa, y que si Mia la cansaba que la acostara, o me avisara. Ella se sento en el sillón, y comenzó a observar a Mia, mientras la acomodaba a la misma en sus piernas, con la cabezita mirándola hacia ella.
Mientras tanto yo intentaba cocinar, la verdad era un verdadero desastre, pero bueno tenia una sola especialidad, que me la había enseñado mi madre antes de morir, que era mi comida preferida… el pastel de papa. Cuando lo deje en el horno, decidi dirigirme al living donde se encontraba Pau y Mia, pero cuando me voy acercando escucho la voz de Pau diciendo unas palabras muy tiernas y hablandole a Mia.
Paula- te pareces mucho a tu papa, sabias?- le decia sosteniendo sus pequeñas manos- si? sos hermosa...-
No pude evitar sonreir ante ese comentario y para sorprenderla, me acerque por detras y me coleque sin que se diera cuenta cerca de su oido, donde le susurre
Pedro- gracias, vos tambien sos hermosa...
Ella se sobresalto y esquivo mi mirada avergonzada, yo salte divertido para quedar sentado junto a ella.
Pedro- como esta mi bebe?
Paula- linda y radiante como siempre...- me respondió con una mirada soñadora
Pedro- me referia a Mia...- le dije divertido, el verla a ella nerviosa por la situacion en que la habia encontrado, me daba fuerza y ánimos a mi de encarara... aunque aun no supiera bien si despues de la imagen de esa tarde, histeriquearla fuera lo que quisiera hacer.
Ella me miro rapidamente y con cara sorprendida y confundida abrio la boca para hablar
Pedro- era un chiste...- la interrumpi riendo, al tiempo que quitaba a Mia de sus brazos para ponerla en su cochesito.
Paula me miraba perpleja aun y su sonrronjo aumentaba al tiempo que entendia el cumplido que acababa de hacerle.
Pedro- comemos?- le pregunte para luego volverme para el comedor donde ya habia puesto la mesa.
Saque la comida del horno y la acomode en la mesa mientras veia entrar timidamente a Paula y sentarse evitando mirarme.
Pedro- pasa algo?- le pregunte intentando hacerme el superado aunque yo tambien estubiera nervioso- te noto... nerviosa
Pero ella solo rio y tomo un trago de agua.
Pedro- sabes que hoy te vi... en el parque- le comente como al pasar haciendo que me mirara intrigada
Paula-si? yo no te vi...
Pedro- no... es que me fui rapido!-
Paula- aaa- me dijo, aunque aun mirandome extrañada como si esperar que continuara, tal vez ya sabia que es lo que quisiera preguntarle, tal vez no... no sabia como preguntar tampoco, pero la curiosidad era mas fuerte
Pedro- estabas con alguien... un chico-


Muchas gracias por leer y por los lindos comentarios que nos llegan! Nuestros twitters son @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ dígannos que les pareció el cap! y tambien si quieren que les pasemos el link cada vez que subamos cap!

domingo, 22 de enero de 2012

Capitulo 10

Decidi volver a mi casa, mi cabeza no paraba de preguntarse cosas… pero por que? Si Paula no era nada mia, pero definitivamente algo provocaba en mi, y la imagen que me provocaba verla con mi hija en manos, mas confucion me daba.
Una vez que llegue, me di cuenta que se me habían acabado todos los pañales de Mia, justo en el momento que se había ensuciado toda, y para completarla no me quedaba casi nada de leche para alimentarla. Mia cada vez mas molesta y yo cada vez mas nervioso, baje con ella en el carrito al supermercado. En el camino iba pensando y tratarme de no hacerme la cabeza con nada. Cual es el problema de que la haya visto a Paula abrazada a otro hombre? Aunque no lo quisiera admitir algo provoco en mi.
Llegue al supermercado, estaba casi por cerrar y había muy poca gente… casi nadie, me dirigí a la góndola de los pañales, pero cuando estuve allí, la mente se me puso en blanco y parecía que todo daba vuelta en mi cabeza. No sabia por donde empezar, como buscar, que tamaño, absolutamente nada, no tenia idea que estaba haciendo allí, y lo peor que no hubiese ninguna mujer cerca para que me pueda ayudar.
En un momento siento que una voz bastante particular, me ofrecia su ayuda, un escalofrio recorrió mi cuerpo y cuando gire la vi a ella… si a Paula.Lo primero que me salio decirle fue
Pedro- Que haces aca?
Ella miro su carro lleno de mercaderia y luego me dirigió a mi una mirada de obviedad ante la cual no pude evitar reir pero ella igualmente respondio
Paula-mmm... comprando?- riendo tambien.
Sin embargo la risa nerviosa de ambos dejo lugar a un silencio incomodo, yo para evitar que descubriera en mi mirada los nervios que me provocaba su cercanía, volvi a mirar la gondola y le comente
Pedro- Yo tambien... o al menos eso intento!-
Ella sonriendo se cruzo frente a mi y despues de una simple mirada , agarro de forma segura unos pañales y se volvio para entregarmelos.
Paula- Estos creo que iran perfecto!-
Yo le sonrei agradecido y lo tome para llevarlos.
Pedro- por casualidad a demas de experta en pañales, sabras que leche debo comprarle?- le pregunte divertido.
Paula- mmm... no creo que sea muy dificil!- rio y ambos nos dirigimos donde se encontraban las leches en polvo, y ella sin mirar mucho se dirigio directamente a la rosa que marcaba que estaba diriguida a recien nacidos.
Paula- listo! que sigue en la lista?
Yo rei timido, en parte por la situacion y a la vez nervioso, aun tenia en mi cabeza la imagen de ella con otro hombre y no podia dejar de pensar en si seria su novio. Aunque no tendria nada de malo que lo fuera, yo no soy nada de ella, eramos dos desconocidos cuyo destino parecia querer encontrarlos una y otra vez, pero nada le impedia a ella tener un novio... de hecho tambien podria tener una hija, ella sabia demasiado acerca de bebes y tenia la edad para tenerlo, aunque sin saber muy bien porque el pensar en ella como madre que tiene pareja, me dolia. Tal vez fuera la forma en que ella se comporto conmigo, como si no tuviera ningun compromiso y pudiera estar ahi, para mi... No es que me hubiera dado a entender que queria algo conmigo! Solo que no podia imaginar a una mujer con pareja despertandose a las 3 de la mañana para ir a la casa de un desconocido a cuidar de su hija, no creia que le cayera nada bien a ningun novio! Ojala supiera quien era ese hombre que la acompañaba en el parque, pero no sabia como iniciar el tema, como preguntarle, podria quedar como un desubicado, un metido y no lo era! ni siquiera entendia aun bien porque sentia la necesidad de saber quien era, pero tenia que sacarse la duda y no creia que el supermercado fuera el mejor ambito para hacerlo, asi que mientras ella continuaba ayudandolo con las compras entre risas, le solte
Pedro- me debes una cena!
Paula- que?- me pregunto desentendida
Pedro- hoy... te fuiste rapido y no pudimos almorzar!
Paula- era un almuerzo... no una cena!-me dijo con esa sonrisa imborrable.
Yo solo atine a sentirme avergonzado y agachar la mirada, por lo visto queria evitar esa cena y yo no queria presionarla. Ahora mas que nadie me sentia el mas estupido, asi que para evitar la mirada de lastima de ella por mi idiotez de haber creido que aceptaria un cena conmigo, que no era nadie para ella, a penas me conocia, agarre el carro y me di la vuelta para irme. Pero en el momento en que comienzo a alejarme de Paula, Mia que estaba sentada en la silla sobre el carro comienza a llorar desconsoladamente, no entendia que pasaba, hasta ese momento habia estado despierta pero calmada, pero otra vez sentia la impotencia de no saber que le sucedia a su hija, hasta que paula llego a mi lado y tomo la bebe en brazos sin siquiera mirarme. La acuno unos minutos como lo habia hecho la noche anterior y obtuvo el mismo resultado, la bebe se calmo y hasta se durmio en sus brazos.
Yo solo la miraba sorprendido, habia otro motivo mas por el que pudiera hacerme sentir estupido? hasta para tratar a mi hija era mejor que yo! Aun tenia mucho que aprender, lo sabia. Pero porque esa desconocida parecia aprender mucho mas rapido que yo? Ya no queria sentirse impotente cuando Mia comenzara a llorar, quisiera poder ser quien la calmara a penas sus brazos la acunaran, queria ser quien supiera con solo mirarla que necesitaba. Pero para ello necesitaba ayuda, habia intentado hacerlo solo hasta entonces pero ahora estaba seguro que necesitaba ayuda y aunque por mucho que quisiera que fuera su familia quien estubiera ahi para apoyarlo, hasta ahora lamentablemente o afortunadamente, aun no lograba definirlo, solo Paula habia demostrado estar para cualquier cosa que el necesitara y ahora sentia que la necesitaba mas que nunca. Queria que me enseñe a estar asi como ella lo hacia con mi hija, calmados, ambos, sin llanto ni gritos... queria aprender a controlar el, situaciones asi! Hasta ahora paula siempre habia estado, pero no sabia si lo estaria mañana y mas ahora, despues de haberla escuchado decir lo que dijo evadiendo la invitacion, no me quedaban dudas que algun dia ya no estaria para ayudarme.
Casi enojado le quite a mi hija de sus manos y la volvi a colocar en el carro para irme, pero ella me paro
Paula- pedro! para!- pero yo no pare- no te dije que no quisiera cenar con vos!-me grito, a lo que yo esta vez si pare y me volvi para mirarla- te enojaste?
Pedro- no- le dije seco
Paula- solo lo dije, porque no me gustaria que si me invitas a cenar no sea solo por que te ayude anoche... nose, perdon... no dije que no queria
Pedro- queres?- le dije mas seguro ahora que veia a ella nerviosa y no era yo esta vez el que tartamudeaba
Paula- cenar? cuando?- me pregunto apresurada de los nervios
Pedro- si! hoy! que te parece?
Ella me sonrio y timidamente asintio
Paula- me encantaria!


