jueves, 17 de enero de 2013

Capitulo 69


Una vez que volvimos, el ambiente había quedado tenso, pero por suerte la mama de Paula se había ido dejando un poco mas de tranquilidad a todos.
Se hizo la noche, mi familia se retiro, obviamente suplicando que apenas sepa algo de Mía les avise. Yo no me quería ir, no sabía si iba a poder pasar la noche con ella, pero de ese lugar sin mi hija no me iba. Intente que Paula vaya a descansar, pero no hubo forma.
-Los padres de Mía?- Escuche de repente a nuestras espaldas.
Si- conteste inmediatamente, apretando con fuerza la mano que mantenía unida con Pau- dígame como esta Mía?
-Mía está mejorando. Sufrió un síndrome bronquial obstructivo agudo, es por eso que la mantuvimos en terapia. Aun necesita el respirador, pero de a poco vamos a intentar que comience a hacerlo sola. Tendrá que estar al menos 2 días mas acá, es lo más probable.
-Esta bien, puedo pasar a verla?-
-Mire, como se que solo han podido verla unos minutos hoy porque aun estábamos haciéndole análisis, y supongo están muy preocupados, voy a dejarlos entrar a ambos fuera del horario de visita. Pero por favor, que no se extienda mucho porque no está permitido. Además, ella tiene que descansar. Está bien?
-Si claro- contesto Pau rápidamente, aunque no me quede para escuchar mas, corrí a la habitación de mi hija desesperado por verla.
Finalmente Pau me encontró en la puerta, mirándola paralizado desde allí, no podía creer que Mía allá terminado así, internada, internamente sabía que no debía hacerlo, pero no podía evitar sentirme culpable, algo debo haber hecho mal, no la debo haber cuidado lo suficiente.
Fue cuando Pau acaricio mi espalda cuando desperté del transe y me acerque a Mía.
No podía evitar acariciarle la manito y que las lágrimas caigan. Paula me miraba y secaba mis lágrimas, mientras que me decía que todo iba a estar bien.
La culpa me invadía, no podía evitar sentirme responsable de la salud de mi hija. Estaba tan metido en mis pensamientos que de repente escucho que Pau me dice,
Paula:- Amor, me escuchas? Estas bien?
Pedro:- eh? Qué pasa? Perdón, no estaba escuchando.
Paula:- Tranquilo, mira a Mía.
Y no pude evitar sonreír. Mía estaba con sus ojitos abiertos mirando para todos lados. Mire a Pau, y la vi secando una lagrima sobre su mejilla. La acerque hacia mí, y la abrace. Vi como ponía su mano sobre la manito de mi hija, y no pude evitar emocionarme cuando vi que Mía tomaba su dedo y sonreía.
El momento fue interrumpido por una enfermera que pedía por favor que nos retiremos de la sala, ya que Mía, y los demás bebes debían descansar. Ambos besamos su mejilla y con mi pesar, nos retiramos.
Estaba muerto del cansancio, pero de ahí no me iba a mover. Notaba que mi novia también estaba cansada, pero conociéndola, no iba a lograr que vaya a descansar.
Nos dirigimos hacia el bar de la clínica, que si bien era tarde, seguía abierto para la gente que se encontraba allí, retiramos dos cafés, y volvimos a la sala de espera. Después de un ratito de hablar de todo lo que había pasado durante ese día, que había sido mucho, Pau se apoyo sobre mi pecho, y luego de acariciarle un ratito el pelo, pude notar como se quedaba dormida.
Yo no pude dormir, ya había amanecido. Los pasillos se empezaban a llenar de gente. Médicos, enfermeras corrían de lado a lado. En un momento siento como Paula se despierta de golpe por el ruido de una camilla.
Pedro:- tranquila mi amor, no pasa nada. Buen día!
Paula:- buen día pepe
Se notaba que muy cómoda no había dormido, no paraba de tocarse el cuello y la cintura, y me hacía sentir culpable.
Pedro:- Pau, dormiste muy mal, te debe doler todo, por que no te vas a recostar a tu casa?
Paula:- no, no y no, cuantas veces te voy a decir que no me muevo de acá hasta que no nos vayamos con Mía?
Pedro:- bueno está bien, pero no quiero que te sientas incomoda.
La conversación fue interrumpida por el teléfono de Paula que no paraba de sonar. Note como su cara se transformo al ver la pantalla. Sin lugar a dudas no era alguien para su agrado.
Pedro:- gorda que pasa? Quién es?



