martes, 3 de abril de 2012

Capitulo 27

Pedro- cuando termines podemos hablar?
Ella asintió sin dejar de mirar a Mía, que con sus manitos tomaba su dedo fuertemente como si no quisiera que la dejara. Paula se levanto del sillón con Mía, y la coloco en el suelo con una mantita rodeada de almohadones junto con sus juguetitos, para que se quede allí. Luego me invito a que me sentara en la mesa, para que comamos. Me senté a esperarla, que de hecho estaba muy bien puesta, y se apareció Paula con una tarta en sus manos.
Paula- espero te guste...
Pedro- tiene pinta de que me va a encantar!
Paula rio mientras cortaba una porción para cada uno. Hice un suspenso dramático antes de probar el primer bocado lo que nos hizo reír a ambos y finalmente probé su tarta.
Pedro- mm esta riquísima...
Paula- Muchas gracias! no cocino mucho, pero bueno algo me defiendo
Pedro- jaja está muy bien
Comimos unos segundos en silencio, ninguno de los dos se animaba a comenzar a la charla inevitable. Pero sabía que no podía evadirla mas, así que tome la iniciativa y mirándola le dije
Pedro- a vos que te paso anoche? Paula me miro sin saber que contestarme, creo que no se lo esperaba, con una mirada bastante nerviosa, me miro y dijo
Paula- nose...fue todo muy rápido, tampoco entendí mucho tu reacción, creo que eso fue lo que no me dejo aun ponerme a pensar que me paso a mí con el beso..
Pedro:- si es verdad mi reacción no fue para nada correcta, pero fue un impulso y por eso te tengo que pedir perdón. Igual el beso no fue un impulso, si no algo que lo sentí
Paula- que sentiste?-
Pedro:- muchas cosas. Pau yo no quiero que pienses que esto es así nomas, yo no estoy más para eso, de un sábado con una mina diferente. Ahora soy padre y realmente si hice lo que hice, fue porque lo sentí. Y realmente no me arrepiento
Llegue a notar un lagrima en el rostro de Paula, pero ella rápidamente corrió su mirada y se limpio.
Paula-yo también sentí muchas cosas...con vos me pasa algo distinto, no sé cómo explicarlo, pero me encanta. Nose si es tu hija que me enamora cada día mas, o vos que te juro que nunca salí con hombre tan...maduro, nose...te veo con Mía y si! Me pasan cosas con vos, no te lo voy a negar... pero tengo miedo.
Pedro:- de que tenes miedo? el tema de que sea padre te impide estar conmigo? va si es que hay un nosotros no?
Paula- nose, es nuevo para mí esto, y no Mía no es un impedimento, yo la quiero mucho a tu hija, pero... estas seguro que realmente me queres a mi y no que el deseo de que Mia tenga una mama te haga ver cosas que por ahi no son?
Pedro:- No te voy a mentir que verte con Mía me hace imaginar como si vos fueras la madre, pero yo no quiero que realmente pienses eso porque no es así, desde el primer momento sentí algo, que nunca había sentido. Sé que tenemos que ir despacio y conocernos mejor, pero de verdad quiero que esto sea algo serio sin que nos importe lo que los demás digan
Paula- si hay algo que no me importa es lo que digan los demás, pero tenes razón, me parece que hay que ir despacio. Yo también quiero algo serio, pero siento que si nos apuramos podemos terminar arruinando todo y eso me da miedo, me han lastimado mucho ya y me da miedo no solo porque lo nuestro no vaya a funcionar, también si me encariño con Mía y después...nose...
Cada vez nos íbamos acercando más, creo que ninguno se daba cuenta, o los dos sabíamos muy bien lo que hacíamos,
Pedro- yo te quiero, Paula. Perdón si es muy pronto, pero es lo que siento, dejame demostrarte que esto puede funcionar...
En ese momento ella avanzo, acortando la distancia que nos separaba, para así fundirnos en un beso, que duro mucho más que el de ayer, y en donde mi cuerpo se estremeció completamente.

