domingo, 29 de julio de 2012

Capitulo 58


Una vez que estacione el auto en el lugar, y vi como Paula giro automáticamente su cabeza para mirarme fijo a los ojos, la verdad que el corazón se me paro por algunos segundos, pero luego acaricio mi frente diciendo
Paula- Por qué haces esto?
Pedro-no es obvio? para que nos divirtamos un rato, no te gusta la idea?
Paula-a un boliche? por mi podríamos habernos divertido en casa y era lo mismo, a vos te gusta salir a bailar?
Pedro- a vos no? pensé que si!- le dije desconcertado, lo que menos me imaginaba era esta reacción
Paula- me encanta, pero... a vos no
Pedro- Paula si te traje acá es porque quiero pasar un rato juntos, es verdad que este tipo de salidas me quiten el sueño, pero..lo único que me importa es que voy con vos.
Paula- pero sabes que si yo elijo queda…
Pedro- nos ahorramos el mismo discurso de siempre? Ya lo sé casi de memoria, ahora bajemos, estamos un rato y después nos vamos a casa.
Así fue que bajamos del auto, y nos dirigimos hacia la entrada. Ya me empezaba a poner incomodo, algunos chicos comenzaban a mirar a Paula y eso a mí no me gustaba nada, o por lo menos que no sean tan evidentes. Luego de haber pasado unos 15, 20 minutos adentro yo ya me quería ir, no sabía cómo me había desacostumbrado tanto, si antes vivía de joda y era lo que no me podía faltar porque si no, moría.
Definitivamente la estaba pasando mal, Paula bailaba y tomaba, mientras yo miraba como se divertía, ella me insistió al principio de ir a bailar pero se dio cuenta que no tenía ganas entonces comenzó a hacerlo sola. Cada tanto se le acercaba algún que otro chico, pero nada para alarmarse Paula los corría rápidamente. En un momento me dirijo a la barra para pedir una bebida, y cuando me doy vuelta veo a un chico intentando manosear a Paula. No lo dude ni un segundo, largue el trago e inmediatamente tome al chico de su camisa y lo corrí para un costado. Paula, no dijo nada, cosa que me sorprendió, me agarro y comenzamos a bailar nuevamente.
Me abrazo hundiendo su cara en mi cuello a medida que nos movíamos al ritmo de la música
Paula- vamos a casa, si?
Pedro- te cansaste?- le dije evitando demostrar lo aliviado que estaba de salir de allí
Paula- no es eso...solo que, no te parece que nos divertiríamos mas en casa, solos, en la habitación, menos ropa...
Pedro- también puede ser en el living, la cocina...- dije besándola, pero ella se aparto
Paula- Pedro!!- dijo sonrojada
Pedro- sos increíble Paula, me provocas y después me retas cuando te sigo el juego?- le dije riendo
Paula- salgamos de aquí, dale?
Fue así que decidimos irnos. Debo confesar que para mí fue un gran alivio, una vez que llegamos a mi edificio, subimos a mi casa, y lo primero que hice fue tomar mi celular y pidiéndole perdón a Paula, le mande un mensaje a mi hermana para ver cómo estaba Mía. Ella solo sonrió, se acerco a mí, y allí comenzamos a besarnos de una manera muy tierna, demostrando todo el amor que nos teníamos.
Poco a poco, entre caricias, el beso fue tornándose más pasional. Sin separarnos ni un centímetro, nos encaminamos directo a la habitación. La tire delicadamente sobre la cama y entre besos nos fuimos desasiendo de la ropa. Había amor en cada caricia y en cada palabra, era una sensación increíble el estar con una persona que te demuestra a cada segundo el amor que siente y por el cual uno también daría todo. No había placer más grande que hacer el amor, no cuando este implicaba mucho más que sexo.
Al otro día, va mejor dicho unas horas después, el timbre me despertó. Un domingo a las 9 de la mañana quien podría ser? Que ganas de hinchar. Me levante antes de que Pau se despertara y atendí el portero, pero lindo susto me pegue cuando me entere quien estaba en la puerta del edificio.

