Puse el auto en marcha y emprendimos viaje hacia el lugar del encuentro. Estaba muy nervioso, si bien estaba seguro de lo que iba a hacer, no sabía cómo lo iba a tomar la madre, ni tampoco como lo iba a hacer. Paula lo noto, entonces comenzó a acariciar mi cabello. Una vez que llegamos, estacione el auto y bajamos. Pau alzo a Mía y tomo mi mano, así entramos y nos sentamos en una mesa a esperar que su mama llegara.
Pedro- nerviosa? - le pregunte mas para ocultar los míos que evidenciar los suyos
Paula- vos sos el que va a hablar, no yo! así que porque debería estar nerviosa?-
Pedro-aay apareció la Paula superada! donde quedo la que casi se larga a llorar por evitar presentar a su novio a su mama?- le dije riendo
Paula- en casa!- me contesto riendo también
No llegamos a esperar 15 minutos que Paula me miro y con la cabeza me indico que su madre era la que estaba entrando en ese preciso momento. El corazón comenzó a acelerarse a tal punto que sentía que se me salía. Se podía ver una mujer que daba una buena impresión, pero su cara a la vez me daba inseguridad. Una vez que llego a la mesa, saludo a Paula, y luego a mí, ignorando prácticamente por completo a mi hija, cosa que me molesto y mucho. Paula tomo a Mía en sus brazos, y mientras que le daba un beso en su cabecita, su madre dijo:
Alejandra- que linda bebe, como se llama?
Pedro- Mía- conteste yo por Paula, logrando que su madre se fijara en mí.
Nos sentamos, y prácticamente en un silencio incomodo esperamos que el mozo viniera así encargábamos algo, y poder empezar la charla tranquilos. Así fue, una vez con nuestros pedidos en la mesa, nuestra charla comenzó.
Alejandra- Bueno acá estamos, te escucho Pedro
Inevitablemente casi me atraganto al escucharla, no pensaba que fuera tan directa pero para eso estaba acá, era el momento de arreglar todo.
Pedro- bueno, yo me entere del malentendido del otro día cundo Pau fue a su casa con mi hija y...
Alejandra- ese es un tema mío y de mi hija, no creo que nadie deba meterse.
Pedro- perdón, pero el tema involucra a mi hija así que también me involucra a mi
Alejandra- a tu hija? si yo jamás dije nada de tu hija? Yo le dije a Paula que tenga cuidado con quien se mete, es muy chica, y vos tenes un hija Pedro, es todo un tema. Paula tiene otro ritmo de vida al que tenes vos
Pedro- se cree que yo no lo se? lo tengo muy claro! pero yo no le pedí ni le pediría jamás a Paula que renuncie a cosas o cambie su ritmo de vida por mi! mi hija es mi responsabilidad, no la de ella...
Alejandra- y por que ella se tiene que encargar de cuidar a tu hija cuando vos no podes? Por que ella estuvo el otro día cuidándola
Pedo- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Pedro- eso fue un error, lo se... yo no debería haber...
Paula- yo le pedí por favor que me la dejara!!- interrumpió Paula sobresaltándonos a ambos
Pedro- Pau, así me lo hubiese rogado, tu mama tiene razón, no debería habértela dejado
Paula- haber, es una decisión mía, soy grande y sé lo que hago, amo a Mía tanto como a Pedro, nadie me va a decir lo que tengo que hacer.
Pedro-Yo también la amo, el que tenga una hija no cambia eso- dije mirando a su madre
Alejandra- ok, está bien, que se yo, me cuesta ver a mi hija, tan decidida, y verla con una bebe, se me pasan mil emociones por adentro, ya me vas a entender cuando Mía crezca
Pedro- yo le prometo que jamás voy a obligar a Paula a hacer algo que no quiera, la amo y la voy a cuidar como se merece. Además Mía también la quiere mucho...
Alejandra- me quedo muy claro todo con esta charla, tenes una hijita divina, que se nota que quiere a Pau, porque no se movió de sus brazos, y se lo mucho que se quieren ustedes, solo te pido que la cuides,
Pedro- La voy a cuidar, acompañar siempre que ella me lo permita- dije sonriendo al tiempo que miraba los ojos emocionados de Pau
Por suerte todo había salido bien, al principio costo, pero luego todo se revirtió y termino mejor de lo que esperaba, Alejandra se despidió, y nosotros nos quedamos allí terminando de almorzar.
martes, 19 de junio de 2012
jueves, 14 de junio de 2012
Capitulo 53
Paula- ya lo sé, solo que ,me da miedo
que te diga algo que pueda lastimarte...- me dijo evitando mi mirada
Pedro-nada va a cambiar lo que siento por vos- le dije levantando su cara con mi mano para que viera la verdad en mis ojos- me diga lo que me diga tu mama, es lo que vos pienses lo que me importa-
Paula- es importante para vos esa charla, no?-me pregunto rendida
Pedro- si,-
Paula- esta bien, ganaste, pero yo voy!
Le sonreí al tiempo que me acercaba para besarla dulcemente, hasta que la falta de aire nos separo
Pedro- te quedas?- dije haciendo puchero
Ella me beso y acerco aun mas a su cuerpo en respuesta.
Cuando el llanto de Mía nos interrumpió, ambos nos dirigimos a la habitación y nos dedicamos ambos a bañamos a Mía, y mientras que ella le daba de comer y la dormía, yo me encargue de bañarme. Al otro día me desperté y Paula no estaba a mi lado. Me dirigí al living, y allí estaba ella y Mía jugando en una manta en el suelo, era una imagen perfecta. La mesa estaba con el desayuno ya listo.
Luego de desayunar, Paula se dirigió a su casa. Habíamos quedado que yo pasaría a buscarla tipo 1 así nos encontrábamos con su mama en el lugar acordado.
Enfrente de Paula había hecho lo posible por disimularlo pero la verdad es que estaba muy nervioso. Quería solucionar el tema con su mama, para que ella estuviera bien. No podía soportar verla llorar por algo que yo podía solucionar. Deje de pensar un poco para no ponerme más nerviosos de lo que estaba, y comencé a organizar mi día. Luego del almuerzo debía si o si pasar por la oficina, el lunes había faltado y tenía que adelantar mucho trabajo si no quería que me echen, y luego me juntaría con Hernán como habíamos arreglado, y debía llamar a Marta para que cuide a Mía.
Al llamarla no pudo evitar hacer preguntas y comentarios acerca de lo que había pasado ayer en el campo con Paula, aunque no lo hubiera contado nada, ella era muy perceptiva y entendió con un simple "la pasamos muy bien" todo lo que había pasado sin que tuviera que explicar mucho mas. Me hacía pensar en lo que me diría mama si estuviera viva en este momento, seguramente reaccionaria igual que como Marta lo hacía ahora, ellas era muy parecidas. No por nada la consideraba mi segunda mama.
Aunque muchas veces trataba de hacerme el hombre fuerte, cada vez extrañaba un poco más a mi mama. El hecho de que ahora este Mía y Paula ese dolor y vacio por ahí lograba desaparecer de a ratos y lograr que se haga todo más llevadero, sin embargo no había día que no me acordara de ella. Ahora debía ser fuerte por Mía, ella era lo más importante y quería que ella se sintiera bien ante todo.
Después de cortar la conversación con Marta donde acordamos el horario en que vendría a casa para cuidar de Mía, me dedique a preparar el bolso de mi hija para pasar a buscar a Paula.
Pedro- te tenes que portar muy bien Mía, si?- le decía a medida que le cambiaba el pañal- es importante que causemos buena impresión hija...asi que a no llorar - continue hablandole, pero al ver su carita distraida sin prestar atencion a ninguna de mis palabras, rei rendido y la alce para abrazarla, era la unica capas de sacarme todos los miedos y nervios.
Me tire en la cama con ella a jugar un ratito. Cada vez estaba más grande y notaba como iba haciendo cada vez más cosas y descubriendo otras. Estaba mucho tiempo despierta, y verle los ojitos y su sonrisa me llenaba el alma. Estuvimos así un buen rato, hasta que se hizo la hora de ir a buscar a Paula como habíamos acordado. Ate a Mía en su sillita, y comenzamos camino a su casa.