lunes, 2 de abril de 2012

Capitulo 26

Enseguida suena el teléfono y escucho sollozos del otro lado,
Paula- vos sabes que Mía me puede, por eso hiciste esto...
Pedro-y? me perdonas entonces?-le dije deseando que el hecho de que la imagen la hubiera emocionado fuera algo bueno.
Paula-si, pero de todas formas nos debemos una charla, queres venir con Mía a mi casa, estoy preparando la comida, no soy la mejor, pero bueno...- me contesto, logrando que en mis labios se forme una sonrisa-
Pedro-gracias por perdonarme, yo también creo que nos debemos una charla, en un rato estoy allá...- estaba por despedirme cuando recuerdo mi intento fallido por concentrarme en el trabajo y me animo a preguntar-pero puedo llevar algunas cosas para hacer del trabajo? estoy hasta las manos.
Escuche una risita del otro lado y continuo
Paula-Si vos trae todo lo que quieras, mientras con Mía hacemos cosas de chicas!
Pedro-jaja bueno, gracias de nuevo. En un rato nos vemos.- corte la conversación y corrí a la habitación de Mía para prepararla para irnos a la casa de Paula. Estaba decidido a decirle mis sentimientos hacia ella.
Estaba seguro que Paula era especial, quería comenzar una relación con ella, más que nunca estaba decidido de que ella era LA mujer. Una vez listos, Mía y yo, salimos rumbo a la casa de Pau, antes baje a comprar helado, no tenía idea los gustos que le gustaría a Paula, lleve los más comunes, dulce de leche, chocolate, y frutilla. Ahora si listos partimos hacia el departamento de Pau.
Llegamos, y enseguida bajo a abrirnos, estaba hermosa y radiante como siempre, y con esa hermosa sonrisa que la caracterizaba, que ayer a la noche se le había borrado y todo culpa mía. Lo primero que hizo fue tomar a Mía en brazos, y besarle el cachetito, yo mire esa escena embobado, y dije gracioso,” gracias por lo que me toca”, Paula rio, me saludo con un beso en la mejilla, muy sentido, y me invito a pasar.
Baje las cosas de Mía, y mis cosas, para poder trabajar, aunque sabía que iba a hacer prácticamente imposible. Pasamos a su casa, era divina, ordenada y muy bien decorada, lo primero que hice fue entregarle el helado, luego me dijo de dejarla a Mía en su cama ya que estaba dormidita, y si lloraría la íbamos a escuchar. Paula la acomodo en su cama, rodeada de almohadas por las dudas que se mueva y de caiga, y nosotros volvimos al living. Al principio la charla era media cortante, se notaba que estábamos un poco nerviosos, pero enseguida ella saco tema para poder distendernos. Por suerte hasta ahora el tema de anoche no se había tocado, pero era más que obvio que en algún momento eso llegaría. El llanto de Mía nos interrumpió, Paula se paro casi sin pensarlo y fue a buscarla, la tomo en brazos y note como ceso el llanto de la beba. Llego al living y con una sonrisa me dijo
Paula:- me parece que esta princesita tiene hambre
Pedro:- mmm… puede ser, pero como tiene un papa que está en todo, ya tiene su mamadera preparada- dije de forma graciosa-
Paula:- Esta nena sí que tiene que estar agradecida del padre que le toco, sos un gran padre a pesar de todo lo que te ha pasado.
Pedro:- Gracias! Pero si no te ofende no quiero hablar de eso, me pone mal y creo que es un capitulo ya cerrado en mi vida.
Paula:- Perdoname! No quise sacar el tema, pero es la verdad sos un gran padre!
Pedro:- Gracias, de verdad muchas gracias! Me alegra que alguien me lo reconozca. Bueno me parece que la niña quiere comer- dije cuando Mía se volvía a inquietar-
Paula:- Me parece que sí, se la puedo dar yo? – me pregunto de forma tímida, cosa que me sorprendió y mucho.
Pedro:- Pero por supuesto, aparte me parece que no tiene intenciones de moverse de tus brazos.
Le entregue la mamadera, y observaba esa imagen tan maternal de Paula y Mía en el sillón. 
Me emocionaba esa imagen, veía en los ojos de Paula que realmente quería a mi hija y Mía por su parte, no parecía para nada molesta en sus brazos, de hecho parecía encantarle, y a mí eso me mataba, era tan importante para mí. Estoy seguro que si la circunstancia hubiese sido diferente y esa relación entre ellas no existiera, también seria distinta mi relación con Paula. Mi hija era lo más importante ahora y nunca estaría con una persona con la que no se sintiera bien. Pero Paula era una persona maravillosa y estaba seguro que nunca tendría ese problema, aunque pareciera pronto o hasta demasiado, al verlas así se me hacía imposible no imaginarla a Paula como una madre para Mía. Eso era lo que me daba miedo, el ser solo yo quien lo ve así, tal vez Paula no está preparada, no es que yo le fuera a delegar ninguna responsabilidad, pero no soy idiota, se que para ella no será lo mismo salir con un pendejo que con alguien con una hija, aunque deseara con el alma que para ella mi hija no hiciera diferencia. Por un lado, me moría por saberlo, por conocer si ella saldría conmigo, si yo le gustaba como ella me gusta a mí. Si el beso significo también para ella, lo que significo para mí. Pero no sabía cómo preguntárselo, me daba miedo su respuesta. Aunque como había dicho estaba decidido a decírselo, no podía echarme para atrás. De alguna manera tenía que abrir el tema, y este me resultaba el momento indicado, así que sin pensarlo mucho para no arrepentirme le dije...

