Luego de tener esa conversación con Delfina, que
bastante nos llamo la atención, Paula me dijo que iría a la cocina para
preparar la merienda y poder tomar el té todos juntos mientras mirábamos alguna
película. Cuando salió de la habitación yo me dirigí hacia la cuna de Mía, la
observe un ratito, y en ese momento comenzaba a abrir sus ojitos y a
desperezarse. La tome en brazos y juntos fuimos hacia la cocina, pero no
termine a llegar que una imagen hizo que me frenara detrás de una pared,
escondiéndome para poder observar bien lo que ocurría.
Contado por Paula:
Me levante de la cama ya que habíamos decidido pasar
una tarde todos juntos y debía preparar aquello necesario para tomar el té.
Para ir a la cocina debía pasar por el living, y fue allí que algo me llamo la
atención. Escuchaba un ruido, no podía distinguir bien que era, me iba guiando
por el sonido hasta que me doy cuenta que era Delfi, que estaba llorando detrás
del sillón. Me acerque sin decirle nada, pero ella seguramente al notar mi
presencia pego un manotazo hacia atrás, provocando un fuerte golpe en mi nariz,
al mismo tiempo que decía:
Delfi:- Andate, quiero estar sola, no quiero hablar
nunca más con vos!
Paula:- Para Delfi, que paso? Que te hice?
Delfi:- No me queres mas, eso pasa, ahora Mía paso a
ser el centro de atención para todos, hasta para vos, que ni siquiera sos nadie
en su vida.
Esas últimas palabras me habían dolido mucho. Ella
realmente pensaba que yo no era nadie en la vida de su tío y de su prima? O lo
diría porque estaba enojada y era una nena? Realmente no sabía que pensar, mis
lagrimas comenzaron a caer, y sin decir más palabras me dirigí a la cocina. Mi
cabeza en cualquier momento estallaba, mi nariz había comenzado a sangrar por
el raspón que había generado el manotazo de Delfi, y no tenía la fortaleza de
ir a contarle todo a Pedro. Lo único que quería era llorar.
Contado por Pedro:
Quede shockeado, no podía creer lo que había visto y
escuchado. Jamás pensé que me iba a tocar vivir esto, este planteo de Delfi
hacia Paula. Capaz me lo hubiese imaginado conmigo, con mi papa, pero no con
ella. Con el mayor silencio que pude pase hacia la cocina, necesitaba saber
cómo estaba Paula, sabía que ella era demasiado sensible, y mas con la relación
que tenia con mi sobrina, estaba seguro que esto la había afectado y mucho.
Entre a la cocina, y la vi de espalda, pero se podía notar como con una mano
secaba sus lagrimas y con la otra mantenía un papel en su nariz. Me acerque y
suavemente la abrace de atrás, junto con Mía, que la acerque a Pau, para que su
bracito pueda acariciar su mejilla. Ella instantáneamente se dio vuelta y me
abrazo, no decía nada, solo lloraba y se la sentía superada por esta situación.
Una vez que logro calmarse tomo a Mía en brazos, que observaba la situación
tensa que se vivía y no entendía nada, y nos sentamos en las sillas que se
encontrabas ahí.
Pedro:- Tranquilizate Pau, Delfina esta celosa, pasa
siempre en todas las familias cuando nace un bebe, no tenes por que ponerte
así…
Paula:- ya lo sé, pero me pone muy mal Pedro, no sabes
lo que yo adoro a esa nena…
Pedro:- claro que se, pero por eso, no te pongas mal,
tiene 6 años, es un berrinche del momento y se le pasa. Ahora vos esperame acá
con Mía que voy a ir a hablar con Delfi así pueden solucionar todo.
Sabía que era lo que le pasaba a Paula, había una
frase que le había dicho Delfina que definitivamente la había descolocado,
estaba seguro, por eso cuando estaba por cruzar la puerta, me di vuelta y
mirándola le dije
Pedro:- Pau, vos sos la MAMA de Mía, y la mujer de mi
vida… mi futura esposa, que eso nadie te lo saque de la cabeza, te amo!
Fue así que
la vi sonreír, y me dirigí al living, ahora si me tocaba una tarea complicada. Delfina
era muy caprichosa, y cuando se le metía algo en la cabeza era muy difícil de
sacárselo.
ayyy me encanto el final,un amor pepe con lo que le dijo a pau...sigan subiendo!!!
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