sábado, 28 de julio de 2012

Capitulo 57


No sentí a Paula acercarse hasta que sus manos rodearon mi cintura. Sobresaltado gire al tiempo que limpiaba mis lágrimas. Pero no fui lo suficientemente rápido, ya que Pau tomo mis manos alejándolas de mis ojos y me miro sorprendida
Paula- que paso?- me dijo después de un incomodo silencio en que solo nos miramos. Yo avergonzado solo ladee el cuadro frente a ella para que lo tomara. Cuando vio la foto su cara pareció iluminarse y un sonrisa apareció en sus labios
Paula- ella estaría orgullosa de vos, lo sabes, no?- me dijo acariciándome a lo que solo asentí.
Paula- y de Mía, estoy segura que la está cuidando de allá arriba.
Pedro-lo se,- le dijo sonriendo también, mientras la tomaba entre mis brazos, abrazándola con fuerza, intentando expresarlo lo bien que me hacía sentir y lo agradecido que estaba. Ella me dio un corto beso antes de separarse y dirigirse enérgicamente a la cocina al tiempo que gritaba a mi padre si necesitaba ayuda con la cena. Yo más que feliz la seguí en busca de mi hija.
Luego de finalizar una cena más que amena con mi padre, donde la verdad había tratado a Pau de la mejor manera, cosa que me alegraba y mucho y me sorprendió, ya que, por suerte, no había hecho ningún tipo de comentario con respecto a mi pasado, o alguna que otra ex noviecita, si no que ahí si hubiese pasado mucha vergüenza enfrente a mi novia, no por nada, pero era mejor no recordarlo. 
Decidimos emprender viaje hacia donde iba a sorprender a Pau. La verdad es que me daba cierto miedo dejar otra vez sola a Mía, y mas con mi papa, por más de que mi hermana llegaría en algunos minutos, sentía culpa, pero la verdad es que no lo hacía siempre, y esta vez, era una ocasión mas que especial!
Paula- adonde vamos Pedro? - me dijo cuando estábamos de vuelta a capital
Pedro- mm no te voy a decir...
Paula- Pedro! - Me grito- necesito saber si me tengo que cambiar!
Pedro- bueno, mejor pasamos por tu casa y ahí te digo que te pones, dale?-
Paula- que sos asesor de moda ahora?
Pedro- no, pero sé que te podes poner sin necesidad de decirte donde vamos - le dije sonriéndole
La verdad que lo que se me había ocurrido no era la gran cosa, pero la idea era divertirnos, pasar un buen rato juntos volviendo por así decirlo a la juventud. Por un lado yo estaba contento ya que sentía que a ella le iba a gustar, además la mama no quería que deje de hacer este tipo de cosas por estar conmigo y con mi hija, pero por el otro lado temía por su reacción, ya que ella me había dicho una y mil veces que ella hacia lo que quería, y que nadie la obligaba a estar conmigo y Mía. Así que, luego de pensarlo bastante me decidí en llevarla a este lugar.
Llegamos a su departamento, y nos dirigimos a su habitación, ella se sentó en su cama y yo abrí su ropero. Comencé a revolver, mientras notaba la mirada inquietante de ella. Una vez que encontré lo que quería, se lo deje arriba de la cama, le di un beso y salí de la habitación para que se cambie tranquila.
Luego de casi una hora salió de la habitación y no pude más que quedarme boquiabierto ante ella sin emitir palabra. Hermosa era poco. Se había maquillado y añadido algunos detalles al vestido que le había dejado, y ahora que lo veía en ella, era extremadamente corto, por lo que arrepentí al minuto de verla de haberle sugerido ese.
Paula- y? como estoy?
Pedro- mm Pau, no tenes un vestido más largo mejor? cuando lo vi no parecía tan corto...
Paula- ay Pedro! No es corto! a mi me parece que me queda bien, o no?
Pedro- te queda perfecto, solo que no quiero que te anden mirando mucho…
Paula se acerco y comenzó a besarme, obviamente me convenció de dejarse ese vestido, diciendo que solamente estaba vestida para mí. 
Luego de esperar un ratito que ella se terminara de preparar bien, emprendimos viaje hacia ese lugar, Paula, trataba de entender a dónde íbamos, pero no lograba descifrar del todo el lugar, hasta que llegamos y Paula automáticamente me miro con una cara que me preocupo.