domingo, 1 de abril de 2012

Capitulo 25

No me resistí y termine con la distancia que nos separaba. Fue por un pequeño momento en que sus labios tocaron los míos, pero aun así me resulta inexplicable lo que sentí. Sus labios eran dulces y suaves, hasta llegue a sentir que envolvían los míos entre ellos, pero mi miedo pudo más y me aparte de ella al tiempo que mi mano quedaba suspendida en su cálida mejilla como si en cualquier momento mi autocontrol pudiera flaquear y esta me permitiera atraerla rápidamente de nuevo a mí. Me tomo unos minutos volver en sí y caer en lo que acababa de hacer, fue ahí que la solté y note mi cuerpo arrinconado entre su cuerpo y la mesada. Me corrí rápidamente mientras repetía una y otra vez.
Pedro- perdón, perdón... de verdad perdoname, nose que me paso- le dije evitando su mirada- es muy pronto, lo sé! no quise hacerlo, yo...
Paula- para Pedro!- me callo alzando la voz.
Pedro- estuve mal! perdón...
Paula- no hiciste nada! te dejaste llevar solo eso...
Pedro- no debería haberlo hecho! Tengo una hija, tengo responsabilidades, mi cabeza debería estar centrada en eso, no en conseguir una novia!
Paula- para! fue un beso nada más! no pasa nada...
Pedro- si pasa! yo no quiero que sea solo un beso, no entendes?!- le grite sin pensar y ella solo se quedo observándome, esperando que continuara- necesito estar solo, podes...- le dije mucho más tranquilo pero sin poder terminar la frase. 
Paula pareció enojarse pero aun así sin decir más agarro sus cosas y salió pegando un portazo.
Me tire en el sillón, estaba sin reacción, no podía explicar con palabras todo lo que ese corto pero hermoso beso había causado en mi. Fue todo tan lindo, pero sin lugar a dudas, Paula no me había entendido capaz, había reaccionado mal, es que en ese momento, la situación me supero, y lo primero que se me paso por la cabeza fue pedirle que se vaya, necesitaba aclarar mis ideas. Ahora estaba arrepentido, de besarla? De haberla echado? Si estaba arrepentido de las dos cosas. No quería que Paula se confunda, no quería que ella piense cosas de mí que nada que ver. Yo por ella sentía cosas, y realmente muy fuerte, lo termine de comprobar con ese beso, pero tenía que estar totalmente seguro de que a ella le pase lo mismo, no querían que jueguen conmigo y menos con mi hija.
Todos estos pensamientos fueron interrumpidos por el llanto de mi hija, así que calenté la mamadera y me dirigí al cuarto para alimentarla. Acto seguido decidí aclarar mis ideas y las de ella, que hice? Le mande un mensaje, suponía que no estaba durmiendo, hacia 15 minutos se había ido. Lo primero que le puse fue que me perdonara, que no sabía lo que había hecho ni lo que había dicho, que teníamos que volver hablar, por mí y por ella. Al ratito, cuando estaba a punto de apagar el televisor para irme a dormir y sin esperanzas de recibir una respuesta, me llego su mensaje, que decía…”creo que no tenemos que hablar, ya está todo dicho, deja todo como esta va a ser mejor”. Sus palabras me dolieron y mucho, nunca pensé recibir esa contestación. Esa noche que había empezado tan bien, termino tan mal, y todo culpa mía, por haberme confundido, ahora si me sentía realmente mal, una mujer a la cual quería y mucho, que en este poquito tiempo se había vuelto indispensable.
Al otro día me levante, estaba como ido, no sabía qué hacer, estaba perdido. Desayune, Mía dormía como una angelito, hacia un rato me había despertado para que le de la mamadera y ahora estaba súper tranquila. M e senté con la computadora, debía adelantar y hacer varios trabajos de la empresa, no quería arrancar teniendo problemas con mi jefe. Obviamente, en dos horas había hecho un trabajo y medio, encima que estaba desacostumbrado, se sumaba todo lo de Paula que no paraba de dar vueltas en mi cabeza. 
Tenía que encontrar la manera de remediar lo que hice, estaba arrepentido de haber reaccionado así. Y ese beso... yo no quería que ella interpretara que fue un error para mí, yo la bese porque lo sentí, sentí la necesidad de hacerlo, porque realmente la quiero. Aunque ahora pensara que fue demasiado pronto o que tal vez tenga miedo de abrirme tan rápido a ella después de haber sufrido tanto con Lucia, eso no me daba derecho a haberla echado de la manera en que lo hice, porque ella era distinta y yo lo sabía. Ella no jugaría conmigo, lo veía en sus ojos...ella realmente nos quería, a mí y a Mía. Y yo como un idita volvía a arruinar todo. Pero iba a encontrar la manera de que me perdonara, o al menos que me diera la oportunidad de aclararle lo que sentía, ya no me importaba el miedo a que me rechaza, aunque ella no sintiera lo mismo, le debía esto. Le tenía que explicarle la verdad, lo que sentía por ella. 
No tarde mucho en encontrar la manera de que aflojara, la única que no solo me derretía a mí, si no que había descubierto que para ella también era una debilidad. Mía. Agarre una hoja en blanco de entre la pila con la que estaba trabajando y escribí pensando cada palabra delicadamente 'Perdonalo a mi papito, el es bueno' y lleve el cartel hasta la cuna de Mía, lo puse sobre ella que por suerte había despertado y le saque una foto que rápidamente envié a Paula.