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jueves, 19 de enero de 2012

Capitulo 9

Luego de un rato me desperté todo contracturado y un dolor de cabeza bastante fuerte. Empecé a recorrer la casa con la vista pero no veía ni a Paula ni a Mía. Por un momento me asuste… y mucho, hasta que me acerque a la puerta de mi habitación y allí las vi, a las dos acostadas en mi cama. Paula cubría con sus brazos a Mía y ella tenía su manito en el pecho de Paula. Lo único que hice en ese momento fue quedarme apoyado en el marco de la puerta observando esa imagen, que lo único que me causaba era ternura y amor.
De repente veo que Paula abre los ojos y se levanta de la cama sobre exaltada, cuando me vio en la puerta. Lo único que dijo fue “perdón”, agarro sus cosas y comenzó a caminar hacia la puerta. Yo no entendí porque, la seguí y en el momento que abría la puerta para salir del departamento, la tome del brazo.
Pedro- pau..- la llame
Paula- que pasa Pedro?-
Yo solo la mire nervioso sin saber que decir, aun seguía aturdido por la imagen de Mía con Paula, lo había movilizado de una forma que no lograba entender del todo, no sabía si tenía que ver con la imagen materna que deseaba ver junto a su hija o aunque tratara de no pensar mucho en ello, Paula se estaba convirtiendo en algo más que una desconocida que le había ofrecido ayuda con su hija por lastima...
Pedro- Gracias!- fue lo único que me salió, ella solo bajo la mirada avergonzada
Paula- no es nada...
Pedro- De verdad, no puedo creer lo que me ayudaste! no me conoces y sin embargo a penas e lo pedí, viniste a mi casa, cuidaste de mi hija, la lograste calmar! hasta hiciste que se durmiera!! No tengo palabras de agradecimiento! dejame compensarte por favor...
Paula- no quiero nada... yo solo... me voy, si?- me dijo nerviosa al tiempo que se daba la vuelta para irse pero la pare diciendo
Pedro- un almuerzo?- 
Ella solo me miro
Pedro- por favor... un almuerzo aceptame aunque sea, ahora si queres! - le pedí apresurado por miedo a que se fuera- te quedas? 
Volvió a agachar la mirada y se quedo en silencio unos minutos que me parecieron eternos, hasta que al final me pregunto
Paula- qué hora es?
Yo mire rápidamente mi reloj
Pedro- Es la una!
Paula- es tarde... me encantaría quedarme, pero tengo que irme! perdón... otro día será!- 
Yo solo asentí entristecido y la deje ir.
Pasó un rato de lo sucedido, habían pasado unas cuantas horas sentado en el sillón que lo único que había hecho, era pensar. Pero ese pensamiento fue interrumpido por un llanto de Mía. La fui a buscar, y luego de sentarme un ratito con ella para calmarla, decidí sacarla un ratito, pero realmente no estaba muy seguro era chiquita y tenía miedo de que se enferme o le pase algo, pero decidí dejar el miedo de lado. La vestí, le di la mamadera, la coloque en su carrito y partí a caminar. En el camino vi un parque como ya había caminado un largo rato decidí sentarme allí un ratito.
Mire por un largo rato a los niños que jugaban en el parque, algunos con sus mamas, otros con ambos padres. Me sentía raro, me imaginaba a Mía allí en unos años y pensar que solo me tendría a mí, y no tendría un mama me hacía sentir en cierta forma culpable, por dentro sabía que no lo era, pero no podía evitar sentirme presionado para encontrar un madre para ella. Era mi obligación, aunque no creía poder lograrlo, a pesar de que trataba de evitar pensar en el dolor de la perdida de una pareja y concentrarme en lo que para Mía significaba el abandono de Lucia, de su madre...a veces la consciencia me traicionaba y me venían a la mente imágenes de nosotros, de sus besos, de cada momento compartido, aunque tampoco podía decir que la extrañaba, porque no lo hacía, lo que había hecho había borrado cualquier aprecio que pudiera guardarle. Pero si lograba hacerme sentir inseguro, no creía que pudiera volver a confiar en una mujer nunca más, a amar a una mujer de nuevo y eso imposibilitaban mi esperanza de encontrar un madre para Mía. Y entonces, cuando me encontraba mas perdido la vida, había aparecido Paula, ella era... diferente, me hacía sentir diferente. Era linda, simpática y me había demostrado ser una gran persona que estuvo allí cuando la necesite, pero no podía descifrar que era lo que realmente la hacía especial para mi... tal vez su relación con mi hija, la ternura en su mirada cuando la veía, o la forma en que con una simple mirada parecía hacerme olvidar de todos mi problemas, no lo sabía aun, pero estaba decidido a descubrirlo. 
Con ese pensamiento positivo y el deseo de un próximo encuentro con Paula, me levante del banco de la plaza y me disponía a acomodar a Mía en su cochecito de nuevo, cuando veo del otro lado de los juegos a un rostro conocido. Sí, era ella... Paula, pero no estaba sola, estaba con un hombre de su edad aproximadamente y se abrazaban. Yo, por mi parte no pude evitar dejar de mirar rápidamente y alejarme lo antes posible de esa plaza.