En el camino se mantuvo despierta observando todo y no pude evitar sonreír al ver como reconocia a Paula cuando esta salía de su casa y se subía al auto, prácticamente se desesperaba por salir de sus silla como si quisiera saludarla. Paula también lo noto y me tomo la mano al tiempo que la observaba y le hablaba con ternura a mi hija. No pude esperar más y la gire dulcemente para que quedáramos de frente para así besarla tiernamente.
Pedro-nada va a cambiar lo que siento por vos- le dije levantando su cara con mi mano para que viera la verdad en mis ojos- me diga lo que me diga tu mama, es lo que vos pienses lo que me importa-
Paula- es importante para vos esa charla, no?-me pregunto rendida
Pedro- si,-
Paula- esta bien, ganaste, pero yo voy!
Le sonreí al tiempo que me acercaba para besarla dulcemente, hasta que la falta de aire nos separo
Pedro- te quedas?- dije haciendo puchero
Ella me beso y acerco aun mas a su cuerpo en respuesta.
Cuando el llanto de Mía nos interrumpió, ambos nos dirigimos a la habitación y nos dedicamos ambos a bañamos a Mía, y mientras que ella le daba de comer y la dormía, yo me encargue de bañarme. Al otro día me desperté y Paula no estaba a mi lado. Me dirigí al living, y allí estaba ella y Mía jugando en una manta en el suelo, era una imagen perfecta. La mesa estaba con el desayuno ya listo.
Luego de desayunar, Paula se dirigió a su casa. Habíamos quedado que yo pasaría a buscarla tipo 1 así nos encontrábamos con su mama en el lugar acordado.
Enfrente de Paula había hecho lo posible por disimularlo pero la verdad es que estaba muy nervioso. Quería solucionar el tema con su mama, para que ella estuviera bien. No podía soportar verla llorar por algo que yo podía solucionar. Deje de pensar un poco para no ponerme más nerviosos de lo que estaba, y comencé a organizar mi día. Luego del almuerzo debía si o si pasar por la oficina, el lunes había faltado y tenía que adelantar mucho trabajo si no quería que me echen, y luego me juntaría con Hernán como habíamos arreglado, y debía llamar a Marta para que cuide a Mía.
Al llamarla no pudo evitar hacer preguntas y comentarios acerca de lo que había pasado ayer en el campo con Paula, aunque no lo hubiera contado nada, ella era muy perceptiva y entendió con un simple "la pasamos muy bien" todo lo que había pasado sin que tuviera que explicar mucho mas. Me hacía pensar en lo que me diría mama si estuviera viva en este momento, seguramente reaccionaria igual que como Marta lo hacía ahora, ellas era muy parecidas. No por nada la consideraba mi segunda mama.
Aunque muchas veces trataba de hacerme el hombre fuerte, cada vez extrañaba un poco más a mi mama. El hecho de que ahora este Mía y Paula ese dolor y vacio por ahí lograba desaparecer de a ratos y lograr que se haga todo más llevadero, sin embargo no había día que no me acordara de ella. Ahora debía ser fuerte por Mía, ella era lo más importante y quería que ella se sintiera bien ante todo.
Después de cortar la conversación con Marta donde acordamos el horario en que vendría a casa para cuidar de Mía, me dedique a preparar el bolso de mi hija para pasar a buscar a Paula.
Pedro- te tenes que portar muy bien Mía, si?- le decía a medida que le cambiaba el pañal- es importante que causemos buena impresión hija...asi que a no llorar - continue hablandole, pero al ver su carita distraida sin prestar atencion a ninguna de mis palabras, rei rendido y la alce para abrazarla, era la unica capas de sacarme todos los miedos y nervios.
Me tire en la cama con ella a jugar un ratito. Cada vez estaba más grande y notaba como iba haciendo cada vez más cosas y descubriendo otras. Estaba mucho tiempo despierta, y verle los ojitos y su sonrisa me llenaba el alma. Estuvimos así un buen rato, hasta que se hizo la hora de ir a buscar a Paula como habíamos acordado. Ate a Mía en su sillita, y comenzamos camino a su casa.
En el camino se mantuvo despierta observando todo y no pude evitar sonreír al ver como reconocia a Paula cuando esta salía de su casa y se subía al auto, prácticamente se desesperaba por salir de sus silla como si quisiera saludarla. Paula también lo noto y me tomo la mano al tiempo que la observaba y le hablaba con ternura a mi hija. No pude esperar más y la gire dulcemente para que quedáramos de frente para así besarla tiernamente.
Gracias por leernos! Los comentarios pueden dejarlos aca en el blog o mandarlos a nuestros twitters @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ !
sábado, 9 de junio de 2012
Capitulo 52
Mientras buscaba algo en la heladera
para comer escuche el teléfono de Paula sonar en el living y luego a ella
contestar rápidamente.
Por lo que se podía notar, la persona que llamaba no era de gran agrado para ella, su tono de voz se lo notaba desganado. Mía se encontraba durmiendo la cual se desperto llorando apenas escucho el sonido del celular
Vi a Paula agarrarse la cabeza frustrada al tiempo que decía una última palabra y cortaba la comunicación enojada. Me acerque su lado para abrazarla al notar como una lágrima comenzaba a recorrer su mejilla.
Pedro- Tranquila Pau, sea lo que sea estoy acá, todo está bien...
Ella sin decir nada me abrazo y con su cabeza apoyada en mi hombro, largo un llanto desconsolado. No entendía nada, ni quien era la persona que había llamado, ni cuál era el motivo. Se la notaba muy angustiada y a la vez con bronca. Permanecí en silencio hasta que Pau me dijo
Paula- Mi mama es una idiota!
Pedro- eeu no digas eso! Yo se que la debes querer mucho... que paso?
Paula- escucho a Mía llorar y se la agarro de vuelta conmigo y la relación que tengo con vos, no lo entiende
Pedro- Pero para, no entiendo explicame bien, Mía es el problema no?
Paula- me invito a cenar, le dije que no, escucho a Mía y bueno pensó cualquiera! Cree que me usas de niñera para salir o algo así, nose! Encima te juro que le intente aclarar las cosas pero nose no me escucha!- me dijo apresurandose como si yo fuera a molestarme
Pedro- Pero Pau, ponete en el lugar de tu mama también, debe ser difícil que su hija este con un hombre que tenga una hija y que te pierdas de hacer otros programas por quedarte con nosotros
Paula- Yo no me pierdo de nada estando con ustedes Pedro! Me encanta, me encantas si estoy acá es por quiero quedarme acá!
Pedro- te lo dije ayer, eso es lo que decís ahora...pero a mi también me da miedo que en un futuro te arrepientas de no haber hecho otras cosas por quedarte conmigo...
Paula- y te acordas que te conteste ayer?- yo evite su mirada sin contestarle- que quiero estar con vos, te amo Pedro! y tu hija ya forma parte importante de mi vida,
Pedro- yo también te amo Pau, y por eso, quiero que pienses bien todo lo que hagas, no vale la pena que tu mama este mal, ni que vos después estés arrepentida de todo esto. Por que no se juntan y lo hablan bien? Vas a ver que se van a entender, escuchala y aclarale todo lo que vos me acabas de decir- le dije mientras la volvía a abrazar-
Ella se mantuvo unos momentos aferrada a mi pecho hasta que me separo un poco más segura y mirándome me dijo
Paula- no, no voy a ir, me quiero quedar con vos, no me importa lo que ella piense.
Pedro. Sos terca, he?- le dije mientras acomodaba su pelo detrás de la oreja
Paula- yo ya le aclare lo que le tenía que aclarar Pedro, no tengo nada más que decirle- me dijo incorporándose como si ya no tuviera nada más que decir sobre el tema
Pedro- bueno, si vos no tenes nada que aclararle, yo si tengo... espero no te moleste que me auto invité a tu casa, me gustaría hablar con tu mama...