martes, 24 de julio de 2012

Capitulo 56



Pedro- la verdad que geniales las fotos!- Admití
Fotógrafo- todo merito de Pau! bueno, tenemos que seguir- dijo alejándose al tiempo que Pau volvía a posicionarse para continuar las fotos
Luego de un rato, la producción finalizo, ella se dirigió a su camarín, y yo sin molestar a nadie, ya que estaban todos terminando de ordenar las cosas, me dirigí a su camarín.
Golpee la puerta con Mía en brazos que se había comportado increíblemente bien y Paula no tardo en abrirnos al tiempo que saltaba sobre mí con cuidado de no golpear a Mía
La bese, tomo en brazos a Mía, y pasamos adentro, mientras ella cerraba la puerta, yo me sentaba en una silla, esperando a que me diga nada. Pero para mi sorpresa, no dijo nada, solo se sentó en mi falda y comenzó a besarme.
Respondí con rapidez ansioso de sus labios, sostuve su cara en mis manos para acercarla aun mas a mí, pero algo me golpeo haciendo que la soltara. Me separe para darme la vuelta vi a Mía moviendo sus bracitos hacia ambos intentando interponerse, ante lo cual no pudimos evitar reírnos de su carita celosa.
Paula dejo a Mía en mis brazos, y termino de cambiarse para luego dirigirnos a mi casa. Una vez que llegamos decidimos entre los dos bañar a Mía, era una situación que se había vuelto más que familiar, no solamente lo disfrutábamos Mía y yo, si no también Pau, y así lográbamos que ese momento se vuelva muy especial.
Luego de que Pau le eligiera una vestidito para Mía y terminara de verterla me dijo tímidamente
Paula-puedo acompañarte a llevarlo con tu papa? digo, si no te molesta...
Pedro-como me va a molestar? claro que podes venir!- le dije sonriendo por su tímida pregunta.
Así fue que bajo la supervisión de Paula, prepare el bolso para Mía, y lo deje listo hasta el momento de irnos. Prepare su mamadera, y mientras Paula le daba de comer, yo me senté al lado de ella y dije:
Pedro- te quedas? después de que lleve a Mía digo...podemos hacer algo juntos!
Paula-mm algo? como que se te ocurre?- me dijo mirándome picara
Pedro- mm se me ocurren muchas, aunque la mayoría no pudo decirlas porque esta mi hija!
Ambos reímos y bese su mejilla, era tan tierna, realmente estaba enamorado, y se podría decir que por primera vez sentía lo que siento hoy en día por Pau. Una vez que se hizo la hora, bajamos, colocamos a Mía en su sillita y partimos rumbo a Mármol, si bien no era un gran viaje, no quedaba a la vuelta de la esquina.
El viaje transcurrió normal, hablando de nuestro trabajo y de cosas cotidianas, hasta que Mía se despertó y comenzó a llorar. Por suerte Paula saco su lado maternal de adentro, cosa que me sorprendió y mucho y empezó a cantarle y a hacerla jugar con sus manitos. Mientras yo, miraba embobado esa imagen.
Cuando llegamos me baje primero para abrirle la puerta a Pau que tenía en sus brazos a Mía y la ayude a bajarse.
Cuando llegamos me baje primero para abrirle la puerta a Pau que tenía en sus brazos a Mía y la ayude a bajarse. Papa pareció escucharnos, porque no necesitamos golpear que ya estaba abriéndonos la puerta. Lo primero que hizo fue saludar a Pau y sacar a Mía de sus brazos mirándola embobado.
Pedro- yo también te extrañe pa!- le dije irónico al notar que no me saludaba, el rio y se acerco a saludarme.
Horacio- que linda que esta Mía hijo, se nota que la cuidas muy bien!
Pedro- Gracias!- le dije apartando la vista avergonzado, era un elogio importante para mi viniendo de mi padre.
Paula- como anda Horacio?- le pregunto animadamente Pau
Horacio- Muy bien, muy bien, vos Paulita?- dijo al tiempo que entraba a la casa.
Papa parecía estar muy entusiasmado, y eso a mí me alegraba mucho, tenía una buena relación con Pau, cosa que me tranquilizaba y bastante, y por suerte todo en la familia estaba mejor que nunca.
Paula siguió a mi papa a la cocina mientras hablaban, al tiempo que yo me quedaba en el living observando las fotos que estaban sobre la mesa. Hacía mucho que no venia, cuando Lucia estaba embarazada no viajábamos mucho y después hasta el día del asado con mi familia no había vuelto, pero ni allí por los nervios de verlos después de la pelea me había tomado el tiempo de apreciar la casa en la que me había criado. Entre las fotos había una de toda mi familia, mía con mis hermanos y una de mi mama sonriendo. La tome y me quede admirándola hasta que las lágrimas no tardaron en aparecer. Me era imposible no pensar en cómo seria de distinto si ella estuviera viva, pensaba en como seria para Mía tener a su abuela, que pensaría ella de Paula, seguro se llevarían muy bien, tenían una personalidad parecida.

