viernes, 9 de noviembre de 2012

Capitulo 68


Eran las 17hs, la hora habia pasado. Mi familia se habia enterado de todo y alli estaba, junto a nosotros. Paula se habia comunicado con la agencia, a pesar de todo la supieron entender, y no descartaron la posibilidad de que lo pueda hacer en un futuro no muy lejano.
La salud de Mia era estable, pero las proximas horas determinarian la resolucion de todo esto. Estaba asustado, atormentado, poco y nada habia entendido lo que el medico hoy mas temprano habia explicado, o seria que no lo queria entender? Realmente no lo se, pero cuando me ofrecio pasar a verla no lo dude. Paula se quedo esperandome en la puerta, mientras yo tomaba aire y fuerzas para entrar. No podia creer lo que estaba viendo, era mi hija, mi princesa, mi vida, la que estaba alli, dormidita, entubada y sin moverse. Largue el llanto desconsolado, termine de acercarme y toque su manito. Ninguna fue su reaccion. No se cuanto habria pasado, pero ya las enfermeras me estaban sacando practicamente a la fuerza de su lado. Sali y solo atine a abrazar a Paula, la unica que necesitaba en este momento y que me daba fuerza y amor.
Ahora, con familia y algunos amigos que estaban aqui, estaba mas distendido. Alguna que otra risa se escapaba, pero la preocupacion no dejaba de estar presente.
Cerca de la tardecita la familia de Paula se hizo presente, por suerte habia buena onda y tranquilidad, era lo que mas necesitaba en ese momento. Pero, la sorpresa llego cuando la mama de Paula dijo:
Ale:- Y Paulita? Ya tenes todo listo?
Paula totalmente sorprendida le contesto
Paula:- De que me hablas? Del viaje a Sudáfrica? No, no lo hago
Ale:- Como que no lo haces? Paula vos me estas hablando enserio? Es una oportunidad única, cuanto tiempo esperaste para que esto pasara, y ahora? Por nada, ya tiras todo a la borda, yo no lo puedo creer, que paso para que tomaras esta decisión?
Paula:- Una de las personas que mas amo en esta vida esta internada, no sabemos que es lo que realmente le pasa, la amo como si fuera mi hija, es mas, sabes que? Es mi hija, de corazon, la amo como si lo fuera y se que ella me va a amar de la misma manera. Si no estas de acuerdo te pido que te retires, dejame hacer mi vida con la familia que forme, con el hombre que yo elegi, y con esta beba, que es lo mejor de nuestras vidas.
Miguel- Alejandra retirate por favor, estas alterando a todos- dijo el papa de Paula desde donde estaba sentado junto a mi papa.
Alejandra- vos la escuchas? Tiene 27 años!! No tenes edad para hacerte cargo de una bebe, menos que no es tu hija- dijo ahora dirigiendose a Paula
Paula- Andate mama, andate! No quiero ponerme a gritar aca!-
Cuando las lagrimas comenzaron a asomar en el rostro de Paula, no pude soportarlo mas. Me pare y tomandola de la cintura la aleje del pasillo, dirigiendonos ambos en silencio fuera de la clinica. No me importaba si su mama era lo suficientemente inteligente para irse cuando sabia que estaba de mas, pero tenia que sacar a Paula de alli, lo que menos merecia era pasar por eso en este momento.
Paula- perdon, perdon, por favor perdoname- me suplico una vez que estuvimos fuera, al tiempo que rompia en llanto sobre mi pecho.
Pedro- euu, como perdon? no tengo que perdonarte nada,- le dije acariciando su espalda- tranquila, ya esta... la verdad o tendria que disculparme, despues de todo fue por mi por quien te quedaste-
Ella se separo inmediatamente
Paula- Basta! no digas eso, de verdad! - se seco las lagrimas rapidamente- ya esta, volvamos por si hay alguna noticia de Mia, por ella deberíamos estar preocupándonos, no por las estupideces que diga mi mama.