Paula levanto la vista de golpe, y mirándome hizo una media sonrisa. Parecía no entender lo que le estaba diciendo. Tenía la necesidad de defenderla ante todo, quería aclarle a su madre que yo la iba a cuidar más que a nada en este mundo y me iba a ocupar de que no se pierda de nada y que disfrute la vida de acuerdo a su edad. Jamás iba a prohibirle hacer algo que ella quiera, nunca la iba a dejar encerrada en mi casa como niñera de Mía, y eso su mama lo tenía que saber.
Paula- es broma, no?- me dijo dudosa
Pedro- Paula te estoy hablando enserio, si vamos a estar juntos quiero que tu mama confié en mi no quiero ser el culpable de su pelea y menos que Mía lo sea, me parece que tengo que hablar y aclararle todas sus dudas- le dije al tiempo que me levantaba del sillón y volví a dirigirme a la cocina para continuar buscando algo para comer. Mientras lo hacía le grite a Paula que parecía haberse quedado paralizada en su lugar
Pedro- llama a tu mama para avisarle, no quiero llegar de sorpresa...
Mientras volvía a la cocina para seguir con la comida notaba como Paula marcaba el número de celular de su mama. Sabía que en el momento los nervios iban a estar, esperaba que no me traicionaran, pero yo iba a ir a hablar y poder aclarar todo con su mama. No iba a permitir que Paula se pelee con su familia culpa mía.
Al rato la escuche acercarse por atrás en silencio, me di la vuelta para verla sentarse en la mesa con su mirada perdida y sin decir ni una palabra. Tampoco la presione para que dijera algo, la deje con sus pensamientos mientras sacaba la comida y la ponía en la mesa. Ambos comíamos en silencio, yo solo la miraba para comprender que era lo que pasaba por su mente, lo que menos quería es que esto causara una palea entre ambos, pero no parecía ser de enojo su cara, sino de algo que no podía identificar bien y aunque me moría por saber que era, respete su silencio hasta que ella estuviera dispuesta a hablar.
Así transcurrió la cena, nadie hablo, solo se escuchaban nuestras respiraciones y algún que otro ruido de los cubiertos. Cuando me levante para juntar los platos, ella me dijo
Paula- mañana al mediodía en el bar de la esquina de mi casa
Pedro- perfecto, vos venís conmigo?
Paula- no sé, mañana te digo, ahora me voy a mi casa
Su respuesta me desconcertó, me di vuelta, la tome del brazo y cada vez más cerca de ella le dije
Pedro- vos no te vas a ningún lado, no voy a permitir que esto cause una discusión entre nosotros
Paula- No me siento bien, quiero irme a mi casa
Pedro- no me mientas Paula, es por esto, no? Yo solo quiero aclarar las cosas, pero no voy a hacerlo si eso va a afectarnos de alguna manera...- le dije manteniendola a centimetros de mi
Paula-te dije que no queria hablar con ella, que no me importaba lo que pensaba, porque tienes que ser tan insistente?- dijo frustrada como si no lograra entenderme, aunque a mi me pareciera muy claro lo que queria
Pedro- Te amo Paula y quiero lo mejor para vos, es la segunda vez que te veo llorar por esta pelea con tu mama, y aunque me lo niegues no puedo evitar sentirme culpable. Necesito contarle a tu mama lo que siento por vos, quiero que confié en mi porque aunque ahora digas que no, es importante en tu vida y yo se que la queres un montón! así que entendeme en que quiero que nada se interponga entre nosotros, quiero hacer las cosas bien.
Por lo que se podía notar, la persona que llamaba no era de gran agrado para ella, su tono de voz se lo notaba desganado. Mía se encontraba durmiendo la cual se desperto llorando apenas escucho el sonido del celular
Vi a Paula agarrarse la cabeza frustrada al tiempo que decía una última palabra y cortaba la comunicación enojada. Me acerque su lado para abrazarla al notar como una lágrima comenzaba a recorrer su mejilla.
Pedro- Tranquila Pau, sea lo que sea estoy acá, todo está bien...
Ella sin decir nada me abrazo y con su cabeza apoyada en mi hombro, largo un llanto desconsolado. No entendía nada, ni quien era la persona que había llamado, ni cuál era el motivo. Se la notaba muy angustiada y a la vez con bronca. Permanecí en silencio hasta que Pau me dijo
Paula- Mi mama es una idiota!
Pedro- eeu no digas eso! Yo se que la debes querer mucho... que paso?
Paula- escucho a Mía llorar y se la agarro de vuelta conmigo y la relación que tengo con vos, no lo entiende
Pedro- Pero para, no entiendo explicame bien, Mía es el problema no?
Paula- me invito a cenar, le dije que no, escucho a Mía y bueno pensó cualquiera! Cree que me usas de niñera para salir o algo así, nose! Encima te juro que le intente aclarar las cosas pero nose no me escucha!- me dijo apresurandose como si yo fuera a molestarme
Pedro- Pero Pau, ponete en el lugar de tu mama también, debe ser difícil que su hija este con un hombre que tenga una hija y que te pierdas de hacer otros programas por quedarte con nosotros
Paula- Yo no me pierdo de nada estando con ustedes Pedro! Me encanta, me encantas si estoy acá es por quiero quedarme acá!
Pedro- te lo dije ayer, eso es lo que decís ahora...pero a mi también me da miedo que en un futuro te arrepientas de no haber hecho otras cosas por quedarte conmigo...
Paula- y te acordas que te conteste ayer?- yo evite su mirada sin contestarle- que quiero estar con vos, te amo Pedro! y tu hija ya forma parte importante de mi vida,
Pedro- yo también te amo Pau, y por eso, quiero que pienses bien todo lo que hagas, no vale la pena que tu mama este mal, ni que vos después estés arrepentida de todo esto. Por que no se juntan y lo hablan bien? Vas a ver que se van a entender, escuchala y aclarale todo lo que vos me acabas de decir- le dije mientras la volvía a abrazar-
Ella se mantuvo unos momentos aferrada a mi pecho hasta que me separo un poco más segura y mirándome me dijo
Paula- no, no voy a ir, me quiero quedar con vos, no me importa lo que ella piense.
Pedro. Sos terca, he?- le dije mientras acomodaba su pelo detrás de la oreja
Paula- yo ya le aclare lo que le tenía que aclarar Pedro, no tengo nada más que decirle- me dijo incorporándose como si ya no tuviera nada más que decir sobre el tema
Pedro- bueno, si vos no tenes nada que aclararle, yo si tengo... espero no te moleste que me auto invité a tu casa, me gustaría hablar con tu mama...
Paula levanto la vista de golpe, y mirándome hizo una media sonrisa. Parecía no entender lo que le estaba diciendo. Tenía la necesidad de defenderla ante todo, quería aclarle a su madre que yo la iba a cuidar más que a nada en este mundo y me iba a ocupar de que no se pierda de nada y que disfrute la vida de acuerdo a su edad. Jamás iba a prohibirle hacer algo que ella quiera, nunca la iba a dejar encerrada en mi casa como niñera de Mía, y eso su mama lo tenía que saber.
Paula- es broma, no?- me dijo dudosa
Pedro- Paula te estoy hablando enserio, si vamos a estar juntos quiero que tu mama confié en mi no quiero ser el culpable de su pelea y menos que Mía lo sea, me parece que tengo que hablar y aclararle todas sus dudas- le dije al tiempo que me levantaba del sillón y volví a dirigirme a la cocina para continuar buscando algo para comer. Mientras lo hacía le grite a Paula que parecía haberse quedado paralizada en su lugar
Pedro- llama a tu mama para avisarle, no quiero llegar de sorpresa...
Mientras volvía a la cocina para seguir con la comida notaba como Paula marcaba el número de celular de su mama. Sabía que en el momento los nervios iban a estar, esperaba que no me traicionaran, pero yo iba a ir a hablar y poder aclarar todo con su mama. No iba a permitir que Paula se pelee con su familia culpa mía.