domingo, 8 de julio de 2012

Capitulo 55


Pedro-Venís a casa?- le pregunte cuando estebamos ambos en el auto.
Paula- tengo en una hora una producción de fotos, y por cómo está el transito tengo que salir ya, si no no llego. Queres que hagamos algo después? o me queres acompañar?
Pedro- Paula, estoy con Mía ahora y seguramente lo que menos queres es un bebe llorando al lado mientras trabajas así que mejor no...- le dije sin mirarla, la verdad es que me moría por ir, pero con Mía seria una incomodidad para ella
Paula- no hay problema con Mía Pedro! Ella puede ir, hay muchas modelos que van con sus hijos...
Pedro- si pero ella no es tu hija y como dijo tu mama ella no tiene por qué afectarte en nada, y menos en el trabajo!
Paula- otra vez el mismo tema? Basta Pedro, yo sé lo que hago, y sé lo que significan ustedes dos para mi vida.
Pedro- Bueno, está bien, pero esta vez no, mejor vamos a preparar algo y te esperamos en casa para cuando vuelvas, por que imagino que vas a llegar muerta
Paula-no, tenes razón. Voy a llegar muerta, mejor mañana u otro día- me dijo secamente 
Pedro- te enojaste?
Paula- no no para nada, después cuando llegue a casa te llamo y nos juntamos si es que "no estoy muy cansada"
Nos despedimos, sin mirarnos a los ojos, un beso seco, beso la cabecita de Mía, y así la vi alejarse una vez que pegara un portazo. Volví a poner el auto en marcha para así dirigirme a mi casa con mi hija.
Me di cuenta que se había enojado, pero no podía hacer nada para arreglarlo ahora, ella estaba camino a su producción y yo debía quedarme en casa a cuidar a Mía. Sin embargo la culpa pudo conmigo y no tarde en mandarle un mensaje 'Perdón, no me gusta que nos peleemos, podemos hablar cuando salgas de la producción?' Fue lo más sincero que se me ocurrió, aunque la respuesta no fue lo que esperaba 'Termino tarde Pedro, voy a casa. Además no voy a perdonarte algo que vas a seguir haciendo'
Ahora sí, me daba cuenta que se venía una discusión en puerta, y lo iba a evitar a toda costa, si había algo que odiaba era discutir con ella, me hacía muy mal. Algo debía hacer, porque como me había respondido el mensaje y como se había despedido, realmente estaba enojada.
Pero no sabía qué hacer para solucionarlo, ni siquiera sabía que era lo que había iniciado todo en un principio. Supongo que era el hecho de no haberla acompañado a la producción lo que le había molestado. Así que la única manera de solucionarlo era yendo hasta el lugar.
Gracias a Dios, mi amigo Hernán tenía muchos contactos y sobre todo con Paul y Willy, los representantes de Paula, así que no dude ni un segundo en llamarlo y pedirle su ayuda. 
Una vez que conseguí la dirección, abrigue a Mía, y cuando bajamos me dirigí al kiosco de al lado para llevarle las golosinas preferidas a Pau, ya que tendría que buscar la forma de que se le pasara su enojo. Cuando iba rumbo a la producción de fotos, recibí un llamado de mi papa, que querían verla a Mía, así que le dije que dentro de un rato la llevaba y me venía perfecto para pasar un buen rato con mi novia.
Cuando entre me recibió el que debería ser asistente de la producción y me detuvo antes de que pudiera pasar más.
Xx. A quien busca?- 
Pedro- Paula, Paula Chaves
Xx- quién es? esta en el medio de una producción en este momento
Pedro- Si si lo sé. Soy un amigo, me invito para presenciar la producción, se puede?
El chico lo dudo unos instantes pero al detenerse unos momentos en Mía que miraba atenta todo con sus ojos abiertos, me abrió el paso y dijo
Xx- Por esa puerta, ahora están en pleno trabajo pero no debe faltar mucho para el break, le agradecería si espera hasta ese momento para hablar con ella, para no retrasar...
Pedro- no se preocupe!- le dije interrumpiéndolo- solo vengo a mirar, muchas gracias!
Apenas la vi una sonrisa se dibujo en mi rostro, mas allá de todo enojo, no podía evitar enamorarme más cada vez que la veía brillar en lo que ella amaba hacer. Parecía que había nacido para eso, lo hacía perfecto. Mía miraba para todos lados hasta que empezó a sonreír y ahí fue cuando me di cuenta que la conexión que había entre ellas dos era más fuerte de la que yo creía. Estaba totalmente embobado mirándola, cuando me doy cuenta que ella mira para el costado donde estábamos nosotros, y sonríe mientras nos tiraba un beso con sus manos
Amago a acercarse pero inmediatamente negué con la cabeza advirtiéndole que no quería interrumpir su trabajo, así que volvió a su posición y continúo irradiando luz con su sonrisa. Era increíble lo que transmitía, me tiraba besos cada tanto o me dedicaba sonrisas y miradas, hasta que un momento la maquilladora se acerco para retocarla y al mismo tiempo el fotógrafo se acerco a mí, al principio me asuste pensé que iba a echarme, pero al contrario con una sonrisa me acerco su cámara y me dijo 
Fotógrafo- Para que te babees, mira! sos el novio, no?- 
Comenzó a pasar las fotos que estuvo sacándole a Pau, una mejor que la otra. En todas hermosa.
Cuando escuche la pregunta del fotógrafo solo lo mire y sonreí, no sabía que responder, tal vez Pau no quería que lo supieran aun en su ambiente de trabajo, era muy reciente, pero a la vez no quería mentir negándola.
Fotógrafo- entiendo, no me digas nada