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domingo, 15 de enero de 2012

Capitulo 8

Ella atendio rapidamente y yo sin esperar siquiera un hola, le dije
Pedro- Te necesito-
Paula- pedro? - me dijo con voz de dormida lo cual hiso que instintivamente mirara el reloj que marcaba las tres y media de la madrugada. Con lo cual termine de confirmar lo idiota que era, como la iba a llamar a esta hora? ni siquiera sabia si debia trabajar temprano al dia siguiente! o si tenia novio... que pensaria el si un hombre la llama a esta hora? No queria pensarlo siquiera, pero tambien estaba el hecho de que ella me habia llamado antes para ofrecerme su ayuda, y la verdad es que no habia momento que la necesitara mas que este, asi que sin detenerme mucho a pensarlo le dije
Pedro- emm... podes.. venir? Si no podes no hay problema, yo...
Pero no dejo que continuara y me interrumpio preguntando
Paula- donde vivis?
Yo un poco mas relajado le explique donde vivia y ella me comento que vivia cerca asi que dentro de unos pocos minutos estaria aqui. 
Cuando corte cai realmente en la cuenta de lo que habia hecho, no podia creer que me alla animado a hacerlo, no podia ni pensar en que le diria cuando llegara. Mi cabeza se undio en la almohada trantando de planear al menos la posible conversacion que se daria para que los nervios no me traicionaran, pero no dure mucho en eso que senti un pequeños dedos tirar de mi pelo. Levante inmediatamente la cabeza para encontrarme con Mia mirandome fijamente con los ojos llorosos, solo la mire por unos momentos hasta que 
levante mis brazos para agarrarla, pero me arrepenti rapidamente cuando escuche como el llanto volvia a comenzar, parecia que no quisiera que la tocara, me sentia impotente no sabia como calmarla, no entendia que necesitaba ni que queria.
La cambie, pero continuo llorando asi que estaba por dirigirme a su habitacion donde tenia sus osos para ver si con ellos podia calmarla, pero no llegue a entrar en ella que escuche el timbre. Practicamente corri con Mia en brazos hacia la puerta mientras le decia un poco nervioso
Pedro- shh.. tranquila Mia... no llores bebe...- pero no consegui calmarla antes de abrir la puerta, asi que cuando Paula nos vio la imagen debe haber sido horrible, yo con ojeras y sin energias ni siquiera para levantar de forma segura a mi hija ya del sueño que tenia y la bebe llorando como si se le fuese la vida en ello. 
Yo estaba en piyama y la bebe solo en pañales ya que acababa de cambiarla, en cambio a Paula ni se le notaba que acabara de despertarse, estaba hermosa. 
Pedro- pau... viniste...- le dije avergonzado
Paula- te dije que vendria o no? a parte por tu voz me di cuenta que me necesitabas y por lo que veo no me equivoque...
Yo solo la mire incomodo unos minutos hasta que la note moverse nerviosa y cai en la cuenta de que aun estabamos en la entrada de mi casa.
Pedro- pasa!-
Ella entro timidamente y no observo demaciado que se volvio hacia Mia que aun lloraba en mi hombro
Paula- que le pasa a la bebe mas bonita...- le dijo acariciandola dulcemente para calmarla, pero esta vez ni ella pudo.
Pedro- no se que hacer... no para de llorar!- le explique
Para- haber bebe... veni conmigo- dijo tendiendole los brazos, yo esta vez no lo dude y se la di rapidamente a lo que mi cuerpo instantaneamente cayo rendido sobre el sillon, mientras Paula la sostuvo y contuvo unos minutos pero al notar que el llanto continuaba aunque con menos fuerza como siempre que se encontraba en sus brazos, comenzo a recorrer la casa meciendola de una lado al otro hasta terminar finalmente en la cocina.Yo por una rato las segui con la mirada y admiraba sorprendido como el llanto cada vez se escuchaba menos, pero de a poco mi mirada las perdia y mi cuerpo de un momento a otro termino recostado en el sillon y mis ojos terminaron por cerrarse definitivamente.