Al rato la escuche acercarse por atrás en silencio, me di la vuelta para verla sentarse en la mesa con su mirada perdida y sin decir ni una palabra. Tampoco la presione para que dijera algo, la deje con sus pensamientos mientras sacaba la comida y la ponía en la mesa. Ambos comíamos en silencio, yo solo la miraba para comprender que era lo que pasaba por su mente, lo que menos quería es que esto causara una palea entre ambos, pero no parecía ser de enojo su cara, sino de algo que no podía identificar bien y aunque me moría por saber que era, respete su silencio hasta que ella estuviera dispuesta a hablar.
Así transcurrió la cena, nadie hablo, solo se escuchaban nuestras respiraciones y algún que otro ruido de los cubiertos. Cuando me levante para juntar los platos, ella me dijo
Paula- mañana al mediodía en el bar de la esquina de mi casa
Pedro- perfecto, vos venís conmigo?
Paula- no sé, mañana te digo, ahora me voy a mi casa
Su respuesta me desconcertó, me di vuelta, la tome del brazo y cada vez más cerca de ella le dije
Pedro- vos no te vas a ningún lado, no voy a permitir que esto cause una discusión entre nosotros
Paula- No me siento bien, quiero irme a mi casa
Pedro- no me mientas Paula, es por esto, no? Yo solo quiero aclarar las cosas, pero no voy a hacerlo si eso va a afectarnos de alguna manera...- le dije manteniendola a centimetros de mi
Paula-te dije que no queria hablar con ella, que no me importaba lo que pensaba, porque tienes que ser tan insistente?- dijo frustrada como si no lograra entenderme, aunque a mi me pareciera muy claro lo que queria
Pedro- Te amo Paula y quiero lo mejor para vos, es la segunda vez que te veo llorar por esta pelea con tu mama, y aunque me lo niegues no puedo evitar sentirme culpable. Necesito contarle a tu mama lo que siento por vos, quiero que confié en mi porque aunque ahora digas que no, es importante en tu vida y yo se que la queres un montón! así que entendeme en que quiero que nada se interponga entre nosotros, quiero hacer las cosas bien.
jueves, 7 de junio de 2012
Capitulo 51
Cuando
estabamos cerca de casa, Paula me indico que parara en un shoping. Al principio
me negue, queria ver a Mia, no queria perder tiempo pero me insistio tanto en
que serian tan solo unos minutos que estacione y la vi correr dentro.
Veinte minutos mas tarde estaba por ir a buscarla cuando la veo salir sonriente con una gran bolsa en su mano. Salio tan feliz que no pude evitar sonreir con ella y olvidarme del enojo que me proboco que tardara tanto.
Paula- perdon perdon perdon! es que habia mucha gente! vamos?- dijo colocando la bolsa entre ambos
Pedro- que compraste?- le pregunte mientras arrancaba de nuevo, ella volvio a sonreir emocionada y se incorporo para sacar de la bolsa un oso de peluche que no era ni exageradamente grande ni demaciado pequeño, era perfecto. Era marron oscuro y tenia un moñito que lo hacia aun mas tierno.
Pedro- tanto lio por un osito? no te hubieras molestado Pau!- le dije riendo por como ella lo miraba al oso casi con emocion como si le recordora a algo que la hicera sonreir
Paula- no podia llegar con las manos dacias despues de haberle rodado a su papa tanto tiempo! Es para pedirle perdon..- dijo haciendo puchero, lo cual me hizo reir aun mas
Pedro- creo que con esa cara ya era suficiente, convences a cualquiera así!
Paula volvio a colocar el oso en la bolsa y continuamos riendo todo el camino hasta llegar a casa.
Una vez que me encontraba abriendo la puerta del edificio,logre sentir un llanto que se escuchaba a lo lejos, sin lugar a dudas era el de Mia, cada vez iba aumentando a medida que nosotros ibamos acercandonos a la puerta y sentia como Marta intentaba tranquilizarla pero cada vez se le hacia mas complicado. Los nervios me estaban poniendo aun mas nervioso de lo normal, no podia escuchar a mi hija llorar de esa forma, encima no lograba abrir la puerta. Paula practicamente sacando las llaves de mis manos, comenzo a abrir la puerta de mi departamento, y una vez que entramos, la tomo a Mia en sus brazos y meciendola se acerco a mi, y fue alli que el llanto comenzo a disminuir, la tome en brazos y Marta me dijo:
Marta- No se que le paso, de golpe se desperto y empezo a llorar
Paula- Mire...- mirandome a mi y como Mia estaba apoyadita en mi pecho- estoy segura que era eso, lo extranaba a su papa
Marta- bueno ahora que ya estan juntos yo me retiro...
Pedro- muchas gracias Marta, despues te llamo y hablamos.
Ambos nos sentamos en el sillon, con Mia aun en mis brasos. No podia dejar de abrazarla y besarla, la extrañaba demaciado.
Pedro- mi amor, extrañabas a papa, no?- ella sonreia y movia sus manos con la intencion de sostener mi cara, por lo que me acerque para facilitarselo y ella parecio acariciarme- yo tambien te extrañe mucho!- le dije emocionado
Paula nos miraba, agarraba la manito de Mia, y le daba besos. Si era por mi hubiese congelado ese momento, pero lamentablemente el telefono nos interrumpio. Me levante con Mia, para luego darsela a Paula y yo poder atender el telefono. Quien seria la persona que interrumpia un momento con mi hija y mi novia? Y si, levante el telefono y lo termine de comprobar, siempre el mismo.
Hernan- amigoo! como estas?
Pedro- feliz! vos?
Hernan- bien bien, que contas?
Pedro- mucho, otro dia nos juntamos y te cuento bien..
Hernan- por eso mismo te llamo, mañana hacemos partido, venis, no?
Pedro-nose, nan... me fui un dia entero al campo, recien lleog y la verdad tengo ganas de pasar tiempo con mia!
Hernan- todo bien, cualquier cosa que cambies de opinion llamame!
cuando corte la comunicacion volvi a sentarme en el sillon, donde Paula estaba recostada con Mia en brazos
Pedro- vas a terminar toda dolorida asi, queres que vallamos a mi cama?- le pregunte dudoso
Paula- vamos- me dijo al tiempo que se levantaba y ambos nos dirigiamos a mi habitacion.
Al acostarnos Mia quedo entre ambos semi dormida.
Paula- quiere dormirse pero no puede pobrecita..- dijo mirandola con ternura hasta que se levanto de repente y me dijo al tiempo que salia de la habitacion- ya se que necesita!
Yo me quede abrazado a mi hija mientras esperaba a Paula qu eno tardo en volver con la bolsa del shopping en mano
Pedro- mia, pau te trajo un regalito- le dije tiernamente acariciandola. Paula se acosto nuevamente y saco el osito de la bolsa entragandoselo a Mia. Ella tiernamente lo tomo y sarandeo sin saber que hacer con el, con Paula reimos de como el oso era utilizado practicamente como un palo para pegar a todo lo que estaba a su alrededor.
Luego de que lo haya experimentado, lo tome, para colocarlo al lado de ella, y que lo pueda abrazar. Asi quedo, quietita, mientras que parecia que lo abrazaba y acariciaba. Sus ojitos no se terminaban de cerrar, con Paula la observabamos y moriamos de amor, en un momento, sin pensarlo comence a acariciarla y a tararearle una cancion, de a poquito notaba con Mia iba cerrando sus ojitos. Cuando levante mi vista, Paula me miraba y sonreia. Me levante y la tome de la mano invitandola a ir hacia el living nuevamente. Nos sentamos en el sillon abrazados, practicamente no se escuchaban palabras, era todo besos y mimos.
Veinte minutos mas tarde estaba por ir a buscarla cuando la veo salir sonriente con una gran bolsa en su mano. Salio tan feliz que no pude evitar sonreir con ella y olvidarme del enojo que me proboco que tardara tanto.
Paula- perdon perdon perdon! es que habia mucha gente! vamos?- dijo colocando la bolsa entre ambos
Pedro- que compraste?- le pregunte mientras arrancaba de nuevo, ella volvio a sonreir emocionada y se incorporo para sacar de la bolsa un oso de peluche que no era ni exageradamente grande ni demaciado pequeño, era perfecto. Era marron oscuro y tenia un moñito que lo hacia aun mas tierno.