Capitulo 67


No me percate de las lagrimas que caian por mi rostro hasta que Paula me advirtió de ellas secandolas dulcemente.
Paula- tranquilo, todo va a estar bien- me dijo recostándome en su pecho
Pedro- Tengo miedo Pau,- admiti entre sollozos
Ella se limito a responder con caricias en mi pelo, intentando trasmitirme tranquilidad. Sin embargo, sentí su mano temblorosa sobre mi.
Paula- Yo también, mucho- dijo al fin
Nos quedamos en silencio, cada uno atrapado en sus pensamientos. No quería pensar en lo que podía pasar. No tenia idea de que podía pasar, el medico no había dicho nada que me diera una idea de lo que estaba pasando si quiera. Por lo que solo quedábamos yo y mi cabeza atormentándome. La realidad de lo que significaba Mia para mi parecio despertarme de repente. Nunca había sentido tanta impotencia y miedo. Mi vida estaba atada fuertemente a la de ella, era mi sostén, mi ancla, mi apoyo. Cuando llego a mi vida, descubri verdaderamente lo que era la felicidad, el amor, el luchar por la felicidad de otro, por el bienestar del otro. Aprendi a vivir en sus sonrisas, en sus caricias, en sus juegos, en sus lios. Mia era mi vida. Y tan solo pensar en ella vulnerable, volvia toda mi vida inestable.
Una enfermera que paso ofreciendo café me saco de mis pensamientos, trayéndome a la realidad. Inmediatamente me incorpore ya que aun estaba recostado en las piernas de Paula y mire la hora en mi celular. Las 8 de la mañana. Paula debía viajar esta noche.
Pedro- Es tarde, anda en mi coche después cuando le den de alta Mia me voy en remis no te preocupes.-
Paula- que? Irme? A donde?-
Pedro- Son las 8, anda a descansar, tenes un viaje largo esta noche –
Paula- Pedro yo no voy a ir a ningún lado, no asi, en esta situación. No voy a dejarte, ni a vos ni a Mia- dijo determinada
Pedro- Es tu trabajo, yo voy a estar bien y Mia también- dije apartando la mirada para ocultar cuan en verdad deseaba que se quedara.
Paula- No me importa, Mia es mucho mas importante ahora- murmuro tomándome entre sus manos para que volviera a mirarla- No voy a dejarlos solos.
Pedro- Gracias- fue lo único que pude decir, aunque no expresaba ni un cuarto de cuan en agradecido estaba en verdad.´
Paso un rato de estar alli, Paula me convenció de ir aunque sea a tomar algo a la cafeteria del mismo sanatorio, ya que no queria salir, queria saber como estaba mi hija, que era lo que pasaba, por que nadie me dice nada.
Pedro:-Pau, estas segura de lo que vas a hacer?
Paula:-Muy...se que todo va a estar bien, pero necesitas estar acompañado y yo voy a estar siempre con vos y con Mia.
Pedro:-De verdad no quiero que te pierdas semejante oportunidad. Yo te agradezco, pero no lo puedo permitir.
Paula:- Pedro, soy grande y estoy mas segura que nunca de lo que voy a hacer. Son lo mas importante que tengo, y si les llega a pasar algo a cualquiera de los dos me muero, por que los amo.
Enseguida rompio en llanto y yo la abrace con todas mis fuerzas. No podia creer la mujer que habia encontrado, estaba resignando una de las mejores oportunidades, algo que no siempre llegaba en su carrera y a ella le habia tocado. Realmente me sentia muy culpable, pero la tranquilidad que ella me daba me alcanzaba para poder alivianar un poquito el dolor que tenia.
Pasaron unas horas y por fin el medico se hizo presente. Cuando lo vi salir de la sala de terapias intensivas, mi corazon se acelero, y algunas lagrimas comenzaron a salir. Paula, todo el tiempo al lado mio, tomo mi mano y acariciandola, nos dirigimos hacia el consultorio, donde el medico nos explicaria la situacion de mi hija.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Capitulo 66