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jueves, 12 de enero de 2012

Capitulo 7

La verdad estaba muy nervioso y muy indeciso, no sabia que contestarle, tal vez era el miedo de poner algo y luego arrepentirme, pero finalmente me decidi en responderle… “por ahora, bastante bien… no se si como lo planee…” Luego de enviárselo me quería matar, por que le puse eso? Con que necesidad? Si ella no tenia por que enterarse de lo que me pasaba, pobre chica la estaba usando de psicóloga y no la conocía, había tenido solamente algunas charlas con ella, pero nada mas. De todas formas debo admitir que era una chica muy linda, simpatica y me había caído muy bien sobre todo cuando la vi con Mia en sus brazos un escalofríos se apodero en mi, capaz por que necesitaba ver una imagen materna con mi hija. 
De repente, inmerso en mis pensamientos, siento algo en mi brazo… y si era Mia, que me miraba con sus ojitos celestes, y su manito apoyada en mi. La alze y la puse en mi pecho, yo le hablaba y ella me devolvía sonrisas, mientras yo moria de amor. Luego de estar un rato asi, me levante con ella en brazos para hacerle la mamadera… en ese momento suena mi celular y si, era la respuesta de Paula que decía “pero que paso? Todo bien vos? Y Mia?... cualquier cosa, por favor avísame…”
Decidi no responderle por ahora… estaba muy ocupado todo no podía, encima le tenia que cambiar el pañal a Mia, justo se había esnsuciado toda. Una vez que termine de darle la mamadera y cambiarla, la coloque en el cochesito para que se duerma. Mientras la hamacaba y en el momento que estaba cerrando sus ojitos, mi celular comenzó a sonar, y Mia a llorar.
Atendi el teléfono y era Paula, parecía una charla de locos, ya que por los gritos de Mia no podía escuchar del todo bien:
Paula:- Pedro, que pasa? Todo bien? Por que llora?
Pedro:- se estaba por dormir y justo sono el teléfono, y no se que le pasa, no la puedo calmar!
Paula:- se que va a sonar raro, pero… queres que vaya a tu casa a ayudarte?, decime yo no tengo problema
Pedro:- No Paula no te quiero molestar, a parte no nos conocemos y me da vergüenza…
Apenas termine de decir esa frase me arrepentí por completo, pero ya era tarde por que Paula me había cortado el teléfono de una forma seca, solamente diciendo “chau”.
Mi cabeza siguió maquinando toda la tarde, pero no fue uno de mis mejores días, ya que no podía lograr que mi hija se calmara. Me sentía un idiota, no sabia como manejar esa situación, estaba seguro que iba a ser difícil… pero no pensé que tanto. 
Despues de que lograr que se calmara con unos osos y su chupete, pude porfin dirigirme a la cocina a hacer la leche. Aunque aun, con ella en mis brazos, no queria arriezgarme a que si la dejaba nuevamente en su cochesito volviera a llorar, asi que despues de hacer  practicamente malabares sosteniendola con una mano y con la otra preparandole la leche, pude sentarme en el sillon a alimentarla, note en su rostro como era esa lo que estaba esperando y necesitaba, yo solo suspire aliviado de que porfin se calmara su llanto y cansado a la vez por todo lo que habia vivido en el dia. Ahora mas calmado pude detenerme a pensar en Paula, porque me habria cortado asi? le habria molestado que le dijera que no venga? no lograba entenderla, no creia habérselo dicho de mala manera y sin embargo ella habia respondido mal a eso. Tampoco es que no quisiera que venga, de hecho me habria hecho de mucha ayuda, solo que no la conocia, era muy raro todo para mi, de pronto me encontraba con mi bebe en brazos, criandola solo, mi novia hace unas horas me dejo abandonando a su hija, me entere que no es mi hija por cierto... bueno hija de sangre, pero a partir de ahora ella era mi hija no me importaba lo que ella me alla dicho y de pronto entre todas esas circunstancias conozco una chica, linda, que me ayuda, me escucha, se preocupa cuando ni mi familia lo hace y me pregunta si puede venir a casa... la verdad es que ahora me siento un idiota por haberle dicho que no, pero que mas podia hacer? tenia muchas cosas en la cabeza, Mia lloraba desconsoladamente, no podia pensar con claridad y me deje llevar por el no saber que hacer, ni que decirle cuando llegara, ni como comportarme con ella... por miedo a lo desconocido y mayores problemas preferi el camino facil que fue decirle que no, antes de lo que verdaderamente necesitaba que era tenerla junto a mi.
A todo esto, ya Mia dormia en mis brazos y yo hacia mis mayores esfuerzo por no dormirme antes de llegar a la habitacion, asi que solo la acoste ahi conmigo en la cama, como lo habia hecho la noche anterior y me tire cansado a si lado. Me dispuse a dormirme cuando de pronto escucho nuevamente esa voz, la de mi bebe, el llanto de nuevo llenaba la casa. No podia creerlo, moria de sueño ni siquiera estaba lo suficientemente despabilado como para sostenerla, mi cuerpo me pedia un descanso ya! Asi que esta vez no lo dude, ni siquiera me detuve a pensar realmente en lo que estaba haciendo cuando tome el celular en mis manos y busque en mi agenda el nombre de Paula, ella era la unica que podia ayudarme y esta vez no podía ser tan negador de no admitir que la necesitaba.




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miércoles, 11 de enero de 2012