Pedro- tanto lio por un osito? no te hubieras molestado Pau!- le dije riendo por como ella lo miraba al oso casi con emocion como si le recordora a algo que la hicera sonreir
Paula- no podia llegar con las manos dacias despues de haberle rodado a su papa tanto tiempo! Es para pedirle perdon..- dijo haciendo puchero, lo cual me hizo reir aun mas
Pedro- creo que con esa cara ya era suficiente, convences a cualquiera así!
Paula volvio a colocar el oso en la bolsa y continuamos riendo todo el camino hasta llegar a casa.
Una vez que me encontraba abriendo la puerta del edificio,logre sentir un llanto que se escuchaba a lo lejos, sin lugar a dudas era el de Mia, cada vez iba aumentando a medida que nosotros ibamos acercandonos a la puerta y sentia como Marta intentaba tranquilizarla pero cada vez se le hacia mas complicado. Los nervios me estaban poniendo aun mas nervioso de lo normal, no podia escuchar a mi hija llorar de esa forma, encima no lograba abrir la puerta. Paula practicamente sacando las llaves de mis manos, comenzo a abrir la puerta de mi departamento, y una vez que entramos, la tomo a Mia en sus brazos y meciendola se acerco a mi, y fue alli que el llanto comenzo a disminuir, la tome en brazos y Marta me dijo:
Marta- No se que le paso, de golpe se desperto y empezo a llorar
Paula- Mire...- mirandome a mi y como Mia estaba apoyadita en mi pecho- estoy segura que era eso, lo extranaba a su papa
Marta- bueno ahora que ya estan juntos yo me retiro...
Pedro- muchas gracias Marta, despues te llamo y hablamos.
Ambos nos sentamos en el sillon, con Mia aun en mis brasos. No podia dejar de abrazarla y besarla, la extrañaba demaciado.
Pedro- mi amor, extrañabas a papa, no?- ella sonreia y movia sus manos con la intencion de sostener mi cara, por lo que me acerque para facilitarselo y ella parecio acariciarme- yo tambien te extrañe mucho!- le dije emocionado
Paula nos miraba, agarraba la manito de Mia, y le daba besos. Si era por mi hubiese congelado ese momento, pero lamentablemente el telefono nos interrumpio. Me levante con Mia, para luego darsela a Paula y yo poder atender el telefono. Quien seria la persona que interrumpia un momento con mi hija y mi novia? Y si, levante el telefono y lo termine de comprobar, siempre el mismo.
Hernan- amigoo! como estas?
Pedro- feliz! vos?
Hernan- bien bien, que contas?
Pedro- mucho, otro dia nos juntamos y te cuento bien..
Hernan- por eso mismo te llamo, mañana hacemos partido, venis, no?
Pedro-nose, nan... me fui un dia entero al campo, recien lleog y la verdad tengo ganas de pasar tiempo con mia!
Hernan- todo bien, cualquier cosa que cambies de opinion llamame!
cuando corte la comunicacion volvi a sentarme en el sillon, donde Paula estaba recostada con Mia en brazos
Pedro- vas a terminar toda dolorida asi, queres que vallamos a mi cama?- le pregunte dudoso
Paula- vamos- me dijo al tiempo que se levantaba y ambos nos dirigiamos a mi habitacion.
Al acostarnos Mia quedo entre ambos semi dormida.
Paula- quiere dormirse pero no puede pobrecita..- dijo mirandola con ternura hasta que se levanto de repente y me dijo al tiempo que salia de la habitacion- ya se que necesita!
Yo me quede abrazado a mi hija mientras esperaba a Paula qu eno tardo en volver con la bolsa del shopping en mano
Pedro- mia, pau te trajo un regalito- le dije tiernamente acariciandola. Paula se acosto nuevamente y saco el osito de la bolsa entragandoselo a Mia. Ella tiernamente lo tomo y sarandeo sin saber que hacer con el, con Paula reimos de como el oso era utilizado practicamente como un palo para pegar a todo lo que estaba a su alrededor.
Luego de que lo haya experimentado, lo tome, para colocarlo al lado de ella, y que lo pueda abrazar. Asi quedo, quietita, mientras que parecia que lo abrazaba y acariciaba. Sus ojitos no se terminaban de cerrar, con Paula la observabamos y moriamos de amor, en un momento, sin pensarlo comence a acariciarla y a tararearle una cancion, de a poquito notaba con Mia iba cerrando sus ojitos. Cuando levante mi vista, Paula me miraba y sonreia. Me levante y la tome de la mano invitandola a ir hacia el living nuevamente. Nos sentamos en el sillon abrazados, practicamente no se escuchaban palabras, era todo besos y mimos.
Luego
de un ratito, donde solamente eramos nosotros dos, decidimos separarnos y
encargar algo para comer, no la iba a dejar ir a Paula, ni loco, ahora que la
tenia la queria todo el tiempo conmigo, se que seria imposible pero cuanto
mayor tiempo pueda pasar con ella mejor.
viernes, 1 de junio de 2012
Capitulo 50
Paula
me miraba, no se movia, estaba practicamente petrificada, no sabia si era bueno
o malo. Mi corazon comenzaba a acelerarse cada vez mas cuando notaba que el
tiempo pasaba y ella no contestaba.
Pedro-
si no queres responderme, esta bien...- le dije con verguenza apartandome, pero
ella parecio salir del transe y tomo mi cara entre sus manos obligandome a
mirarla
Paula-No es que no quiera responderte, solo me sorprendio!
Pedro- entonces...? por favor, si es no decimelo...
Pedro que parte de Te Amo, no entendes? Claro que quiero estar con vos...- contesto antes de besarme, esta vez con delicadeza y suabidad.
Pedro- estas segura?- le pregunte inseguro
Paula-lo que paso hace un rato no te pareció prueba suficiente?- me replico sonriente, a lo que yo tambien sonrei recordando.
Paula-No es que no quiera responderte, solo me sorprendio!
Pedro- entonces...? por favor, si es no decimelo...
Pedro que parte de Te Amo, no entendes? Claro que quiero estar con vos...- contesto antes de besarme, esta vez con delicadeza y suabidad.
Pedro- estas segura?- le pregunte inseguro
Paula-lo que paso hace un rato no te pareció prueba suficiente?- me replico sonriente, a lo que yo tambien sonrei recordando.
Sin
pensarlo la abrace con todas mis fuerzas, no podia creer lo que habia hecho,
creo que si lo hubiese pensado, nunca me habria animado a dar ese paso tan
importante.
Ahora
si, con Paula y mi hija se podia decir que era el hombre mas feliz. Estaba
seguro que era la mujer perfecta para mi. Me habia demostrado que realmente
queria a mi hija, que me iba a apoyar y ayudar con ella, y que no le molestaba
que fuera padre. Eso era lo que mas valoraba, cualquier mujer no me entenderia
pero ella sabia lo importante que Mia era para mi y me acompañaba en la tarea
de ser papa, no me ponia trabas.
Luego
de algunos minutos, de ser solamente nosotros dos, decidimos volver adentro,
era muy temprano y estabamos bastante cansados, asi que nos dirigimos hacia la
habitacion, y una vez acostados y abrazados, nos quedamos dormidos.
Me
levante sobresaltado cerca de la 3 de la tarde. No podia creer todo lo que
habia pasado, tube que observar a Paula a mi lado para caer en que todo habia
sido real. Sin embargo la culpa no tardo en llegar, era tarde, le habia dicho a
Marta que llegaba el dia anterior y eran las 3 del otro dia, me senti un
irresponsable por dejar tantas horas a mi hija. No tenia señal para comunicarme
y ademas ya la extrañaba. No por que la estubiera pasando mal, pero no podia
olvidarme que tenia una hija que me necesitaba.