viernes, 9 de noviembre de 2012

Capitulo 68


Eran las 17hs, la hora habia pasado. Mi familia se habia enterado de todo y alli estaba, junto a nosotros. Paula se habia comunicado con la agencia, a pesar de todo la supieron entender, y no descartaron la posibilidad de que lo pueda hacer en un futuro no muy lejano.
La salud de Mia era estable, pero las proximas horas determinarian la resolucion de todo esto. Estaba asustado, atormentado, poco y nada habia entendido lo que el medico hoy mas temprano habia explicado, o seria que no lo queria entender? Realmente no lo se, pero cuando me ofrecio pasar a verla no lo dude. Paula se quedo esperandome en la puerta, mientras yo tomaba aire y fuerzas para entrar. No podia creer lo que estaba viendo, era mi hija, mi princesa, mi vida, la que estaba alli, dormidita, entubada y sin moverse. Largue el llanto desconsolado, termine de acercarme y toque su manito. Ninguna fue su reaccion. No se cuanto habria pasado, pero ya las enfermeras me estaban sacando practicamente a la fuerza de su lado. Sali y solo atine a abrazar a Paula, la unica que necesitaba en este momento y que me daba fuerza y amor.
Ahora, con familia y algunos amigos que estaban aqui, estaba mas distendido. Alguna que otra risa se escapaba, pero la preocupacion no dejaba de estar presente.
Cerca de la tardecita la familia de Paula se hizo presente, por suerte habia buena onda y tranquilidad, era lo que mas necesitaba en ese momento. Pero, la sorpresa llego cuando la mama de Paula dijo:
Ale:- Y Paulita? Ya tenes todo listo?
Paula totalmente sorprendida le contesto
Paula:- De que me hablas? Del viaje a Sudáfrica? No, no lo hago
Ale:- Como que no lo haces? Paula vos me estas hablando enserio? Es una oportunidad única, cuanto tiempo esperaste para que esto pasara, y ahora? Por nada, ya tiras todo a la borda, yo no lo puedo creer, que paso para que tomaras esta decisión?
Paula:- Una de las personas que mas amo en esta vida esta internada, no sabemos que es lo que realmente le pasa, la amo como si fuera mi hija, es mas, sabes que? Es mi hija, de corazon, la amo como si lo fuera y se que ella me va a amar de la misma manera. Si no estas de acuerdo te pido que te retires, dejame hacer mi vida con la familia que forme, con el hombre que yo elegi, y con esta beba, que es lo mejor de nuestras vidas.
Miguel- Alejandra retirate por favor, estas alterando a todos- dijo el papa de Paula desde donde estaba sentado junto a mi papa.
Alejandra- vos la escuchas? Tiene 27 años!! No tenes edad para hacerte cargo de una bebe, menos que no es tu hija- dijo ahora dirigiendose a Paula
Paula- Andate mama, andate! No quiero ponerme a gritar aca!-
Cuando las lagrimas comenzaron a asomar en el rostro de Paula, no pude soportarlo mas. Me pare y tomandola de la cintura la aleje del pasillo, dirigiendonos ambos en silencio fuera de la clinica. No me importaba si su mama era lo suficientemente inteligente para irse cuando sabia que estaba de mas, pero tenia que sacar a Paula de alli, lo que menos merecia era pasar por eso en este momento.
Paula- perdon, perdon, por favor perdoname- me suplico una vez que estuvimos fuera, al tiempo que rompia en llanto sobre mi pecho.
Pedro- euu, como perdon? no tengo que perdonarte nada,- le dije acariciando su espalda- tranquila, ya esta... la verdad o tendria que disculparme, despues de todo fue por mi por quien te quedaste-
Ella se separo inmediatamente
Paula- Basta! no digas eso, de verdad! - se seco las lagrimas rapidamente- ya esta, volvamos por si hay alguna noticia de Mia, por ella deberíamos estar preocupándonos, no por las estupideces que diga mi mama.