Capitulo 6

CAPITULO 6
Pedro- me tengo que ir... gracias- le dije sincero
Ella sonríe y se da la vuelta para entrar de nuevo a la clínica pero sin pensar la pare.
Pedro- Pau! emm te puedo preguntar algo?- le dije un poco dudoso, ella solo asintió sonriente- no me queras acompañar?- a penas lo dije me arrepentí, su cara cambio rápidamente y su sonrisa se borro, rápidamente intente arreglarlo- digo... para que me ayudes... si queres! si no, no hay problema! yo... solo decía... no quise incomodarte!- le aclare avergonzado sin mirarla a los ojos.
Paula- nada que ver! no me incomodaste- me dijo de forma tierna intentando que la mire y a pesar de que aun sentía vergüenza por lo que había dicho la mire- me encantaría acompañarte! pero... están por dar el informe médico de mi hermano y solo estoy yo para recibirlo... perdón, de verdad-
Pedro- no te hagas problema Pau! yo solo decía, no te preocupes, gracias por todo igual...- le dije sincero, pero ella aun entristecida me pregunto
Paula- seguro vas a estar bien? si no me podes esperar...
Pedro- de verdad, voy a estar bien! no te preocupes... chau- le dije acercándome al auto pero ella me paro 
Paula- queres que te pase mi numero- yo me di la vuelta y solo la mire sorprendido- por si necesitas algo... no sé! lo que quieras, yo estoy, si?
Pedro- emm... bueno, dale!
Ambos intercambiamos números y nos despedimos yo la mire volver a la clínica mientras colocaba a Mía en su silla para el auto y luego subía para volver a casa.
Una vez que llegue a mi casa me puse a ordenar todo lo de la beba ya que no tenía nada preparado para ella. Por suerte mi departamento era bastante amplio y tenía una habitación de mas, que la iba a ambientar especialmente para ella. Una vez que le di la mamadera y se volvió a dormir, decidí llamar a mi familia ya que ellos no estaban enterados de nada.
Al principio fue raro, mi papa y mi hermano me decían que no iba a poder y que no estaba preparado para poder criarla, y mis hermanas me dijeron que me iba a costar mucho, ya que no era una tarea para nada sencilla. La verdad que no se si esperaba esa respuesta de mi familia, siempre había sido el más chiquito, mimado por todos pero sobre todo el más consentido. Hubiese esperado una respuesta que me calmara y que se ofrezcan a ayudarme.
Cuando termine de hablar, con un mal humor impresionante, Mía comenzó a llorar… y ahora que le pasaba? Era el pañal, se había hecho caca, y ahora, como haría? Yo me había imaginado una vida increíble con mi hija pero me había olvidado de pequeños detalles como este… obviamente eran detalles mínimos pero yo no estaba acostumbrado.  Luego de 30 minutos de intentar cambiarle el pañal, lo logre y me acosté en mi cama con Mía a descansar un rato.
De repente empecé a soñar una cosa horrible, soñé que Mía no estaba a mi lado, que habían entrado a robar y se la llevaron, yo desesperado la comenzaba a buscar y en un momento decido salir al balcón y veo una imagen para nada agradable, una mujer se la llevaba en brazos, cuando esa mujer gira su cabeza me doy cuenta que era Paula… si, esa chica que me había ayudado en la clínica cuando más necesitaba a alguien cerca mío… me veía y salía corriendo, pero a la vez soñaba que volvía Lucia que me decía que se arrepentía de todo, y que quería volver a formar esa familia que siempre habíamos soñado. Era todo muy raro, de repente el sonido de mi celular marcaba la llegada de un nuevo mensaje, sobresalto me siento en mi cama, y cuando leo la pantalla decía Paula…
Al principio ver su nombre en la pantalla me provoco un escalofrío, el sueño que acababa de tener me había dejado con miedo y antes de abrir el mensaje mi cabeza giro para ver a mi alrededor paranoico, así fue que la vi, a ella, a Mía, estaba dormida a mi lado y de repente me olvide de todo, ella era lo único que me importaba y estaba a mi lado, nadie me la sacaría nunca, la acaricie despacio para evitar que se despertase y luego un poco más seguro me decidí a abrir el mensaje, Paula decía "Esta todo bien? necesitas algo?" e inevitablemente otra sonrisa inundo mi rostro, necesitaba tanto de alguien así, que me apoyara y estuviera si la necesitaba, después de lo que paso con mi familia quede con muchas inseguridades, miedos, sentía que no tenía su apoyo y que no tendría a quien recurrir si necesitaba ayuda pero ese mensaje disipo todas mis dudas. Si tenía a alguien, Paula. Apenas la conocía y ya me resultaba indispensable, si de algo estaba seguro era que quería mantenerla a mi lado. Así que apreté responder y conteste...


Continua...


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Capitulo 5

Al otro día me desperté por el bullicio de la gente que entraba y salía de la clínica. Esta muy contracturado, ya que había dormido en la sala de espera y una silla muy incómoda, pero a pesar de eso estaba mucho más distendido, tenía ganas de dejar todo atrás y empezar una nueva vida con mi hija y olvidarme de todo a pesar de que iba a ser muy difícil. Me parece que esta actitud la tome luego de haber tenido esa charla con Paula, muchos consejos no había recibido por parte de ella, pero lo más importante me había escuchado y me había contenido, cuando no tenía a nadie al lado mío.
Decidí ir a tomar un buen desayuno al mismo bar de ayer, con la esperanza de encontrarme a Paula y poder contarle que estaba mucho mejor gracias a ella, la verdad no entendía por qué pensaba tanto en ella, no era nadie en mi vida, pero si me ayudo mucho ayer, que era cuando más lo necesitaba.
Me dirigí hacia el bar, me senté con toda la ilusión de volver a ver a Paula para contarle lo bien que me hizo su compañía, pero nunca la vi. Luego de dos horas, alrededor de las 10 de la mañana, comencé mi regreso hacia la clínica donde el médico me había dicho que pasara por la recepción a firmar unos papeles y ya podría retirarme a mi casa con mi hija. Una vez que realice todo lo indicado por el médico, tome en brazos a mi niña y mientras esperaba un remis para volverme a mi casa, Mía comenzó a inquietarse y a llorar, cada vez con más fuerza, algo que se iba de mis manos, no sabía cómo hacer para que se calmara. La gente me miraba, los gritos de Mía cada vez se hacían más fuerte y yo sin poder hacer nada, me sentía un inútil. De repente siento alguien que me pregunta si necesitaba ayuda, y quien era si ella… Paula.
En respuesta yo solo la mire suplicante.
Paula-así que ella es la famosa Mía?- me pregunto tiernamente
Pedro- si- le conteste un poco exasperado por el llanto de la bebe al tiempo que la acomodaba en todas las posiciones posibles pero parecía que ninguna lograba calmarla, ya no sabía qué hacer, no encontraba forma de parar su llanto y cada minuto que pasaba no hacía más que comprobar que nunca podría solo con ella. Tenía con ella apenas minutos y ya sentía no poder mas, no quería imaginarme lo que sería una vida así, solo.
Paula solo me miraba mordiéndose el labio como si se debatiera entre decir o no algo, hasta que finalmente me tendió sus brazos y pregunto
Paula- puedo?-
Yo lo dude unos momentos, después de todo no dejaba de ser una desconocida y Mía era lo más preciado para mí, pero tampoco podía negar que Paula no era una más, ella había sido la única en escucharme cuando yo lo necesitaba y eso me era suficiente para confiar en ella, así que pase a la bebe que continuaba llorando desconsoladamente de mis brazos a los de Paula.
Ella la tomo delicadamente y la acuno en sus manos mirándola fijamente, como si pudieran mantener una especie de comunicación con solo mirarse, Mía calmo notablemente su llanto y yo sin poder creerlo las miraba enternecido... Paula se acerco lentamente a la cabeza de mi hija y le dio un pequeño beso en su frente que sorprendentemente la termino de tranquilizar, su llanto dejo de escucharse y yo no pude más que derramar una lagrima, supongo descargando la tención y los nervios contenidos hasta ese momento.
Paula- es hermosa- me dijo mirándome para luego volver a mirar a mi hija y acariciarla dulcemente.
Pedro- no voy a poder...- me descargue cubriendo mi cara con las manos.
Paula- por que decís eso? claro que vas a poder...-
Pedro- Paula hace al menos una hora estoy tratando calmarla y no pude, llegas vos y en con solo alzarla la calmas!- le dije casi gritando, como si ella pudiera tener algún tipo de culpa, pero estaba cegado por el miedo de no saber cómo actuar ni que hacer a partir de ahora.
La bebe comenzó a llorisquear nuevamente luego de escucharme, Paula rápidamente volvió su atención a ella y logro calmarla nuevamente, lo cual provoco una mas bronca en mi y cayendo desarmado sobre la pared le digo de forma suplicante
Pedro- no sé qué hacer! ella necesita una mama! - le dije dejando derramar mis lagrimas
Paula- ella te necesita a vos Pedro...- me dijo acercándose para darme la bebe
Pedro- pero va a llorar!-
Paula- tranquilo... si vos estas bien y calmado ella lo va a estar.... dale! intentalo- me dijo poniendo a la bebe en mis brazos.
Al principio Mía se removió como intentando volver con Paula, yo solo la acomode y como me dijo, intente calmarme y la abrase a mi cuerpo. Ella increíblemente no lloraba.
Paula- viste que podes...
Yo solo baje la cabeza avergonzado por la situación que la había hecho pasar, aun no entendía por qué ella era tan… comprensible conmigo.