martes, 19 de junio de 2012

Capitulo 54

Puse el auto en marcha y emprendimos viaje hacia el lugar del encuentro. Estaba muy nervioso, si bien estaba seguro de lo que iba a hacer, no sabía cómo lo iba a tomar la madre, ni tampoco como lo iba a hacer. Paula lo noto, entonces comenzó a acariciar mi cabello. Una vez que llegamos, estacione el auto y bajamos. Pau alzo a Mía y tomo mi mano, así entramos y nos sentamos en una mesa a esperar que su mama llegara.
Pedro- nerviosa? - le pregunte mas para ocultar los míos que evidenciar los suyos
Paula- vos sos el que va a hablar, no yo! así que porque debería estar nerviosa?-
Pedro-aay apareció la Paula superada! donde quedo la que casi se larga a llorar por evitar presentar a su novio a su mama?- le dije riendo
Paula- en casa!- me contesto riendo también
No llegamos a esperar 15 minutos que Paula me miro y con la cabeza me indico que su madre era la que estaba entrando en ese preciso momento. El corazón comenzó a acelerarse a tal punto que sentía que se me salía. Se podía ver una mujer que daba una buena impresión, pero su cara a la vez me daba inseguridad. Una vez que llego a la mesa, saludo a Paula, y luego a mí, ignorando prácticamente por completo a mi hija, cosa que me molesto y mucho. Paula tomo a Mía en sus brazos, y mientras que le daba un beso en su cabecita, su madre dijo:
Alejandra- que linda bebe, como se llama?
Pedro- Mía- conteste yo por Paula, logrando que su madre se fijara en mí.
Nos sentamos, y prácticamente en un silencio incomodo esperamos que el mozo viniera así encargábamos algo, y poder empezar la charla tranquilos. Así fue, una vez con nuestros pedidos en la mesa, nuestra charla comenzó.
Alejandra- Bueno acá estamos, te escucho Pedro
Inevitablemente casi me atraganto al escucharla, no pensaba que fuera tan directa pero para eso estaba acá, era el momento de arreglar todo.
Pedro- bueno, yo me entere del malentendido del otro día cundo Pau fue a su casa con mi hija y...
Alejandra- ese es un tema mío y de mi hija, no creo que nadie deba meterse.
Pedro- perdón, pero el tema involucra a mi hija así que también me involucra a mi
Alejandra- a tu hija? si yo jamás dije nada de tu hija? Yo le dije a Paula que tenga cuidado con quien se mete, es muy chica, y vos tenes un hija Pedro, es todo un tema. Paula tiene otro ritmo de vida al que tenes vos
Pedro- se cree que yo no lo se? lo tengo muy claro! pero yo no le pedí ni le pediría jamás a Paula que renuncie a cosas o cambie su ritmo de vida por mi! mi hija es mi responsabilidad, no la de ella...
Alejandra- y por que ella se tiene que encargar de cuidar a tu hija cuando vos no podes? Por que ella estuvo el otro día cuidándola
Pedo- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Pedro- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Paula- haber, es una decisión mía, soy grande y sé lo que hago, amo a Mía tanto como a Pedro, nadie me va a decir lo que tengo que hacer.
Pedro-Yo también la amo, el que tenga una hija no cambia eso- dije mirando a su madre
Alejandra- ok, está bien, que se yo, me cuesta ver a mi hija, tan decidida, y verla con una bebe, se me pasan mil emociones por adentro, ya me vas a entender cuando Mía crezca
Pedro- yo le prometo que jamás voy a obligar a Paula a hacer algo que no quiera, la amo y la voy a cuidar como se merece. Además Mía también la quiere mucho...
Alejandra- me quedo muy claro todo con esta charla, tenes una hijita divina, que se nota que quiere a Pau, porque no se movió de sus brazos, y se lo mucho que se quieren ustedes, solo te pido que la cuides, 
Pedro- La voy a cuidar, acompañar siempre que ella me lo permita- dije sonriendo al tiempo que miraba los ojos emocionados de Pau
Por suerte todo había salido bien, al principio costo, pero luego todo se revirtió y termino mejor de lo que esperaba, Alejandra se despidió, y nosotros nos quedamos allí terminando de almorzar.