Capitulo 67


No me percate de las lagrimas que caian por mi rostro hasta que Paula me advirtió de ellas secandolas dulcemente.
Paula- tranquilo, todo va a estar bien- me dijo recostándome en su pecho
Pedro- Tengo miedo Pau,- admiti entre sollozos
Ella se limito a responder con caricias en mi pelo, intentando trasmitirme tranquilidad. Sin embargo, sentí su mano temblorosa sobre mi.
Paula- Yo también, mucho- dijo al fin
Nos quedamos en silencio, cada uno atrapado en sus pensamientos. No quería pensar en lo que podía pasar. No tenia idea de que podía pasar, el medico no había dicho nada que me diera una idea de lo que estaba pasando si quiera. Por lo que solo quedábamos yo y mi cabeza atormentándome. La realidad de lo que significaba Mia para mi parecio despertarme de repente. Nunca había sentido tanta impotencia y miedo. Mi vida estaba atada fuertemente a la de ella, era mi sostén, mi ancla, mi apoyo. Cuando llego a mi vida, descubri verdaderamente lo que era la felicidad, el amor, el luchar por la felicidad de otro, por el bienestar del otro. Aprendi a vivir en sus sonrisas, en sus caricias, en sus juegos, en sus lios. Mia era mi vida. Y tan solo pensar en ella vulnerable, volvia toda mi vida inestable.
Una enfermera que paso ofreciendo café me saco de mis pensamientos, trayéndome a la realidad. Inmediatamente me incorpore ya que aun estaba recostado en las piernas de Paula y mire la hora en mi celular. Las 8 de la mañana. Paula debía viajar esta noche.
Pedro- Es tarde, anda en mi coche después cuando le den de alta Mia me voy en remis no te preocupes.-
Paula- que? Irme? A donde?-
Pedro- Son las 8, anda a descansar, tenes un viaje largo esta noche –
Paula- Pedro yo no voy a ir a ningún lado, no asi, en esta situación. No voy a dejarte, ni a vos ni a Mia- dijo determinada
Pedro- Es tu trabajo, yo voy a estar bien y Mia también- dije apartando la mirada para ocultar cuan en verdad deseaba que se quedara.
Paula- No me importa, Mia es mucho mas importante ahora- murmuro tomándome entre sus manos para que volviera a mirarla- No voy a dejarlos solos.
Pedro- Gracias- fue lo único que pude decir, aunque no expresaba ni un cuarto de cuan en agradecido estaba en verdad.´
Paso un rato de estar alli, Paula me convenció de ir aunque sea a tomar algo a la cafeteria del mismo sanatorio, ya que no queria salir, queria saber como estaba mi hija, que era lo que pasaba, por que nadie me dice nada.
Pedro:-Pau, estas segura de lo que vas a hacer?
Paula:-Muy...se que todo va a estar bien, pero necesitas estar acompañado y yo voy a estar siempre con vos y con Mia.
Pedro:-De verdad no quiero que te pierdas semejante oportunidad. Yo te agradezco, pero no lo puedo permitir.
Paula:- Pedro, soy grande y estoy mas segura que nunca de lo que voy a hacer. Son lo mas importante que tengo, y si les llega a pasar algo a cualquiera de los dos me muero, por que los amo.
Enseguida rompio en llanto y yo la abrace con todas mis fuerzas. No podia creer la mujer que habia encontrado, estaba resignando una de las mejores oportunidades, algo que no siempre llegaba en su carrera y a ella le habia tocado. Realmente me sentia muy culpable, pero la tranquilidad que ella me daba me alcanzaba para poder alivianar un poquito el dolor que tenia.
Pasaron unas horas y por fin el medico se hizo presente. Cuando lo vi salir de la sala de terapias intensivas, mi corazon se acelero, y algunas lagrimas comenzaron a salir. Paula, todo el tiempo al lado mio, tomo mi mano y acariciandola, nos dirigimos hacia el consultorio, donde el medico nos explicaria la situacion de mi hija.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Capitulo 66