lunes, 26 de marzo de 2012

Capitulo 24

Paula-mmm bueno, esta bien- me dijo sin pensarlo mucho.
Llame al mozo e ignorando alguna insistencia de ella pague la cuenta y nos dirigimos a mi auto.
Pedro- pongo musica?
Paula- depende cual!- me advirtio entre risas y yo busque mi cd favorito, que era un compilado de las canciones que mas me gustaban y lo puse a un volumen considerable.
Paula- Montaner?- me pregunto mirandome como si estuviera loco
Pedro- que? no te gusta?- le dije mirandola de reojo para no quitar la vista de la ruta
Paula-mmm capas que si lo acompaña tu voz me convenza un poco mas...
Pedro- jajaja no vas a lograr que cante!-
Paula- por favor?? un poquito!- me dijo haciendo puchero como una nena pequeña
Pedro- iluminada y eterna, enfurecida y tranquila! sobre una alfombra de hierva ibas volando dormida...♫♪- Yo la miraba de a ratos mientras cantaba para ver su reaccion, no parecia notar mi voz de perro, o al menos lo disimulaba porque me miraba y no tardo mucho en acompañarme cantando tambien. Tenia una muy dulce voz, y yo cada vez bajaba mas el volumen de mi voz para escucharla mas a ella, hasta que en el estribillo se desenvolvió y la deje sin que se diera cuenta cantando sola.
Paula- tramposo! se suponia que eras vos el que tenia que cantar!- me dijo cuando la cancion termino
Pedro- cantas muy bien!- le dije riendo
Paula- no te rias!! ahora me inhibiste!
Pedro- jajaja llegamos!
Nos bajamos, no antes de que Paula agarrara el cuadro que le regale y lo subiera para no olvidarselo. Cuando entramos al departamente, la primera imagen que vimos fue la de Marta sentada en el sillon con Mia dormida en sus brazos, rapidamente me acerque a ellas para saludar a mi hija.
Pedro- no sabes lo que te extrañe mi vida..- le dije despacio para que no se despertara- como se porto?- le pregunte a Marta mientras tomaba a mi hija en brazos
Marta- como un angelito! la verdad nada que ver con vos!
Escuche la risa de Paula y ambos nos dimos vuelta hacia ella, lo cual parecia hacerla sentir incomoda y se mantuvo en la puerta
Pedro- pasa pau! ella es Marta, Marta ella es Paula-
Paula se acerco para saludarla y Marta me guiño un ojo antes de despedirse
Marta- bueno, yo me voy! Estas seguro que no queres que la cuide un rato mas a la nena, no me molesta...
Pedro- no, esta todo bien, no te preocupes- le conteste entre risas entendiendo lo que ella estaria suponiendo.
Cuando se fue, Pau se sento en el sillon y yo me fui a acostar a Mia en su cuna. Al volver ambos nos matuvimos en silencio sin saber muy bien que decir, asi que fui yo quien tomo la iniciativa
Pedro- preparo cafe?
Paula- bueno!
Me diriji a la cocina a preparar los cafes pero no termine de hacerlo que siento los pasos de Paula atras mio.
Paula- gracias..- me di la vuelta y la encontre muy cerca, haciendome que los nervios me inundaran.
Pedro- por?
Paula- por todo... pase una noche increible, de verdad...me diverti mucho
Pedro- yo tambien...y gracias a vos tambien por haber aceptado- me dije acercandome aun mas a ella
Paula-menos mal que lo hice..- dijo tambien acercandose, ya solo centimetros nos separaban y yo moria por acortarlos... 