jueves, 14 de junio de 2012

Capitulo 53


Paula- ya lo sé, solo que ,me da miedo que te diga algo que pueda lastimarte...- me dijo evitando mi mirada
Pedro-nada va a cambiar lo que siento por vos- le dije levantando su cara con mi mano para que viera la verdad en mis ojos- me diga lo que me diga tu mama, es lo que vos pienses lo que me importa-
Paula- es importante para vos esa charla, no?-me pregunto rendida
Pedro- si,- 
Paula- esta bien, ganaste, pero yo voy!
Le sonreí al tiempo que me acercaba para besarla dulcemente, hasta que la falta de aire nos separo
Pedro- te quedas?- dije haciendo puchero
Ella me beso y acerco aun mas a su cuerpo en respuesta.
Cuando el llanto de Mía nos interrumpió, ambos nos dirigimos a la habitación y nos dedicamos ambos a bañamos a Mía, y mientras que ella le daba de comer y la dormía, yo me encargue de bañarme. Al otro día me desperté y Paula no estaba a mi lado. Me dirigí al living, y allí estaba ella y Mía jugando en una manta en el suelo, era una imagen perfecta. La mesa estaba con el desayuno ya listo.
Luego de desayunar, Paula se dirigió a su casa. Habíamos quedado que yo pasaría a buscarla tipo 1 así nos encontrábamos con su mama en el lugar acordado.
Enfrente de Paula había hecho lo posible por disimularlo pero la verdad es que estaba muy nervioso. Quería solucionar el tema con su mama, para que ella estuviera bien. No podía soportar verla llorar por algo que yo podía solucionar. Deje de pensar un poco para no ponerme más nerviosos de lo que estaba, y comencé a organizar mi día. Luego del almuerzo debía si o si pasar por la oficina, el lunes había faltado y tenía que adelantar mucho trabajo si no quería que me echen, y luego me juntaría con Hernán como habíamos arreglado, y debía llamar a Marta para que cuide a Mía.
Al llamarla no pudo evitar hacer preguntas y comentarios acerca de lo que había pasado ayer en el campo con Paula, aunque no lo hubiera contado nada, ella era muy perceptiva y entendió con un simple "la pasamos muy bien" todo lo que había pasado sin que tuviera que explicar mucho mas. Me hacía pensar en lo que me diría mama si estuviera viva en este momento, seguramente reaccionaria igual que como Marta lo hacía ahora, ellas era muy parecidas. No por nada la consideraba mi segunda mama.
Aunque muchas veces trataba de hacerme el hombre fuerte, cada vez extrañaba un poco más a mi mama. El hecho de que ahora este Mía y Paula ese dolor y vacio por ahí lograba desaparecer de a ratos y lograr que se haga todo más llevadero, sin embargo no había día que no me acordara de ella. Ahora debía ser fuerte por Mía, ella era lo más importante y quería que ella se sintiera bien ante todo. 
Después de cortar la conversación con Marta donde acordamos el horario en que vendría a casa para cuidar de Mía, me dedique a preparar el bolso de mi hija para pasar a buscar a Paula. 
Pedro- te tenes que portar muy bien Mía, si?- le decía a medida que le cambiaba el pañal- es importante que causemos buena impresión hija...asi que a no llorar - continue hablandole, pero al ver su carita distraida sin prestar atencion a ninguna de mis palabras, rei rendido y la alce para abrazarla, era la unica capas de sacarme todos los miedos y nervios.
Me tire en la cama con ella a jugar un ratito. Cada vez estaba más grande y notaba como iba haciendo cada vez más cosas y descubriendo otras. Estaba mucho tiempo despierta, y verle los ojitos y su sonrisa me llenaba el alma. Estuvimos así un buen rato, hasta que se hizo la hora de ir a buscar a Paula como habíamos acordado. Ate a Mía en su sillita, y comenzamos camino a su casa. 
En el camino se mantuvo despierta observando todo y no pude evitar sonreír al ver como reconocia a Paula cuando esta salía de su casa y se subía al auto, prácticamente se desesperaba por salir de sus silla como si quisiera saludarla. Paula también lo noto y me tomo la mano al tiempo que la observaba y le hablaba con ternura a mi hija. No pude esperar más y la gire dulcemente para que quedáramos de frente para así besarla tiernamente.