Unas vez que llegamos, decidimos pedir algo para cenar y luego irnos a dormir ya que mañana nos despertaríamos temprano para que Paula pueda comenzar a acomodar todas sus cosas. Mía dormía tranquilamente en la habitación rodeada de almohadones, luego de haber jugado un largo rato con Pau tiradas ambas en el suelo del living, mientras yo orgulloso filmaba esa situación. Y luego de haber ordenado todo y tener una hermosa charla junto a ella, nos dirigimos a dormir.
No me podía dormir, daba vueltas en la cama, pensaba como iba a hacer para aguantar 10 días lejos de mi novia. Entendía que era su trabajo y muy importante para ella, pero no podía negar que iba a ser muy difícil, pero a la vez una gran prueba.
Daba vueltas y vueltas y no podía dormir, observaba con la paz que dormía mi novia, no aguante y me acerque a besarle su mejilla, pero cuando iba a correr a Mía, pude notar que su frente estaba más caliente de lo normal. Me empecé a preocupar y mucho, pero antes de hacer un escándalo, decidí pensar que hacer. Me acorde lo que hacia mi mama conmigo y con mis hermanos en estas ocasiones, o mismo mi hermana con mis sobrinos. En silencio, para no despertar a ninguna de las dos, aunque Mía ya se estaba inquietando, me dirigí al baño y moje con agua fría una toallita pequeña de la bebe. Busque a Mía, y me dirigí al living. Intentaba que la fiebre bajara, pero algún motivo esto no sucedía, mis nervios aumentaban y Mía se intranquilizaba cada vez más.
Habría pasado una hora, eran las 4 de la mañana y la bebe rompió en llanto. Estaba totalmente colorada, sus ojitos se achinaban cada vez más y la respiración de ella no era normal. Trataba de calmarla pero no había forma, no quería que Paula se despierte, pero eso no sucedió, a los dos segundos estaba al lado mío preguntando que ocurría.
Intentamos todas las formas habidas y por haber para que se le bajaran los 39,5 grados de temperatura que tenia, pero fue imposible, fue por eso que decidimos vestirnos y salir rumbo al sanatorio.
Una vez que llegamos a la guardia, nos dirigieron hacia la parte de pediatría. Habría tres o cuatro chicos mas esperando ser atendidos, pero cuando vieron nuestra situación, y la apariencia de Mía, decidieron que seamos atendidos de manera urgente.
El médico la revisaba, Mía estaba totalmente desesperada, no la podíamos sujetar, se movía, pegaba patadas. Fue así que el médico decidió que lo mejor iba a hacer internarla por unas horas, solo para observarla y ver bien que tenía.
La noticia me había dejado helado, no tenía idea del por qué, que había hecho para que mi hija hoy estuviera internada. Verla de esa manera fue lo peor.
Nos dirigimos con Paula a la sala de espera para esperar ser llamados por el médico una vez que tengan algún comunicado. Mis lagrimas no tardaron en salir, estaba desorientado, angustiado, nervioso por mi hija, si le pasaba algo yo me moría, nunca me lo podría permitir. Ella es la persona más importante que yo tengo en la vida, la persona por la que puedo dejar todo, esa personita que ame desde el primer momento y a la que nunca voy a dejar de amar.
Paula acariciaba mi cabello, pero podía también notar su intranquilidad. Pasaba el tiempo y seguíamos ahí, nadie decía nada, nadie nos quería avisar nada.
Afuera ya había amanecido. Comenzaba a haber cada vez mas movimiento, gente, autos, ruidos, pero en mi cabeza solo estaba Mía y su salud, como hace unas horas estaba tan bien, y ahora tan mal. No podía entender como la vida daba estos golpes tan duros, solo espero que esto sea un susto y nada más.