Capitulo 23

Paula- hola..- me dijo timidamente al entrar al auto
Padro- hola... estas bien?- le pregunte ya que no se habia atrevido ni a mirarme desde que entro al auto y parecia nerviosa moviendo su manos agitadamente.
Ella solo asintio y continuo mirando el vidrio. Fuimos gran parte del camino en silencio, yo la miraba de reojo y ella parecia quererme decir algo pero no se animaba, yo no quise presionarla preguntandole y la espere a que ella quisiera hablar.
Paula- perdon...- dijo finalmente, yo la mire extrañado... espera todo menos eso- te trate mal hoy en el telefono...-quise interrumpirla diciendo que no eran necesarias las disculpas pero ella me lo impidio- solo olvida lo que te dije hoy, si?
Pedro- pero tenias razon, estube mal!
Paula- no! no tenia razon, no soy quien para reclamarte nada...solo decime que vas a olvidar todo lo que te dije, si?
Pedro- mm va a ser un complicasion...- ella se dio la vuelta para mirarme confundida a lo que yo sonrei y continue- porque te traje algo para remediar lo que hice!
Le pedi que abriera la gabeta y ella lo hizo rapidamente, ahi encontro fasilmente el paquete en que habia envuelto el portaretrato. Aunque antes de tomarlo, me miro y dijo
Paula- no era necesario..
Pedro-si lo era! dale, abrilo!
Paula lo tomo y lo abrio anciosa
Paula- es... perfecto!! Gracias de verdad! es hermosa la foto! cuando me la sacaste?- me dijo sonriendo, ahora todo enojo, verguneza, parecia haber quedado atras, lo cual agredeci por que tenia grandes planes para esta noche.
Pedro- me alegro que te alla gustado...- ella volvio a dejarlo donde estaba ya que no cabia en su cartera y volvio a acomodarse en el asiento mucho mas relajada esta vez.
Paula- con quien dejaste a Mia? me dijiste que era una larga historia...tengo tiempo ahora-
Pedro- Marta se llama, trabaja en la casa de mis padres desde antes de que yo naciera, ella se encargaba de la casa y ademas cuidaba de mi y de mis hermano...cuando mama murio, yo me fui a vivir solo y papa no confiaba mucho en que pudiera solo, no solo porque ere el mas vago de mis hermanos, si no porque fui a quien mas le afecto la muerte de mama y en ese entonces no andaba muy bien, entonces le pidio a Marta que me ayudara, me ha acompañado desde entonces. Pero por complicaciones con Lucia, ella dejo de trabajar en casa, ahora volvi a llamarla, es la unica a quien le confiaria a Mia y la necesitaba ahora que vuelvo a trabajar-
Paula- que bueno que tengas a laguien que te ayude, debe ser una gran mujer para que dejas a Mia a su cuidado...
Pedro- lo es...igual no hablemos mas de eso, hoy quiero que hablemos de nosotros- solte sin pensarlo
Paula-nosotros? y que tenemos que hablar de nosotros?- me dijo riendo
Pedro- dije nosotros? quise decir...- intente safar entre tartamudos pero ella me interrumpio
Paula- a donde vamos?
Pedro- ya casi llegamos...- suspire agradecido por que dejara pasar el tema.
Una cuadra mas y estabamos ante un imponente restaurante, era un lindo lugar con un ambiente muy intimo, practicamente se comia a la luz de las velas, es por eso que no habia traido a Mia cono nosotros, habia muchas parejas disfrutando de un clima tranquilo, no me parecia apropiado llevar un bebe.
Paula- es muy lindo! Nunca habia venido- me dijo al tiempo que yo ya me apresuraba a bajar para abrirle la puerta y ayudarla a bajar. Ella en un principio parecio sorprendida por el gesto y miro fijamente mi mano, pero luego la tomo con firmeza y me permitio ayudarla. 
No fue hasta ese momento que pude apreciarla de cuerpo entero, llevaba puesto un hermoso vestido aunque muy corto y ajustado, lo cual me hacia sentir incomodo habiendo tantos hombres alrededor.
Cuando entramos nos sentamos en una mesa que daba a la ventana, le corri la silla para que pudiera sentarse y ella volvio a parecer sonrprendida, me sonrio y espero que yo me sentara en mi lugar para decirme
Paula-no te tenia tan caballero!
Pedro- hay muchas cosas que no conoces de mi todavia!-
Paula-mmm alguna que no valla a gustarme? habla ahora o calla para siempre!- me dijo riendo a lo cual respondi tambien entre risas
Pedro-no, creo que no...pero si hubiera no te lo diria asi que tranqui, y vos? tengo mucho por conocer?
Paula-mm no mucho... lo normal, tengo dos hermanos, mis papas estan separados, vivo sola, me gusta bailar... y esas cosas!
Pedro- asi que si un dia te invito a bailar, no tendrias problema?- le dije tanteando un nueva salida solos
Paula-puede ser... aunque la musica que pasan en los boliches no es exactamente a la que me referia con que me gustaba bailar-
Pedro-jajaja bueno, pero podemos hacer el intento! yo soy malisimo!
Paula- mira vos, te veia cara de salidor!
Pedro- salgo! no bailo...
Paula- aaah bueno!
Pedro-vos? sos de salir mucho?
Paula- maso, ultimamente un poco mas por mis amigas que me obligan...
Pedro- te puedo preguntar algo?- le pregunte sin poder contenerme
Paula- si, que pasa?- me dijo levantando la vista del menu
Pedro- que te paso que me dijiste que necesitabas despejarte?
Paula- aaah eso, dijiste que te ibas a olvidar de lo que hablamos!- intento esquivara la pregunta, lo cual respete y solo le conteste
Pedro- tenes razon, pedimos?
Luego de pedir la comida, y que el moso se alejara, Paula solto
Paula- mi ex, eso paso...- yo solo la mire esperando que continuara pero sin decir nada para no presionarla a contarme algo que no quisiera-no hace mucho que cortamos, y me llamo para que nos juntemos para charlar...supongo que queria que le de una oportunidad, pero nose porque no fui...
Pedro-aaah termino mal la cosa entonces?
Paula- un poco... 
Pedro- seguro que era un tarado que no supo valorar la hermosa mujer que tenia al lado o no?
Ella solo me sonrio en respuesta y ambos nos apartamos avergonzados para que el mozo pudiera acomodar la comida al darnos cuenta cuanto nos habiamos acercado demaciado sin darnos cuenta. 
Paula- puede ser...- me dijo cuando el mozo ya se habia ido.
Pedro- si no te supo valorar, no te merece! Sos muy linda y buena como para sufrir por un idiota asi...
Paula- gracias...- me contesto apartando la mirada
Pedro- es la pura verdad!
Paula- no te enojes pero... no quiero hablar de eso-
Pedro- no, esta bien! perdon si me meti mucho-
Ella me sonrio en respuesta y luego continuo
Paula- asi que me dijiste que volvias a trabajar, a que te dedicas?
Pedro- soy diseñador grafico, tenemos un estudio con Hernan, el amigo que te conte que volvio de un largo viaje...
Paula-aaaah que bueno! va a ser dificil separarte de Mia ahora, no?
Pedro- bastante... ya la extraño y no hace muchas horas estoy fuera.
Paula- queres que vallamos? yo ya termine-
Pedro- con una condicion!- le dije canchereando
Paula- haber y cual seria?-
Pedro- que tomemos un cafe en casa queres? no es tarde! 