Continuara…


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martes, 10 de enero de 2012

Capitulo 4


Pedro- pero... estabas entrando recién...- 

Paula- es que... perdón, si? pero no quiero hablar!- me dijo sin mirarme a los ojos a lo que yo la solté rápidamente, no entendía su actitud, hasta hace unos minutos me decía estar si la necesitaba y ahora me esquivaba! no tenia porque estar tampoco, éramos dos completos desconocidos, solo que ahora había empezado a sentir la necesidad de hablarlo con alguien, para descargarme, para pedir un consejo... no sé realmente que buscaba, pero si sentía que Paula podría ser la persona indicada para hablar, alguien que no me conoce, una mujer con una mirada objetiva era lo que necesitaba en ese momento, aunque por lo visto ella no sentía lo mismo.

Pedro- está bien, solo que estuve pensando y tal vez si necesite hablar con alguien, pero no te preocupes! no me conoces, no soy nadie para pedirte que te quedes- le dijo dándome le vuelta para regresar a mi mesa, mientras pasaba la mano por mi rostro para evitar que las lagrimas volvieran salir, pero pare en seco cuando la escuche gritar

Paula- Pedro!!

Lentamente volví a mirarla y espere que continuara.

Paula- hablemos...- me pidió tímidamente, yo solo continué mi camino hacia la mesa y cuando me senté allí observe que Paula continuaba parada en el mismo lugar por lo que la mire insinuando que se sentara, a lo que respondió rápidamente. 

Una vez sentados allí, ambos nos mantuvimos solo mirándonos unos momentos sin saber que decir o como empezar hasta que ella rompió el silencio.

Paula- estas mejor? digo... te vez mejor que en la clínica
Pedro- mejor puede ser, bien nunca- le confesé
Paula-y mejor porque? si se puede saber...
Pedro- no se... tal vez alguien que me prestó su oído me levanto el ánimo...- le sonreí como pude a pesar de la angustia que tenia dentro y ella me respondió de igual forma, aunque la sonrisa de ella no podía comparase en nada con algo que hubiera visto antes, era inexplicablemente tranquilizadora. Lo cual ayudo y mucho para que tome coraje y viendo que ella no me preguntaría nada comencé- anoche nació mi hija- le dije y mi voz titubeo al decir mi hija, pero así la sentía y no podía ni quería verla de otra forma.
Paula- pero eso es una buena noticia!- me contesto entusiasmadamente aunque rápidamente borro su sonrisa al notar que las lagrimas volvían a caer por mi rostro- ella está bien? le paso algo a la bebe?- se preocupo a lo que yo a pesar del dolor logre sonreír.
Pedro- no... Ella está bien, muy bien según los médicos...
Paula- entonces?-
Pedro- su madre... ella nos... abandono- le dije al tiempo que mi voz volvía quebrarse al decir esa última palabra, no supe en qué momento se movió pero no tarde mucho en sentir sus brazos alrededor de mi cuerpo y su mano dulcemente acariciar mi espalda, consolándome.
Paula- tranquilo... no llores- me dijo y pude notar por su voz que ella también lloraba
Me separe limpiando mis lagrimas y ella se sentó a mi lado.
Paula- estaban separados o...
Pedro- estábamos juntos- le aclare secamente intentando retener las lagrimas, no quería volver a llorar frente a ella.
Paula- cuando paso?- me pregunto dudosa
Pedro- hoy... encontré una carta en su habitación cuando llegue a la clínica para conocer a Mía, ella ya no estaba.
Paula- Mía? ese es el nombre de la bebe? que lindo!- me dijo sonriendo
Pedro- si...gracias- le contesto tímidamente, por algún motivo el nerviosismo comenzaba a apoderarse de mí, no sabía que decir en ese momento, además de que no quería hablar demasiado para no volver a llorar, así que se produjo un incomodo silencio entre nosotros.
Ella por unos minutos se dedico solo a mirarme provocando que apartara la mirada avergonzado, hasta que finalmente me pregunto.
Paula- como estas vos?
Pedro- perdido... no sé qué hacer, como voy a criar a mi hija solo?- pregunte mas para mi mismo que a ella.
Paula- vas a poder...estoy segura!-
Yo la volví a mirar a los ojos y le sonreí agradecido.
En un momento me doy cuenta que ella estaba pendiente de su hora, decidí pagar los cafés y le ofrecí volver a la clínica juntos. Una vez que llegamos nos despedimos y cada uno partió para lugares diferentes en ese gran edificio.
Yo, obviamente me iba a quedar allí toda la noche no me iba a separar de al lado de mi hija. Mañana ya la llevaría a casa conmigo, y allí me encargaría de comunicarles a todos, todo lo ocurrido. Al rato, cuando ya en la clínica no quedaba casi nadie, me puse a pensar en ella… si en Paula, una chica que no conocía y que se ofreció a contenerme, con una sonrisa increíble y una mirada que me transmitía paz y seguridad, lo único que pensaba en ese momento era volver la a ver.

Continuara…

Capitulo 3

CAPITULO 3
Xxx:- Querés contarme que te pasa? te veo solo acá, llorando desde hoy...- me dijo una dulce voz. Era un chica de mi edad aproximadamente, tal vez un poco mas chica, era muy linda y un sonrisa inigualable.