lunes, 29 de octubre de 2012

Capitulo 65


Pedro- como te fue con la tarea de delfi?- le dije una vez se hubo ido Luciana con Delfina,
Paula- muy bien!
Pedro- se le paso el enojo, no?
Paula- parece que si,- me dijo con una sonrisa al tiempo que se sentaba a mi lado en el sillón.
Pedro- es chiquita, estoy segura que no quiso decirte todo lo que te dijo- le dije abrazándola y recontándola en mi pecho
Paula- te puedo puedo preguntar algo?- me dijo después de un momento y la vi morderse el labio inferior nerviosa-
Pedro-si, que paso?
Paula- viste lo que me dijiste hoy? Acerca de Mia…
Pedro- si- le dije sonriendo,
Paula- lo decias en serio o solo para consolarme?
Pedro-vos que crees?
Paula- no se, es raro
Pedro- yo creo que estuviste con Mia desde que nacio, estuviste cuando te necesito, la calmaste cuando ni yo podia hacerlo, estuviste cuando la bañe por primera vez, me enseñaste como alimentarla, como tratarla, la queres y hasta me atrevo a decir que la amas casi tanto como yo, la alimentas, la cambias, la ahces reir, jugas con ella... Pau, vos sos mucho mas madre de Mia que cualquier otra persona
Sin decir nada, se acerco y comenzo a besarme
Paula- gracias, igual eso es algo que tiene que decidir Mia, cuando crezca ella me dara lugar o no para ocupar ese rol, despues de todo ella tiene una mama...
Pedro-cuanta proyeccion a futuro! te pensas quedar mucho tiempo- le dije sonriendo a mas no poder
Paula- no me pienso ir nunca mas de tu lado, ni del tuyo ni de Mia, ya son una parte muy importante en mi vida, no se que haria sin ustedes...
Pedro- vos tambien sos importante para mi y para Mia, no se que seriamos sin vos,
Paula- sos un tierno, sabias?- me dijo levantando la cabeza para besarme
Lamentablemente para mi, ese beso no paso a mayores, el teléfono de Paula comenzó a sonar, y tuvimos que cortar el clima que se estaba generando. Ella atendio, y una vez que la conversacion transcurria veia como su cara se iba transformando. Una vez que corto me dijo:
Paula:- Hay veces que odio mi trabajo!
Pedro:- Pero que paso? Algo malo?
Paula:- Un viaje...
Pedro:- Pero mi amor, pensa no deben ser muchos dias, y no muy lejos, aparte conoces otros lugares, por que no queres ir?
Paula:- Son diez dias, y a Sudafrica, sabes lo significa eso? Como hago para estar diez dias lejos de ustedes?
Pedro- tantos dias? a que vas?
Paula- una campaña para una marca de ropa, aay no quiero ir, pero tampoco puedo decir que no!
Pedro- tranqui, seguro paseando y de compras se te va a pasar rapido el tiempo, el problema somos nosotros, no se si sobrevivamos sin tus cuidados- le dije haciendo puchero logrando sacarle una sonrisa.
La verdad es que delante de Paula me hacia el superado para poder tranquilizarla y no ponerla peor de lo que ya estaba, pero la verdad es que a mi tampoco me gustaba la idea de que se vaya tanto tiempo, y tan lejos. Lo peor fue cuando me dijo que era un viaje que debía hacerlo en cuanto antes, era una campaña que venia posponiendo desde hacia tiempo, y ahora debía realizarla si o si. Mañana a la noche saldría su vuelo, asi que después de cenar en mi departamento, decidimos ir a dormir a su casa asi comenzaba a preparar sus cosas, y pasábamos todo el dia los tres juntos.