Capitulo 22

Pedro- paula?- le pregunte extrañado por el tono en que me habia saludado
Paula- si pedro, que necesitas?- me dijo secamente Pedro- nada emm, te pasa algo?- le pregunte por el enojo que parecia contener su vozPaula- llamabas por algo?- me dijo evitando mi preguntaPedro- yo solo...nose, pense que por ahi podiamos salir a algun lado queres? estoy solo, Mia esta en casa con la niñera- le comente ignorando su creo mal humor.Paula- tan chiquita y ya la dejas con una niñera?Pedro- bueno.. es una historia larga, no es una niñera pero esta en buenas manos, no hay problemaPaula-por que no vas y cuidas a tu hija mejor?Pedro- para para! me podes decir que te pasa? por que me hablas asi?- le conteste ya cansado de su actitudPaula- no me pasa nada, para eso llemabas? bueno, no puedo.Pedro- pero por que? estas enojada por algo? dije algo que pudiera molestarte? no te entiendo!Paula- la pasaste bien con tu amigo?- me dijo en tono ironicoPedro- es eso lo que te pasa? te enojaste porque te dije que no podia cenar con vos?Paula- no es eso! no entendes nada!Pedro- explicame entonces!Paula-nada, me molesto que cuando me necesitaste yo estube ahi con vos y cuando yo...nose, necesitaba... despejarme entonces habia organizado para que nos divertieramos con Mia, le habia comprado regalos todo y vos me decis que no podes!La escuche atento sin interrumpir, y me senti un idiota, era verdad que ella habia estado cuando yo la necesitaba y si ella me hubiese dicho esto anoche estoy seguro que no lo hubiera dudado y hubiera estado ahi con ella, pero no lo hice.Pedro- perdon...- fue la unica palabra que me salio decirlePaula- esta bien, ya esta... Pedro-no, no esta bien... tenes razon! yo no me di cuenta, de verdad perdon! y por favor, acepta ahora y salimos a algun lado, queres?Paula- no tenias porque saberlo tampoco... y aunque quisiera aceptar ahora, no se si estoy en las mejores condiciones...Pedro- dale por favor! doy unas vueltas para darte tiempo de que te arregles y en un rato paso a buscarte!Tardo unos segundos antes de finalmente cederPaula- mmm bueno, esta bien! pero dame tiempo de bañarme, pasa dentro de 40 minutos al menos!Pedro- gracias.... nos vemos!Ahora si estaba feliz, la vería, por más que mi actitud no había sido la mejor y admití mi error, tendría que pensar algo para remediar esa actitud estúpida que tuve. Tendría nada más que 40 minutos para que se me ocurra algo y poder regalárselo, ella había hecho mucho por mi y por Mía, se lo tenía que agradecer como sea, y más sabiendo que no la había hecho pasar un buen momento. Puse mi auto en marcha y comencé a dar vueltas por el barrio mientras pensaba que podría regalarle, no buscaba algo lujoso ni de valor, si no algo que sea sentido, algo que realmente valga la pena. Tanto pensar se me ocurrió una idea, no sé si sería el mejor regalo, pero estoy seguro que le encantaría. Tome la cámara de fotos, que por alguna de las casualidades de la vida estaba adentro de mi auto, comencé a ver las fotos, y si, encontré la que yo quería, esa que había sacado a escondidas la otra vez que Pau había ido a mi casa. Era una foto perfecta, las dos estaban perfectas, trasmitían paz y con una sonrisa divina en su rostro. En esos 30 minutos que me quedaban debía encontrar una casa que me revele la foto, me acorde que a una cuadra de lo de Paula había una. Arranque el auto y me dirigí hasta allí, por suerte en prácticamente 5 minutos me revelaron la foto, y tuve la gran suerte de que allí mismo vendan portarretratos, genial ahora si tenía el regalo para Paula. La hora había pasado y ya estaba en la puerta del edificio de Paula, le mande un mensaje y no tardo en bajar. 