Pedro- Perdón, quien sos?- 

Xxx-Paula... Paula Chaves, vos?

Pedro- Pedro Alfonso... perdón Paula, yo... no se...- conteste confundido

Paula- mi mama se acerco recién y le dijiste que no necesitabas nada, pero pensé que tal vez no es algo material lo que necesites, si no un oído para que te escuche... querés hablar?- me dijo tiernamente.

Pedro- no sé si es exactamente lo que necesito... la verdad es que no creo que nadie pueda ayudarme en lo que me está pasando...- le confesé al tiempo que mis lagrimas volvían a caer.

Paula- es un problema de salud?- yo negué con la cabeza- mira, no quiero parecer metida, tampoco quiero obligarte a que me cuentes nada... solo que hace rato te veo llorar desconsolado y no me preguntes por qué pero no podía evitar sentir impotencia de no saber cómo calmarte o que te pasaba... sé que no te conozco y que no debería ni siquiera haberte preguntado, solo que... no sé! puede que cuando yo he estado mal y hubiese querido que alguien se me acercara y me escuchara y ahora pienso que para todos es igual... lo siento, sabes qué? te dejo tranquilo... soy una metida! perdón, de verdad- me dijo apresuradamente con lagrimas en los ojos mientras se levantaba e intentaba alejarse de mí, pero sin saber muy bien porque mi agarre se lo impidió.

Pedro- Quedate!- le dije sin pensar
Ella se dio vuelta, y dudosamente se volvió a acercar.
Pedro:- Sentate… Paula
Paula:- Estas seguro?... no te quiero que te sientas obligado a hablar con una desconocida- mientras se acercaba lentamente-
Pedro:- Yo te volví a llamar… es un tema que nadie lo sabe, ni siquiera yo lo entiendo…
Paula:- Pero si no estás enfermo… alguien de tu familia está mal? Fuiste papa? Esa es una noticia hermosa…
La verdad me sentía raro, estaba hablando con una completa desconocida, capaz era la necesidad de descargar todo eso que tenía guardado, todos esos sentimientos y emociones. No lo voy a negar me daba cierto pudor que me vea llorando de esa forma y quien sea ella quien me tenga que consolar, pero bueno así se habían dado las cosas. En el momento que le iba a contestar, se escucha desde una puerta Alfonso, Pedro… me levante automáticamente y pidiéndole disculpas a Paula me retire por algunos minutos.
Cuando regrese, ella ya no estaba, la verdad me hubiese gustado que ella este allí, me había caído muy bien. Tanto habré tardado para que se vaya?… solamente firme unos papeles que el médico me indico. Volví a esa silla de la sala de espera en donde había estado sentado casi todo el día. Una vez más calmado, no sé por qué, mire mi reloj y marcaba las 19 hs decidí despejarme un poco y salir por un rato a caminar. Opte entrar a tomar un café al bar de la esquina, ya que no había comido nada en todo el día. Me senté, el mozo tomo mi pedido, y mientras esperaba, veo que se abre la puerta del bar y algo capto mi atención, si era ella Paula, la chica que había querido hablar conmigo pero luego desapareció. Al verla note como me miro, bajo su mirada y comenzó a caminar hacia la puerta para retirarse. Primero lo dude, pero luego inmediatamente me pare y la fui a buscar la tome del brazo:
Pedro:- Hoy te fuiste… nos debemos una charla- lamentablemente no escuche la respuesta que me hubiese gustado escuchar, pero bueno no la podía obligar.
Paula:- No, discúlpame… me tengo que ir


Continuara…


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lunes, 9 de enero de 2012

Capitulo 2

En ese momento sentí una manos tocar mi hombre, rápidamente me di vuelta para ver al doctor mirándome con cara de lastima, cuando lo que menos quería en ese momento era dar lastima.
Doctor:- Discúlpeme, pero se tiene que retirar, ya termino el horario de visitas
Pedro:- Y la bebe? – lo interrumpí
Doctor:- Aun hay que hacerle algunas observaciones… si todo sale bien mañana mismo podrá irse con usted.
Abrace con fuerza a la bebe a mi cuerpo como si mi vida dependiese de ello, si pudiera no la soltaría nunca, ahora era mi ancla en esta vida, lo único que valía la pena. Pero sabía que el doctor tenía razón, debía dejarla allí, así que acaricie dulcemente por última vez su pequeño rostro y volví a colocarla en su cuna. La mire fijamente unos instantes, sin poder evitas que algunas de mis lagrimas llegara a ella, me acerque lentamente y le di un beso en su frente antes de darme la vuelta para salir de esa habitación.
Apenas salí, me senté  a esperar en la sala de espera, no pensaba por ningún motivo, ni pase lo que pase, moverme.  Estando allí, me puse a pensar en todo lo que había vivido desde el momento en el que Lucia me había dicho que estaba embarazada, la verdad no podía creer todo lo que había pasado, todo lo que había imaginado, todo lo que habíamos planeado y ahora nada de eso estaba ocurriendo. Una angustia inexplicable se apodero de mi y de una forma desconsolada empecé a llorar, a descargar todos esos pensamientos, el miedo... no sabia que hacer, no tenia idea de cómo criar a mi hija solo, ella era lo único que me importaba, ahora no podía pensar en mi, en lo que a mi me causaba el abandono… solo en lo que para ella significaría un futuro. Tantas cosas se me cruzaban en ese momento por la cabeza, el futuro que tenía planeado, la familia que había formado se desmorono en apenas un segundo y ahora me sentía perdido, no sabía qué hacer de ahora en adelante.
Estaba aun metido en mis pensamientos cuando siento una mano tocar mi hombro.
Xxx:- estas bien?
Inmediatamente me di vuelta para ver de quien se trataba, era una señora de alrededor de cincuenta años, me miraba compasiva. Y como para no hacerlo, no quería ni pensar en lo que parecía en ese momento.
Pedro:- em si, gracias- le conteste un poco dudoso
Xxx:- soy Alejandra, vos?
Pedro:- Pedro…
Alejandro:- seguro, está bien?
Pedro- si… solo no estoy pasando un buen momento…
Alejandra:-Necesita algo?
Pedro:-No, gracias- le dije intentando limpiar las lagrimas de mi rostro
Alejandra:- Cualquier cosa, yo voy a estar por acá, están operando a mi hijo, así que no pienso moverme mucho, cualquier cosa que necesites sabes que ando por acá, si?
Pedro:- Muchas gracias…
Me sonrió y se fue por el pasillo, mientras que yo, no tarde en volver a descargar mi llanto, no podía evitarlo, la situación que estaba viviendo me superaba, tampoco tenía a quien llamar, mi familia estaba en Mármol  y aunque los llamara, no sabría como hablar de lo sucedido, como explicarles que Lucia nos abandono a nuestra hija y a mí? Ni si quiero yo lo entendía, no podía pretender que los demás lo hicieran, así que estaba solo. Mi hija era lo único que tenia y lo único por lo que me mantenía en pie en ese momento. No veía la hora de tenerla nuevamente en mis brazos e irnos a casa juntos, a pesar de no saber qué hacer a partir de ese momento, tenía en claro que lo importante era que estuviera viva, bien y conmigo, supongo que lo demás vendría con el tiempo, nadie nace sabiendo cómo ser padre y menos soltero. Pero estaba seguro que lo lograría, tenía que hacerlo por ella… por Mía. Pero eso no evitaba que mi corazón no se sintiera destrozado, mis lágrimas no se derramaran o que mis manos no se movieran frenticas por mi cara como si esa aliviara en cierta forma la bronca y el odio contenido. Me sorprendí cuando note nuevamente a alguien a mi lado que pasaba su mano dulcemente por mi espalda, supongo que con el fin de calmar mi llanto. Si supiera que nada podría calmarme en este momento. Gire lentamente la cabeza para ver de quien se trataba esta vez, pero no fue lo que esperaba.