viernes, 5 de octubre de 2012

Capitulo 64


Delfina me vio acercarme e inmediatamente se dio la vuelta con los brazos cruzados evitándome, yo me senté a su lado sin decir nada, tan solo me dedique a abrazarla y acariciarla el pelo.
Pedro-fue muy feo lo que le dijiste a Pau, sabias?
Delfina- ella es la mala!
Pedro- ay princesita, decime que te hiso?
Delfina- la quiera más a Mía que a mí! Y vos también!
Pedro- a ver, y ella o yo te dijimos eso?
Delfina- no! Pero yo lo sé!
Pedro- te acordas cuando nació Fran y vos decías lo mismo, que lo iba a querer mas a el?- le dije dulcemente sin dejar de acariciarla.
Delfina- si,
Pedro- y paso eso? O todo sigue igual que antes?
Delfina- es distinto!
Pedro- porque es distinto?- reí a medida que la recostaba en mis piernas
Delfina- porque Mía es tu hija y nosotros tus sobrinos!
Pedro- y ambos son muy importantes para mí! Para vos, el tío es bueno?
Ella solo asintió con la cabeza
Pedro- y tiene un corazón grande?
Delfina- si,- dijo aun medio ofendida pero un poco más relajada
Pedro- entonces no crees que en el corazón del tío hay lugar suficiente para que ame mucho mucho a los tres por igual?
Delfina no dijo nada y solo quedo mirando hacia abajo. La levante y sentándola a upa, la abrace y comencé a acariciar su espalda para que se calmara, y disminuya por completo su llanto. Una vez que lo logre, la mire y le dije
Pedro:- Delfi, no te parece que ahora que te sentís bien tenes que hacer algo?
Delfi:- Pero ella ya no me va a queres escuchar, ni ver más, encima sin querer le lastime la nariz…
Pedro:- Como que no te va a querer escuchar? Ella te adora Delfi, ahora anda a la cocina, pedile perdón y dale un abrazo así se pone bien.
Delfi:- Esta bien tío, tenes razón.
Una vez que vi como Delfi entraba a la cocina, yo me acerque cuidadosamente así podía observar más de cerca la situación, y estar pendiente en el caso de que sucediera lo contrario a lo que deseaba. Me di cuenta como Pau se sorprendió de ver allí a Delfina, pero inmediatamente se le dibujo una sonrisa en su rostro mientras le daba la mamadera a Mía.
Delfi:- Pau, me perdonas?
Paula:- Obvio mi amor, ven sentate, no me gusta que las dos estemos mal y tristes por algo que no es asi. Yo te quiero mucho, tanto a vos, como a Fran y a Mía, no quiero que nunca más pienses eso sí?
Delfi:- Esta bien, te prometo que nunca más voy a decir y hacer lo que hice hoy…
Y si… por fin todo se había arreglado y estaba viendo una de las imágenes más hermosas, Paula y Delfina abrazadas, y Mía en el medio sonriendo. 
Vi como Paula se acercaba para decirle algo a Delfi en el oído y ella rio inmediatamente
Paula- Pedro, sabemos que estas espiando, dale entra!- dijo mirando a Mía
Pedro- bueno che, tampoco me traten así!- entre a la cocina y me senté en donde estaba Delfi y la senté a ella en mis piernas para luego acercarme a Pau y darle un beso.
Pedro- Te amo.
Paula- Yo mas,
Pedro- No, yo más!- la seguí
Delfina- basta tío! los dos se pueden amar por igual!- dijo Del causando la risa de ambos.
Acomodamos todo lo que Paula había preparado para merendar, lo pusimos en una bandeja, como el día estaba lindo decidimos salir al patio, y sentarnos debajo de un árbol a la sombra. 
Luego de jugar, reírnos, hablar y cantar, entre los cuatro, ya estaba anocheciendo y el aire comenzaba a refrescar. Mía se había dormido, así que decidimos guardar todo, y yo me dirigí a mi habitación. Mía dormía plácidamente, y yo aprovechaba a bañarme, mientras Pau quedo ayudando a Delfi con su tarea.
Paula:- Mostrame la tarea Delfi, asi cuando venga mama ya tenes todo listo para mañana
Delfi:- Es poquito, pero medio complicado, toma acá esta el cuaderno, fijate en la parte de lengua.
Paula:- Acá esta, leamos la consigna y empezamos…
Delfi:- Diferenciar HAY, AY y AHÍ, dando ejemplos. No entiendo tía, para mí son todos iguales…
Paula:- No, son todos distintos y significan cosas diferentes, nada más que se escriben parecido. Empecemos con HAY, es un verbo, y da referencia a la cantidad de cosas que se encuentran en algún lugar, por ejemplo, En el zoológico HAY muchos animales, después esta AY, que es una expresión, por ejemplo cuando vos te lastimas que decís, AY!! Me caí y ahora me sangra el codo. Y por último está AHÍ, que hace referencia al lugar, una oración que podes poner es, Si tenes mucho frio ahí tenes tu campera. Entendiste algo?
Delfi:- Siiii tía gracias! Entendí todo, menos mal que lo hice con vos, porque con mi mama es muy aburrido, y nunca le entiendo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Capitulo 63



