lunes, 2 de abril de 2012

Capitulo 26

Enseguida suena el teléfono y escucho sollozos del otro lado,
Paula- vos sabes que Mía me puede, por eso hiciste esto...
Pedro-y? me perdonas entonces?-le dije deseando que el hecho de que la imagen la hubiera emocionado fuera algo bueno.
Paula-si, pero de todas formas nos debemos una charla, queres venir con Mía a mi casa, estoy preparando la comida, no soy la mejor, pero bueno...- me contesto, logrando que en mis labios se forme una sonrisa-
Pedro-gracias por perdonarme, yo también creo que nos debemos una charla, en un rato estoy allá...- estaba por despedirme cuando recuerdo mi intento fallido por concentrarme en el trabajo y me animo a preguntar-pero puedo llevar algunas cosas para hacer del trabajo? estoy hasta las manos.
Escuche una risita del otro lado y continuo
Paula-Si vos trae todo lo que quieras, mientras con Mía hacemos cosas de chicas!
Pedro-jaja bueno, gracias de nuevo. En un rato nos vemos.- corte la conversación y corrí a la habitación de Mía para prepararla para irnos a la casa de Paula. Estaba decidido a decirle mis sentimientos hacia ella.
Estaba seguro que Paula era especial, quería comenzar una relación con ella, más que nunca estaba decidido de que ella era LA mujer. Una vez listos, Mía y yo, salimos rumbo a la casa de Pau, antes baje a comprar helado, no tenía idea los gustos que le gustaría a Paula, lleve los más comunes, dulce de leche, chocolate, y frutilla. Ahora si listos partimos hacia el departamento de Pau.
Llegamos, y enseguida bajo a abrirnos, estaba hermosa y radiante como siempre, y con esa hermosa sonrisa que la caracterizaba, que ayer a la noche se le había borrado y todo culpa mía. Lo primero que hizo fue tomar a Mía en brazos, y besarle el cachetito, yo mire esa escena embobado, y dije gracioso,” gracias por lo que me toca”, Paula rio, me saludo con un beso en la mejilla, muy sentido, y me invito a pasar.
Baje las cosas de Mía, y mis cosas, para poder trabajar, aunque sabía que iba a hacer prácticamente imposible. Pasamos a su casa, era divina, ordenada y muy bien decorada, lo primero que hice fue entregarle el helado, luego me dijo de dejarla a Mía en su cama ya que estaba dormidita, y si lloraría la íbamos a escuchar. Paula la acomodo en su cama, rodeada de almohadas por las dudas que se mueva y de caiga, y nosotros volvimos al living. Al principio la charla era media cortante, se notaba que estábamos un poco nerviosos, pero enseguida ella saco tema para poder distendernos. Por suerte hasta ahora el tema de anoche no se había tocado, pero era más que obvio que en algún momento eso llegaría. El llanto de Mía nos interrumpió, Paula se paro casi sin pensarlo y fue a buscarla, la tomo en brazos y note como ceso el llanto de la beba. Llego al living y con una sonrisa me dijo
Paula:- me parece que esta princesita tiene hambre
Pedro:- mmm… puede ser, pero como tiene un papa que está en todo, ya tiene su mamadera preparada- dije de forma graciosa-
Paula:- Esta nena sí que tiene que estar agradecida del padre que le toco, sos un gran padre a pesar de todo lo que te ha pasado.
Pedro:- Gracias! Pero si no te ofende no quiero hablar de eso, me pone mal y creo que es un capitulo ya cerrado en mi vida.
Paula:- Perdoname! No quise sacar el tema, pero es la verdad sos un gran padre!
Pedro:- Gracias, de verdad muchas gracias! Me alegra que alguien me lo reconozca. Bueno me parece que la niña quiere comer- dije cuando Mía se volvía a inquietar-
Paula:- Me parece que sí, se la puedo dar yo? – me pregunto de forma tímida, cosa que me sorprendió y mucho.
Pedro:- Pero por supuesto, aparte me parece que no tiene intenciones de moverse de tus brazos.
Le entregue la mamadera, y observaba esa imagen tan maternal de Paula y Mía en el sillón. 
Me emocionaba esa imagen, veía en los ojos de Paula que realmente quería a mi hija y Mía por su parte, no parecía para nada molesta en sus brazos, de hecho parecía encantarle, y a mí eso me mataba, era tan importante para mí. Estoy seguro que si la circunstancia hubiese sido diferente y esa relación entre ellas no existiera, también seria distinta mi relación con Paula. Mi hija era lo más importante ahora y nunca estaría con una persona con la que no se sintiera bien. Pero Paula era una persona maravillosa y estaba seguro que nunca tendría ese problema, aunque pareciera pronto o hasta demasiado, al verlas así se me hacía imposible no imaginarla a Paula como una madre para Mía. Eso era lo que me daba miedo, el ser solo yo quien lo ve así, tal vez Paula no está preparada, no es que yo le fuera a delegar ninguna responsabilidad, pero no soy idiota, se que para ella no será lo mismo salir con un pendejo que con alguien con una hija, aunque deseara con el alma que para ella mi hija no hiciera diferencia. Por un lado, me moría por saberlo, por conocer si ella saldría conmigo, si yo le gustaba como ella me gusta a mí. Si el beso significo también para ella, lo que significo para mí. Pero no sabía cómo preguntárselo, me daba miedo su respuesta. Aunque como había dicho estaba decidido a decírselo, no podía echarme para atrás. De alguna manera tenía que abrir el tema, y este me resultaba el momento indicado, así que sin pensarlo mucho para no arrepentirme le dije...

2 comentarios:

  1. ahhhhhhhhhhh!! q le dijoooO! no me dejes asiii! POR DIOSS!! ....no tardes mucho en subir q me pongo nerviossaaaaaa!! JEJJEJEEJ! gracias por subir tan rapido el 26 , pero no tardes mucho para el 27 tampoco jejejj!! BESOOOO!!

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  2. AAAAAAAAHHHHHHHHH aklndaslbdkajbsda Diossss No podes dejarnos así :|Mas vale que suban rápido xq vamos hasta sus casas y las desgollamos (? Ahre.. AMO su novela *-* Suban el 27!!!!! D:

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