El
viaje de vuelta fue algo incomodo al principio, despues de la charla en que
acepto ser mi novia no habiamos hablado mucho mas, por lo que ninguno decia
nada. De a ratos cruzabamos miradas y sonreiamos como tontos, ambos felices
pero nerviosos por el paso que habiamos dado, el hecho de que yo tenga una hija
obligaba a llevar la relacion con mas seriedad, no era un simple juego para mi,
buscaba la verdadera mujer que me acompañara por el resto de mi vida. Y en este
momento no podia pensar en otra que no sea a Paula a mi lado. Ademas ser padre
condicionaba muchas cosas y me daba miedo que Paula no entendiera eso, las
queria a ambas pero mi hija ahora era mi prioridad y deseaba que Paula fuera
conciente de eso. Aunque ahora no me habia mostrado mas que apoyo,
acompañamiento, ayuda, amor. Veia la sinceridad en sus ojos al decir que la
queria a mi hija y que la extraba como yo. Tampoco queria presioarla, ahora no
era el momento para eso, era momento de disfrutar, de vivir como hace mucho no
podía. Por una vez quería dejarme llevar y dejar de pensar en posibles
situación que podrían arruinar todo. Deseaba hacerlo e iba a hacerlo, no iba a
arruinar el moemnto con inseguridades. Asi que volvi mi mirada a Paula y la
observe como contemplaba la ruta, perdida en sus pensamientos, sonriendo como
si recordara buenos momentos. No lo dude y acerque mi mano libre a la suya para
sostenerla al tiempo que manejaba. Ella inmediatamente dirigio su mirada a
nuestras manos unidas y despues a mi, yo le sonrei y ella rio
Paula- es raro!- me dijo entre risas
Pedro- que cosa?- le dije volviendo mi mirada al camino
Paula- esto!- me dijo al tiempo que alzaba nuestras manos unidas
Pedro- no te gusta?- le pregunte un poco ofendido mientras soltaba su mano, pero ella reacciono rapidamente y volvio a tomarme la mano
Paula- me encanta! pero me parece tan... subrealista lo que sucedio en tan solo un dia!
Paula- es raro!- me dijo entre risas
Pedro- que cosa?- le dije volviendo mi mirada al camino
Paula- esto!- me dijo al tiempo que alzaba nuestras manos unidas
Pedro- no te gusta?- le pregunte un poco ofendido mientras soltaba su mano, pero ella reacciono rapidamente y volvio a tomarme la mano
Paula- me encanta! pero me parece tan... subrealista lo que sucedio en tan solo un dia!
Pedro- te amo- le dije sin dudar a lo que ella se acerco para darme un beso en la mejilla al tiempo que me susurraba al oido
Paula-Yo tambien te amo.
Sonrei feliz y con mi mano acaricie su cara que estaba a centimetros de la misma
Pedro- si continuas con tu boca tan cerca de la mia paro aca y no volvemos nada!- le dije riendo, a lo que ella volvio a su lugar y me contesto
Paula- no dale, segui que tenemos mucho tiempo para disfrutarnos! ahora quiero ver a Mia ya!
domingo, 20 de mayo de 2012
Capitulo 49
Paula respondió al beso con aun más
intensidad, sus dedos se enredaban en mi pelo atrayéndome lo máximo posible
aunque para ninguno parecía ser suficiente. Mis manos en su cintura la
recostaron suavemente sobre las mantas, para luego dedicarme a recorrer todo su
cuerpo con caricias, tratando de hacerla sentir amada, cómoda y segura.
Fue así que tome la iniciativa, y comencé a levantar su remera. Ella se encargo de desprender mi camisa, para que luego formara parte del suelo. Los besos cada vez cobraban más intensidad. Parecía que no me podía separar, tenía la necesidad de besarla cada vez con más fuerza, para demostrarle todo el amor que tenia por ella.
Las manos de ambos acariciaban con deseo, con ansias del otro. Nos tomamos el tiempo de descubrirnos mutuamente con caricias y besos, ninguno quería apresurar el momento sino disfrutarlo lo máximo posible. Descendí con mis besos a su cuello, donde dedique gran parte del tiempo al encontrar en él su punto de placer. Su respiración se entrecortaba y me incentivaba con caricias a continuar con mi recorrido, así que descendí a su hombro apartando el tirante de su corpiño. No tarde en volverlo a su lugar para continuar rodeando su pecho y dedicarme a un recorrido de besos por su vientre hasta el comienzo de su pantalón, donde me incorpore para deshacerme de él. Cuando termino con las demás prendas en el piso, Paula me tomo de la nuca para atraerme nuevamente hacia ella y besarnos con todas las ansias contenidas hasta entonces. Sus manos recorrían mi pecho con deseo y no tardaron en elevar mi cuerpo los centímetros suficientes para deshacerse con maestría de mi pantalón.
Sentí a Paula sonreír entre besos cuando tan solo la ropa interior separaba nuestros cuerpos.
No había forma de expresar lo que sentía en ese momento. Se podría decir que era la primera vez que me sentía tan amado por una mujer. Era la primera que amaba a una mujer de la forma que lo hacía y en tan poco tiempo.
Decidí quitar las ultimas prendas de Paula, mientras ella se encargaba de las mías. Así fue como mire a Paula a los ojos y ella asintió comprendiendo antes de besarme dulcemente a medida que nuestros cuerpos se volvían uno.
No me alcanzaban las palabras para describir ese momento y todas las sensaciones y sentimientos que aparecían en ese momento en mi cabeza.
No podía pensar en otra cosa que no fuera Paula, y todo lo que había pasado desde el primer día en que la conocí. Yo sabía que ella iba a ser alguien en mi vida, pero solo dependía de mí y de ella. Eso ahora se estaba concretando, y era el hombre más feliz del mundo, no podía pedir nada más.
Nuestros cuerpos se complementaban como si estuvieran hechos uno para el otro, sin conocernos en la intimidad, con solo mirarnos sabíamos que necesitaba el otro. Abundaban las caricias y los besos, no buscaba más que hacerla sentir mujer, demostrarle el amor que sentía, provocar en ella al menos la mitad de lo que ella provocaba en mí.
Nos dejamos llevar por horas, sintiéndonos más plenos que nunca. Hasta que finalmente acabamos abrazados bajo la manta que nos cubría del frió, y Paula recostada sobre mi pecho.
Ninguno de los dos decía nada, solo estábamos abrazados. Ahora sí, se podría decir que tenía la necesidad de decirle lo que ya hacia un tiempo quería expresarle, ahora estaba más seguro que nunca, y sin pensarlo más le dije:
Pedro:-Te amo…
Sabía que ella estaba despierta, y note como de golpe se dio vuelta para poder mirarme a los ojos, y contestándome con una sonrisa, “yo también, te amo”. Estaba pleno, no podía pedir nada mas, tenía una hija perfecta, y una mujer al lado mío que más de un hombre querría tener. Paula se volvió a acomodar en mi pecho y tapándose aun mas con las mantas, y así ambos nos fuimos quedando dormidos, luego de haber pasado un momento inolvidable para nuestras vida.
Me había costado muy poco dormirme, estaba bastante cansado, pero cuando desperté era demasiado temprano, todavía no había amanecido. Comencé a observar con la paz que Paula dormía, admiraba su belleza, y acariciaba su cabello, cuando sin pensarlo abrió los ojos.
Pedro- perdón, no te quería despertar…
Paula- tranquilo, no me despertaste
En ese momento, se podía observar como los primeros rayos del sol comenzaban a asomar, así que se me ocurrió, ya que ambos estábamos desvelados, ver el amanecer juntos.
Pedro- acompañame- le dije mientras me paraba y tendía mi mano para ayudarla-
Paula- adonde vamos- me dijo un tanto confundida-
Pedro- confia en mi…- le dije mientras juntaba algunas mantas y almohadones.
Nos dirigimos afuera, coloque los almohadones en el césped, y tapándonos con las mantas, comenzamos a ver como el sol comenzaba a salir. Así estuvimos un buen rato, también se oían cacarear algunas gallinas, y el trinar de los pájaros. Era una imagen perfecta, nosotros solos, en el medio del campo con un amanecer divino. Así estuvimos por un largo rato, muy pocas palabras habíamos cruzado, pero en un momento, la mire a Pau y le dije:
Pedro: queres ser mi novia?