Capitulo 21

No supe que responder, así que no lo hice. Me dedique a llamar a Mirta que era, lo que estaba por hacer antes de que el mensaje de Paula interrumpiera y le conté la situación.
Mirta- vos querrías que la cuidara mañana o...
Pedro- quiero que vuelvas! como antes, no sabes el desastre que es la casa sin vos!
Mirta- no lo se... ahora tengo otro trabajo
Pedro- te pago el doble! por favor, por los años compartidos, no podes dejar ahora...
Mirta- mmm está bien! Pero solo por la hermosa bebe que debes tener y que no quiero que viva en un chiquero!
Pedro- gracias, de verdad! y perdón por... bueno vos conocías a Lucia, ella...
Mirta- lo sé, por eso voy a volver, sé que no fue su idea que pasara lo que paso.
Pedro- gracias- le repetí realmente agradecido por que allá logrado entenderme.
Yo nunca había estado de acuerdo con echarla, ella había trabajado a mi familia por años, era como una segunda mama para mí. Pero Lucia nunca había entendido aquello y me había obligado a echarla diciendo que era un gasto innecesario y que ella podía hacerse cargo sola sin la ayuda de Mirta. Fue un gran error, pero por suerte ahora podía remediarlo.
Acordó la hora en se presentaría, al menos dos horas antes para que conociera a Mía antes y le mostrada donde podía encontrar todo lo necesario para cuidarla.
Apenas finalice la comunicación decidí contestarle a Paula, no la quería hacer la esperar y tampoco quería hacerme rogar, así que tome mi celular y le conteste que no podría porque un amigo llegaba de viaje y habíamos arreglado salir. Luego decidí ordenar un poco mi casa mientras esperaba una respuesta, estaba bastante desordenada y debía aprovechar hasta que Mía se despierte, porque una vez que ella despierte tendría que estar pendiente de ella. Luego de acomodar un poco y empezar la comida, me preocupo el hecho de no que Paula no me hubiera contestado nada así que decidí mandarle yo un mensaje "te enojaste?" le pregunte, a lo que rápidamente me respondió "No, para nada. No importa, otro día será". Me pareció muy rara su respuesta, como si no fuera esa la verdad y si le hubiera enojado, pero no podía hacer nada así que comí algo y me fui a la habitación para alimentar a Mía antes de acostarnos ambos a dormir.
Al otro día al levantarme recordé lo que Hernán me había dicho el día anterior acerca del trabajo, yo realmente tenía ganas de volver así que llame a mi estudio y si hoy ya podría volver a la empresa aunque sea para acordar como haría con mis horarios. Acordamos que iría hoy a última hora, así que me venía justo para ir con Hernán, ya que el vendría antes a mi casa para conocer a mi hija.
Luego comencé a vestirme para ir al súper para llenar la alacena, pero Mía interrumpió con su llanto matutino. Aunque para nada era un pesar, lo contrario me hizo sonreír escucharla, me acerque a ella y comencé a hacerle masajes en su pancita que lograron calmarla. Le cambie el pañal y la alimente antes de continuar vistiéndome yo para dirigirnos ambos al supermercado. Al entrar allí inmediatamente me acorde de Paula y nuestro pequeño encuentro entre pañales, reí al recordar sus consejos y mis estúpidas dudas y no pude evitar desear que estuviera allí conmigo. No es que la necesitara por algo, pero últimamente cualquier momento parecía parecerme oportuno para verla. Cada vez me sentía mas cercano a ella, o cada vez quería sentirme mas así, no sabía si a ella también la parecía lo mismo, y ahora no solo el miedo del rechazo lo invadían si no también ahora las palabras de su hermana retumbaban en su cabeza. El hecho de que Mía necesitara un ambiente estable y no gente que apareciese y desapareciese de su vida, me parecía muy cierto aunque no compartiera las maneras de su hermana.
Luego de comprar todo lo necesario regrese a mi casa. Una vez allí, luego de alimentar a Mía, comer yo decidí que me acostaría un rato, estaba cansado, no sé de qué, pero bueno además era una buena escusa para poder estar más cerquita de mi hija y dormir juntos en mi cama, era uno de los momentos que mas disfrutaba, el de estar juntos solamente nosotros dos sin que nada alrededor exista. Dormimos alrededor de tres horas, y si… apellido Alfonso teníamos que ser, nos caracterizábamos por tener el sueño pesado. Si no era por el timbre, ninguno de los dos se hubiera despertado, pero si el timbre sonaba y por la insistencia me di cuenta que era él, había vuelto.