Gracias por leernos! Los comentarios pueden dejarlos aca en el blog o mandarlos a nuestros twitters @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ !

sábado, 9 de junio de 2012

Capitulo 52


Mientras buscaba algo en la heladera para comer escuche el teléfono de Paula sonar en el living y luego a ella contestar rápidamente.
Por lo que se podía notar, la persona que llamaba no era de gran agrado para ella, su tono de voz se lo notaba desganado. Mía se encontraba durmiendo la cual se desperto llorando apenas escucho el sonido del celular
Vi a Paula agarrarse la cabeza frustrada al tiempo que decía una última palabra y cortaba la comunicación enojada. Me acerque su lado para abrazarla al notar como una lágrima comenzaba a recorrer su mejilla.
Pedro- Tranquila Pau, sea lo que sea estoy acá, todo está bien...
Ella sin decir nada me abrazo y con su cabeza apoyada en mi hombro, largo un llanto desconsolado. No entendía nada, ni quien era la persona que había llamado, ni cuál era el motivo. Se la notaba muy angustiada y a la vez con bronca. Permanecí en silencio hasta que Pau me dijo
Paula- Mi mama es una idiota!
Pedro- eeu no digas eso! Yo se que la debes querer mucho... que paso?
Paula- escucho a Mía llorar y se la agarro de vuelta conmigo y la relación que tengo con vos, no lo entiende 
Pedro- Pero para, no entiendo explicame bien, Mía es el problema no?
Paula- me invito a cenar, le dije que no, escucho a Mía y bueno pensó cualquiera! Cree que me usas de niñera para salir o algo así, nose! Encima te juro que le intente aclarar las cosas pero nose no me escucha!- me dijo apresurandose como si yo fuera a molestarme
Pedro- Pero Pau, ponete en el lugar de tu mama también, debe ser difícil que su hija este con un hombre que tenga una hija y que te pierdas de hacer otros programas por quedarte con nosotros
Paula- Yo no me pierdo de nada estando con ustedes Pedro! Me encanta, me encantas si estoy acá es por quiero quedarme acá!
Pedro- te lo dije ayer, eso es lo que decís ahora...pero a mi también me da miedo que en un futuro te arrepientas de no haber hecho otras cosas por quedarte conmigo...
Paula- y te acordas que te conteste ayer?- yo evite su mirada sin contestarle- que quiero estar con vos, te amo Pedro! y tu hija ya forma parte importante de mi vida,
Pedro- yo también te amo Pau, y por eso, quiero que pienses bien todo lo que hagas, no vale la pena que tu mama este mal, ni que vos después estés arrepentida de todo esto. Por que no se juntan y lo hablan bien? Vas a ver que se van a entender, escuchala y aclarale todo lo que vos me acabas de decir- le dije mientras la volvía a abrazar-
Ella se mantuvo unos momentos aferrada a mi pecho hasta que me separo un poco más segura y mirándome me dijo
Paula- no, no voy a ir, me quiero quedar con vos, no me importa lo que ella piense.
Pedro. Sos terca, he?- le dije mientras acomodaba su pelo detrás de la oreja
Paula- yo ya le aclare lo que le tenía que aclarar Pedro, no tengo nada más que decirle- me dijo incorporándose como si ya no tuviera nada más que decir sobre el tema
Pedro- bueno, si vos no tenes nada que aclararle, yo si tengo... espero no te moleste que me auto invité a tu casa, me gustaría hablar con tu mama...