Luego de tener esa conversación con Delfina, que bastante nos llamo la atención, Paula me dijo que iría a la cocina para preparar la merienda y poder tomar el té todos juntos mientras mirábamos alguna película. Cuando salió de la habitación yo me dirigí hacia la cuna de Mía, la observe un ratito, y en ese momento comenzaba a abrir sus ojitos y a desperezarse. La tome en brazos y juntos fuimos hacia la cocina, pero no termine a llegar que una imagen hizo que me frenara detrás de una pared, escondiéndome para poder observar bien lo que ocurría.
Contado por Paula:
Me levante de la cama ya que habíamos decidido pasar una tarde todos juntos y debía preparar aquello necesario para tomar el té. Para ir a la cocina debía pasar por el living, y fue allí que algo me llamo la atención. Escuchaba un ruido, no podía distinguir bien que era, me iba guiando por el sonido hasta que me doy cuenta que era Delfi, que estaba llorando detrás del sillón. Me acerque sin decirle nada, pero ella seguramente al notar mi presencia pego un manotazo hacia atrás, provocando un fuerte golpe en mi nariz, al mismo tiempo que decía:
Delfi:- Andate, quiero estar sola, no quiero hablar nunca más con vos!
Paula:- Para Delfi, que paso? Que te hice?
Delfi:- No me queres mas, eso pasa, ahora Mía paso a ser el centro de atención para todos, hasta para vos, que ni siquiera sos nadie en su vida.
Esas últimas palabras me habían dolido mucho. Ella realmente pensaba que yo no era nadie en la vida de su tío y de su prima? O lo diría porque estaba enojada y era una nena? Realmente no sabía que pensar, mis lagrimas comenzaron a caer, y sin decir más palabras me dirigí a la cocina. Mi cabeza en cualquier momento estallaba, mi nariz había comenzado a sangrar por el raspón que había generado el manotazo de Delfi, y no tenía la fortaleza de ir a contarle todo a Pedro. Lo único que quería era llorar.
Contado por Pedro:
Quede shockeado, no podía creer lo que había visto y escuchado. Jamás pensé que me iba a tocar vivir esto, este planteo de Delfi hacia Paula. Capaz me lo hubiese imaginado conmigo, con mi papa, pero no con ella. Con el mayor silencio que pude pase hacia la cocina, necesitaba saber cómo estaba Paula, sabía que ella era demasiado sensible, y mas con la relación que tenia con mi sobrina, estaba seguro que esto la había afectado y mucho. Entre a la cocina, y la vi de espalda, pero se podía notar como con una mano secaba sus lagrimas y con la otra mantenía un papel en su nariz. Me acerque y suavemente la abrace de atrás, junto con Mía, que la acerque a Pau, para que su bracito pueda acariciar su mejilla. Ella instantáneamente se dio vuelta y me abrazo, no decía nada, solo lloraba y se la sentía superada por esta situación. Una vez que logro calmarse tomo a Mía en brazos, que observaba la situación tensa que se vivía y no entendía nada, y nos sentamos en las sillas que se encontrabas ahí.
Pedro:- Tranquilizate Pau, Delfina esta celosa, pasa siempre en todas las familias cuando nace un bebe, no tenes por que ponerte así…
Paula:- ya lo sé, pero me pone muy mal Pedro, no sabes lo que yo adoro a esa nena…
Pedro:- claro que se, pero por eso, no te pongas mal, tiene 6 años, es un berrinche del momento y se le pasa. Ahora vos esperame acá con Mía que voy a ir a hablar con Delfi así pueden solucionar todo.
Sabía que era lo que le pasaba a Paula, había una frase que le había dicho Delfina que definitivamente la había descolocado, estaba seguro, por eso cuando estaba por cruzar la puerta, me di vuelta y mirándola le dije
Pedro:- Pau, vos sos la MAMA de Mía, y la mujer de mi vida… mi futura esposa, que eso nadie te lo saque de la cabeza, te amo!
Fue así que la vi sonreír, y me dirigí al living, ahora si me tocaba una tarea complicada. Delfina era muy caprichosa, y cuando se le metía algo en la cabeza era muy difícil de sacárselo.