Unas vez que llegamos, decidimos pedir algo para cenar y luego irnos a dormir ya que mañana nos despertaríamos temprano para que Paula pueda comenzar a acomodar todas sus cosas. Mía dormía tranquilamente en la habitación rodeada de almohadones, luego de haber jugado un largo rato con Pau tiradas ambas en el suelo del living, mientras yo orgulloso filmaba esa situación. Y luego de haber ordenado todo y tener una hermosa charla junto a ella, nos dirigimos a dormir.
No me podía dormir, daba vueltas en la cama, pensaba como iba a hacer para aguantar 10 días lejos de mi novia. Entendía que era su trabajo y muy importante para ella, pero no podía negar que iba a ser muy difícil, pero a la vez una gran prueba.
Daba vueltas y vueltas y no podía dormir, observaba con la paz que dormía mi novia, no aguante y me acerque a besarle su mejilla, pero cuando iba a correr a Mía, pude notar que su frente estaba más caliente de lo normal. Me empecé a preocupar y mucho, pero antes de hacer un escándalo, decidí pensar que hacer. Me acorde lo que hacia mi mama conmigo y con mis hermanos en estas ocasiones, o mismo mi hermana con mis sobrinos. En silencio, para no despertar a ninguna de las dos, aunque Mía ya se estaba inquietando, me dirigí al baño y moje con agua fría una toallita pequeña de la bebe. Busque a Mía, y me dirigí al living. Intentaba que la fiebre bajara, pero algún motivo esto no sucedía, mis nervios aumentaban y Mía se intranquilizaba cada vez más.
Habría pasado una hora, eran las 4 de la mañana y la bebe rompió en llanto. Estaba totalmente colorada, sus ojitos se achinaban cada vez más y la respiración de ella no era normal. Trataba de calmarla pero no había forma, no quería que Paula se despierte, pero eso no sucedió, a los dos segundos estaba al lado mío preguntando que ocurría.
Intentamos todas las formas habidas y por haber para que se le bajaran los 39,5 grados de temperatura que tenia, pero fue imposible, fue por eso que decidimos vestirnos y salir rumbo al sanatorio.
Una vez que llegamos a la guardia, nos dirigieron hacia la parte de pediatría. Habría tres o cuatro chicos mas esperando ser atendidos, pero cuando vieron nuestra situación, y la apariencia de Mía, decidieron que seamos atendidos de manera urgente.
El médico la revisaba, Mía estaba totalmente desesperada, no la podíamos sujetar, se movía, pegaba patadas. Fue así que el médico decidió que lo mejor iba a hacer internarla por unas horas, solo para observarla y ver bien que tenía.
La noticia me había dejado helado, no tenía idea del por qué, que había hecho para que mi hija hoy estuviera internada. Verla de esa manera fue lo peor.
Nos dirigimos con Paula a la sala de espera para esperar ser llamados por el médico una vez que tengan algún comunicado. Mis lagrimas no tardaron en salir, estaba desorientado, angustiado, nervioso por mi hija, si le pasaba algo yo me moría, nunca me lo podría permitir. Ella es la persona más importante que yo tengo en la vida, la persona por la que puedo dejar todo, esa personita que ame desde el primer momento y a la que nunca voy a dejar de amar.
Paula acariciaba mi cabello, pero podía también notar su intranquilidad. Pasaba el tiempo y seguíamos ahí, nadie decía nada, nadie nos quería avisar nada.
Afuera ya había amanecido. Comenzaba a haber cada vez mas movimiento, gente, autos, ruidos, pero en mi cabeza solo estaba Mía y su salud, como hace unas horas estaba tan bien, y ahora tan mal. No podía entender como la vida daba estos golpes tan duros, solo espero que esto sea un susto y nada más.