Paula levanto la vista de golpe, y mirándome hizo una media sonrisa. Parecía no entender lo que le estaba diciendo. Tenía la necesidad de defenderla ante todo, quería aclarle a su madre que yo la iba a cuidar más que a nada en este mundo y me iba a ocupar de que no se pierda de nada y que disfrute la vida de acuerdo a su edad. Jamás iba a prohibirle hacer algo que ella quiera, nunca la iba a dejar encerrada en mi casa como niñera de Mía, y eso su mama lo tenía que saber.
Paula- es broma, no?- me dijo dudosa
Pedro- Paula te estoy hablando enserio, si vamos a estar juntos quiero que tu mama confié en mi no quiero ser el culpable de su pelea y menos que Mía lo sea, me parece que tengo que hablar y aclararle todas sus dudas- le dije al tiempo que me levantaba del sillón y volví a dirigirme a la cocina para continuar buscando algo para comer. Mientras lo hacía le grite a Paula que parecía haberse quedado paralizada en su lugar
Pedro- llama a tu mama para avisarle, no quiero llegar de sorpresa...
Mientras volvía a la cocina para seguir con la comida notaba como Paula marcaba el número de celular de su mama. Sabía que en el momento los nervios iban a estar, esperaba que no me traicionaran, pero yo iba a ir a hablar y poder aclarar todo con su mama. No iba a permitir que Paula se pelee con su familia culpa mía.
Al rato la escuche acercarse por atrás en silencio, me di la vuelta para verla sentarse en la mesa con su mirada perdida y sin decir ni una palabra. Tampoco la presione para que dijera algo, la deje con sus pensamientos mientras sacaba la comida y la ponía en la mesa. Ambos comíamos en silencio, yo solo la miraba para comprender que era lo que pasaba por su mente, lo que menos quería es que esto causara una palea entre ambos, pero no parecía ser de enojo su cara, sino de algo que no podía identificar bien y aunque me moría por saber que era, respete su silencio hasta que ella estuviera dispuesta a hablar.
Así transcurrió la cena, nadie hablo, solo se escuchaban nuestras respiraciones y algún que otro ruido de los cubiertos. Cuando me levante para juntar los platos, ella me dijo
Paula- mañana al mediodía en el bar de la esquina de mi casa
Pedro- perfecto, vos venís conmigo?
Paula- no sé, mañana te digo, ahora me voy a mi casa
Su respuesta me desconcertó, me di vuelta, la tome del brazo y cada vez más cerca de ella le dije
Pedro- vos no te vas a ningún lado, no voy a permitir que esto cause una discusión entre nosotros

Paula- No me siento bien, quiero irme a mi casa
Pedro- no me mientas Paula, es por esto, no? Yo solo quiero aclarar las cosas, pero no voy a hacerlo si eso va a afectarnos de alguna manera...- le dije manteniendola a centimetros de mi
Paula-te dije que no queria hablar con ella, que no me importaba lo que pensaba, porque tienes que ser tan insistente?- dijo frustrada como si no lograra entenderme, aunque a mi me pareciera muy claro lo que queria
Pedro- Te amo Paula y quiero lo mejor para vos, es la segunda vez que te veo llorar por esta pelea con tu mama, y aunque me lo niegues no puedo evitar sentirme culpable. Necesito contarle a tu mama lo que siento por vos, quiero que confié en mi porque aunque ahora digas que no, es importante en tu vida y yo se que la queres un montón! así que entendeme en que quiero que nada se interponga entre nosotros, quiero hacer las cosas bien.