Lo primero que hice fue levantarme e ir a atender el portero, y si no me había equivocado era Hernán. Mientras el subía a mi departamento, yo me encargue de terminar de vestirme y ponerle un vestidito a Mía. No llegue a hacer mas nada que ya el timbre estaba sonando, tome a Mía en mis brazos y nos dirigimos a abrirle la puerta al “tío” Nan. Lo primero que hizo fue quedarse quieto sin reacción apenas la puerta se abrió, estoy seguro que fue por la imagen, no era cualquier cosa verme a mí con una hija, mas como había sido yo antes de esto, por decirlo de alguna manera, un tiro al aire. Sonreí, y lo abrace, hacia mucho que no nos veíamos, y lo había necesitado mucho. Pasamos a mi casa y lo primero que hizo fue pedirme a Mía para tenerla en sus brazos.
Pedro:- Primero te lavas las manos… anda a saber de dónde venís.Hernán:- No te tenia así Pedrito, quien lo iba a decir…Hernán fue al baño tal como le había indicado Pedro, volvió y le saco prácticamente a Mía de los brazos de su padre. Luego de charlar de la vida, de todo lo que nos había pasado que no era para nada poco y simple, me di cuenta que la hora había pasado y el timbre no tardo en sonar. Hernán me miro de forma picara, seguro suponía que sería alguna mina, yo reí internamente sabiendo que era Mirta.Hernán- naaa, ya tenes otra? atiendo yo así la veo antes de que me eches!yo solo reí sin contestarle dejando que ilusionado corra a abrir la puerta. Al abrirla su cara se transformo en desilusión y lo escuche decirHernán- aah era usted...Mirta- hace un año que no te veo y me recibís así?- Yo me acerque a la puerta para recibirla mientras reía por la cara de Hernán.Mirta- Pedro!! Como estas hijo?Yo la abrace con fuerza y la invite a que pasara al living, ella entro observando todo, cada detalle como hacia siempre seguro pensando como había logrado mantener la casa en pie solo. Finalmente su mirada se poso en el carro de Mía que estaba junto al sillón, al principio se paralizo sin saber qué hacer, pero luego corrió junto a ella y estuvo largos minutos observándola en los cuales pude advertir que las lagrimas corrían por sus mejillas. Acerco sus manos a la bebe con la intención de levantarla pero se detuvo a unos centímetros para mirarme buscando mi aprobación, yo solo asentí y ella la levanto suavemente.Mirta- es igual a vos cuando eras bebe...como se llama?Pedro- MíaMirta- es hermosa... lo único que la diferencia de vos es que se nota que es muy tranquila, vos eras re inquieto!- me dijo riendoHernán- no sabes lo que extrañe los almuerzos que nos mandabas al trabajo! Todo por culpa de la bruja de...- lo golpee en el hombro antes de que terminara, aunque estuviera de acuerdo no quería que la nombrara o se refiriera así a ella enfrente de mi hija, después de todo era su madre.Pedro- igual ella no esta acá para cocinarnos, va a cuidar a Mía... nosotros vamos al estudioHernán- al estudio? por?Pedro- tengo que acomodar mis horarios para estar lo menos alejado de mi hija posibleHernán- te dije que no era necesario que vuelvas ya...Pedro- pero quiero volver, si? así que dale! vamos!Me acerque a darle un beso en la frente a mi hija y cuando estaba llenándome me di la vuelta para darle una única indicación a Mirta.Pedro- ella es mi vida ahora, por favor cuidala como lo más preciado del mundoElla sonrió y asintió en respuesta antes de continuar meciéndola por toda la casa.Salimos rumbo al estudio en mi auto ya que Hernán estaba a pie, luego de acomodar mis horarios con el jefe, que sería al principio ir lunes, miércoles y viernes una sola hora a la mañana para presentar los trabajos que haría más que nada en mi casa. Despedí a todos mis compañeros que hacía mucho que no veía y luego emprendí viaje a mi casa. En un semáforo tome mi celular para llamar a Mirta y supervisar todo, sabía que estaba en buenas manos, pero bueno era mi hija y quería estar seguro. En ese momento me di cuenta que era más temprano de lo que yo había imaginado, entonces decidí que podría invitar a Paula a tomar algo por ahí, ya que aunque me cueste admitirlo tenía muchas ganas de verla.Finalice mi conversación con Mirta, por suerte y como me imagine estaba todo bajo control, le pregunte si se podía quedar un rato mas ya que debía hacer algo importante. Ese “algo importante” era Paula, así que tome mi celular y comencé a llamarla. 1, 2, 3, 4, veces y no me atendía, seguí insistiendo, hasta que por fin escuche un “hola” del otro lado del teléfono, pero no de la mejor forma.