Paula quedo helada, al principio me asusto su expresión, pero luego entendí que se lo había dicho muy de golpe. No era bueno para esas cosas, era muy poco romántico, tampoco sabía si había sido el momento indicado, pero fue lo que en ese momento dicto mi corazón.
Fue así que tome la iniciativa, y comencé a levantar su remera. Ella se encargo de desprender mi camisa, para que luego formara parte del suelo. Los besos cada vez cobraban más intensidad. Parecía que no me podía separar, tenía la necesidad de besarla cada vez con más fuerza, para demostrarle todo el amor que tenia por ella.
Las manos de ambos acariciaban con deseo, con ansias del otro. Nos tomamos el tiempo de descubrirnos mutuamente con caricias y besos, ninguno quería apresurar el momento sino disfrutarlo lo máximo posible. Descendí con mis besos a su cuello, donde dedique gran parte del tiempo al encontrar en él su punto de placer. Su respiración se entrecortaba y me incentivaba con caricias a continuar con mi recorrido, así que descendí a su hombro apartando el tirante de su corpiño. No tarde en volverlo a su lugar para continuar rodeando su pecho y dedicarme a un recorrido de besos por su vientre hasta el comienzo de su pantalón, donde me incorpore para deshacerme de él. Cuando termino con las demás prendas en el piso, Paula me tomo de la nuca para atraerme nuevamente hacia ella y besarnos con todas las ansias contenidas hasta entonces. Sus manos recorrían mi pecho con deseo y no tardaron en elevar mi cuerpo los centímetros suficientes para deshacerse con maestría de mi pantalón.
Sentí a Paula sonreír entre besos cuando tan solo la ropa interior separaba nuestros cuerpos.
No había forma de expresar lo que sentía en ese momento. Se podría decir que era la primera vez que me sentía tan amado por una mujer. Era la primera que amaba a una mujer de la forma que lo hacía y en tan poco tiempo.
Decidí quitar las ultimas prendas de Paula, mientras ella se encargaba de las mías. Así fue como mire a Paula a los ojos y ella asintió comprendiendo antes de besarme dulcemente a medida que nuestros cuerpos se volvían uno.
No me alcanzaban las palabras para describir ese momento y todas las sensaciones y sentimientos que aparecían en ese momento en mi cabeza.
No podía pensar en otra cosa que no fuera Paula, y todo lo que había pasado desde el primer día en que la conocí. Yo sabía que ella iba a ser alguien en mi vida, pero solo dependía de mí y de ella. Eso ahora se estaba concretando, y era el hombre más feliz del mundo, no podía pedir nada más.
Nuestros cuerpos se complementaban como si estuvieran hechos uno para el otro, sin conocernos en la intimidad, con solo mirarnos sabíamos que necesitaba el otro. Abundaban las caricias y los besos, no buscaba más que hacerla sentir mujer, demostrarle el amor que sentía, provocar en ella al menos la mitad de lo que ella provocaba en mí.
Nos dejamos llevar por horas, sintiéndonos más plenos que nunca. Hasta que finalmente acabamos abrazados bajo la manta que nos cubría del frió, y Paula recostada sobre mi pecho.
Ninguno de los dos decía nada, solo estábamos abrazados. Ahora sí, se podría decir que tenía la necesidad de decirle lo que ya hacia un tiempo quería expresarle, ahora estaba más seguro que nunca, y sin pensarlo más le dije:
Pedro:-Te amo…
Sabía que ella estaba despierta, y note como de golpe se dio vuelta para poder mirarme a los ojos, y contestándome con una sonrisa, “yo también, te amo”. Estaba pleno, no podía pedir nada mas, tenía una hija perfecta, y una mujer al lado mío que más de un hombre querría tener. Paula se volvió a acomodar en mi pecho y tapándose aun mas con las mantas, y así ambos nos fuimos quedando dormidos, luego de haber pasado un momento inolvidable para nuestras vida.
Me había costado muy poco dormirme, estaba bastante cansado, pero cuando desperté era demasiado temprano, todavía no había amanecido. Comencé a observar con la paz que Paula dormía, admiraba su belleza, y acariciaba su cabello, cuando sin pensarlo abrió los ojos.
Pedro- perdón, no te quería despertar…
Paula- tranquilo, no me despertaste
En ese momento, se podía observar como los primeros rayos del sol comenzaban a asomar, así que se me ocurrió, ya que ambos estábamos desvelados, ver el amanecer juntos.
Pedro- acompañame- le dije mientras me paraba y tendía mi mano para ayudarla-
Paula- adonde vamos- me dijo un tanto confundida-
Pedro- confia en mi…- le dije mientras juntaba algunas mantas y almohadones.
Nos dirigimos afuera, coloque los almohadones en el césped, y tapándonos con las mantas, comenzamos a ver como el sol comenzaba a salir. Así estuvimos un buen rato, también se oían cacarear algunas gallinas, y el trinar de los pájaros. Era una imagen perfecta, nosotros solos, en el medio del campo con un amanecer divino. Así estuvimos por un largo rato, muy pocas palabras habíamos cruzado, pero en un momento, la mire a Pau y le dije:
Pedro: queres ser mi novia?
Paula quedo helada, al principio me asusto su expresión, pero luego entendí que se lo había dicho muy de golpe. No era bueno para esas cosas, era muy poco romántico, tampoco sabía si había sido el momento indicado, pero fue lo que en ese momento dicto mi corazón.
Espero les alla gustado y alla sido lo que esperaban! Costo mucho escribirlo, asi que estaria bueno que nos hagan llegar sus comentarios, criticas, opiniones, ideas... Pueden hacerlo aca en el blog o a nuestros twitters @PyPunAmorReal y @EmiliaCh_ ! Gracias por leernos :D
sábado, 19 de mayo de 2012
Capitulo 48
Me había caído como balde agua fría su
respuesta, no la esperaba para nada, pero bueno, yo había dicho que la iba a
respetar hasta que ella sienta que es el momento. Tener relaciones con alguien
no es cualquier cosa, y se notaba que a Pau era un tema que la ponía nerviosa,
capaz por inseguridades o por motivos que yo desconocía. Para mí también era
algo importante, y más sintiendo lo que yo sentía por esta mujer. Así que, sin
decir ni una sola palabra mas, tome las ultimas cosas que quedaba alrededor de
la casa, y comencé a guardar todo en el baúl del auto.
Estaba de lo más concentrado hasta que siento unos brazos que rodeaban mi cintura. Definitivamente esta chica me está buscando, era lo que yo pensaba. Me había dicho que se quería ir y ahora me hacia esto? Así la cosa no iba. La intente separa con un “dale Pau, que es tarde” pero ella ni se muto de lo que había dicho y comenzó a darme besos en el cuello, hasta que me dijo:
Paula- Ni loca me vuelvo a Capital ahora, esta muy oscuro y hace frio.- me dijo mientras me giraba para que le mire a los ojos-
Pedro- pero Pau… me acabas de decir que te querías ir…
Paula- fue una broma, quería ver que reacción tenias, definitivamente me salió mal, porque me sorprendiste, pero te cuento que ni loca, paso la noche sin vos.
Pedro- y que reacción se supone que debía tener? Yo te dije que iba a respetar tus tiempos…
Paula- así lo hiciste… pero no sé si quiero que sigas respetando mis tiempos
Pedro- eso que significa?
Paula- no sé, averigualo
Eso fue lo último que dijo y se dirigió hacia adentro, dejándome a mí totalmente tonto. No sabía que mas pensar, Paula me volvía loco, y de todas las formas. Mi cabeza no dejaba de pensar, y ahora que hacia? Ya esta, ella me lo había dado a entender, ahora debía ser yo quien dé el primer paso. Pero si no era eso, y era otra cosa? Realmente mi cabeza daba vueltas y se aparecían miles de pensamientos que no me dejaban tranquilo, así que sin pensarlo, me dirigí hacia adentro y la encuentro a Paula tapada con una manta, y sus manos tapando su cara.
