domingo, 1 de abril de 2012

Capitulo 25

No me resistí y termine con la distancia que nos separaba. Fue por un pequeño momento en que sus labios tocaron los míos, pero aun así me resulta inexplicable lo que sentí. Sus labios eran dulces y suaves, hasta llegue a sentir que envolvían los míos entre ellos, pero mi miedo pudo más y me aparte de ella al tiempo que mi mano quedaba suspendida en su cálida mejilla como si en cualquier momento mi autocontrol pudiera flaquear y esta me permitiera atraerla rápidamente de nuevo a mí. Me tomo unos minutos volver en sí y caer en lo que acababa de hacer, fue ahí que la solté y note mi cuerpo arrinconado entre su cuerpo y la mesada. Me corrí rápidamente mientras repetía una y otra vez.
Pedro- perdón, perdón... de verdad perdoname, nose que me paso- le dije evitando su mirada- es muy pronto, lo sé! no quise hacerlo, yo...
Paula- para Pedro!- me callo alzando la voz.
Pedro- estuve mal! perdón...
Paula- no hiciste nada! te dejaste llevar solo eso...
Pedro- no debería haberlo hecho! Tengo una hija, tengo responsabilidades, mi cabeza debería estar centrada en eso, no en conseguir una novia!
Paula- para! fue un beso nada más! no pasa nada...
Pedro- si pasa! yo no quiero que sea solo un beso, no entendes?!- le grite sin pensar y ella solo se quedo observándome, esperando que continuara- necesito estar solo, podes...- le dije mucho más tranquilo pero sin poder terminar la frase. 
Paula pareció enojarse pero aun así sin decir más agarro sus cosas y salió pegando un portazo.
Me tire en el sillón, estaba sin reacción, no podía explicar con palabras todo lo que ese corto pero hermoso beso había causado en mi. Fue todo tan lindo, pero sin lugar a dudas, Paula no me había entendido capaz, había reaccionado mal, es que en ese momento, la situación me supero, y lo primero que se me paso por la cabeza fue pedirle que se vaya, necesitaba aclarar mis ideas. Ahora estaba arrepentido, de besarla? De haberla echado? Si estaba arrepentido de las dos cosas. No quería que Paula se confunda, no quería que ella piense cosas de mí que nada que ver. Yo por ella sentía cosas, y realmente muy fuerte, lo termine de comprobar con ese beso, pero tenía que estar totalmente seguro de que a ella le pase lo mismo, no querían que jueguen conmigo y menos con mi hija.
Todos estos pensamientos fueron interrumpidos por el llanto de mi hija, así que calenté la mamadera y me dirigí al cuarto para alimentarla. Acto seguido decidí aclarar mis ideas y las de ella, que hice? Le mande un mensaje, suponía que no estaba durmiendo, hacia 15 minutos se había ido. Lo primero que le puse fue que me perdonara, que no sabía lo que había hecho ni lo que había dicho, que teníamos que volver hablar, por mí y por ella. Al ratito, cuando estaba a punto de apagar el televisor para irme a dormir y sin esperanzas de recibir una respuesta, me llego su mensaje, que decía…”creo que no tenemos que hablar, ya está todo dicho, deja todo como esta va a ser mejor”. Sus palabras me dolieron y mucho, nunca pensé recibir esa contestación. Esa noche que había empezado tan bien, termino tan mal, y todo culpa mía, por haberme confundido, ahora si me sentía realmente mal, una mujer a la cual quería y mucho, que en este poquito tiempo se había vuelto indispensable.
Al otro día me levante, estaba como ido, no sabía qué hacer, estaba perdido. Desayune, Mía dormía como una angelito, hacia un rato me había despertado para que le de la mamadera y ahora estaba súper tranquila. M e senté con la computadora, debía adelantar y hacer varios trabajos de la empresa, no quería arrancar teniendo problemas con mi jefe. Obviamente, en dos horas había hecho un trabajo y medio, encima que estaba desacostumbrado, se sumaba todo lo de Paula que no paraba de dar vueltas en mi cabeza. 
Tenía que encontrar la manera de remediar lo que hice, estaba arrepentido de haber reaccionado así. Y ese beso... yo no quería que ella interpretara que fue un error para mí, yo la bese porque lo sentí, sentí la necesidad de hacerlo, porque realmente la quiero. Aunque ahora pensara que fue demasiado pronto o que tal vez tenga miedo de abrirme tan rápido a ella después de haber sufrido tanto con Lucia, eso no me daba derecho a haberla echado de la manera en que lo hice, porque ella era distinta y yo lo sabía. Ella no jugaría conmigo, lo veía en sus ojos...ella realmente nos quería, a mí y a Mía. Y yo como un idita volvía a arruinar todo. Pero iba a encontrar la manera de que me perdonara, o al menos que me diera la oportunidad de aclararle lo que sentía, ya no me importaba el miedo a que me rechaza, aunque ella no sintiera lo mismo, le debía esto. Le tenía que explicarle la verdad, lo que sentía por ella. 
No tarde mucho en encontrar la manera de que aflojara, la única que no solo me derretía a mí, si no que había descubierto que para ella también era una debilidad. Mía. Agarre una hoja en blanco de entre la pila con la que estaba trabajando y escribí pensando cada palabra delicadamente 'Perdonalo a mi papito, el es bueno' y lleve el cartel hasta la cuna de Mía, lo puse sobre ella que por suerte había despertado y le saque una foto que rápidamente envié a Paula.

1 comentario:

  1. HERMOSO cap! LINDO LINDO !! gracias por subir lo estaba esperando ;) !! LLEGO EL BESOOO! :0! jejejej! HAY mucho AMORRR! no tardes mucho para los demass besoss y grax otra ves!

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