Continuara…
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Capitulo 1

     Acababa de enterarme de la noticia más importante de mi vida, se podría decir que era el hombre más feliz del mundo. Tenía una felicidad que me llenaba el alma y el corazón. Estaba yendo a conocer a la personita que apartir de ahora iba a pasar a hacer mi prioridad y lo mas importante en mi vida, nada ni nadie podría llegar a opacar ese momento tan especial en mi vida.
Estaba llegando a la clínica, muy entusiasmadamente pregunte el numero de habitación y subí inmediatamente. Cuando llegue, golpee la puerta alrededor de tres veces pero nadie contestaba. Luego de esperar 15 minutos decidí entrar despacio por las dudas que estuvieran descansando y no hayan escuchado. Cuando me voy acercando me doy cuenta que allí no había nada ni nadie, solamente una carta arriba de la cama. Me acerque desesperadamente, la abrí y cuando comencé a leerla mis ojos se llenaron de lagrimas al leer “no elegí esto...” no podía entender el significado de aquellas palabras, ni siquiera quería comprenderlas y empeore cuando leí un “cuidala, si? Es lo único que te pido… yo no estoy preparada para esto, no puedo hacerlo!” realmente no podía creer lo que mis ojos leían, me estaba abandonando, con la bebe, con nuestra hija... “Espero que esto que te voy a decir no cambien en nada…” continué leyendo, “la bebe no es tu hija biológica… yo… cuando estuvimos peleados estuve con otro… lo siento mucho de verdad, no esperaba que esto pasara, no se suponía que pasara! Espero que esto realmente no cambie nada… ella se merece un gran padre como solo vos lo serás” no, definitivamente esto no podía estar pasando, y aun después de todo lo que había escrito era capaz de despedirse con un “te amo”, te amo?  Amor era lo que decía sentir después de haberme confesado que me engaño? Que tuvo una hija con otro? Que nos abandonaba? Que me dejaba acá solo sin saber qué hacer? … con quien estuve todo este tiempo? No podía reconocerla, no era ella, no quería creerlo! Solo un monstruo puede abandonar a su propia hija. El dolor me estaba consumiendo, cada una de esas palabras lograba destruirme más, matarme más. El dolor se transformo en odio repentinamente y con bronca rompí esa carta y con la rabia consumiéndome tire cada uno de los pedazos lejos de mí. Necesitaba descargar todo lo que sentí, todo el dolor, quería romper todo aunque eso no solucionaría nada de lo que me estaba sucediendo.
Hundido totalmente en mis pensamientos con mi cabeza entre mis manos,  y llorando desconsoladamente escucho un:
Doctor:- Señor, se siente bien? Entiendo porque esta así, la paciente me lo ha contado.
Pedro:- (aun sin poder hablar mucho, secándose las lágrimas) Por favor donde está la bebe? Lleve me con ella.
Doctor:- Venga, acompañe me pero por favor calme sé, yo entiendo el momento difícil que ustedes está pasando, pero la bebe entiendo todo, y no sería apropiado que usted le contagie la angustia.
Pedro:- Esta bien doctor, yo me calmo pero... por favor lléveme con mi hija.
Comencé a caminar con el doctor. Pero había algo que me retumbaba en la cabeza, si esas últimas palabras que había dicho, mi hija, aunque no era mi hija biológica, no lo iba a dudar ni un instante ella lo era, por más que no lo fuera biológicamente, le iba a dar todo el amor del mundo y todo lo que ella necesitaría, una familia.
Cuando el doctor abrió la puerta me quede parado, como un estado de shock había alrededor de 11 bebes. El doctor me señalo una cunita y si allí estaba esa personita que apenas la vi una sonrisa se me dibujo en la cara…
Me comencé a acercar y algunas lágrimas cayeron en mi rostro. Era perfecta, pocas veces había visto una nena tan preciosa. Me dio cierta cosa verla ahí solita, entonces le pregunte al médico si la podía tener un ratito en mis brazos, el doctor la alzo y me la dio. Yo embobado miraba su carita, era tan chiquita, la sentía que a partir de ahora iba a hacer toda mía, mientras la observaba como se desperezaba, en mi mente se cruzo una pregunta: Cual era su nombre?
No había pensado en ello hasta ese momento, habíamos acordado que en el momento que la conociéramos, decidiríamos el nombre, Lucia decía que simplemente al verla sentiríamos cual sería el nombre correcto, ahora hasta dudaba que lo dijera por ese motivo realmente, tal vez siempre lo planeo, tal vez siempre lo supo… que nos abandonaría y solo quería dejarnos sin saber el nombre de su hija. Ahora solo podía pensar en ella como una basura, como podía dejar a un ser tan perfecto, tan indefenso?... pero yo no lo haría, nunca. Ahora era mi hija, solo mía. No me importaba lo que dijera esa carta, lo que esa persona haya dicho, esa bebe que tenía en mis brazos y cuyos ojos me miraban compasivos, como si escuchara cada uno de mis pensamientos era mía. Mía, ahora que lo pensaba, no había nombre más especial y significativo para mi bebe.

Continuara…




El primer capitulooo! Espero que les guste la nove, comenten en @PyPunamorreal @BarbyEmi_F