Sin dudarlo me acerque a ella, y abrazándola le dije:
Pedro- Pau, que paso? Por que lloras?
Estaba totalmente sorprendido, me había histeriqueado como la mejor, y ahora? Estaba llorando de forma desconsolada, no lograba entender el por qué, no creí haber dicho nada para ofenderla, realmente estaba descolocado. Ella sin decir una sola palabra me abrazo. No entendía que había pasado, me partía el alma verla llorar. Acariciaba su cabeza para que se calmara, pero no lo lograba. Luego de un ratito de silencio, solamente abrazándonos, su llanto comenzó a disminuir y ella me dijo:
Paula- Te das cuenta que arruine todo? Y vos te enojaste culpa mía
Pedro- Podes dejar de hablar pavadas? No arruinaste nada, mira acá estamos, no nos fuimos nada, y yo no estoy enojado
Paula- Pero ya no es lo mismo…
Pedro- Quien te dijo que no?
Fue allí que no aguante más y la comencé a besar. Ahora sí, lo había decidido, Paula era la persona que amaba, y no iba a esperar un segundo más para hacerla mía. Al principio, trataba de que ella se sienta segura y cómoda, no quería que ella se sienta presionada por nada del mundo, quería que ambos lo disfrutemos y que no sea algo para el olvido si no para el recuerdo.
A medida que los besos aumentaban su intensidad, Paula se recostaba en el sillón atrayéndome sobre ella. Ambos ansiábamos mas, nos dejábamos llevar por el deseo de acortar todas las distancias entre nuestros cuerpos. Cuando la falta de aire se hizo insoportable, me separe los centímetros suficientes para apreciar su mirada llena de deseo, ambos sonreímos como tontos antes de continuar con los besos. Esta vez me dedique a su cuello, lo besaba apasionadamente, guiándome por la intensidad de sus caricias en mi espalda. Ella respiraba agitadamente, lo que me hacia desearla aun mas. Los movimientos eran desesperados, ambos inmersos en la pasión y el deseo, al punto tal que parecimos despertar de un trance cuando Paula en un intento por buscar una posición más cómoda golpeo su cabeza contra el respaldo del sillón.
Pedro- estas bien?- le dije incorporándome
Paula- si si- me dijo intentando entrelazar sus dedos de nuevo en mi pelo, pero la pare antes de que continuara
Pedro- vamos al cuarto, vamos a estar mas cómodos
Paula- pero me gusta el calor del hogar- me dijo apartando su mirada casi avergonzada. No podía creer que después de cómo nos habíamos besado, sintiera timidez, pero me causaba mucha ternura.
Pedro- esperame acá- le dije antes de dirigirme al armario lleno de frazadas. Agarre las dos que me parecían mas acordes y volví al living
Paula al darse cuenta lo que pensaba, me ayudo a correr el sillón y ambos acomodamos las cobijas frente al hogar.
Paula-me encantaría vivir en una casa así, es tan acogedora...- me decía a medida que su mirada recorría todo a su alrededor
Cuando su mirada se encontró finalmente con la mía, se mordió nerviosamente su labio. Al notar que ella no lo haría, fui yo quien tomo la iniciativa, y acercándome a ella por sobre las mantas, volví a unirnos en un profundo beso.
Estaba de lo más concentrado hasta que siento unos brazos que rodeaban mi cintura. Definitivamente esta chica me está buscando, era lo que yo pensaba. Me había dicho que se quería ir y ahora me hacia esto? Así la cosa no iba. La intente separa con un “dale Pau, que es tarde” pero ella ni se muto de lo que había dicho y comenzó a darme besos en el cuello, hasta que me dijo:
Paula- Ni loca me vuelvo a Capital ahora, esta muy oscuro y hace frio.- me dijo mientras me giraba para que le mire a los ojos-
Pedro- pero Pau… me acabas de decir que te querías ir…
Paula- fue una broma, quería ver que reacción tenias, definitivamente me salió mal, porque me sorprendiste, pero te cuento que ni loca, paso la noche sin vos.
Pedro- y que reacción se supone que debía tener? Yo te dije que iba a respetar tus tiempos…
Paula- así lo hiciste… pero no sé si quiero que sigas respetando mis tiempos
Pedro- eso que significa?
Paula- no sé, averigualo
Eso fue lo último que dijo y se dirigió hacia adentro, dejándome a mí totalmente tonto. No sabía que mas pensar, Paula me volvía loco, y de todas las formas. Mi cabeza no dejaba de pensar, y ahora que hacia? Ya esta, ella me lo había dado a entender, ahora debía ser yo quien dé el primer paso. Pero si no era eso, y era otra cosa? Realmente mi cabeza daba vueltas y se aparecían miles de pensamientos que no me dejaban tranquilo, así que sin pensarlo, me dirigí hacia adentro y la encuentro a Paula tapada con una manta, y sus manos tapando su cara.
Sin dudarlo me acerque a ella, y abrazándola le dije:
Pedro- Pau, que paso? Por que lloras?
Estaba totalmente sorprendido, me había histeriqueado como la mejor, y ahora? Estaba llorando de forma desconsolada, no lograba entender el por qué, no creí haber dicho nada para ofenderla, realmente estaba descolocado. Ella sin decir una sola palabra me abrazo. No entendía que había pasado, me partía el alma verla llorar. Acariciaba su cabeza para que se calmara, pero no lo lograba. Luego de un ratito de silencio, solamente abrazándonos, su llanto comenzó a disminuir y ella me dijo:
Paula- Te das cuenta que arruine todo? Y vos te enojaste culpa mía
Pedro- Podes dejar de hablar pavadas? No arruinaste nada, mira acá estamos, no nos fuimos nada, y yo no estoy enojado
Paula- Pero ya no es lo mismo…
Pedro- Quien te dijo que no?
Fue allí que no aguante más y la comencé a besar. Ahora sí, lo había decidido, Paula era la persona que amaba, y no iba a esperar un segundo más para hacerla mía. Al principio, trataba de que ella se sienta segura y cómoda, no quería que ella se sienta presionada por nada del mundo, quería que ambos lo disfrutemos y que no sea algo para el olvido si no para el recuerdo.
A medida que los besos aumentaban su intensidad, Paula se recostaba en el sillón atrayéndome sobre ella. Ambos ansiábamos mas, nos dejábamos llevar por el deseo de acortar todas las distancias entre nuestros cuerpos. Cuando la falta de aire se hizo insoportable, me separe los centímetros suficientes para apreciar su mirada llena de deseo, ambos sonreímos como tontos antes de continuar con los besos. Esta vez me dedique a su cuello, lo besaba apasionadamente, guiándome por la intensidad de sus caricias en mi espalda. Ella respiraba agitadamente, lo que me hacia desearla aun mas. Los movimientos eran desesperados, ambos inmersos en la pasión y el deseo, al punto tal que parecimos despertar de un trance cuando Paula en un intento por buscar una posición más cómoda golpeo su cabeza contra el respaldo del sillón.
Pedro- estas bien?- le dije incorporándome
Paula- si si- me dijo intentando entrelazar sus dedos de nuevo en mi pelo, pero la pare antes de que continuara
Pedro- vamos al cuarto, vamos a estar mas cómodos
Paula- pero me gusta el calor del hogar- me dijo apartando su mirada casi avergonzada. No podía creer que después de cómo nos habíamos besado, sintiera timidez, pero me causaba mucha ternura.
Pedro- esperame acá- le dije antes de dirigirme al armario lleno de frazadas. Agarre las dos que me parecían mas acordes y volví al living
Paula al darse cuenta lo que pensaba, me ayudo a correr el sillón y ambos acomodamos las cobijas frente al hogar.
Paula-me encantaría vivir en una casa así, es tan acogedora...- me decía a medida que su mirada recorría todo a su alrededor
Cuando su mirada se encontró finalmente con la mía, se mordió nerviosamente su labio. Al notar que ella no lo haría, fui yo quien tomo la iniciativa, y acercándome a ella por sobre las mantas, volví a unirnos en un profundo beso.
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